kantod.com
Las preguntas grises
No tengo costumbre de llevar un diario o de escribir esas cosas que se te ocurren y que encierran la idea del millón; pero, esta vez, creo que sí necesito ordenar la azotea, necesito tener la película completa, antes de que se esfume; necesito poner en blanco y negro esta algaraza de sentires, este vértigo, que como una melaza caliente me recorre el pecho, me embota y me agita. Relato Por Gustavo Yonamine Nakasa Japón. No estaba en mis planes. Gracias al Viejo, no tuve que dejar una carrera inconclusa. Pude acabar la universidad, porque la carga pesada se la puso al hombro él, porque él jaló el carro para adelante, porque él dijo siempre sí, pero al costo de tanta ausencia. Por eso, tuve que venir. Japón se tragó a mi Viejo, y tenía que venirlo a buscar. Porque no entendía qué oscuras razones pudieron arrastrar hasta la indiferencia…