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kokotes

@soykokotes

No siempre que la casa duerme, duermo. A veces, en la noche, soy como un trompetista con los ojos abiertos. Pero eso si, cada vez que llueve, yo lluevo.

No siempre, Héctor Viel Temperley (via exnoctambulo)

CADA VEZ QUE LLUEVE, YO LLUEVO....

-Mire, Adalberto, yo lo veo así…Después de 30…10, 2 años de matrimonio, uno descubre que antes de acostarse con su querida mujer, prefiere hacerlo con la primera que se le cruza…No tiene nada que ver la falta del amor. Tiene que ver con la rutina…Fijese…Eh, tal vez a usted el plato que más le gusta comer es milanesa a la napolitana. La sociedad, entonces, le impone comer siempre milanesa a la napolitana. Unica y exclusivamente milanesa a la napolitana, para siempre…Pero un día comienza a nacer en usted una extraña e irreprimible necesidad de comer ravioles. Entonces va a un psicólogo, el cual le recomienda seguir con las milanesas, pero variando un poco…Con orégano, sin orégano…¡Pero usted quiere comer ravioles!.

-Pero hay excepciones…Yo tengo un cuñado…40 años de casado…Y me dijo que sexo…únicamente con su esposa.

-Hay perversiones, Adalberto.¡Hay perversiones!…Míreme a mi…Mireme las ojeras, las orejas…Los pelos que me salen de ellas…Tengo piernas escuálidas, verrugosas, llenas de várices…No lo olvide, yo tengo un espejo…Si un día mi señora viene y me dice: El verdulero…quiere pasar una noche conmigo…Si yo quiero a mi esposa, le tengo que dar propina al verdulero…La base del matrimonio, Adalberto, es la infidelidad…Sin esos escapes, ninguna persona puede soportar la rutina y el aburrimiento”.

-Cuestión de principios, Roberto Fontanarrosa, fragmento