zapatos de cristal

Cuando eres transparente

Soy aquél que todos oyen
pero nadie escucha;
el que no molesta
pero tampoco es necesario;
el que tiene mil conocidos a su lado,
pero ningún amigo cerca;
el que escribe cosas raras de la luna;
el nombre que a veces aparece
entre dos conversaciones,
pero que se desvanece de sus lenguas
como un crujido seco en el otoño
cuando hay algo mejor de lo que hablar.

Quizá sea por la falta de carisma;
o porque jamás miro a los ojos
cuando hablo,
y se sientan despreciados;
o porque soy difícil;
o porque digo lo que pienso;
o porque soy un huracán
que a veces no se tiene en pie;
o porque para echar raíces
quizá me enrede demasiado entre sus piernas…

… O porque, a veces,
nadie me soporta…

… O porque a veces,
yo no les soporto.

Y vivo viéndoles vivir,
mirando a ratos hacia el suelo
y preguntándome cómo será
pensar en el pasado
y que los recuerdos sean reales;
y que tus amigos también lo hubieran sido;
y no tener que sembrar universos paralelos
para no sentirte mierda;
y no tener que esconderte debajo de la música o los libros
para sentirte una persona;
y no dudar de que alguna vez ella te amó…

… Y sentir que alguien recogerá tu zapato de cristal…

…A pesar de que seas transparente.

Poesía original de Eros Ignem

Si, Campanilla, la de Peter Pan. La olvidada Campanilla. A muy pocos le importaban los sentimientos de campanilla todos los niños querian que Peter Pan se fuera con Wendy, la chica encantadora que le cosio su sombra a los pies, que le dejó la medicina cuando ella decidio hacerse mayor y dejarle... Oh, que gran persona. De eso nada ¿crecer? No te importa crecer si tienes el amor de tu vida para siempre al lado tuyo...el verdadero amor era el de Campanilla, que arriesgó su vida bebiendose la medicina envenenada para que no muriera Peter, y todo... ¿Para qué? Para que el la empujara, para que el solo se fijara en la bonita niña de rizos indefinidos y un beso en la apertura derecha... Sin duda alguna, Peter Pan es uno de los cuentos más sinceros que nos contaban de chicas, respecto al amor. Nada de zapatos de cristal que no se rompen, nada de besos que rompen maldiciones ni castillos protegidos por dragones...sino una chica enamorada de un chico que solo quiere a otra.
Yo no soy una princesa 👸

”Yo no soy una princesa, porque no llevo zapatos de cristal, llevo unas zapatillas manchadas de barro por meterme en algún charco solo por disfrutar con libertad. La libertad que me da aquello que hago por placer y no por el que dirán.
Yo no soy una princesa, porque en cuestiones de vello en invierno soy más Chewaka que Leia y lo vivo sin complejos. El pelo, digan lo que digan abriga, y si es negro hasta combina con todo.
Yo no soy una princesa, porque cuando me despierto tengo el pelo revuelto, las babas pegadas en la cara, el pijama manchado con mi regla y entiendo que todo esto es normal. Además, dibujo “picasos” en mi almohada porque no me acuerdo de desmaquillarme antes de meterme en la cama.
Yo no soy una princesa porque no tengo ningún castillo, quitando el de la ropa sucia que se amontona en mi silla y que algún día podré conquistar. Soy mujer no modelo, ni de conducta ni de cómo llevar una casa, una familia o el pelo, porque ser mujer no te da poderes para hacer en casa todos los deberes.
Yo no soy una princesa ni un arma de seducción masiva, porque no soy un simple objeto sexual que está para dar placer a los demás. Mi vida no gira en torno al amor o solo es la familia, tengo un trabajo y una vida más completa que al mundo puedo enseñar.
Yo no soy una princesa porque vivo mi vida sexual con libertad sin esperar a que me venga un príncipe a conquistar. Esta libertad sexual no me hace fácil ni fulana, sino que hace que viva la sexualidad sin complejos ni culpabilidad.
Yo no soy una princesa, ni una manipuladora obsesa con obtener lo que quiere por medio de mi físico, para que los hombres nada me puedan negar. Ellos no son tan simples como para pensar solo en sexo, al igual que yo no soy tan tonta como para pedir respeto e intentar que se dobleguen por las armas de mi físico.
Yo no soy una princesa y las mujeres que me rodean tampoco. Son ingenieras, camareras, futbolistas o reporteras, son altas, bajas, rubias o morenas, son delgadas u obesas, pero desde luego no son princesas, no tienen sangre azul sino la regla. Esa que es roja y dolorosa con cambios de humor y espinillas, que cuando falta nos asusta y cuando se marcha,menopausia lo llaman, nos lastima.
Yo no soy una princesa, porque no pertenezco a la realeza, pero si soy una mujer real, y como todas las mujeres reales que me rodean no necesitamos a un príncipe azul que nos cuide, porque sabemos que los príncipes no existen ya que ellos también son gente normal como tú.”

No todas las princesas usan
vestidos elegantes,rosas y zapatos de cristal,muchas están por ahí,usando sus coverse all star viejas,con sus auriculares,siendo heridas por un idiota.
¿Cuantos príncipes azules deberás de besar para que no te salgan rana? ¿Cuantos limones enteros deberás masticar para hallar tu media naranja? No habrá cenicienta que te saque a bailar sin que te pise los pies con zapatos de cristal y total ¿para qué ?
—  Rayden
No todas las princesas usan vestidos elegantes, rosas y zapatos de cristal muchas están por ahi, usando su `All Star` viejo con sus auriculares siendo heridas por un idiota
—  Avril Lavigne