“Soy mucho, valgo mucho, y merezco mucho.”
—

“Hoy la distancia me llenó de tristeza al contener las ganas de besarte, al entender que nuestros cuerpos están lejanos. Puedo besarte al cerrar los ojos, pero buscarte y no encontrarte me dolió. Me duele y me frustra no alcanzarte. Me consuela amarte y que sientas lo mismo, que pienses en mí como lo hago yo en ti.”
— El reloj del charro
“Hago un ruego al cielo porque no seas solamente nube pasajera sino que te hagas aguacero y me preguntes: ¿qué hice tanto tiempo aquí sin ti?”
— Nube (Side A) // HDOD (via untransitardeideas)
“Me hiciste sentir luminosa, como si yo tuviera un poder que ni yo misma reconozco, como si dentro de mí estuvieran todas las respuestas, como cuando miras un cuadro y el corazón se estremece entre la felicidad, tristeza y asombro. No puedo privarte de las palabras maravillosas que te salen, sin embargo, yo no me siento como todo eso que tú logras ver en mí. No puedo cortar tus alas, pero no puedo volar contigo, déjame aquí, tengo un montón de pedos en la cabeza, un desmadre constante que me desequilibra, que me derrumba, me arroja cuando creo estar bien y ya tengo suficiente conmigo misma como para soportarlo. Por favor, no romantices la insistencia, escribe un poema que te sane de esto si es necesario. No entiendas nada de lo que te digo como una oportunidad para sanarme, no permitas que tu ego te haga creer que yo estaría mejor de tu lado. Estoy bien, aunque no todo el tiempo me siento suficiente he ido aprendiendo a bastarme con lo que soy.”
— Mágico y ebrio, Quetzal Noah
“Déjame un espacio ahí en tu corazón. Cerquita de tus latidos. Al lado de la esperanza. Rozando con lo eterno. Déjame un espacio. Con las poesías que guardas. Junto a las memorias que te hacen sonreír. Ahí junto a ti.”
— M. Sierra Villanueva (via ideasviajando)
“Mi pecho tu almohada mis brazos como sábana todo mi cuerpo tu cama. Te abrazo, te calmas, te protejo, me calmo.”
— Aly Davis Pérez (via biblioteca-prohibida)
“Quiero estar contigo, pero también quiero sentir que quieres estar conmigo.”
— Alex García.
Yes
“24 de noviembre de 1949 Doris Mía: […] A mi edad, se sabe una cosa que los jóvenes parecen ignorar: que es preciso vivir la dicha hasta que ella se va o se agota; que es estúpido abandonarla por lo que sea: negocios, cortesías familiares, turismo, etc. Que lo divino no se ha de romper, quebrar, postergar. Porque todo daña al amor, excepto él mismo. Todo es duro agrio e insípido, tonto y robado menos Él mismo. Todo es basura, desperdicio, chatez, vulgaridad, plebe, menos Él mismo. Ojalá si eso divino dura en ti, tú te aprendas esto. Es lo único que te falta entender. Tú entiendes de este mundo casi todo, Doris Mía, «fenomenito» en el «espíritu de sutileza». Procuro cuidarme para ti. Yo no tengo razón de vivir. Cuando llegaste, yo no tenía nada, parecía desnuda, y saqueada, paupérrima, anodina como las materias más plebeyas. La pobreza pura y el tedio y una viva repugnancia de vivir. Todo lo has mudado tú y espero que lo hayas visto. […] Un abrazo tierno, Gabriela”
— Niña errante: cartas a Doris Dana, Gabriela Mistral.
““Sé vivir sin ti. Puedo comer, hablar, ver películas y sonreír sin ti. Estoy rodeada de mis amigos, leo libros, salgo de fiesta y hago nuevas amistades. No te necesito para nada, pero te quiero para todo.””
— Gabriela Mistral
“De repente llegó una primavera que me enseñó cómo florecer.”
— M. Sierra Villanueva (via ideasviajando)
“— ¿Por qué cuesta tanto sentirse segura de sí misma? — Porque la gente sólo disfruta recordándote tus defectos y no tus virtudes.”
—
(via bohemiofilosofico)
“—¿Sabes una cosa? Creo que te quiero bastante más de lo que creía. —Y eso ¿modifica tus planes? —No. Simplemente los hace más difíciles.”
—
(via bohemiofilosofico)
“No sé si ya te diste cuenta que te quiero te quiero en mi vida en la banca del parque en la tarde lluviosa en la noche helada pero prefiero no mucho insinuarme por el temor a perder grandiosos momentos que a tu lado voy viviendo he guardado un poco de esperanza tal vez si me quedo en silencio e insisto con detalles y no palabras porque palabras cualquiera las dice y te busco con el pretexto más tonto e invento charlas ridículas para hablar contigo más tiempo y sin inmutar tu esencia voy dándote consejos para que crezcas porque quiero verte llegar lejos si te rompes, te coso si te pierdes, te doy luz para encontrarte si intentas brincar el abismo y te da miedo te empujo para que pruebes tus alas y sin atarte ni reclamarte por no corresponder regalándote día a día diversas formas de suspiro tal vez si me quedo y en silencio insisto me darías uno a uno tus latidos y hasta lo que nos dure te vas quedando conmigo”
— La ciudad dormida by Quetzal Noah (via quetzalnoah)
“Hoy me vibras en la piel. Hoy no me provoques porque al primer contacto querré comerte la boca y la sonrisa, querré comértela toda. Hoy no me provoques porque mi cuerpo reacciona al matiz de tu voz y querré -no importa el momento- estar en ti y en tus brazos, querré que me hagas el amor en voz baja, sin prisas, con la piel encendida y el corazón a punto de ebullición; con manos ansiosas y conocedoras de ese rincón en donde más siento, donde hay que detenerse o subir la intensidad. Con boca entrenada al sonido de mi voz, con lengua que sabe donde gozo, donde pido más o donde digo «así». Hoy no me provoques porque hoy me vibras en el alma, en la piel y el corazón.”
— Coos
“¿Soy la única que piensa que dormir con alguien es algo más íntimo que tener sexo?”
—