Amor.
El amor no es que te digan que te quieren, el amor es muchisimo más complejo.
Es buscar la forma de compartir el máximo tiempo posible juntos. Es hablar por horas y sentir que son minutos. Es no cansarse. Es pensar en la otra persona al despertar. Es sentir la confianza de contar algo que te duele o que te dolió. Es ver su sonrisa y saber que para ti siempre será la más bonita.
El amor es complejo, y abstracto, y complicado. El amor es muchas cosas. Pero muchas cosas bonitas en un tornado de emociones que a veces no tienen nombre.
Y he escrito un montón de veces sobre el amor, siempre de forma distinta, porque el amor también es algo indefinible, algo que tiene muchos significados y matices. Pero siento que esta vez hablo del amor con todas sus letras. Que hablo de ese amor que te golpea y te atrapa sin prisas, pero a toda velocidad. De ese amor del que al final siempre terminas pensando que no existe. De ese amor mágico.
El amor es muchas cosas, si, pero para mí el amor termina siendo una persona. Porque a veces no hay mejor definición que esa.
Porque a veces una persona engloba todo lo que para ti es el amor. Con sus pros y sus contras. Con sus desacuerdos y su apoyo. Con las palabras bonitas y con las que te dicen la verdad a la cara. Porque a veces coincides con personas que son deseos. Así, sin más, deseos y magia.
Siempre me han dicho que busco la manera de obligarme a enamorarme de las personas, de quererlas, de sentirlas. Solo porque me da tanto terror no sentir nada que me empeño en hacerlo, para al final no sentir nada real o duradero. Pero ahora sé que no es cierto, aunque solo me haya enamorado de forma arrolladora una vez, aunque haya querido fuerte solo un par más, aunque solo haya terminado sintiendo a esas personas aquí dentro.
Porque si, el amor es complejo y no se resume en que te digan que te quieren. Porque hay personas que necesitan algo más para sentir que hablan de amor. Porque yo soy de esas personas y no por ello mi amor o mi querer es menos real. Porque quizá solo no me había cruzado con la persona adecuada hasta ahora.
Porque ahora siento que hablo de amor y me aterra, pero sigo hablando de él. Me sigo sumergiendo en los sentimientos sin siquiera meditarlo mucho. Sigo dándole cuerda a todo lo que una persona conforma sin mirar hacia atrás y viendo un camino neblimoso justo enfrente. Porque no sé qué tiene preparado para mi la vida, pero si sé que sea lo que sea quiero que esa persona esté en ella el máximo tiempo posible.
Porque supongo que por fin hablo de amor de una forma menos abstracta, menos compleja y menos complicada. Porque supongo que a veces si encuentras a esa persona con la que conectas de tal forma que resulta imposible no hablar de amor.
Porque no puedo decirte que te quiero, pero si puedo decir que hablo de amor cuando hablo de ti. Y supongo que eso para mi tiene más peso. Porque querer va lento y son unas palabras que solo diría al hacerlo en todas sus formas y de la manera que siento que mereces. Porque mereces que te quieran bonito y eso lleva tiempo. Porque mereces un infinito y eso va despacio. Porque mereces la mejor versión del amor.
Katastrophal