Míralos ahora
dos extraños que un día se amaron
hoy se odian a muerte
dicen que del amor al odio hay un solo paso
pero lo de ellos fue un camino entero.

Míralos ahora
dos extraños que un día se amaron
hoy se odian a muerte
dicen que del amor al odio hay un solo paso
pero lo de ellos fue un camino entero.
¿Podrías escribirme? Esta noche me siento con ganas de hablar.
Cielo… ¿Y si vamos hacia donde el atardecer se duerme y el amanecer decrece?
Allí donde confiar no duele y el amor se siente.
Allí donde la felicidad no tiene fin y no vale sufrir.
Allí donde podremos querernos sin mesurar y nunca tener que llorar.
Allí donde podremos sonreir sin miedo y acariciarnos el cuerpo.
Allí donde nos podremos sonrojar y no tener que preguntar.
Allí donde te puedo soñar,
Y una vez más decirte;
Yo te quiero a ti y a nadie más.
Cielo… ¿Y si vamos hacia donde el atardecer se duerme y el amanecer decrece ?
¿Qué dices?
¿Vamos?
Thomás.
“Pausa todo por un momento. Toma una respiración profunda. Flexiona tus dedos. Siente tu existencia. Estás aquí, estás vivo, estás viviendo. No tienes que tener todo resuelto ahora. Está bien. Vas a estar bien.”
— Poeta Invisible
“-¿Vienes? -Voy. -¿Ya? -Ya casi. -Te quiero. -Yo también. -¿Mucho? -Es inmedible. -¿Qué tanto? -No sé, no cabe en ningún lado y se derrama en todas partes. -Te amo. -Debe haber una palabra más fuerte. -¿Cuál? -No sé, la estoy inventando. -¿La tienes? -Te vivo. -¿Me vives? -Todo el tiempo. -Odio que lleguen más rápido las palabras que tú, que me consuelen ante no tener tu presencia, que no sean lo mismo. -Lo sé, yo también. Pero es lo que nos podemos dar por ahora y eso nos hace ser felices. -¿No viviremos sólo de palabras, verdad? -No. Un día estaré ahí contigo y el silencio hará el resto.”
—
(via bohemiofilosofico)