Avatar

JM 🇲🇽

@te-vale-madre

“La vida son instantes"

Bueno, supongo que esto es un parte aguas para nosotros a partir de hoy.

Esta bien, no me molesta y al contrario. Creo que me lo merezco por respeto propio. Tuve suficiente.

reblogged

¿ Que se sentira que te den tu lugar sin tener que malditas pedirlo ?

Nunca lo sabremos.

Con "You Were Right" de Rüfüs Du Sol sonando de fondo...

Siento que siempre hay una faceta tuya que nunca me vas a confesar de ti.

¿ Que se sentira que te den tu lugar sin tener que malditas pedirlo ?

Nunca lo sabremos.

“El mayor placer no es el sexo, es la pasión con la que se practica”

Once minutos, Paulo Coehlo

“Dedíquenle tiempo a sus padres. Estamos tan ocupados creciendo, que a menudo olvidamos que también ellos están envejeciendo.”

la mejor wea que he leído :(

Dos cosas más.

Hay muchas cosas que te quiero decir.

¡Carajo! También me gusta que me soportes cuando me pongo loco y me gusta que pagues la cuenta y me abras la puerta y me beses las mejillas y me cuides cuando enfermo. También me gusta que me entiendas.

Que necesito tiempo a solas y que repudio me pongas constantemente a prueba. Odio que me ignores y pases sobre mí en las opiniones. Me llena de coraje cuando piensas que eres la única que necesita comprensión, cariño y aguantar toda la mierda que viene a la cabeza.

Hay cosas que no te dije y aún no las quiero decir.

Te quiero decir que me gustan tus dedos; el chueco y aplastado que llevas por pulgar; probablemente es lo que más me gusta de ti, aunque la gente lo vea extraño. Me gusta tu sonrisa siniestra, tu mirada curva, tus pechos, tu pezón desorbitado, tu vientre ligeramente abultado, los labios de tu vulva, tus muslos blancos, tus pies gordos, el tacto de tus manos, el color de tus labios, tu nariz y gafas, tus hombros delgados, tus nalgas y los moretones que brotan por motivos inesperados. Me gusta tu enfermedad y tú llanto.

Hay cosas que no te dije y te quiero decir.

Odio cuando te ahogas en un vaso con agua y todo es tristeza, problemas absurdos sin solución. Odio cuando manejas alcoholizada; no lo haces tan bien como dices.

Odio sentirme controlado y con la obligación de responder a los protocolos románticos que te has creado. Odio que me grites, me calles, que me apuntes con el dedo, que en un intento desesperado por hacerme guardar silencio; presiones mi boca y estrujes mis labios.

Que seas ciega ante los detalles que brindo; que me hagas cambiar la ropa que te regalo porque no atino jamás a tu talla. Odio que pienses en mí, como un tipo que te engañaría a la mínima provocación, que me consideres un niño que solicita protección. Que tengas una idea inamovible de lo que es un hombre; que creas que estoy interesado en el tamaño de los senos, la forma de las caderas, el cuidado de la piel y las múltiples agrupaciones de grasa en mujeres desconocidas… mis sentimientos andan en otro lado.

Hay muchas cosas que no te dije; la más importante de todas es que te amo. No con menos miedo que cuando te conocí; sin embrago te lo digo, te amo y no te soporto. No aguanto tu presencia y no soporto tu ausencia. Estas llena de aristas y vértices, de conflictos emocionales por resolver, de celos, de ideas extrañas que se anidan en la parte insoportable de tu lengua. Gritas y sufres por minucias invisibles. Nada que propongo te gusta; crees tener siempre un mejor plan, una mejor forma, un camino más corto.

Somos demasiado “Yo” para compartirlo. De esas personas que están mejor solas; mejor solas que bien o mal acompañadas.

Te amo pero no te soporto; con ese constate deseo de control, con tu interminable búsqueda de atención y la perpetua solicitud de llenar vacíos que solo tú comprendes.

Hay cosas que hubiera querido saber para decirte.

Ojalá hubiéramos terminado antes; antes de compartir ideas, antes de querernos raros, de caminar al ocaso, platicar de madrugada. Antes de llevarnos a la cama, antes del sexo, las felaciones y cunnilingus. Antes de temernos tanto, abrazarnos diario, besarnos profundo, dormir al costado, soñar con un hogar.

Antes de soñar con una familia que pretendía reparar los errores de las que ya tenemos, soñar con hacer todo mejor que nuestros padres y otras parejas. Ojalá nos hubiéramos separado antes de que te amara, cuando aún dudaba.

Hay cosas que te digo ahora.

Un lado de mi almohada guarda el aroma de tu cabello. Me resulta insoportable dormir con el recuerdo presente, aunque no he hecho mucho para sacudirlo. Llevo una sudadera manchada de tu sangre a la altura del pubis. Me fumé el último cigarro que me regalaste.

Tengo un par de cartas en las que prometes que el invierno de tus sentimientos terminara; no lo hicieron. Perdí mis anteojos el día que te dejé; tal vez por eso no veo bien. Evito la sala y las películas. Ahora bebo el té de hiervas; el de sabor horrible que me hacías tomar. Me sobran preservativos y me faltas tú.

Hay cosas que me gustaría decirte para un futuro; las más importantes.

Cuidado con las dietas, come bien. Si te sientes resfriada toma vitamina C. Abrígate que tienes un sistema inmune asqueroso. Ten cuidado con el tarado del bar, te trae ganas y roba cosas. Que tus parejas usen condón, es mejor tener cuidado. No entres a trabajar aún, no pagan lo suficiente por hacer algo que no te gusta. Espera !!!, ya encontrarás el camino. Los consejos de tu amiga son un asco, nunca solucionaron nada.

Dos cosas más...

Te voy a echar mucho de menos.

Y

Te amo.

reblogged
“Carta para la persona que tiene el corazón roto: Sé por lo que estás pasando en este momento porque yo también lo hago. No sé cuánto tiempo duró tu relación, puede que haya durado días, semanas, meses o años pero eso es indiferente porque el dolor no se mide por el tiempo sino por la intensidad de tus sentimientos. Sé que te preguntarás “¿Qué hice mal? ¿Por qué no se quedó? ¿Por qué no luchó? ¿No fui suficiente? ¿Debí de hacer más? ¿No hice lo suficiente?” pero tienes que dejar de culparte por todo. Sé que lo intentaste, luchaste hasta el final, diste todo de ti pero simplemente no bastó. Le has escrito, le has buscado e incluso rogado pidiendo una explicación o una oportunidad pero no ha funcionado. Te sientes sola, sientes que todo se acumuló y que ya tuviste suficiente. Ya no tienes apetito, tus días se basan en estar dentro de tu habitación mientras lees sus antiguas conversaciones o miras sus fotos. Sigues buscándole, pensándole, soñándole y amándole. El dolor en tu pecho no te deja tranquila, tu mente y ansiedad te torturan mientras piensas en las millones de posibles razones del porqué no funcionó. Era tu mundo y tu felicidad giraba alrededor de él. Por él dormías bien, por él comías, por él escribías, por él tus días eran los mejores. Te alejaste de muchas personas, dejaste de hacer cosas que amabas solo para complacerlo y estar enfocada sólo en él. No te pediré que lo olvides, dejes de amarlo o que lo superes porque sé que no es así de fácil. Te tomará mucho tiempo no depender de esa persona, no buscarlo y dejarás de sentir la necesidad de saber lo que está haciendo. Todo es proceso, vive tu proceso. Llora todo lo que tengas que llorar, súfrelo, desahógate, no te guardes nada. Retoma aquello que solías amar pero que habías dejado de hacer, date un día completo para mirar Netflix en pijamas mientras comes lo que se te antoje. Sal, date un respiro. Sal a caminar, ve sola a un parque a leer, dibujar, escribir o simplemente darte un respiro. Ve a comer sola o a tomar un café con tus amigos. Por favor, céntrate en ti. Deja de asumir toda la culpa, si, hiciste muchas cosas mal pero también lo intentaste hasta el final. Deja de ser tan dura contigo misma, entiende que por el momento no pueden ser. Si realmente es la persona para ti, volverá, en algún momento lo hará. De momento, cúrate, cuídate, aliméntate y por favor, ámate. Esto terminará, lo superarás y lograrás salir de esto, como siempre lo has hecho.”