Para mi perro.
Ya no estas en casa cuando llego de la escuela, no saltas a mis piernas cada vez que me siento en el sofá, no vienés cuando digo tu nombre, ni sales corriendo cuando escuchas la comida. Solo se que ya no estas corriendo por toda la casa y ni brincando en la maleza del jardín, solo se que ya nadie estará esperando por mi. Te has marchado y no volverás. Ya no veré tus ojitos llenos de inocencia, ni escuchare tus ladridos, tampoco llevaré tu pelo en mi ropa, ni sentiré tu cuerpecito en mis piernas tu lugar favorito para dormir. Ya no volveré a gritar tu nombre cada vez que abrá la puerta para evitar que te vallas, ni tomaré tus patitas delanteras para fingir bailar contigo, no acariciare mas tus orejitas ni rascare tu barriga, ya no saldré de viaje contigo. Si hubiera sabido que te irías tan pronto te hubiera abrazado más, hubiera jugado más contigo, te hubiera dicho que eres mi mejor amigo; que aunque fueras caprichoso, mimado y sucio eras el mejor perro del mundo. Si hubiera sabido que morirías esa noche no me hubiera apartado ni un segundo de tí, te habria sostenido hasta el final. Te fuiste sin darme cuenta y dejaste una cruel tristeza en mí. Tu vales más que muchas personas y llevaré tu recuerdo en mi corazón siempre. Pero ya no escucharás estas palabras.
Solo se que si algun día vuelvo a tener otra mascota le daré todo el cariño y cuidado que me sobró cuando te fuiste, que para ser sinceros es demasiado.