Dea
Dea
Om
:(
Otoño inmarcesible.
Ni siquiera me elegiste a mí...
Sin ser fuego me hacía arder, y juro que esa sensación tan divina nunca nadie me la hizo sentir antes.
— Manuel Ignacio.
Y a pesar de todo, me dejó caer
¿Que más puedo hacer?
¿Cuanto debo correr, sudar y luchar?
para que por fin tenga una mirada suya
aunque sea indirecta,
aunque se pierda
entre estos malos escritos,
propiciados por su amor
que duelen en el corazón
al no ser correspondidos;
tal vez te hayas equivocado
tristemente no sea para mi
pero por esos ojitos
estoy dispuesto a morir.
Nunca creí en milagros,
ni en cuentos extraños
sobre dioses y santos
hasta que tu llegaste
y me hiciste creer
en la vida
en el amor
en lo imposible
y sobre todo en vos…
En ningún lugar
me sentí tan libre
como cuando estaba
encadenado en tus brazos
y era un cautivo de su amor.







