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Neferet.

@shattersblog

México. 🌻“El único amor consecuente, fiel, comprensivo, que todo lo perdona, que nunca nos defrauda, y nos acompaña hasta la muerte es el amor propio” –Oscar Wilde. Mente dispersa y pensamientos mezclados.

Quiero conocerte con cada uno de tus miedos, con todo y tus inseguridades, con los miles de defectos que dices que tienes, y hacerte saber el arte que eres.   Quiero saber si te gusta el té, o prefieres el café, para prepararte miles de desayunos, cuando enferma tú estés.   Que, si te apasiona el futbol, puedo convertirme en tu futbolista favorito, pero si prefieres el basquetbol, sería capaz de aprender por ti, uno de los deportes más bonitos.   Que, si amas lo gris, pintaré tu mundo de colores, para sacarte del abismo, y llenar tu cuarto de girasoles.   Que, si eres fría, yo quiero calentarte un poco, con miles de abrazos fallidos, o intentos de besos melosos.   Que, si estas rota, yo quiero ayudarte, curando tus heridas, sanándote.   Quiero que me des la oportunidad, para que mi guitarra suene, y tu piano cante, para que nuestro amor sea arte, y no se separe.

Últimamente no logro entender nada,

no sé sí sea lo suficiente,

y ojalá pudiera diferente,

para amarte lo que mereces.

Quiero café,

para nuestros desayunos,

con unos cuantos besos,

y unos lindos murmullos.

Quiero que seas,

mi jugador de fútbol favorito,

para que nunca dudes,

el partidazo que tú eres.

Mi mundo era tan lúgubre,

pero tú lo iluminas,

con cada caricia;

coloreas cada rincón,

cuando triste yo estoy.

Gracias a ti te doy,

por hacerme sentir viva hoy,

me mantienes,

cuando yo destruida voy.

eres todo lo que quiero,

así que de invito a cantar nuestra canción,

mientras bailamos,

con mucho amor.

¿No te das cuanta, cariño?

Me estoy volviendo loca por tu amor.

A aquella niña de inmensa felicidad, y risas espontáneas, el tiempo le había quitado la vida.

Jugar con muñecas, le parecía algo tonto poco eficaz e innecesario

Aquella niña  había cambiado; no la culpo.  

Descubriendo las navajas, y el dolor como su socio, su cuerpo era una  evidencia de ello.

Llanto como experiencia  en fracasos, y cicatrices como recuerdos de una trágica guerra.

Ojalá entendieras la rabia con la que te quiero, ojalá pudiera yo quererte más, guardarme tus risas y regresartelas cuando la tristeza venga a tu cuerpo, ojalá pudiera acabar con el dolor cuando se levante contra ti, ser suficiente con mis caricias, deshacerte las lágrimas, rehacerte a ti y a tus sonrisas, ojalá poner mis manos sobre las tuyas bastara para juntar tus trozos, ojalá el latido de mi corazón pudiera curar tu corazón roto, ojalá mirarte fuera suficiente para que veas la belleza que hay dentro y fuera de ti, ojalá pudiera darte más, amor, ojalá.

No voy a decir que ya no pienso en un nosotros porque estaría mintiendo.

No diré

a través de estas palabras

que tu nombre ya no hace eco dentro de mí,

que los abrazos con los que me cubriste un día

en medio de la oscuridad son ya solo polvo

y arena en estas manos mías,

que he logrado hacerme a un lado de este agujero enorme

y ha dejado de llover

y que yo he dejado de caer sin aviso

sobre tus recuerdos una vez tras otra.

No diré que ya no importa

y que he dejado de quererte, no.

Porque un día fuiste el mar

y me enseñaste el azul

y yo te quise como quiere a la libertad

un país derrotado:

con el deseo de no dejar de hacerlo nunca,

con la certeza de que

lo haría siempre.

Porque en medio de la nada

solo tú fuiste capaz de mirarme

y aquella vez fue como si hubiera divisado un faro

como si ya no quedaran sitios en el mundo

y el viento a contracorriente

me empujara hacia ti.

Porque me hiciste un hueco

en tu cuerpo

y en todas las estrellas

que brillan en la noche

sobre las habitaciones de dos personas

que se sueñan juntas.

Porque un día te miré a los ojos

y reíste a medianoche

y nacieron ciudades

a las que llamaste como nuestros hijos

y juntos creamos un paisaje nuevo.

Porque me enseñaste el horizonte

desde todos los puntos

cuando me besaste.

Así que no,

no diré que he dejado de quererte.

Porque a veces te echo de menos

con el corazón un poco roto y

con las miradas perdidas,

porque veo el azul

y veo el mar

y pienso en ti

incluso cuando no estoy pensando.

Instagram: @daniel_arcosg