zeronic

Hoy resucitó un dolor maldito.

Te vi cruzando la calle,
tranquilo,
sin prisa.
Apenas nos separó el aliento,
busqué tu mirada.
Casi probé tus caricias.

Volteaste el rostro,
ella se acercó suavemente,
tejió sus dedos entre tus manos
y una sonrisa en común brilló.

Retrocedí nerviosa.
Mi mente voló a otra fecha:
la misma calle,
la misma hora…
Tu, yo. Ella al acecho.

Alucinaron mis ojos,
recordé cuando eras buitre volando
en círculos de aurora tras mi negra cabellera.
Volví a sentir el fuego de tu sable
y tu boca hurgando en mi boca.

El llanto reventó en mi cara,
congeló mi sangre.
Se entumieron mis manos…
Tu, ella. Yo en el olvido.

Me di la vuelta,
caminé con prisa.
vomité tu nombre en la siguiente esquina.

—  Resucitado recuerdo - Lina Zerón
Y sin embargo…
el amor existe.
Debemos creer
que la inmensa serpiente del odio
está dispuesta a cambiar de piel,
que Lucifer escampará sus filosas metrallas
y que todos somos de un mismo color y raza
porque a pesar de todo,
por todas partes
en todos los rincones del mundo
el amor brota de sus trincheras en Navidad.
—  Lina Zerón