Avatar

Solo Son Palabras

@sincroniasuniversales

Avatar

Que cuarenta palomas lleguen a tu ventana, con el mensaje inesperado Que el viento bese tus labios Que diecisiete brisas acaricien tu ser Mensajeras del mar

Avatar

"...A veces, el mayor acto de amor hacia una persona, consiste en desaparecer de su vida..."

Avatar
When we tell God what we want God to do, or we tell the universe what we want it to do, we’re not really opening ourselves up yet – we’re still speaking from an egoic place. But when we confess our deepest heart’s yearning and tell the divine that we’re inviting it to give us anything we need to awaken, we very well might get it. To open ourselves to this grace, to this flow of truth, means that we have to step out of ourselves. We have to let go of the illusion that we are in control of our life. When we hand it over, we’ll find ourselves falling into grace, falling into this clarity and openness and love, falling right into the grace of awakening from separation, where we realize our true spiritual essence: this beautiful, unknown, unborn presence which manifests as everything we see.”

Adyashanti (via thebigelectron)

Source: facebook.com
Avatar
Deep listening is a wonderful practice. If you can listen for thirty minutes with compassion, you can help the other person suffer much less. If you don’t practice mindfulness of compassion, you can’t listen long. Mindfulness of compassion means you listen with only one intention—to help the other person suffer less. Your intention may be sincere, but if you haven’t first practiced listening to yourself, and you don’t practice mindfulness of compassion, you may rather quickly lose your ability to listen. The other person may say things that are full of wrong perceptions, bitterness, accusation, and blaming. If we don’t practice mindfulness, their words will set off irritation, judgment, and anger in us, and we will lose our capacity to listen compassionately. When irritation or anger arises, we lose our capacity to listen. That’s why we have to practice, so that during the whole time of listening, compassion can remain in our hearts. If we can keep our compassion alive, the seeds of anger and judgment in our hearts will not be watered and spring up. We have to train ourselves first so we’re able to listen to the other person.

Thich Nhat Hanh, in “The Art of Communicating” (via abiding-in-peace)

Avatar
Yo no sé si ciertos amores contienen castigo o el castigo contiene un poco de amor. Yo no entiendo si venimos de un lugar en donde no conocíamos el suceso de las cosas, no entiendo… no entiendo lo que sucede cuando alguien se va. Yo no entiendo por qué se sigue en un camino que no lleva a ningún lugar. Yo no entiendo por qué tantas veces seguí un camino casi a ciegas, en el cual sabía que el fondo era una calle que tenía tope, un final. Yo no entiendo por qué la gente no se cansa de ir y volver, de volver y regresar a donde nada fue. Y siguen. Y sigo. Porque no me canso de llegar y volver, de volver y llegar a donde no había nada y florece un mundo nuevo cuando llego y su sonrisa me dice “aquí es”. Yo no entiendo que es eso que pasa cuando sus ojos parecen sacarme las palabras, yo no entiendo lo que pasa cuando sonríe y puedo ver que quiero conocer hasta lo que dice su sonrisa que no dice nada. Yo entiendo que nada tiene sentido. Yo entiendo que el castigo puede ser visto con ojos de enamorado, y que el amor puede ser visto con ojos de castigo. Yo entiendo que en vos no espero ver nada de lo que el mundo ve, y sin embargo, veo todo y más de lo que ellos ven. No sé si sea castigo o amor, o pecado o pasión, o las dos cosas, cuatro cosas, una cosa que no tiene sentido y no se explica a la razón. No lo sé. Pero si somos castigo, seamos castigo perdurable en la lengua, y si somos amor, seamos amor sin palabras, y no juremos nada, para no engañar al tiempo. Para no engañar al hombre, para no engañar a la mente y al inocente que siempre será el corazón. No queremos mentiras que hayan sido dichas. No queremos historias que nos ofrezcan lo que conocemos. Siempre queremos caminar ese camino oscuro y a ciegas. Siempre queremos ir y volver y sentir y sentir más, hasta lo que no queremos sentir. Resulta difícil de tragar, resulta siendo el sabor curioso que queda cuando agarramos la botella de tequila, tomamos un limón cortado, lo chupamos y ahí va. Un trago de amor para aquellos que siempre buscan más. Un sabor inexplicable cuando ya no está, y una mente poco lúcida cuando hemos bebido demás.

Poly Cinco - Dirty trips (via polycinco-escritura)