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Vivas del olvido

@viludavo-blog

Un por siempre para siempre.
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Yo espero que cuando tú estés triste, enojado, estresado, desesperado o algo que te haga sentir mal, vengas a mí, que me busques y me digas que no te sientes bien. Yo no estoy segura en que logre ayudarte del todo, pero si puedo estar segura de que estaré ahí contigo, llevando juntos lo que te haga daño. No importa en qué condiciones me encuentre yo, en el momento que te sientas así, seré tu compañía. Incluso cuando nada malo te esté pasando.

:)♥

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Hola, yo soy Marco. Soy un chico de 18 años que ama la fotografía. Esta foto es mía, y está participando en un concurso en el cual me piden muchos votos. Me ayudarías bastante si das click en este link ( http://concurso.jarritos.com.mx/detalle/10481 ) y luego en donde dice votar. También me ayudarías mucho dando reblog para que más personas lo puedan ver. Ayúdame a cumplir mi sueño, hoy por mi, mañana por ti. ❤️

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El desgarrador poema de amor de un “obsesivo compulsivo”.

“La primera vez que la vi…
Todo en mi cabeza se silenció
Todos los ticks, las imágenes constantes desaparecieron.
Cuando tienes trastorno obsesivo compulsivo en realidad no tienes momentos callados.
Inclusive en la cama estoy pensando:
¿Cerré las puertas? Sí
¿Me lavé las manos? Sí
¿Cerré las puertas? Sí
¿Me lavé las manos? Sí
Pero cuando la vi, la única cosa en la que pude pensar fue en la curva de la horquilla de sus labios.
O la pestaña en su mejilla–
La pestaña en su mejilla–
La pestaña en su mejilla.
Sabía que debía hablar con ella
La invité a salir seis veces en treinta segundos.
Ella dijo que sí después de la tercera,
pero ninguna de las veces que pregunté se sintió bien así que tenía que seguir haciéndolo.
En nuestra primera cita,
pasé más tiempo organizando mi comida por colores de lo que pasé comiéndola o hablando con ella.
Pero le encantó.
Le encantaba que tuviera que besarla para despedirme 16 veces, o 24 si era miércoles.
Le encantaba que me tomaba todo el tiempo caminar hacia casa porque había muchas grietas en la banqueta.
Cuando nos mudamos juntos ella dijo que se sentía segura,
como si nadie nos fuera a robar porque definitivamente había cerrado la puerta 18 veces,
Yo siempre veía su boca cuando hablaba–
Cuando hablaba–
Cuando hablaba–
Cuando hablaba–
Cuando hablaba;
Cuando me dijo que me amaba, su boca se curveaba hacia arriba en los bordes.
En la noche ella se acostaba en la cama y me veía apagar todas las luces, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas.
Ella cerraba los ojos y se imaginaba que los días y las noches pasaban frente a ella.
Algunas mañanas empezaba a besarla para despedirme y ella sólo se iba porque estaba haciéndola llegar tarde al trabajo.
Cuando me detenía en las grietas de la banqueta ella seguía caminando.
Cuando me decía que me amaba su boca era una línea recta.
Me dijo que estaba tomando mucho de su tiempo.
La semana pasada empezó a dormir en casa de su madre.
Me dijo que nunca debió dejarme apegarme tanto a ella; que todo esto fue un error,
pero… ¡¿Cómo podría ser un error que no tenga que lavarme las manos después de tocarla?!
El amor no es un error y me está matando que ella pueda salirse de esto y yo no.
No puedo–
No puedo salir y encontrar a alguien nuevo porque siempre pienso en ella.
Usualmente, cuando me obsesiono con algo, veo gérmenes escabulléndose en mi piel.
Me veo a mí mismo siendo atropellado por una infinita línea de coches.
Y ella fue la primera cosa hermosa en la que alguna vez me he estancado.
Quiero despertar todas las mañanas pensando en la manera en la que agarra el volante.
Cómo mueve las manijas de la regadera como si estuviera abriendo una caja fuerte.
En cómo sopla las velas–
cómo sopla las velas–
cómo sopla las velas–
cómo sopla las velas–
cómo sopla…
Ahora sólo pienso en quién más está besándola.
No puedo respirar porque él sólo la besa una vez­– ¡No le importa si es perfecto!
La quiero de regreso tanto que…
Dejo la puerta sin cerrar.
Dejo las luces prendidas”.
Neil Hilborn.
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El desgarrador poema de amor de un “obsesivo compulsivo”.

“La primera vez que la vi…
Todo en mi cabeza se silenció
Todos los ticks, las imágenes constantes desaparecieron.
Cuando tienes trastorno obsesivo compulsivo en realidad no tienes momentos callados.
Inclusive en la cama estoy pensando:
¿Cerré las puertas? Sí
¿Me lavé las manos? Sí
¿Cerré las puertas? Sí
¿Me lavé las manos? Sí
Pero cuando la vi, la única cosa en la que pude pensar fue en la curva de la horquilla de sus labios.
O la pestaña en su mejilla–
La pestaña en su mejilla–
La pestaña en su mejilla.
Sabía que debía hablar con ella
La invité a salir seis veces en treinta segundos.
Ella dijo que sí después de la tercera,
pero ninguna de las veces que pregunté se sintió bien así que tenía que seguir haciéndolo.
En nuestra primera cita,
pasé más tiempo organizando mi comida por colores de lo que pasé comiéndola o hablando con ella.
Pero le encantó.
Le encantaba que tuviera que besarla para despedirme 16 veces, o 24 si era miércoles.
Le encantaba que me tomaba todo el tiempo caminar hacia casa porque había muchas grietas en la banqueta.
Cuando nos mudamos juntos ella dijo que se sentía segura,
como si nadie nos fuera a robar porque definitivamente había cerrado la puerta 18 veces,
Yo siempre veía su boca cuando hablaba–
Cuando hablaba–
Cuando hablaba–
Cuando hablaba–
Cuando hablaba;
Cuando me dijo que me amaba, su boca se curveaba hacia arriba en los bordes.
En la noche ella se acostaba en la cama y me veía apagar todas las luces, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas.
Ella cerraba los ojos y se imaginaba que los días y las noches pasaban frente a ella.
Algunas mañanas empezaba a besarla para despedirme y ella sólo se iba porque estaba haciéndola llegar tarde al trabajo.
Cuando me detenía en las grietas de la banqueta ella seguía caminando.
Cuando me decía que me amaba su boca era una línea recta.
Me dijo que estaba tomando mucho de su tiempo.
La semana pasada empezó a dormir en casa de su madre.
Me dijo que nunca debió dejarme apegarme tanto a ella; que todo esto fue un error,
pero… ¡¿Cómo podría ser un error que no tenga que lavarme las manos después de tocarla?!
El amor no es un error y me está matando que ella pueda salirse de esto y yo no.
No puedo–
No puedo salir y encontrar a alguien nuevo porque siempre pienso en ella.
Usualmente, cuando me obsesiono con algo, veo gérmenes escabulléndose en mi piel.
Me veo a mí mismo siendo atropellado por una infinita línea de coches.
Y ella fue la primera cosa hermosa en la que alguna vez me he estancado.
Quiero despertar todas las mañanas pensando en la manera en la que agarra el volante.
Cómo mueve las manijas de la regadera como si estuviera abriendo una caja fuerte.
En cómo sopla las velas–
cómo sopla las velas–
cómo sopla las velas–
cómo sopla las velas–
cómo sopla…
Ahora sólo pienso en quién más está besándola.
No puedo respirar porque él sólo la besa una vez­– ¡No le importa si es perfecto!
La quiero de regreso tanto que…
Dejo la puerta sin cerrar.
Dejo las luces prendidas”.
Neil Hilborn.
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Le cogió el teléfono cuando sonaba el 3 tono:

—¿Sí?
—Soy yo.
—¿Quién?
—Sergio.
—Ah, Sergio, no tenía tu número guardado.
—Muy bonito.
—Soy un desastre, lo sé.
—Mira, precisamente te llamaba para hablarte de desastres.
—¿Qué?, ¿¡ha pasado algo!?
—Nosotros.
—¿Nosotros?
—Bueno, mejor dicho, lo que no nos ha pasado a nosotros. Qué desastre.
—No te entiendo, Sergio...
—Es normal, cariño. Mira, yo te quiero.
—Vaya... no sé qué decir.
—No, si no tienes que decir nada. Estoy pagando yo la llamada.
—...
—Voy algo borracho, ¿vale?
—¿Quieres que hablemos mañana mejor?
—No, no, espera, ¡no cuelgues! Mañana no me atreveré a hablarte de lo que siento.
—¿Y qué sientes?
—Sin ti, no siento mucho. No sé si me explico.
—Sí, pero, por qué sientes eso por mí.
—No lo sé, oye, ¿estás cosas podemos elegirlas?
—Supongo que no.
—Yo sólo sé que llegaste un día y empecé a escribir por ti.
—Qué bonito.
—Y qué triste.
—¿Por qué triste?
—Porque sólo escribo ojalás, esperanzas, como sueños bonitos y frágiles, que se rompen cuando me doy cuenta de que tú...
—¿De que yo...?
—De que... el plurar de tú es "vosotros" y no "nosotros".
—Yo ahora no estoy con nadie.
—Pero no estás conmigo. Y qué forma tan bonita de morir.
—No hay formas bonitas de morir, Sergio.
—Claro que las hay. Estamos muriendo ahora mismo, a cada instante. Y, por ejemplo, morir a tu lado sería bonito.
—Vaya...qué bonito. Sigo sin saber qué tengo yo que te haya llamado la atención.
—Y yo sigo sin saber por qué sigo esperando trenes que ya han pasado. La vida es un poquito así.
—Sergio, creo que me tengo que ir ya, ¿vale? Mañana hablamos.
—¡Espera!
—Dime.
—Seré breve: dueles.
—Lo siento...
—No te preocupes, cariño, a mí siempre me han dolido mucho las cosas.
—Hablamos mañana.
—Buenas noches, cariño.
—Buenas noches, Sergio.
Y Sergio se encendió un cigarro y empezó a consumirse, mientras sonreía, y por dentro lloraba, y pensaba en la mala suerte que tenía en eso del amor. Pero, bueno, qué vamos a hacerle, la vida es un poquito así. ¿Verdad?
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Pasaron años. Me gradué. Conseguí un trabajo estable y me mudé a Estados Unidos. Gané una beca en una reconocida Universidad de Canadá y me mudé nuevamente. Un día mientras caminaba distraído con un café en la mano, me choqué con esta chica y le derramé el café en cima. Me pidió perdón ella y me dijo que estaba distraída. "Canadienses" pensé, porque se supone que debería pedirle perdón yo a ella. Pero aquellos ojos marrón verdoso y aquellas enormes gafas volvieron a mi mente en algunos flashbacks. Natalia. Fuimos estrellas fugaces en la vida del otro hacía varios años. Ella estaba en Canadá nuevamente como siempre había soñado, me sentí feliz por aquello. No estaba seguro si debía contarle quién era porque ella pareció no reconocerme. Le dije la versión de mi nombre en inglés y no le mencioné mi país de origen. ¿Me veía tan diferente? Habían pasado apenas algunos años. Le pedí perdón y le pregunté si podía pagarle un café. Ella aceptó. Me contó que estaba haciendo doctorado en la misma Universidad que yo. La invité a salir varias veces y en ninguna de ellas me reconoció. Pero empezamos a conocernos. Aprendimos cosas el uno del otro. Me mostró partes de ella que no me había mostrado años antes, porque no habíamos llegado a conocernos tan bien en el pasado. Era diferente a cualquier chica que yo hubiese conocido. Aún conservaba esa inocencia y esa sonrisa de niña pequeña que yo recordaba.Y esta vez no pude evitar enamorarme de ella. Nos habíamos conocido por una aplicación que fue famosa en su época, le pregunté si la había usado antes y si alguna vez había aceptado salir con alguien de esta aplicación. Me contestó que sí "Una vez conocí a un chico..." Lo dijo con un aire melancólico. Me contó "nuestra historia" desde su percepción y con sus propias palabras. "Él pudo ser el amor de mi vida, y no llegué a conocerlo bien..." Una lagrima recorrió su mejilla y aquello fue demasiado para mí. Le pedí que cerrara sus ojos y limpié la lágrima de su mejilla con tanta delicadeza cuanto mis dedos me permitían. La miré a los ojos profundamente y ella se perdió en lo míos. Le dije lo mismo que le había dicho antes de besarla por primera vez y la besé. Exactamente como aquel día. Y entonces se dio cuenta. A veces somos estrellas fugaces en la vida de alguien porque quizá no es el momento correcto. Algunas cosas... Simplemente están destinadas a pasar. Por eso, si alguna vez pasa una estrella fugaz por sus vidas, no se depriman, pidan un deseo.

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poetry203

Quiero estar contigo. Quiero poner mis piernas sobre tus muslos mientras te abrazo. Quiero poner mi mejilla en tu pecho y escuchar tu respiración mas de cerca. Quiero que te topes con mis besos mientras examinas mi cuello. Quiero hacer el amor contigo, pero antes quiero estar contigo de una forma más tierna, cariñosa, y única. Quiero que me conozcas, quiero conocerte, quiero ver tus gestos mientras duermes. Quiero verte bailar, verte reír y verte llorar. Quiero que nos enamoremos por lo que somos. Quiero que te enamores de mi como nunca te has enamorado. Quiero ser la única a la que puedas confiar algo vergonzoso sin sentirte mal. Quiero que hagamos cosas locas, cosas que queden grabadas en nuestras memorias. Quiero todo esto contigo. Y solo contigo.

Miau💖 mi pesadilla

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x-cxrmxn
Joder, me tienes aquí toda idiota por ti, me preocupas cuando pasas horas sin contestarme, pienso en ti antes de dormir y siento que nunca antes había querido tanto a otra persona mas que a ti ¿Y no te das cuenta?.

Una chica enamorada. (via palabrasdeunachicaenamorada)

Por ti Rubén *-*

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¿Por qué nos da miedo decir lo que sentimos? Somos jóvenes, no tenemos nada que perder, vendrán más amores, más amigos, más personas.

Ya es hora

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Las 4 leyes de la Vida: Primera ley: “La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación. Segunda ley : “Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: “si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo. Tercera ley: “Cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará. Cuarta ley: “Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado.

(via zilrihan)

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