Nada es forzado, todo es a la medida...
Han pasado más de 11 meses que nos dijimos adiós...
Y no la culpo, solo estaba para entrenar a un valioso ser humano, estaba ahí para hacerme crecer, aprender y darme cuenta, lo que vale una mujer...
Nada es forzado, todo es a la medida.
Quedó demostrado que la soledad te enseña a valorar y a conocerte, así como a crecer, forzar un carácter que te haga entender que con el amor no se juega y si juegas terminas pagando.
Llego ella, y estoy listo para llevar a cabo lo aprendido...
Y vaya, he caído...
