aprendizdebrujo.net
En mi casa no te morís, carajo
Siempre es así. La gente se muere sin avisar, de puro morirse, nomás. Nunca estás preparado para que se muera nadie. Nunca es el momento correcto para la muerte. Y sin embargo, van y se mueren. Así, sin nada más que dejar de respirar. En mi casa siempre hubo muchos animales, pero hubo uno, con…