No se nada de la vida, y probablemente a veces opine de forma egoísta sobre cosas que a penas conozco. He estado siempre defendiendo cosas que la gente no entendía, quizás porque no le daban la importancia que le daba yo. He cometido errores que jamás podré perdonarme, y pido perdón por todos los que aún no he cometido. He dado todo por personas que quizás por ser conscientes de ello, me han tratado como una mierda, y yo he seguido, he aguantado, no por ellos; sino por mi. Porque a veces creo que soy la única idiota que no puede hacer daño, o al menos no conscientemente a alguien a quién quiere. Todos, absolutamente todos hemos hablado sin saber alguna vez, incluso hemos perdido personas por ello. Yo hace ya un tiempo que empecé a darme cuenta de que no puedo estar siempre esperando que todo el mundo sea como yo, pero también me he cansado de que por no perder a alguien, me adapte a él, y tener la sensación de que nadie se adapta a mi. Asique la puerta está abierta para todo el que quiera irse, no puedo seguir esperando que todo el mundo se quede, cuando soy la única que pone interés en que así sea. Ya no me afecta tanto como antes lo que digan de mi si se que los que tienen que estar, están, y que los que tengan que irse, lo harán lo quiera o no. Solo puedo cambiar la forma que tengo para afrontar que lo hagan. No depender tanto de la gente. Que no me afecten los problemas de los demás tanto como a ellos, porque sólo a cuatro les afectan los míos. Lo que siempre he tenido claro, esque soy fiel a mi misma, y aunque sea de las que se ponen histéricas si no se habla a la cara, o de las que eso de controlar la forma de decir las cosas no es lo mío, estoy orgullosa de ir de cara. Y esto es lo que soy, no quiero que lo entienda nadie, solo que lo acepten.
Bienvenidos a este circo de lo absurdo, donde dejamos que nos retuerzan el cuello con hilos de marioneta y los aprietan si nos intentamos soltar. Donde nos cortan las alas pero donde también nos prohíben andar. Donde nos obligan a nacer para más tarde prohibirnos vivir. Nuestra mirada ya no brilla y se niega a reflejar el cielo. Ya no somos capaces de soñar más allá de la pantalla de una televisión, que día tras día nos enjaula entre cuatro paredes recubiertas de fantasías a medio romper. Aún así insistimos en mirarnos al espejo a pesar de saber que sólo somos uno más en este baile de máscaras. Nos hemos convertido en payasos con la sonrisa en blanco y negro, ahora nos faltan motivos y nos sobran decepciones.
Anna and the French Kiss (Stephanie Perkins)
Hoy en día, ¿quien se para a observar las pequeñas cosas que nos rodean? Seguramente, la mayoría de las personas no se preocupen por ello y prefieran seguir viviendo pegados a su móvil, tablet, televisión...¿Donde quedó el estar con amigos sin nada que moleste? ¿Donde quedaron las relaciones DE VERDAD en las que no existían los "me gusta" o los "en línea"? Esos tiempos en los que si querías quedar con alguien ibas a su casa a buscarle o cuando el amor no dependía de lo rápido que te contestaran un mensaje. Tristemente, todo eso ya es difícil de ver en estos tiempos que corren. La gente puede saber qué haces y en qué momento a través de una red social y si alguien quiere contarte algo solo tiene que dejarte un whatssap; siempre todo tras una pantalla. Con lo que cambia todo cuando lo tratamos directamente en persona... No nos equivoquemos, no nos hagamos presos de la tecnología y sepamos valorar también que esos pequeños detalles están ahí, a tu alrededor, esperando que los descubras y que harán de cada momento, un momento más especial.
A ver... quien me conoce sabe que no soy una desalmada ignorante pero aquí hay una situación bastante seria y no nos podemos permitir el lujo de no actuar tajantemente y con rapidez para poner barreras que eviten la propagación en nuestro país del Ébola, un virus que hoy por hoy: •No tiene ni vacuna ni cura. •Tiene una tasa de mortalidad del 90%. •Se difunde entre las personas mediante contacto con secreciones corporales. •El periodo de incubación, es decir, el intervalo de tiempo de la infección con el virus a la aparición de los síntomas es de 2 a 21 días. ¿Cómo se está actuando en otros sitios? En Liberia por ejemplo, uno de los países más infectados por el virus, su propia presidenta ha anunciado que algunos derechos civiles tendrán que suspenderse debido a la gravedad de la crisis. Muchos otros países ya han suspendido las visas de personas originarias de los países afectados. Los centros para el Control de Enfermedades de los EEUU han emitido su nivel de alerta de nivel 1 y la Organización Mundial de la Salud a convocado una reunión de emergencia para discutir el peor brote de Ébola en África Occidental desde 1976. ¿Y en España?... ¿Qué coño están haciendo aviones procedentes de Nigeria, otro de los países más infectados por el virus aterrizando en Barajas y lo único que están haciendo es desviar los aviones a terminales un poco más apartados y sólo tomando la temperatura de los pasajeros? Es que joder... ¿dónde está el sentido común? Si el periodo de incubación desde la infección hasta los síntomas iniciales son similares a los de la gripe, ¿por qué hay entrada libre sin ningún tipo de aislamiento y esperas de esos días? Lo único que están haciendo es decir a la gente que si se notan mal en los próximos 21 días que acudan a urgencias... Con un par de huevos, pedazo de inútiles, a infectar a otras personas ya con problemas por el hospital. No creo que sea la única que piensa que esto es jugar a la ruleta rusa con la gente.
No sé por qué siempre buscamos la medida de todo, ni por qué somos tan cuadriculados… No entiendo cómo queremos tener una norma que nos diga cómo funciona todo sin pensar que hay cosas que no son mecánicas… Qué se le va hacer, no estamos hechos de tornillos, tuercas y mecanismos extraños. Estamos hechos de materia blanda.
Hay que comprender que a veces hay heridas que no se ven y duelen más que cualquier otra visible. Que el amor no duele como muchos dicen, comprender que al igual que alguien nos a fallado, nosotros también lo hemos hecho. Comprender que la vida está llena de subidas y bajadas, y que lo realmente importante es disfrutar de los momentos de felicidad y estabilidad.
Quisiera cerrar los ojos para ver la oscuridad. Una oscuridad que me abrace, que me contenga. Que a pesar de que no pueda ver, me haga verlo todo sin abrir los ojos. Una oscuridad que me permita encontrarme a mí misma. A mi esencia. A mi verdadera Yo. Preguntame si realmente es esto lo que quiero. Tal vez no haya forma de saberlo, tal vez si. La única opción que queda es intentarlo. Lo único cierto es que no quiero seguir así. ¿Falta de valentía? Si, probablemente sea eso. O que ya me apresuré una vez y casi lo pierdo todo. Hay que apostar todas las fichas, el destino decide si he de ganar o perder. En caso de perder, ¿que sería de mí? ¿Volvería a ser la misma chica de antes? No, nunca. He cambiado, lo sé. ¿Volvería a conformarme con tan poco? Me temo que no podría. Entonces, ¿cuál es la solución? Definitivamente descansar por unos segundos, minutos, horas… quién sabe.
