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Lista de desaparecidos
Bajaba las escaleras de la torre a trompicones, solo funcionaban las luces de emergencia. El polvo apenas le permitía ver a los bomberos que subían hacia la zona del impacto. Mientras oía los gritos en los pisos superiores, la película de su vida pasó ante sus ojos. Un dolor punzante le atravesó las sienes, no podía respirar. Se paró un momento, alguien le empujó. ¡No pierdas más tiempo! Empezó a bajar aún más rápido y tropezó cien veces hasta alcanzar la salida. Ya en el exterior, miró la destrucción que le rodeaba y los cuerpos de los que habían saltado. Se puso a correr. El estruendo del hundimiento le persiguió, la nube de escombros intentó atraparlo. Pero, poco a poco, volvió a oír el rumor de las voces y las sirenas de las ambulancias. Cuando la neblina desapareció, se puso a vagar por Manhattan con la mirada perdida. Horas después, reconoció lugares que le eran familiares... Justo en la siguiente esquina, a mano izquierda, estaba su casa. El dolor volvió a atravesarle las sienes, no podía respirar. Cuando llegó al cruce, giró a mano derecha y comenzó de nuevo sin mirar atrás.