alcabodelacalle.net
Caladas de libertad – Al cabo de la calle
No se conoce bien a una persona hasta que se viaja con ella. Hasta que no se comparte la intimidad de una maloliente habitación de algo llamado hotel donde lo más parecido a una ducha es una palangana con agua turbia. Hasta que no se soportan los olores corporales a bordo de un todoterreno que …