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@think-like-crazy

Deja de temblar cual papel

Desde el primer momento en que te miré me di cuenta que algo me ocurrió. No puedo afirmar que ya te amaba, pero si puedo decir que en mi surgió una fascinación terrible, primero por tu atractivo cuerpo y después por la hermosa esencia de tu ser.

Con la primer charla ya te había dado mi atención entera, al pasar de los días con el intercambio de mensajes, ya eras dueña de mi vida y tu ni enterada.

Suelo escribir mucho sobre adicción, dependencia y es debido a que eso me sucedió. Me volví adicto a las sensaciones que me ocurrían al saber de ti, imaginarme contigo, el leer tus mensajes. Mi cerebro se obsesionó con el amor que me provocaste.

Eso fue solo el comienzo , te encontré y me encontraste, eso no significó el final de la historia, eso solo era el comienzo. ¿Te acuerdas?

Extraña historia la nuestra, una combinación muy rara de amor, lágrimas, risas y sexo. Madrugadas eternas hablando, tardes luminosas amando, fines de semana paseando y a algunos incómodos días, molestos, peleados o ignorando, pero otros más, rogando, jugando y conquistándonos.

Es una lástima que la costumbre se volvió una enfermedad. Los primeros síntomas se dieron con la familia y concluyó dañando la autoestima. Nos alejó, nos lastimó y nos hizo pelear.

No fuiste tu, no fui yo, fueron las circunstancias. Se perdió la brújula y con ella el camino a la plenitud. Por eso dejamos de empujar, ya no pudimos sonreír y le dejamos toda la solución a la actividad de follar.

Expertos en discutir, alguien debía ganar y con cada victoria individual, perdiamos los dos. Escuchamos a quienes nada tenían que ofrecer, les compramos la envidia, el miedo, rencores y basura solo porque a ellos les sobra. Hicimos propio su lema, vive humillando al otro.

Comenzamos la construcción de un hogar con cimientos fuertes, confianza, discreción, diversión, erotismo, comunicación. Eso tenía aspecto de una mansión. Supongo que es por eso que me duele verla a medias, inconclusa. La siento como una representación del miedo al compromiso, un camino sin final.

Este escrito no es para ti, tampoco es por vanidad, son letras para mi, para tener presente que no debo volver a fracasar. No quiero mas historias a la mitad, no quiero mas escapes, pena por el que dirán, miedos o necedad.

Regresaré siempre a ese primer momento, a ese primer beso para encontrar la fuerza y la motivación para no dejar de empujar.

04.08.20

Inerte... estoy flotando entra las sombras de los recuerdos, me he quedado varada en el sentimiento que leerte me traía, cuando me perdía entre los tequieros que me dedicabas, en aquellos días cuando eras tú quien me dabas las buenas noches y también el motivo de la primer sonrisa del día. Estoy atrapada en un espiral infinito de cosas que ya no pasarán, intento salir de esta jaula que poco a poco los dos construimos pero una y otra vez vuelvo adentro, a veces por propio pie con la esperanza de encontrarte en ella y otras, cuando la marea de la vida insiste en arrástrame hasta ahí. Qué absurdo es hablar contigo de trivialidades que no nos pertenecen, de cosas que no nos conciernen, mi corazón está ansioso y yo tengo la sensación de estar esperando algo que jamás llegará. El polvo de la lejanía poco a poco cubre nuestros rostros y de aquellos sueños junto solo quedan los recuerdos. Estamos aquí topándonos por todos lados pero ninguno de los dos se atreve a levantar la vista para vernos a los ojos, es como si una tregua de silencio que nunca pactamos se hiciera presente entre los dos, como si nos hubiéramos tomado un descanso, un respiro de este amor que nos asfixiaba de realidad, probablemente nuestros corazones necesitaban ese tiempo a solas. Y tengo miedo, porque yo sigo sintiendo lo mismo por ti pero ya no me atrevo a nombrarlo, ya no quiero aceptarlo ni siquiera pensarlo. Probablemente hayas decidido que este será el principio de mi fin en tu vida, solo espero que con el pasar del tiempo y si algún día la vida nos coloca frente a frente, pueda tocar tu piel sin quemarme.

-Qué extraña suena la palabra amor en mis labios hoy, sin ti ya no la reconozco.