Me fallé y me traicioné para no fallarte a ti, y tu nunca lo supiste valorar.
Que bonito es tener mas abierta la mente que la boca.
Traigo fundido el foco del alma.
Podría disfrutar lo peor de ti.
No pude ayudarte, soy un idiota que compara los desastres con arte; intento escribir, esto no es una canción; si lo fuera, estaría tu sonrisa como fuente de inspiración, joder, es que ni siquiera es poesía, mira… no tiene rima; y el verso se ha jodido con tanto sentimiento.
Aquí hay dolor, un cigarro, tu última llamada y un adiós. Lo prometo…
Está es la última vez que me rompes el corazón; si te escribo llorando entre letras lo siento, estoy jodido, las drogas, tu sonrisa, el adiós…
Al final… nunca fuimos. Vete, que se me hace más difícil encontrarle coherencia a este desmadre de letras que he escrito si estás tú.
Qué necedad la mía de hacerme mierda con pensamientos tóxicos.
Quédate con tu soledad y huye de quien te haga sentir solo.
Me gusta la gente que no necesita la opinión de los demás porque ya tiene la suya propia.
Basta con mirar fijamente la cicatriz,
sus imperfectas costuras,
para que la herida empiece a abrirse
y a contar sus historias.
Cuida la sal de tus ojos.
Piedad Bonnett



