Me sentía completamente enamorada de ella. Estaba dispuesta a darle todo de mí, a compartirle todo sobre mi vida, mis secretos, mis miedo, mis debilidades, mis enigmas; a enseñarle cosas que jamás quise compartir con nadie. Quería que me conociera a fondo, quería conocerla, saber todo de ella, pasear por su cuerpo, examinarlo, sentirlo, embriagarme con sus besos. Nunca antes me había sentido de esta forma, quería entregarle mi calma aunque mi vida siempre mantuviera en constante inestabilidad. Con ella me sentía diferente, estaba en confianza y tenía seguridad, sus brazos me brindaban confort, yo sabía que ahí estaba mi hogar. Le amaba. Estar con ella era mi pasatiempo favorito, poder admirar, si, admirar, porque ella no estaba solamente para mirar, ella estaba para admirar, para detallar cada pequeño lunar en su carita, los hoyuelos de sus mejillas, el raro pero hermoso color de sus ojitos que aún no lo descifro, todo lo que complementaba su cuerpo solo lo podía definir con una palabra; perfección, amaba sus besos sin previo aviso, amaba sentir sus brazos rodeándome. En realidad aún no descifro que me hizo amarle tanto, que causó mi enamoramiento por ella, solo sé que cada vez que yo miraba sus ojos sabía que todo iría bien, que no importaba que fuera a pasar mañana porque si hoy la tenía a ella yo iba a estar satisfecha, que aunque yo fuera un completo desastre iba dar lo mejor de mi. Ella cambio mi vida, me enseñó lo bonito de este mundo, me dio ganas de vivir, de despertar cada día, me enseñó amar la vida, ella es de esas personas que solo se encuentran una vez en la vida, que no puedes perder, ni dejarlas tan fácil, que te confortan, que te llenan y yo le agradezco tanto por enseñarme a ser una mejor persona, yo quería entregarle todo de mi. Tenía miedo de despertar un día y no verle a mi lado, no quería dejar de pasar mis días con ella, no quería fallarle nunca, era increíble la angustia que me daba cuando pensaba en un futuro sin sus besos, sin su querer, solamente quería consentirla, quería llenarla de vida y felicidad, nunca verle triste, ella era lo único que mis ojos deseaban ver, lo que mis manos más deseaban tocar, ella lo era todo.