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Mil años de camino - Fernando Díaz Villanueva
En el Occidente europeo se puede peregrinar a una infinidad de santuarios. Los hay en todos los países. Algunos atraen a multitudes todos los años como el santuario de Lourdes, en los Pirineos franceses, o el de Fátima, en el distrito de Satarem, justo en el centro de Portugal. También se puede peregrinar a Roma, que es donde reside el Sumo Pontífice, o a Tierra Santa para conocer la cuna de Jesucristo y recorrer el camino del Calvario, en cuya cumbre se encuentra la iglesia del Santo Sepulcro, custodiada por católicos, ortodoxos y cristianos armenios. Pero sólo hay una peregrinación en la que el camino es tan importante como el destino. Tan es así que, cuando se emprende el camino, no se habla de peregrinar, sino de caminar hacia Santiago, una pequeña ciudad del noroeste de España donde, según la tradición se encuentra enterrado Santiago apóstol. Hoy en La ContraHistoria vamos a recorrer este camino sin movernos de donde estamos, así de cómodamente conoceremos cómo nació, por dónde pasa y por qué es la peregrinación más famosa del mundo. >>> En Los Viajes de Liligo: Compostela sólo hay una Relacionado