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Pedacitos - El Canto de Antoñetta
Voló. Y perdió la mano que se aferraba a su tacto. Suave , delicado. Esperó un soplo de aire para continuar libre. Pero no llegó, el viento se negó a ceder y acompasar los pasos de un trapillo que creía en la libertad. Cayó. Y lloró, al romperse en pedacitos por toparse de bruces con la realidad. Relacionado