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¡Puede que te guste!

@solopasaunbuenrato

puedes encontrar todo lo que estás pensando o bueno lo que más me gusta a mí.

La lujuria infernal (relato hentai/hetero) [resubido]

Yo llevo pocos años viviendo en este mundo. A mis 17 años de edad, en la preparatoria y con mi bisexualidad de fuera, cualquiera podría pensar que yo tengo sexo como si mi vida dependiera de ello, pero no es así.

Yo cuento con 2 mejores amigos, un chico y una chica, con los cuales puedo desahogarme, pues los 2 son pervertidos y puedo hablar de lo que sea con ellos, pero ese no es el punto a esta historia.

Hace poco, conocí a una chica pálida, bajita y preciosa en mi preparatoria, su nombre es Mónica, y tiene por sobre sus hombros la inocencia y la lindura que hace que quiera tenerla a mi lado. Mi cerebro estába confundido…

(“¿Porque ella?, Hay muchas con mejor cuerpo!!, Ni siquiera tiene tetas!!!”)

Pero no. Ella me era encantadora, tierna, y de un modo muy peculiar, no solo me atraía su persona, sino que me provocaba una lujuria infernal. No podía prestar atención a la clase ni despejar “x”, pues todo el espacio de mi mente lo ocupaba todo su cuerpo y lo que yo deseaba hacerle.

(“esto no es correcto, ella es muy linda conmigo y no deberia hacerle esto”) decía mi mente, pero mis hormonas me decian absolutamente todo lo contrario. Quería levantarla y dejarle en claro en toda pose físicamente posible que me excitaba su cuerpo y su persona al limite.

Mis padres estarian en casa de mi abuela en otro estado por su cumpleaños, pero yo me quedaría en mi lugar, puesto que tenía clases, exámenes y demás deberes.

*Al siguiente día, los padre se van a el cumpleaños de la abuela*

Estaba tomando mi clase de programación tranquilamente, cuando oí el timbre, indicando que debíamos salir a tomar la comida. Mi mejor amiga y yo salimos y, después de comprar nuestra comida, nos dispusimos a volver a nuestro salón. Cuando estábamos en camino, Mónica me detuvo. Esto me tomo por sorpresa y he de confesar (con nada de orgullo) ver su cara me causó una erección gigantesca, cosa que no ayudaba en nada a los nerviosismo que me daban al hablar con ella.

Ella me preguntó si podíamos hablar en privado, cosa a la que respondí que si. Acto seguido, moví mi cabeza para pedirle a mi amiga que se adelantará. Cuando Mónica y yo quedamos juntos, ella habló.

Me dijo que sus padres se irían a celebrar su aniversario de bodas y que ella estaría desocupada, entonces me preguntó si queria salir a algún lado con ella el fin de semana.

¡Esto me sobresaltó de una manera épica!

Lo primero y primordial en la situación…¿Ella me estaba invitando a salir?

Esto rompía con todo lo que mi padre me había ensañado de caballerismo. (“A la mujer se le paga la salida, a la mujer se le jala en asiento, el hombre debe proponerse a la mujer, nunca alrevez.) Esto me causó cierta desconfianza, pero a decir verdad, lo que pensará mi padre de mi, en ese momento me daba TOTAL igual. Ella me estaba invitando a salir!!!!!!!!!

Le dije que si muy, pero MUY rápidamente, dejando notar mi increíble emoción y mi regocijo interno a toda luz.

*llega el fin de semana*

Estaba preocupado. Mi doble moral me decía que estaba mal tratar tan naturalmente a una chica que ya había desvirgado vaginal y analmente en mi mente (y no de una manera gentil). Mi bisexualidad era obvia, pero en estos momentos, mi libido como hombre brillaba a su máximo esplendor, pero no con cualquier mujer que me pasara por la cabeza, solo con ella.

Mónica y yo quedamos en ir al cine a ver una película romántica (elección suya) y luego, ir a cenar a un restaurante italiano a la noche. Este plan me parecía algo muy formal, ya que yo esperaba algo en plan de “amigos”, pero nada ni parecido a eso. La ruta hacia parecer que éramos novios desde hace tiempo. Pero yo me lo tomé con la mayor naturalidad posible.

Mientras caminaba, ella apareció como por arte de magia por mi costado y me tomó por sorpresa, ya que parecía que hubiese salido de la nada. Ella enredó su brazo con el mío y se dispuso a entrar al cine conmigo. Mientras caminabamos, ella hablaba conmigo y me platicaba cosas de su día. Yo prestaba total atención, puesto que me interesaba saber cómo estaba mi dientesito de León, pero la situación era la misma. Solo con ver su carita de niña, mi pene salto de su sueño como si su vida dependiese de ello, cosa que hacía muy forzado e incómodo el caminar. Llegamos a la fila de compra y Mónica me hizo saber lo siguiente:

“compra lo que quieras, yo invito”.

Me sentí muy agradecido y se lo hize saber, pero ni loco pediría a granel comida y golosinas, ya que yo quería causarle una impresión perfecta. Solo pedí una botella con agua, pero ella insistía en que yo pidiese más cosas. Yo me negué rotundamente y, cuando ví en ella un poco de disgusto, decidí pedir una palomitas sin sabor y pequeñas. A mí me daba demaciada vergüenza que ella me tomase de aprovechado, así que después de eso, no cedí. La glotoneria es un mal que asecha a mi persona, pero ní loco la dejaria escapar con Mónica frente a mí.

Una vez pasada la fila de la fuente de sodas, fuimos a comprar los boletos para la función, la cual empezaría dentro de unos minutos. Ella me preguntó si queria cambiar de elección, pero yo cerré el caso rotundamente con la frase: “veamos la que tú quieras” seguido de una sonrisa. Ella no cambió la elección y entramos a ver la película romántica.

*por la mitad de la película*

La película es interesante, pero no puedo prestarle atención del todo, puesto que Mónica me tiene atontado a su expresión máxima. Llegados a poco más de la mitad de la película, una escena de apasionado y explicito sexo anal se ve en pantalla, cosa que no me inmuta en lo absoluto, pero me trae a mente pensamiento turbios de mi acompañante. Ni el mismísimo Issac Newton podría calcular la gravedad de mi deseo. La fuerza con la que quería partir su suave y delicado cuerpo entre los movimientos de mi verga y de mi lengüa.

Eso fue todo.

Mi miembro se levantó con la dureza de una roca y ahí, ya no había nada que hacer.

♠♥♠♥♠♥♠♥♠♥+18!!!!!♠♥♠♥♠♥♠♥♠♥

No tenía manera en la tierra de ocultar lo que ahí estaba pasando, y mi corazón se quedó como piedra cuando Mónica inclinó su cabeza y la puso en mi estómago. No tardó ni medio segundo en ver mi erección. Lo siguiente me paralizó del todo.

Ella, en un tono burlón y un poco sonrojada me dijo, “¿te está gustando la pelicula?”, Acto seguido, inclinó su cabeza de nuevo y recargó el costado izquierdo de su cara en mi erección. UFFFFFF

Ya no podía ocultarlo más, explote y le confesé que ella me atraía mucho, sentimental y físicamente.

Ella volteó a verme con una sonrisa de extremo a extremo. Entonces ella tomó la cabezita de mi pene por sobre mi pantalón y empezó a sobarla. Yo estaba que me moría, y, aunque es innecesario decirlo, a este punto, la película me daba total y completo igual.

*Al acabar la película*

Ella y yo salimos juntos del cine, yo estaba con la leche en la punta y ella se veía serena y tranquila, el siguiente destino era el restaurante Italiano, cosa que me pareció bien, aún con el hecho de que podía apuñalar a alguien con mi caminar.

Llegamos al restaurante y cuando los meseros se percataron de que veníamos juntos, debieron pensar que éramos novios, así que nos pusieron en una mesa muy en privado, además de el hecho de que el restaurante estaba casi vacío.

Nos sentamos juntos y comenzó el show. Ella no miró ni por 2 segundos el menú, antes de voltearse a mirarme con ojos que me juzgaban y me analizaban.

“¿Entonces te gustó?” Exclamó, miéntras me ojeaba de cara completa. No pude más con la presión. “¡Si!”, Dije seguido a ella. Ella sonrió y se quedó en total silencio miéntras ojeaba el menú despreocupadamente. El mesero llegó y nos preguntó que íbamos a ordenar. Ella pidió una ensalada y yo, al no prestar la mínima atención al menú, me puedes nervioso y pedí un plato de spaghetti. Como es la opción más obvia de comida Italiana, se me vino rápido a la mente.

El mesero se fue, y Mónica y yo nos quedamos solos una vez más. Ella tomó la primera palabra y me dejó atónito. “¿Te has masturbado pensando en mi?” Dijo, mientras me veía con ojitos de gatito. Yo sentía una combinación extraña de excitación extrema con miedo, pues si le decía a detalle todo lo que deseaba hacerle, ella se asustaría. No alargue más la historia. “Si” le respondí. Entonces todo se fue de cabeza.

“¿Y que imaginabas que me hacías?” Dijo mientras me miraba con brillo en su rostro. Yo comenzaba a tomar confianza y le dije sin más dilación. “Imagino que te penetro y que me vengo dentro de ti…❤”

Ella parecía feliz y a su vez, comenzaba a verse excitada igual que yo. Ella tomó el liderazgo por tercera vez, y le dijo al mesero que ya no tomarimos nada para comer. Nos levantamos y unos fuimos.

“¡Vamos a mi casa!” Exclamó miéntras me arrastraba con fuerza para que caminada más aprisa…

*En la casa de Mónica*

Entramos y ella me dijo que íbamos a bañarnos. Yo le pregunté la razón y ella sonrió y me besó la mejilla. Para este punto, lo único que pasaba por mi mente era el culo de Mónica y mi verga enteramente metida en el.

Ella me dijo que iríamos a el baño de su habitación, y yo le pregunté donde estaba el baño donde me bañaría yo. En ese momento, Mónica soltó una pequeña risa y sin aviso, se desvistió completamente frente a mí. Mi corazón estaba a un millón por hora y mi pene estaba casi a estallar.

Empeze a recorrerla con la mirada. Tenía unos ojos preciosos color café y una piel muy blanca, llegando a pálida. Carecía de pechos pero su enorme y redondo trasero devorador de vergas hacían opacar hasta a la más sexy de las mujeres en el mundo. Ella se hacercó, me besó la boca y me susurró al oído: “ahora te toca a ti…💜”

Yo me moría de la vergüenza. Ella mostraba un cuerpo artístico y precisos y, aunque mi miembro es de tamaño considerable, no me atrevía a insultar su vista con mi cuerpo de pelota. Yo estaba al borde de un infarto, cuando ella se hacercó a mí y me bajo los pantalones, luego, subió y me desprendio los botones de la camisa polo que llevaba puesta. Sin darme cuenta, ella me dejó totalmente desnudo…

♥♠♥♠♥♠♥♠♥++++18!!!♥♠♥♠♥♠♥♠♥♠

Ella entró sin pena alguna a la ducha y detrás de su persona, iba yo. Ella abrió la llave del agua caliente y el baño comenzó a llenarse de vapor de agua, y mientras ella se lavaba despreocupada, yo me ahogaba en mi deseo por dentro, viendo como sus caderas servían de rampa para el agüa que bajaba despreocupada por su piel. Estaba totalmente callada. De su boca no salía ni una palabra, pero ella me miraba con una combinación de lujuria y cariño que no había visto antes de otro ser humano.

Enjabono una esponja y me la dió en las manos. “¿Me lavarias la espalda?” Dijo con voz sensual mientras se recargaba en la pared y extendía su cadera hacia atrás, dejándome encerrado en la esquina del baño con su tracero a milímetros de mi entrepierna, pero esa distancia no importaba, pues mi pene estaba tan parado que quedaba sobre su culo. Comenze a lavarle la espalda y, tomando confianza, le agarre el culo con toda la mano. Me agache y comenze a lamer los bordes de su vagina, la cual abrí un poco con mis dedos para poder meter toda mi lengüa. Cuando caí en lo que estaba haciendo, me detuve y saque mi legüa de su zona, pero ella se volteó casi al instante y me pidió entre gemidos que no me detuviese 💙.

Yo Levante mi mirada y mineras nalgeaba a Mónica con mi mando derecha, con la izquierda me levanté la verga y comenze a pasársela por los bordes de la vagina y también se la puse en el orificio del culo. Yo estaba caliente en verdad y el agüa ayudaba mucho a relajar el momento. Cuando el agüa comenzó a enfriarse, salimos, nos secamos y ni nos molestamos en vestirnos de vuelta.

Mónica se subió a la cama y comenzó a mover el culo, dejando ver su impaciencia y sus deseos de que la reventara. Me puse tras de ella y, con mi última señal de respeto, le pregunté si estaba segura.

“Mónica, tu me has conocido como un hombre tranquilo y decente, y si te hago todo lo que quiero hacerte, perderás por completo esa visión de mi” le dije. Ella tardo 2 segundos en decirme: “hazme todo lo que quieras💛”

Ya no pude más…

Abrí la vagina de Mónica con mis dedos y metí mi pene e ella. Comenze a moverlo lentamente. ¡¡¡No podía creer que lo estaba haciendo!!!. La tomé de los brazos y comenze a meterle y sacarle todo el pene de golpe. Ella gemía y me decía que le dolía un poco, pero cuando bajaba la velocidad ella repetia como alarma “¡Más rápido, las rápido!❤” La pobre sacaba la lengüa y tenía cara de poseída, y con razón.

Mi deseo era tal, que la taladraba como si su vida dependiese de ello, y no contento con esto, me aproxime a ella y comenze a sobarle los pezones con una mano y con la otra, le metía los dedos al culo, moviendole como si revolviera mi café. Llegados a este punto, yo tenia sobre mi la fuerza de 10 hombres. La tomé y de manera agresiva la giré para que quedara con el abdomen hacia arriba. Mientras la penetraba, le lamía los pezones y la besaba de rato a rato.

Después e estar un rato en el negocio, saque mi pene y Mónica tenía cara de estar cansada. Yo sabía exactamente que necesitaba…..Bajé mi pene un poco, hasta que quedó a la entrada de su ano y comenze a meterlo de a poco. Mónica puso ojos llorosos, pero ya era tarde. Ella había buscado a la bestia y se tenía que agüantar. Comenze a mover mi pene dentro de su tracero y mientras lo hacía, le besaba el cuello y le lamía la espalda.

Sonrojada, se giró, me miró a los ojos y entre gemidos y pausas pregunto. “¿Vas a venirte…dentro…de mi?”

“Claro que sí, no lo dudes ni por un segundo” le dije mientras penetraba su culo como si no hubiese un mañana.

La fuerza de mi penetración horizontal no era suficiente, así que la tomé, la Levante, y la senté en mi pene. Ella subia y bajaba lentamente porque tenía dolor en las piernas, así le la tomé de los hombros y yo comenze a moverme arriba y abajo rápidamente para ayudarme con la gravedad. Yo estaba soñando cada vez que la penetraba y ella no paraba de gemir y su respiración era muy rápida. No sabía cómo hacer más fuerte la penetración, hasta que la inspiración divina llegó a mi, y tomándola de los brazos, la levanté y, mientras yo estaba parado, daba pequeños brincos para penetrarla más duro mientras la cargaba.

Me cansé de cargarla rato después, así que la tomé y me la llevé cargando hasta el sofá de la sala de su casa. Ahí, la senté con la entrepierna ligeramente arriba para poder penetrarla sentada en el sofá. Llegados a este puto, ella gritaba cada vez que la penetraba y gemía con una fuerza enorme, ella extendió los brazos y yo la tomé de las manos, para que se apoyará en mi y no se moviera tanto. Lo que más me excitaba es que mientras la llenaba, ella no dejaba de repetir gimiendo mi nombre una y otra vez 💚.

“me vengo!!!, Me vengo!!!” Dijo Mónica cuando parecía que sus gritos estaban en su punto límite. Yo solo actúe por instinto. La tomé del abdomen, la giré y la penetre por el ano con mucha fuerza, miéntras la masturbaba con mi mano izquierda y le oprimía los pezones con la derecha.

“ahhhhhh!!!!❤❤” Grito ella, cuando sentí un chorro enorme de agüa escurrirme por las piernas. Ella había terminado, pero yo no pensaba quedarme atrás. Con mis últimas fuerzas, la tomé, la levante y penetre su ano con la fuerza de un guerrero y después de esfuerzo y sudor…

“AHHHHH!!!!!!!💙💙💙” Grité, cuando sentí mi pene volar y mi semen salir disparado dentro del ano de Mónica 💛.

Los dos estuvimos acostados junto al otro durante unos 30 minutos recobrando el sentido y respirando. Mónica sentía un disgusto enorme, pues cuando se levantó, sintió mi semen gotear y manchar sus pantis 💖. Nunca sentí tanto placer post-sexual cómo cuando la ví secándose mi semen de la ropa.

Nos bañamos juntos y nos recostamos en completo silencio. Ella me preguntó si yo la amaba, pero de mi no salieron palabras, solo un apasionado beso que le dí mientras la luna se regocijaba en el cielo y el sol esperaba con paciencia…

(Final)

🖤💙💜💙💜💙💜💙💜💙💜💙💜💙💜🖤

Bueno, cumplí lo que prometí.

Recupere el relato de mi antiguo Tumblr porno y lo resubí aquí para ustedes ^^

“El entrenador” es irrecuperable, pero haré lo posible porque vuelva a ver la luz del día :3

¡¡Besos!!

La lujuria infernal (relato hentai/hetero) [resubido]

Yo llevo pocos años viviendo en este mundo. A mis 17 años de edad, en la preparatoria y con mi bisexualidad de fuera, cualquiera podría pensar que yo tengo sexo como si mi vida dependiera de ello, pero no es así.

Yo cuento con 2 mejores amigos, un chico y una chica, con los cuales puedo desahogarme, pues los 2 son pervertidos y puedo hablar de lo que sea con ellos, pero ese no es el punto a esta historia.

Hace poco, conocí a una chica pálida, bajita y preciosa en mi preparatoria, su nombre es Mónica, y tiene por sobre sus hombros la inocencia y la lindura que hace que quiera tenerla a mi lado. Mi cerebro estába confundido…

(“¿Porque ella?, Hay muchas con mejor cuerpo!!, Ni siquiera tiene tetas!!!”)

Pero no. Ella me era encantadora, tierna, y de un modo muy peculiar, no solo me atraía su persona, sino que me provocaba una lujuria infernal. No podía prestar atención a la clase ni despejar “x”, pues todo el espacio de mi mente lo ocupaba todo su cuerpo y lo que yo deseaba hacerle.

(“esto no es correcto, ella es muy linda conmigo y no deberia hacerle esto”) decía mi mente, pero mis hormonas me decian absolutamente todo lo contrario. Quería levantarla y dejarle en claro en toda pose físicamente posible que me excitaba su cuerpo y su persona al limite.

Mis padres estarian en casa de mi abuela en otro estado por su cumpleaños, pero yo me quedaría en mi lugar, puesto que tenía clases, exámenes y demás deberes.

*Al siguiente día, los padre se van a el cumpleaños de la abuela*

Estaba tomando mi clase de programación tranquilamente, cuando oí el timbre, indicando que debíamos salir a tomar la comida. Mi mejor amiga y yo salimos y, después de comprar nuestra comida, nos dispusimos a volver a nuestro salón. Cuando estábamos en camino, Mónica me detuvo. Esto me tomo por sorpresa y he de confesar (con nada de orgullo) ver su cara me causó una erección gigantesca, cosa que no ayudaba en nada a los nerviosismo que me daban al hablar con ella.

Ella me preguntó si podíamos hablar en privado, cosa a la que respondí que si. Acto seguido, moví mi cabeza para pedirle a mi amiga que se adelantará. Cuando Mónica y yo quedamos juntos, ella habló.

Me dijo que sus padres se irían a celebrar su aniversario de bodas y que ella estaría desocupada, entonces me preguntó si queria salir a algún lado con ella el fin de semana.

¡Esto me sobresaltó de una manera épica!

Lo primero y primordial en la situación…¿Ella me estaba invitando a salir?

Esto rompía con todo lo que mi padre me había ensañado de caballerismo. (“A la mujer se le paga la salida, a la mujer se le jala en asiento, el hombre debe proponerse a la mujer, nunca alrevez.) Esto me causó cierta desconfianza, pero a decir verdad, lo que pensará mi padre de mi, en ese momento me daba TOTAL igual. Ella me estaba invitando a salir!!!!!!!!!

Le dije que si muy, pero MUY rápidamente, dejando notar mi increíble emoción y mi regocijo interno a toda luz.

*llega el fin de semana*

Estaba preocupado. Mi doble moral me decía que estaba mal tratar tan naturalmente a una chica que ya había desvirgado vaginal y analmente en mi mente (y no de una manera gentil). Mi bisexualidad era obvia, pero en estos momentos, mi libido como hombre brillaba a su máximo esplendor, pero no con cualquier mujer que me pasara por la cabeza, solo con ella.

Mónica y yo quedamos en ir al cine a ver una película romántica (elección suya) y luego, ir a cenar a un restaurante italiano a la noche. Este plan me parecía algo muy formal, ya que yo esperaba algo en plan de “amigos”, pero nada ni parecido a eso. La ruta hacia parecer que éramos novios desde hace tiempo. Pero yo me lo tomé con la mayor naturalidad posible.

Mientras caminaba, ella apareció como por arte de magia por mi costado y me tomó por sorpresa, ya que parecía que hubiese salido de la nada. Ella enredó su brazo con el mío y se dispuso a entrar al cine conmigo. Mientras caminabamos, ella hablaba conmigo y me platicaba cosas de su día. Yo prestaba total atención, puesto que me interesaba saber cómo estaba mi dientesito de León, pero la situación era la misma. Solo con ver su carita de niña, mi pene salto de su sueño como si su vida dependiese de ello, cosa que hacía muy forzado e incómodo el caminar. Llegamos a la fila de compra y Mónica me hizo saber lo siguiente:

“compra lo que quieras, yo invito”.

Me sentí muy agradecido y se lo hize saber, pero ni loco pediría a granel comida y golosinas, ya que yo quería causarle una impresión perfecta. Solo pedí una botella con agua, pero ella insistía en que yo pidiese más cosas. Yo me negué rotundamente y, cuando ví en ella un poco de disgusto, decidí pedir una palomitas sin sabor y pequeñas. A mí me daba demaciada vergüenza que ella me tomase de aprovechado, así que después de eso, no cedí. La glotoneria es un mal que asecha a mi persona, pero ní loco la dejaria escapar con Mónica frente a mí.

Una vez pasada la fila de la fuente de sodas, fuimos a comprar los boletos para la función, la cual empezaría dentro de unos minutos. Ella me preguntó si queria cambiar de elección, pero yo cerré el caso rotundamente con la frase: “veamos la que tú quieras” seguido de una sonrisa. Ella no cambió la elección y entramos a ver la película romántica.

*por la mitad de la película*

La película es interesante, pero no puedo prestarle atención del todo, puesto que Mónica me tiene atontado a su expresión máxima. Llegados a poco más de la mitad de la película, una escena de apasionado y explicito sexo anal se ve en pantalla, cosa que no me inmuta en lo absoluto, pero me trae a mente pensamiento turbios de mi acompañante. Ni el mismísimo Issac Newton podría calcular la gravedad de mi deseo. La fuerza con la que quería partir su suave y delicado cuerpo entre los movimientos de mi verga y de mi lengüa.

Eso fue todo.

Mi miembro se levantó con la dureza de una roca y ahí, ya no había nada que hacer.

♠♥♠♥♠♥♠♥♠♥+18!!!!!♠♥♠♥♠♥♠♥♠♥

No tenía manera en la tierra de ocultar lo que ahí estaba pasando, y mi corazón se quedó como piedra cuando Mónica inclinó su cabeza y la puso en mi estómago. No tardó ni medio segundo en ver mi erección. Lo siguiente me paralizó del todo.

Ella, en un tono burlón y un poco sonrojada me dijo, “¿te está gustando la pelicula?”, Acto seguido, inclinó su cabeza de nuevo y recargó el costado izquierdo de su cara en mi erección. UFFFFFF

Ya no podía ocultarlo más, explote y le confesé que ella me atraía mucho, sentimental y físicamente.

Ella volteó a verme con una sonrisa de extremo a extremo. Entonces ella tomó la cabezita de mi pene por sobre mi pantalón y empezó a sobarla. Yo estaba que me moría, y, aunque es innecesario decirlo, a este punto, la película me daba total y completo igual.

*Al acabar la película*

Ella y yo salimos juntos del cine, yo estaba con la leche en la punta y ella se veía serena y tranquila, el siguiente destino era el restaurante Italiano, cosa que me pareció bien, aún con el hecho de que podía apuñalar a alguien con mi caminar.

Llegamos al restaurante y cuando los meseros se percataron de que veníamos juntos, debieron pensar que éramos novios, así que nos pusieron en una mesa muy en privado, además de el hecho de que el restaurante estaba casi vacío.

Nos sentamos juntos y comenzó el show. Ella no miró ni por 2 segundos el menú, antes de voltearse a mirarme con ojos que me juzgaban y me analizaban.

“¿Entonces te gustó?” Exclamó, miéntras me ojeaba de cara completa. No pude más con la presión. “¡Si!”, Dije seguido a ella. Ella sonrió y se quedó en total silencio miéntras ojeaba el menú despreocupadamente. El mesero llegó y nos preguntó que íbamos a ordenar. Ella pidió una ensalada y yo, al no prestar la mínima atención al menú, me puedes nervioso y pedí un plato de spaghetti. Como es la opción más obvia de comida Italiana, se me vino rápido a la mente.

El mesero se fue, y Mónica y yo nos quedamos solos una vez más. Ella tomó la primera palabra y me dejó atónito. “¿Te has masturbado pensando en mi?” Dijo, mientras me veía con ojitos de gatito. Yo sentía una combinación extraña de excitación extrema con miedo, pues si le decía a detalle todo lo que deseaba hacerle, ella se asustaría. No alargue más la historia. “Si” le respondí. Entonces todo se fue de cabeza.

“¿Y que imaginabas que me hacías?” Dijo mientras me miraba con brillo en su rostro. Yo comenzaba a tomar confianza y le dije sin más dilación. “Imagino que te penetro y que me vengo dentro de ti…❤”

Ella parecía feliz y a su vez, comenzaba a verse excitada igual que yo. Ella tomó el liderazgo por tercera vez, y le dijo al mesero que ya no tomarimos nada para comer. Nos levantamos y unos fuimos.

“¡Vamos a mi casa!” Exclamó miéntras me arrastraba con fuerza para que caminada más aprisa…

*En la casa de Mónica*

Entramos y ella me dijo que íbamos a bañarnos. Yo le pregunté la razón y ella sonrió y me besó la mejilla. Para este punto, lo único que pasaba por mi mente era el culo de Mónica y mi verga enteramente metida en el.

Ella me dijo que iríamos a el baño de su habitación, y yo le pregunté donde estaba el baño donde me bañaría yo. En ese momento, Mónica soltó una pequeña risa y sin aviso, se desvistió completamente frente a mí. Mi corazón estaba a un millón por hora y mi pene estaba casi a estallar.

Empeze a recorrerla con la mirada. Tenía unos ojos preciosos color café y una piel muy blanca, llegando a pálida. Carecía de pechos pero su enorme y redondo trasero devorador de vergas hacían opacar hasta a la más sexy de las mujeres en el mundo. Ella se hacercó, me besó la boca y me susurró al oído: “ahora te toca a ti…💜”

Yo me moría de la vergüenza. Ella mostraba un cuerpo artístico y precisos y, aunque mi miembro es de tamaño considerable, no me atrevía a insultar su vista con mi cuerpo de pelota. Yo estaba al borde de un infarto, cuando ella se hacercó a mí y me bajo los pantalones, luego, subió y me desprendio los botones de la camisa polo que llevaba puesta. Sin darme cuenta, ella me dejó totalmente desnudo…

♥♠♥♠♥♠♥♠♥++++18!!!♥♠♥♠♥♠♥♠♥♠

Ella entró sin pena alguna a la ducha y detrás de su persona, iba yo. Ella abrió la llave del agua caliente y el baño comenzó a llenarse de vapor de agua, y mientras ella se lavaba despreocupada, yo me ahogaba en mi deseo por dentro, viendo como sus caderas servían de rampa para el agüa que bajaba despreocupada por su piel. Estaba totalmente callada. De su boca no salía ni una palabra, pero ella me miraba con una combinación de lujuria y cariño que no había visto antes de otro ser humano.

Enjabono una esponja y me la dió en las manos. “¿Me lavarias la espalda?” Dijo con voz sensual mientras se recargaba en la pared y extendía su cadera hacia atrás, dejándome encerrado en la esquina del baño con su tracero a milímetros de mi entrepierna, pero esa distancia no importaba, pues mi pene estaba tan parado que quedaba sobre su culo. Comenze a lavarle la espalda y, tomando confianza, le agarre el culo con toda la mano. Me agache y comenze a lamer los bordes de su vagina, la cual abrí un poco con mis dedos para poder meter toda mi lengüa. Cuando caí en lo que estaba haciendo, me detuve y saque mi legüa de su zona, pero ella se volteó casi al instante y me pidió entre gemidos que no me detuviese 💙.

Yo Levante mi mirada y mineras nalgeaba a Mónica con mi mando derecha, con la izquierda me levanté la verga y comenze a pasársela por los bordes de la vagina y también se la puse en el orificio del culo. Yo estaba caliente en verdad y el agüa ayudaba mucho a relajar el momento. Cuando el agüa comenzó a enfriarse, salimos, nos secamos y ni nos molestamos en vestirnos de vuelta.

Mónica se subió a la cama y comenzó a mover el culo, dejando ver su impaciencia y sus deseos de que la reventara. Me puse tras de ella y, con mi última señal de respeto, le pregunté si estaba segura.

“Mónica, tu me has conocido como un hombre tranquilo y decente, y si te hago todo lo que quiero hacerte, perderás por completo esa visión de mi” le dije. Ella tardo 2 segundos en decirme: “hazme todo lo que quieras💛”

Ya no pude más…

Abrí la vagina de Mónica con mis dedos y metí mi pene e ella. Comenze a moverlo lentamente. ¡¡¡No podía creer que lo estaba haciendo!!!. La tomé de los brazos y comenze a meterle y sacarle todo el pene de golpe. Ella gemía y me decía que le dolía un poco, pero cuando bajaba la velocidad ella repetia como alarma “¡Más rápido, las rápido!❤” La pobre sacaba la lengüa y tenía cara de poseída, y con razón.

Mi deseo era tal, que la taladraba como si su vida dependiese de ello, y no contento con esto, me aproxime a ella y comenze a sobarle los pezones con una mano y con la otra, le metía los dedos al culo, moviendole como si revolviera mi café. Llegados a este punto, yo tenia sobre mi la fuerza de 10 hombres. La tomé y de manera agresiva la giré para que quedara con el abdomen hacia arriba. Mientras la penetraba, le lamía los pezones y la besaba de rato a rato.

Después e estar un rato en el negocio, saque mi pene y Mónica tenía cara de estar cansada. Yo sabía exactamente que necesitaba…..Bajé mi pene un poco, hasta que quedó a la entrada de su ano y comenze a meterlo de a poco. Mónica puso ojos llorosos, pero ya era tarde. Ella había buscado a la bestia y se tenía que agüantar. Comenze a mover mi pene dentro de su tracero y mientras lo hacía, le besaba el cuello y le lamía la espalda.

Sonrojada, se giró, me miró a los ojos y entre gemidos y pausas pregunto. “¿Vas a venirte…dentro…de mi?”

“Claro que sí, no lo dudes ni por un segundo” le dije mientras penetraba su culo como si no hubiese un mañana.

La fuerza de mi penetración horizontal no era suficiente, así que la tomé, la Levante, y la senté en mi pene. Ella subia y bajaba lentamente porque tenía dolor en las piernas, así le la tomé de los hombros y yo comenze a moverme arriba y abajo rápidamente para ayudarme con la gravedad. Yo estaba soñando cada vez que la penetraba y ella no paraba de gemir y su respiración era muy rápida. No sabía cómo hacer más fuerte la penetración, hasta que la inspiración divina llegó a mi, y tomándola de los brazos, la levanté y, mientras yo estaba parado, daba pequeños brincos para penetrarla más duro mientras la cargaba.

Me cansé de cargarla rato después, así que la tomé y me la llevé cargando hasta el sofá de la sala de su casa. Ahí, la senté con la entrepierna ligeramente arriba para poder penetrarla sentada en el sofá. Llegados a este puto, ella gritaba cada vez que la penetraba y gemía con una fuerza enorme, ella extendió los brazos y yo la tomé de las manos, para que se apoyará en mi y no se moviera tanto. Lo que más me excitaba es que mientras la llenaba, ella no dejaba de repetir gimiendo mi nombre una y otra vez 💚.

“me vengo!!!, Me vengo!!!” Dijo Mónica cuando parecía que sus gritos estaban en su punto límite. Yo solo actúe por instinto. La tomé del abdomen, la giré y la penetre por el ano con mucha fuerza, miéntras la masturbaba con mi mano izquierda y le oprimía los pezones con la derecha.

“ahhhhhh!!!!❤❤” Grito ella, cuando sentí un chorro enorme de agüa escurrirme por las piernas. Ella había terminado, pero yo no pensaba quedarme atrás. Con mis últimas fuerzas, la tomé, la levante y penetre su ano con la fuerza de un guerrero y después de esfuerzo y sudor…

“AHHHHH!!!!!!!💙💙💙” Grité, cuando sentí mi pene volar y mi semen salir disparado dentro del ano de Mónica 💛.

Los dos estuvimos acostados junto al otro durante unos 30 minutos recobrando el sentido y respirando. Mónica sentía un disgusto enorme, pues cuando se levantó, sintió mi semen gotear y manchar sus pantis 💖. Nunca sentí tanto placer post-sexual cómo cuando la ví secándose mi semen de la ropa.

Nos bañamos juntos y nos recostamos en completo silencio. Ella me preguntó si yo la amaba, pero de mi no salieron palabras, solo un apasionado beso que le dí mientras la luna se regocijaba en el cielo y el sol esperaba con paciencia…

(Final)

🖤💙💜💙💜💙💜💙💜💙💜💙💜💙💜🖤

Bueno, cumplí lo que prometí.

Recupere el relato de mi antiguo Tumblr porno y lo resubí aquí para ustedes ^^

“El entrenador” es irrecuperable, pero haré lo posible porque vuelva a ver la luz del día :3

¡¡Besos!!