Todo iba bien, ya te estaba superando, pero vuelves, vuelvo a ver tu numero en mi bandeja de mensajes y todo, todo vuelve a comenzar, vuelvo a caer en ti y mi mundo vuelve a temblar.
“Búscame en cuantos quieras, búscame en toda la ciudad, intenta verme en todos los lugares que visites, imagina que soy yo entrando, confúndeme con alguien del mismo color de cabello que yo, de la misma estatura y con el mismo tono de voz, búscame en los ojos de los extraños con quien te cruces, búscame todo el tiempo y todos los días si quieres, pero por favor, ya no me encuentres.”
—
lo que siento es como el síndrome que sufre el drogadicto
mordiéndose las uñas por querer probar su efecto
6 de Diciembre (Ella y Él, y yo)
Hoy Ella cumple años.
Y hoy yo tengo miedo.
Creo que hasta el día me está avisando de lo que va a pasar.
Esta en silencio, casi de luto.
Ni los pájaros cantan, ni el viento me acaricia.
El día sabe, que es su cumpleaños.
Y el día también sabe que vos le vas a escribir.
Y el problema no es que le escribas.
El problema es que sé, que una vez se hablen, nunca van a dejar de hablar.
Y yo me voy a quedar como el día.
Totalmente en silencio.
“Con el corazón en la garganta, con el amor cayendo de los ojos, con el dolor saliendo de mis manos; convirtiéndose en lágrimas y letras.”
— Sentir en letras.
Esta vez no era mi imaginación, tampoco estaba leyendo un libro o viendo una película de amor, ni siquiera era uno de esos sueños que nos dejan mudos al día siguiente... O bueno, sí, si era un sueño, pero uno hecho realidad... Ahí estaba ella, era tal cual imaginé, con su vestido blanco, con su sonrisa nerviosa, con sus ojitos risueños y es que aún seguía sin creérmelo, ya la había encontrado... ¡Ya nos habíamos encontrado!... Y estábamos ahí, en frente de nuestra familia, amigos, en la casa de Dios... Era todo increíble. Ella comenzó a caminar hacia mí, mis nervios si de por sí ya eran notorios, se multiplicaron, no podía contener mi emoción, mis lágrimas comenzaron a caer, verla caminar hacia mí, frente a mi Dios me debilito por completo que no supe ocultar mis ansías, mi amor, mi felicidad, por más que intenté me fue imposible no descomponerme de la emoción, jamás había sentido algo así y lo supe todo, el día había llegado. Pasaron los segundos, ella seguía avanzando, intentaba no llorar, pero no lo logré. Ella estaba frente a mí, esperando las palabras del padre en el altar.
- La chica de mis sueños, Erick Glez
Source: tallerdesonrisas
Lloro por el futuro para que cuando lo tenga enfrente sepa cómo afrontarlo
No llores por mi partida, porque cada lagrima que derramas inunda mi camino e interrumpe mi andar.
Recuerda que todavía te extraña mi corazón, y que si te oigo llorar, lo primero que haré será voltear hacia atrás...
Y aún que fui yo quien decidió que ya no más... Y no me cansé de jurarte que no habrá segunda parte... Me cuesta tanto olvidarte...






