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Oneshot "Did you forget?" {Zayn Malik}

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¿Por qué no simplemente me alejo y dejo de pensar en ti? Necesito dormir.. ¿Crees que no tengo otras cosas que hacer? No puedo pasármela pensando en ti. Cada vez que cierro los ojos veo tu rostro. Necesito dormir, intentaré hacerlo. Me recosté en la cama cerrando los ojos, tratando de calmarme, de pensar en otra cosa.. Planear lo que haría con este asunto. Ya hace cuatro meses que terminé con el y aun no logro olvidarlo, maldita sea. Siempre que estoy a punto de dar el siguiente paso y decir “Ya lo olvide, seguiré con mi vida y encontraré algo mejor” algo de el aparece en cualquier lado y me recuerda que no hay nada mejor.. O al menos eso pienso yo.

Abrí los ojos y vi el reloj: 2:00 am. Ni había dormido mas que veinte minutos y el estúpido sueño que tuve me despertó. Maldito Zayn, maldito es como una droga. Volví mi mirada hacía el reloj y por desgracia me recordó la fecha que era: 11/11/11. Muchos pensarían que es el fin del mundo, otros están ansiosos por despertar en unas cuantas horas y pedir su deseo a las 11:11 am, en cambio el mundo para mi se había terminado hace cuatro meses atrás.. Pero no sería mala idea pedir un deseo, tal vez pediría superarlo o que regresáramos, o que al menos quedáramos como amigos.. No, eso ultimo no, no podría vivir sabiendo que solo puede ser mi amigo.. pero sería una buena oportunidad para volver a conquistarlo.

Saque un libro, del segundo cajón de mi buró, con el titulo “Amor no correspondido”. Si, era un libro de auto ayuda, tan bajo había caído. Cada renglón, cada palabra, cada párrafo era todo lo que me pasaba. Sentía feo pues en algunas partes llegaba a sentirme insultada y tonta. 

Tal vez es solo obsesión, no amor. Pero hago todo lo posible por no quererlo, pero es muy difícil cuando sabes que no puedes vivir aun sin el. Quisiera llamarle y preguntarle si acaso seguía recordando todo lo que habíamos vivido, si sabía que seguía viva, si me había olvidado completamente. Algo hicimos mal, no se que fue lo que paso que ninguno de los dos pudiéramos arreglar un maldito problema que tal vez no significaría nada en un futuro, pero aquí es donde aparece esa cosa a la que le llaman “orgullo” lo peor que puede existir. Después de la gran discusión que tuvimos ninguno de los dos quiso hablar.. O tal vez solo  esperábamos la llamada del otro. En mi caso fue culpa de mis amigas, todas decían que el era el que tenía que llamar, que no se veía bien que una mujer le rogara a un hombre, les hice caso, por un momento pensé que estaban en lo correcto.. Pero en mi subconsciente estaba decidida a hacer lo que sea por recuperarlo

La primer semana llore, obviamente. La segunda mis amigas me ayudaron a distraerme, salimos a comer, al cine, a conocer a mas chicos, y debo admitir que si sirvió. El primer mes fue doloroso, pero creo que los peores fueron el tercero y el cuarto. Cuando descubrí que la estúpida de una de mis amigas le estaba coqueteando. Ahí fue cuando comencé a darme cuenta que lo había perdido. Tal vez no me quería lo suficiente como para rechazarla. Supongo que mientras la besaba en la fiesta de Gaby no se acordó de mi, ni siquiera se le vino mi rostro a su mente, o al menos eso fue de lo que me dijeron al día siguiente. 

Volví a ver el reloj: 3:00, que rápido pasa el tiempo cuando pienso en el.

Me Levante de la cama, para el colmo el clima no funcionaba y me estaba muriendo de calor. Decidí meterme a bañar para despejar mi mente y relajarme un poco. Me metí en la regadera y sentí el agua tibia caer por mi espalda. Mientras me bañaba escuche una canción venir desde afuera del baño, seguro era la televisión. Termine de enjuagarme, me vestí y me seque el cabello. 

Volví hacia mi cuarto y vi el reloj por tercera vez: 3:40 Mierda! Era demasiado tarde. Me acerque hacia una luz que venia desde el siguiente buró. Tome mi celular, vi la pantalla brillando que decía “Desconocido” y conteste.

-Diga? -dije.

-Amm.. Hola, pensé que no contestarías. 

-Quien habla? -dije confundida-

-Veo que ya olvidaste mi voz -dijo una voz ronca-

Dios.. Creo que me voy a morir aquí, mi corazón comenzó a palpitar al mil.

-Z..ayn? -dije tartamudeando. 

-Hola.. -soltó una risita- pensé que no me responderías, creo que lo mas inteligente hubiera sido rechazar la llamada.. O que acaso que no sabes que son casi las 4 de la mañana? 

-¿Y tu que haces llamando a esta hora? Digo.. Creo que lo mas inteligente y respetuoso hubiera sido que no llamaras a alguien a estas horas.. -dije aun en shock y muy confusa.

-Es que no puedo dormir. -dijo tranquilo-

-¿Y porque decidiste llamarme a mi, llevamos.. muchos meses sin hablar y de repente decides hablar? ¿Estás borracho, Zayn? 

Pero.. si aun no había pedido mi 11:11.

-Tu tienes la culpa, Steph.

-¿Y por que yo?! -dije repelando entre risas. Me recosté en la cama y sonreí.

-Stephanie, ¿qué acaso no te acuerdas? -soltó una risita- Es 11.

¿Me hablaba para eso? ¿Para recalcarme que era 11?

-Si, ya se.. -me quede callada por unos segundos tratando de pensar que decir y de un impulso solté todo- Te extraño..

Hubo un minuto de silencio y el corazón se me hizo pequeño, MIERDA, no debí de haberlo dicho. ¿¡Por qué no hay un maldito botón de reversa? ¿Y si solo hablaba para burlarse de mi? ¡Maldición! Decidí omitir ese maldito sentimiento de orgullo y desahogarme, eran las 4:00 de la mañana.. tal vez al día siguiente no lo recordaría.

-Sigo viendo tu fotografía y todos nuestros recuerdos vuelven a mi cabeza. Aun recuerdo cuando nos besamos, te juro que extraño mucho sentir tus labios.. tus abrazos, tus caricias.. Zayn, no sabes cuanto te extraño -traté de aguantarme las lagrimas y no sonar desesperada- No puedo dormir porque sigo pensando que es 11 y ahorita estuviéramos cumpliendo un año.. ¡Un año, Zayn! No entiendo como ninguno de los dos tuvo el valor de marcar al otro.

-Creo que a los dos nos venció el orgullo.

-Claro que si, Zayn, el orgullo se apodero de nosotros.. Pero no más de mi, eso es todo lo que tengo que decir, te extraño y no se como olvidarte.

Se quedo callado y después escuche un suspiro del otro lado del teléfono.

-Tampoco yo, por eso te estoy marcando. Es de madrugada y aun no puedo dormir. Hice de todo para poder olvidarte, Steph. Tomé, salí con más chicas, pero no.. en ningún momento te dejaba de pensar. Cuando besaba a alguna pensaba que eras tu, no quise tener ninguna relación sería porque sabía que no aun no te olvidaba y no iba a poder salir adelante si no hablaba contigo.

-¿En algún momento sentiste que todo iba a estar bien y que ya no me necesitabas? ¿Te arrepentiste de estar siempre a mi lado?

-No.. Siempre supe que nunca te iba a olvidar y que te necesitaba más que nadie. Los hombres también tenemos orgullo, por eso no llame, pero por dentro me estaba muriendo por pedirte perdón, por decirte que regresáramos y que todo estaría bien.

-Estaba cerca de olvidar lo nuestro, Zayn.. -dije derramando una lágrima.

-Por favor.. no, no lo olvides. 

-¿Crees que es posible eso, Zayn? Después de todo lo que esta pasando ahorita.. ¿crees que va a ser posible que me olvide de ti? No, no me voy a olvidar de lo nuestro.. Solo quiero saber algo.

-¿Qué cosa? 

-¿En verdad quieres regresar? ¿Estás seguro que quieres que regresemos? -pregunté nerviosa.

-Si.. -dijo a los segundos. Sonreí para mi misma, aun no podía creerlo-  Mi pesar más grande.. La única cosa que quisiera olvidar cuando te dije adiós.

“..and all the past is just a lesson that we’ve learned I won’t forget I won’t forget us”

Oneshoot "Wicked Schemes" {Zayn Malik} (Mature)

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Hace poco más de dos meses que estoy viviendo esta maldita pesadilla, algo que ni jugando se lo desearía a alguien. No pensaba que ser secuestrada sería tan horrible y sádico, más cuando no tienes conciencia de nada, ni sabes en que habitación estas, que hay ahí, quienes están.. o peor, que es lo que van a hacer de ti. 

Escucho como alguien se acerca a la habitación en la que me encuentro, no se si estoy sola, no se si hay alguien conmigo. La habitación esta totalmente en silencio y solo mi respiración, un poco agitada, se escucha. Mis manos y pies hacia atrás, amarradas de la silla con una cuerda, para que no intentara escaparme. Mis ojos y boca tapados con unas vendas, unos cuantos golpes en la mandíbula para que se me hiciera difícil gritar o hablar, ¿Algo peor? Claro, y no quiero ni pensarlo. La puerta de la habitación se abrió con un rechinido, gracias al silencio que había también pude escuchar la respiración de él, se fue acercando poco a poco hacía mi, y yo a pesar de que tenía los ojos vendados, los apretaba. 

-Hola preciosa. –dijo una voz varonil muy cerca de mi oído. Trato de omitir algún comentario acerca que me dejaran libre, era en vano y solo me iba peor- ¿Cómo amaneciste? –da vueltas alrededor de la silla en la que estoy sentada, lentamente, escucho cada uno de sus pasos. Me amenaza con una navaja el cuello mientras quita las vendas que tapan mi  boca- Son las once de la mañana, ¿Estas lista?. –Niego con mi cabeza, este tipo me metía droga a tan tempranas horas de la mañana- Habla, no te voy a cortar la lengua. - “Aun”, pienso, y mi estomago se revuelve al momento de solo imaginarlo, unos cuantos minutos mas en silencio pensando  bien en lo que diría.

-Quiero comer. –al decir eso mi estomago ruge. No dice ninguna palabra, solo escucho una bolsa de esas de cartón abrirse.

-Abre la boca. –escucho el crujido del pan, algo en mi cabeza decía que no era buena idea comerlo, pero me estaba muriendo de hambre.

-¿Le pusiste algo? –pregunto con la cabeza firme.

-No cuestiones, solo come. –dijo frío y serio. Abro un poco la boca pero al momento de sentir el pan en mis labios escupo, definitivamente le puso la droga en el pan- ¡Estúpida! Acabas de ensuciarme –siento su mano sobre mi mejilla y una lagrima, con un gemido, se escapan de mi. Desamarra mis manos de la silla para después abrocharlas juntas, hace lo mismo con los pies.

-¡Suéltame! ¡Suéltame! –pataleo y pataleo pero todo mi esfuerzo es en vano. Mis lágrimas comienzan a salir de mi rostro- ¡Por favor! ¡No me hagas nada, no quiero!

-¡Que te calles o te va peor! –ya sabía a donde iba, después de una semana entera, ya sabía para donde daba ese camino que estaba dando, maldita habitación, maldita cama, maldita mi familia que no le interesa nada mi vida. Lo que se me había echo extraño hasta ahorita, es que aun siga viva, pero definitivamente prefería morir a tener que vivir todo esto. Siento como abre la puerta con una mano, unos cuantos pasos y estaría aventada en la cama, y así fue- Ahora vas a saber lo que es respetar a los hombres.

-¡NO! ¡Déjame! –su fuerza, por obviedad, era mucho mas que la mía, así que todo lo que hacía era estúpido. Lloro como si con esto mi vida se acabaría, él estaba quitando mi ropa y yo no podía hacer nada. Tantas discusiones y enojos con Harry, para convencerlo de que quería llegar virgen al matrimonio, para que un estúpido venga y arruine todo.

Los besos, las caricias, o mas bien rasguños o golpes, que hacía él eran horribles, lo único que tenía en su cuerpo era furia e ira. ¿Qué me quedaba hacer? Solo imaginar que era Harry.. solo eso. No era la primera vez que él hacía esto, y sinceramente no es tan malo, sus besos son cálidos, a veces lentos, a veces rudos. Sus manos acariciaban mi delicadeza, pero era muy bipolar, y otras veces lo hacía con fuerza. Pero el simple hecho de que yo no quisiera era lo que me hacía que no lo disfrutara como debería. ¿Cómo me lo imaginaba? Con físico rudo, ni rubio ni moreno, con barba de tres días o cuatro, una vez llegue a tocar su abdomen y según yo hace ejercicio, su voz es hipnotizaste y sexi, a la vez ruda. Trato de que cada vez que me lo imagino sea guapo, así es un poco menos doloroso.

Siento como sus manos pasan por todo mi cuerpo haciendo que me estremezca, me encuentro sin nada de ropa y, quería gritar una que otra vez, pero el llanto no me deja hacerlo. Siento la respiración de él muy cerca de mi y totalmente agitada, puedo jurar que esta a centímetros de mi boca, a punto de besarme, puedo oler su deliciosa loción.

-¡Harry! –un gritito salió de mi boca y el apretó mis brazos encajando sus uñas- ¡Auch!

-No..me llamo..Harry. Cállate. –cada vez iba mas rápido y sus besos pasaban por mi cuello, boca, abdomen, en fin, todo mi cuerpo.

-Harry.. –lo ultimo no fue de placer, si no de tristeza. Se separo de mi y sentí como las sabanas cubrieron mi cuerpo, me voltee de lado, dándole la espalda, y comencé a llorar.

¿Qué estará haciendo el? ¿Estará preocupado? ¿Y si ya no recuerda que existo y se fue con la Caroline? No, no claro que no, seguro sigue preocupado.  Lo extraño, todos esos momentos que planeamos juntos, nuestra boda, nuestra luna de miel, el viaje que haríamos en dos meses. Ya no tengo esperanzas de salir de aquí, siento que toda mi vida me voy a quedar en este infierno horrible, y todo por culpa de mi mal genio.

Harry y yo habíamos quedado en cenar en un restaurante cerca de su casa, como él tenía partido de fútbol no podría pasar por mi, así que tuve que ir caminando, no quedaba muy lejos de la mía y la cena era a la 9:00, de regreso le pediría a Harry que me llevara a casa, así no me arriesgaría a pasar por el callejón que estaba a dos cuadras antes del restaurante. Llegue al lugar, pequeño, un poco lujoso y lindo, busque con la mirada a Harry y estaba sentado en la mesa viendo el menú, sonreí al ver como hacía caras al ver los precios, me dirigí hacía donde estaba y él se levanto para mover la silla como todo un caballero. En fin, nos dieron las 12:00 de la madrugada platicado de los últimos preparativos para la boda, pero como típico hombre, no quería ayudar en decidir el color, el lugar, que música y todas esas cosas, admito que fui un poco exagerada al salir del restaurante enojada, pero me tenía harta de que no podía tomar una simple decisión, la boda era de ‘’Nosotros’’ no solo mía.

Solo recuerdo su voz atrás de mí gritando que esperara, que ya era muy noche, yo como mujer testaruda seguía caminando rápido y solo gritaba que me dejara sola. Después de eso solo recuerdo una mano tapando mi boca con un trapo y mi vista borrosa. No supe si Harry se dio cuenta, tampoco si intento luchar por mí, o si le hicieron algo, al instante quede totalmente desmayada para después despertar en este horrible lugar.

Todo se fue a la mierda desde que estoy aquí, con este hombre extraño. ¿Y si mi familia ya no quería recuperarme? ¿Y si les dio igual tenerme a salvo o no? Sé que no fui, ni soy, ni seré la hija perfecta, pero eso no quiere decir que no quiero estar con ellos. El hombre este nunca me quería hablar de ellos, no me dejaba llamarlos y pocas veces había escuchado que les hablara para pedir algún rescate.

Seco un poco mis lágrimas y me volteo hacía donde estaba él recostado, supongo que me esta viendo porque al instante pregunta..

-¿Qué pasa? –Pregunta el sínico secando mis lágrimas.

_¿Qué me pasa? ¿Enserio? Me tienes secuestrada, extraño a mi familia, abusas de mi, quiero ver a mi novio, estos días he vivido a oscuras porque no quieres quitarme las vendas, y todavía preguntas ¿Qué te pasa?… –dije con un poco de furia. Siento como su mano va hacía un mechón de mi cabello y lo hace para atrás.

-No debes de tener miedo, aun sigues viva y mientras cooperes todo estará bien. –Seca una lágrima que iba cayendo por mi mejilla con una cálida caricia.

-¿Todo estará bien? Extraño mucho a mi familia, quiero ver a Harry.. –mis lagrimas no paraban de salir.

-¿No habías tenido una discusión con tu noviesito? Yo digo que él no te comprende. –Muevo hacía los lados la cabeza y haciendo pucheros, claro que me comprende, me ama.

-¡Tu no sabes nada! –grito entre dientes.

-Shhh.. No grites –acaricia mi cara con delicadeza a lo que yo me estremezco.

-¿Por qué no me das noticias de mis padres? ¿Qué te han dicho de mi rescate? –Mis lagrimas siguen saliendo, y batallo al hablar entre cada suspiro.

-¿Quién dijo que he pedido rescate? –Sus palabras me pegan como bala al corazón, definitivamente en este momento prefiero estar muerta.

-¿No haz pedido rescate? –digo con mi voz llena de miedo e ira. Él no dice ninguna palabra, solo acaricia mi hombro y mi cara.- ¡Responde! ¿Estas diciendo que no haz pedido ninguna recompensa?

-No te quiero perder, eso es todo. –Lo siento a milímetros de mi cara, estaba a punto de besarme pero gire mi cabeza y el gruño.

-¿Cómo que no me quieres perder? ¡Esto no es vida! No se quien eres, no sabes realmente quien soy, no te pertenezco, yo..yo necesito estar con mi familia! –Intente zafarme las manos de mi espalda para poder hacer algo pero era imposible, hago movimientos un poco bruscos pero él estaba tan tranquilo.

-Tranquila, no hagas tanto alboroto –me rendí después de 5 segundos, mis brazos me dolían por el esfuerzo y me había agitado de mas. Los sonidos de mi llanto se escuchaban en toda la habitación, quería golpearlo, quería morir y que él se quedara solo si tanto quería que nunca me fuera- Al principio.. –titubeo- al principio mi intención era pedir una muy buena recompensa, así tendría para pagar mis deudas con la droga, pero después me di cuenta.. –suspira- que no necesitaba ni dinero, ni droga que me hiciera sentir vivo, había encontrado a la mujer mas hermosa, linda y cariñosa, enojona,  que puede haber en el mundo. Hace mucho que no sentía algo así por alguien y es muy difícil que vuelva a sentir algo igual. ¿Ahora entiendes? No te dejare ir nunca, me tienes loco, y no quiero perderte –Mis lagrimas comenzaron a salir mas, definitivamente nunca me iba a ir de aquí. Las imágenes de mi familia, Harry, mis amigos, nublaba mi mente por todos lados. Siento su mano rozar mi cara con delicadeza y cuidado, no podía mirarlo a la cara, pero de algún modo sentí que todo lo que decía era verdad.. pero ¿Enamorarse de una persona en tan poco tiempo y haciéndola sufrir? Ni de chiste.

-Si.. Si tanto me quieres ¿Por qué me haces sufrir? ¿Crees que soy feliz? –dije con un nudo en la garganta.

-Yo sé que en algún momento podemos estar juntos, y si intentaba conocerte poco a poco me sería imposible estar contigo por mis vicios, y esta fue la última elección que tuve. –Niego con la cabeza mientras hago pucheros-

-¿Por qué? ¿Por qué yo? Habiendo tantas chicas lindas en este pueblo, ¿Por qué tuviste que elegirme a mí? –me tranquilice un poco, lagrimas ya no me quedaban, y si seguía intentando llorar mi estomago me explotaría del dolor.

-Eres la que mas se acerca a ‘’mi perfección’’.

-Que cursi eres, y un completo idiota.

-Me provocas ser cursi y nací idiota. –hizo que sonriera un poco por su ultimo comentario, escuche una pequeña risita de él y yo vuelvo a estar seria- Me gusta cuando sonríes. –baje mi cabeza y moje mis labios. En algún momento tengo que resignarme a que me voy a quedar aquí por un largo tiempo- ¿Te digo algo? –asentí con la cabeza- Si prometes no gritar, no llorar, no tratar de escapar y haces un mínimo esfuerzo por estar conmigo, te quitare las vendas de los ojos y las cuerdas de los brazos y piernas.

-¡Si! –sonrío lo mas grande que pude, estaba harta de ver todo negro, aparte que le tenía un pavor horrible a quedar ciega- ¡Te prometo que si! Por favor quítame las vendas.

-Tienes que prometerlo. –siento que esta sonriendo, tal vez no una gran sonrisa, pero si una.

-¡Te lo prometo, te lo prometo, enserio! –Se levanta de la cama y yo seguía con las sabanas sobre mi, me destapo y me envolvió en ellas. Primero me desamarro los pies, no intente hacer nada, aun no podía hacer algo si mis manos estaban atadas, después las manos y las coloco a mis costados, me tape más el cuerpo con las sabanas y estaba a punto de quitarme la venda sola pero el me detuvo.

-Estoy confiando en ti, te va mal si intentas algo –dijo tranquilo y con un tono un poco amenazante pero no tan intimidante. Comenzó a desamarrar las vendas y después de unas 5 vueltas las separó de mí. No quería abrir los ojos, sabía que la luz me iba a calar si los abría de golpe- He cerrado las ventanas y solo tengo prendida una lámpara, no tengas miedo de abrirlos, no te deje ciega. –Abrí los ojos mirando sus pies descalzos, levante la mirada tratando de no concentrarme en que estaba en boxers y sin camisa y voltee a verlo a la cara- Hola, mucho gusto, soy Zayn Malik. –dijo con una hermosa sonrisa, sus ojos, sus pestañas, su cara, su cuerpo, quien abría dicho que iba a encontrarme con tanta belleza. Adivine un poco al imaginármelo, moreno, ojos café, barba de 3 días que lo hacía ver varonil, cuerpo de gimnasio y un aire de ser un tipo rudo.

Siento como su mano va hacía mi barbilla y es cuando me doy cuenta que tenía la boca abierta, agache mi mirada en forma de vergüenza.

-¿Te deje sin palabras, eh? –levanto una ceja.

-Pues.. –no podía decir nada, era el miedo y a la vez me había dejado sin aliento. Se acercó hacía mi rostro.

-Tienes hermosos ojos, lo sabía. –sonreí ante tal cumplido.

-Eres guapo, no sabía. –él sonrió y guiño un ojo.

-Descuida, si cooperas, te voy a cuidar como toda una princesa –acaricio mi cara y sonreí. Creo que me puedo acostumbrar a la idea de que voy a estar con el por más tiempo. ¿Y quien se lo abría imaginado? Incluso los ángeles pueden tener planes malvados.