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Whatever.

@whateverjones24

Un adulto que ya no tiene más inspiración para escribir...
-¿Sabes que creo?

-¿Qué?

-Que nadie debería acostumbrarse a esos gritos.

Me da tanta rabia, que detrás de esa sucia puerta de madera pueda ser libre, pueda mostrar y decir quien soy... Pero al escuchar el mínimo ruido posible, las probabilidades se dirigen nuevamente a esa estúpida sonrisa fingida de todos los días.

¿Hace cuánto tiempo que fingí ser alguien que no era?

Y evidentemente llega un momento en tú vida en el que necesitas saber que de todo aquello que te enseñan no siempre es lo correcto. Y que muchas de esas veces esas ideas no llegan a simpatizar contigo; y es válido es cien por ciento válido que de todo aquello tomes lo importante.
Se de mente abierta siempre; que la vida va abarcada al cambio.
Lo que piensas hoy posiblemente sea verdad mañana o por el contrario lo que eres ahora puede que no lo seas más mañana al despertar.

¿Será de sabios guardar opinión o de cobardes el no decirla?

Dejar las redes sociales por un rato hace que te des cuenta que no le importas a nadie.

A veces me gustaría extinguir cierto cariño para ciertas personas.

Estoy algo harta de la forma perfeccionista en la que hago prejuicios hacia las personas. De ahora en adelante no diré ni haré nada. Sólo me daré la oportunidad de conocerlas.

Hay días que simplemente no quiero escribir nada; sólo quiero vagar para encontrar algún texto que me comprenda cuando yo misma no lo hago.

Si no puedo dormir ¿que hago? ¿Te llamo o espero hasta quedarme dormida?

Siempre puedes aprender a volar nunca lo lograrás hasta que lo haces, en lo alto en medio de la nada, no sabes pero lo sabrás cuando llegues ahí.

Soy la pequeña estrella que trato de tocar la luna pero cuando estaba tan cerca se congelo y deambuló por el espacio frío y sin fin por toda la eternidad.
Y es que aún recuerdo al pequeño cachorrito, algo bobo y tonto que estaba asustado con su nuevo hogar.

Es ahí cuando regresas a los lugares donde fuiste feliz, donde aún quedan vagos y nostálgicos recuerdos y sobre todo rastros; rastros de la persona que solías ser, justo ahí es donde te das cuenta que lo que creías que nunca iba a cambiar, lo hizo, y donde comprendes que algunas veces las personas si se marchan para siempre...

Y empiezas a preguntarte como fue que término así.

El tiempo parecía interminable, una vaga extensión que me duraría toda una eternidad y sobre todo parecía interminable el cariño... Pero no lo fue. Tristemente no lo fue...

Pero vaya ironía de la pequeña vida, muchas veces las personas no son lo que enérgicamente pretenden ser. Y cuesta tanto trabajo llegarlo a entender que cuando lo haces te das cuenta atrofiantemente que las personas realmente viven de recuerdos.

Así que si alguna vez me llegas a encontrar en el lugar en el que me perdiste... Simplemente dejame marchar.

Que para falsas esperanzas con las vuestras ha sido suficiente.

Ya no estoy en edad de sentirme mal, por absolutamete nada ni mucho menos por nadie.

Por esos alguien que me están haciendo sonreír justo ahora, no saben lo agradecida que estoy.