Es rara, ama pero ya no cree en cuentos de hadas. A veces quiere todo, y al rato nada. Es complicada. Habla cuando tiene que quedarse callada, y en silencio se preocupa por pavadas. Ella comprende el mundo desde su propio prisma. Buscá en el otro lo que tiene pero no ve en sí misma. Está rota, pero ni rota pierde el carisma. A veces se ilusiona más de la cuenta, y ama hasta que el alma le revienta. Ella puede ser mala, pero no quiere. Para sanarse perdona a quien la hiere. Todavía no acepta que la gente buena también muere. Y tiene miedo, de llegar mañana a casa y que nadie la espere. Ella igual cree que todo pasa por una razón. Que si hay un problema hay una solución. Que a veces duele, pero no sirve de nada guardar el corazón.