Todavía no. Escucha antes mis palabras. Sé que estás sola y me duele tu soledad. Sé que te sientes invisible en un mundo super poblado, donde solo te ven para hacerte daño. Sé que has amado con locura, que lo has dado todo, que tienes el corazón desgastado de tanto amar y destrozado de tanto zarpazo. Sé que no puedes más y que piensas en partir…para siempre. No te juzgo, te comprendo. Yo también sentí esa soledad infinita de no sentirme comprendido por nadie, de no ser amado por nadie, de ser objeto de tantas miradas, de tantos comentarios, de tantas mentiras. Yo también tuve la toalla en la mano y estuve a punto de tirarla. No lo hagas, sería su victoria. Debes luchar por ti y por los que somos como tú, los que amamos, queremos, lloramos, nos emocionamos y casi siempre perdemos. Porque con sus problemas y faltas de entendimiento, un trocito de este universo también nos pertenece. Y porque cuando haya desaparecido el último de los nuestros, a este mundo, por muy lleno de gente que se encuentre, ya no se le podrá seguir llamando hogar.
Coge tu toalla, sécate las lágrimas, levanta la cara y sigue adelante. Encontrarás a alguien como tú y entonces la vida tendrá sentido, aunque cueste, aunque tarde, aunque parezca imposible.
A mí me pasó.