diazvillanueva.com
Franco no levantará la cabeza - Fernando Díaz Villanueva
La idea de construir un monumento a los caídos de la guerra civil surgió durante la guerra misma. A mediados de 1938 la carnicería era ya de tal magnitud que el que ganase estaba obligado a levantar algún tipo de mausoleo, para que aquella escabechina no se olvidase nunca y las generaciones venideras la tuvieran bien presente. La guerra la ganó Franco y su directorio militar, que imbuyeron a la contienda de un hondo sentido religioso. En parte porque el propio Franco era un católico devoto y en parte porque el Frente Popular se ensañó con la Iglesia. Los sucesivos Gobiernos republicanos desataron una ola de terror en el territorio que controlaban que se cobró la vida de más de cuatro mil sacerdotes, más de dos mil frailes y dos centenares largos de monjas amén de trece obispos, incluido el arzobispo de Barcelona, a quien unos milicianos fusilaron en la tapia del cementerio de Moncada. La dimensión de la tragedia que padeció la Iglesia española durante los tres años de guerra contextualiza bien el aureola medieval que los sublevados terminaron dándole. No en vano los vencedores no se referían a la guerra como guerra, la llamaban «cruzada», «cruzada nacional» para [...]