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Desamor
Una vez más y ya perdí la cuenta de cuántas van, me acerco a la cocina y mi mirada se queda pegada a la puerta de la nevera. Una vez más vuelvo a leerlo. "Espero no tener que utilizar nunca esta nevera para enfriar mi corazón porque tú dejes de quererme" Hoy lloro sola, y como no me puedo tragar las palabras que no quiero pronunciar, me bebo las lágrimas que consiguen llegar a mi boca, que rozan mis labios como los besos que me faltan. Tan rápido como me quisiste dejaste de quererme y la soledad, que no pudo esperar, se infiltró como un ladrón de guante blanco, robándome todo lo vivido. Me siento desnuda de sentimientos, parada en el tiempo, como un reloj sin pila, inservible, inútil hasta para sentir que ya no siento nada.