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Arrebol…
Caminaron una infinidad de cerros y llanuras, se tomaban del dedo pequeño de la mano cada vez que alguno quedaba unos pasos por detrás, sus conversaciones en pocas ocasiones eran finitas, pasaban de la risa a la charla cómo los niños saltando posas después de la lluvia, a veces se detenían a mirar un pájaro…