yo me opongo

La persona que mas odias se casa con tu crush:

-Me pareció oír “Hasta que la muerte los separe”(Escorpio, Aries, Capricornio, Tauro)

-¡YO ME OPONGO! (Sagitario, Acuario, Virgo, Géminis)

-La novia no se sentía bien *la encerró*, así que me dejó ocupar su lugar hasta que vuelva. Continuemos.(Cáncer, Leo, Piscis, Libra)

YO TAMBIÉN QUISE LLEGAR A UNA BODA

Y CUANDO EL PADRE PREGUNTA: -SI ALGUIEN SE OPONE HABLE AHORA O CALLE PARA SIEMPRE…

Y EN ESO YO ENTRAR Y DECIR: YO ME OPONGO!

Y QUE TODOS VOLTEEN A VERME CON CARA DE:

Y EL NOVIO:

Y LA NOVIA:

Y DESPUÉS DECIR: NAAA…. MENTIRA

 

BESO! BESO! BESO!


ÑASLSLSLLSLSKSKSÑSÑSÑSÑALSLDKSKSKDJSKSJDNXNDNSLSLSÑSÑAÑAÑAÑLSSzkxldlss XDDDDDD CSSSMM ME FUI A LA CHUCHAAA ÑAÑSLWLLS

Asdñhoplldas

Buenos días, compañero. //One-Shot Wigetta

El día había empezado como cualquier otro, sin ninguna complicación ni percance. Guillermo se había despertado gracias a un pequeño despertador electrónico que le había regalado su madre cuando se fue por primera vez a vivir fuera de casa, ni más ni menos que a Los Ángeles, a la otra parte del mundo. Después de desconectarla, se desperezó tranquilo y cogió una gran bocanada de aire fresco.

Le gustaba su nueva casa, y todavía más su nueva habitación, y es que le parecía tan amplia y acogedora que no le importaba quedarse en ella la mayor parte del tiempo. Se quitó las mantas con las que dormía, vivían tan cerca de la nieve que eran necesaria casi todas las noches para dormir, y se recortó contra el cabezal de la cama.

Hacía frío, así que decidió ponerse una sudadera encima de su fina camiseta de dormir para no parecer un pingüino muerto de frío. Salió lento de su habitación, y a medida que avanzaba por el pasillo que levaba a la cocina, puedo empezar a oler a zumo recién hecho y a tostadas.

-Buenos días, compañero.

Samuel también parecía feliz, a pesar de ser demasiado temprano como para que alguien estuviese de ese modo. Al contrario que Guillermo, él no llevaba nada encima de su improvisado pijama, y es que Samuel no solía pasar frío. Es más, casi todos los días solía quejarse a su compañero de piso sobre su excesivo uso de la calefacción.

-¿Me has preparado el desayuno? Que amable, Vegetta.

Obviamente Guillermo sabía que ese desayuno no le pertenecía, pero aun así le gustaba hacer de rabiar a su compañero con pequeñas acciones como aquella. Samuel dejó, para sorpresa de Guillermo, un vol de fruta fresca recién cortada acompañada por un baso de zumo.

-Para que luego te me quejes, chaval.- Samuel sonrió mientras se sentaba frente al boquiabierto de Guillermo.- Come, sino la fruta perderá las vitaminas.

-¿Te pasa algo?- preguntó Guillermo ante tanta repentina amabilidad.- No es mi cumpleaños, por si se te había olvidado.

-¿No puedo hacerle el desayuno a mi compañero de piso? Eh, tranquilo, que no lo vuelvo hacer y tan ancho que me quedo.

Guillermo rió sin preocupación, y es que aquellos pequeños momentos de alegría le encantaban. Comió su desayuno sin prisa, disfrutando de la deliciosa fruta, y una vez hubo acabado esperó a que  Samuel hubiese terminado con su desayuno y le retiró el plato de la mesa.

-Me sentiría mal si te dejase todo el trabajo a ti solo.- dijo Guillermo mientras empezaba a fregar los cubiertos.

-No esperaba menos, Willy.- Samuel se levantó de la silla y se puso al lado de Guillermo, acto seguido le empujó un poco para que los dos cupiesen en el fregadero y poder ayudarle con la tarea.- De todas formas, acabaremos antes si te ayudo. No quiero que se haga muy tarde para grabar.

Guillermo sabía de sobra que aquello sólo era una excusa, como muchas otras que solía poner al día para poder estar cerca de él. Pero lo único que molestó a Guillermo, y no de una forma negativa, era que veía a Samuel algo nervioso y un poco torpe. Bueno, más torpe de lo habitual.

¿Estaría a caso enfermo? ¿Qué rayos le pasaba? Sin duda, algo malo había tenido que hacer. Seguramente le pediría que le ayudase con alguna misión en Karmaland, o tendría algún fallo con el ordenador, o necesitaría utilizar su capturadora, o le pediría su micrófono, sabía de sobra que el de Samuel empezaba a dar fallos.

-¿Willy? ¿Me estás escuchando?

-¿Qué?

-Ya veo… Estás empanado, tío.

-Sólo estaba pensando. Me estás preocupando, ¿estás enfermo?

Samuel sólo rió mientras se secaba las manos con una pequeña toalla morada que tenían en la cocina. Acto seguido, miró fijamente a Guillermo, cuyas mejillas pronto se tonaron rosas por la mirada de su compañero. Samuel suspiró, agachó un poco la cabeza y empezó a hablar lento, como si cada palabra que fuese a decir la hubiese estado pensado durante días.

-Mira, Willy, no sé muy bien como decirte esto pero…- hizo una pausa, cogiendo mucho aire en una sola bocanada.- Hemos vivido mucho tiempo juntos, hemos pasado por muchas cosas, nos hemos reído, y también llorado juntos, y la verdad es que ahora no sabría muy bien como vivir sin ti…

-Vegetta…

-Espera a que acabe, porque si no me dejas puede que esto no te lo vuelva a decir nunca más. No sabría volver a reunir todo el valor que he acumulado durante estos últimos años.

Guillermo se mantuvo en silencio, sabía por la mirada de su compañero que esto iba en serio, y mucho. Pocas veces había visto a Vegetta de aquella manera, tan concentrado, con la mirada fija en un solo punto, muy concentrado y sereno. Pudo atisbar que temblaba le temblaban un poco las rodillas, y que hacía mucha presión en las manos. También se había fijado en como empezaba a sudar un poco, como respiraba entrecortadamente, con la boca abierta. Estaba nervioso, y su nerviosismo afectaba a Guillermo.

-Me he prometido a mí mismo que no voy a mentir más, ni a mí, ni a ti, ni a nadie. Conozco las consecuencias que lo que voy a decir pueden acarrear, pero soy capaz de vivir con ello. A lo único que temo es a tu respuesta, porque sé que para ti no va a ser fácil aceptarlo, pero no soy capaz de callar por más tiempo lo que mi corazón me grita a cada instante.

Samuel podía jurar que moría de vergüenza en aquel momento, deseando que la tierra le tragase a cada palabra que decía. Sentía las manos húmedas, la boca seca y un pequeño mareo, pero nada grave que le impidiese continuar con su propósito. A fin de cuentas, sabía que todos esos sentimientos eran pasajeros, y que en unos instantes desaparecerían, justo después de acabar con su pequeño monólogo. Tomó aire y continuó lento.

-Voy a ir al grano, porque ya sabes que soy mucho de divagar e irme por la ramas a la mínima, y este tema es de suma importancia. No sé como te lo podrás tomar, pero lo único que pido es que no me odies después de esto, que no dejes de hablarme ni me dejes tirado, porque lo último que quiero es perder tu amistad.

-Nunca lo haría.

Samuel sonrió por la rápida contestación de su compañero, y se sintió un poco aliviado al saber que, fuese cual fuese su reacción, no lo abandonaría. Guillermo sentía el corazón en la garganta, un escalofrío le recorría la espalda cada vez que Samuel decía una palabra, y no podía contener las ansias para que formulara la dichosa pregunta. Si no lo hacía Samuel, lo haría él.

Y sí, es verdad. Guillermo tampoco podía negar la atracción que sentía hacia su compañero de piso, que había surgido mientras todavía residían en Los Ángeles. Sabía que este momento llegaría, que alguno de los dos explotaría, que no podrían reprimir más las ganas que se tenían el uno al otro, porque Guillermo ya había notado las miradas furtivas, las caricias que le hacía cuando le creía dormido o las claras indirectas que le decía muchas veces.

-Willy… Guillermo, ¿tú quieres…

-Sí.

-¿Qué?

-He dicho que sí, idiota.

-Pero no me has dejado acabar.

-No hace falta.

Los dos sonrieron como tontos. Ambos dejaron de temblar y relajaron los músculos que, inconscientemente, habían contraído por la tensión que estaban viviendo. Samuel fue el primero en reaccionar, dio un par de pasos hasta Guillermo y le acarició la mejilla. Éste agachó un poco la cabeza hacia la mano de su compañero y puso la suya sobre su antebrazo. Guillermo sonrió de nuevo, al igual que Samuel, cuando ambos soltaron todo al aire que habían contenido en un gran suspiro.

-Te quiero, te quiero mucho.- había dicho Guillermo en un susurro.

-Yo también, parguelita.- dijo Samuel con una gran sonrisa en sus labios, labios que deseaban besar al chico que tenía delante.- Quiero besarte.

-Yo no me opongo a ello. ¿A qué esperas?

Samuel se adelantó, eliminando el espacio que quedaba entre ellos. Guillermo aprovechó el momento para cogerle de la cintura, apoyando cada mano en sus caderas. Primero rozaron sus narices, sentían muy cerca la respiración el uno del otro. Samuel se humedeció los labios, y Guillermo suspiró por la anticipación, había deseado mucho que llegase este momento. Y no esperó más.

Se abalanzó a los labios del hermoso chico que tenía delante, por el cual se había enamorada sin remedio. Sintió que el mundo se reducía a ellos dos, y ambos sintieron que un gran peso se les había caído de los hombros. Ya no tendrían que esconderse más, al menos entre ellos. Porque otro problema, por el cual de momento no iban a preocuparse, es el temido “Qué dirán”.

(Es mi primera historia Wigetta, no me juzguéis con demasiada dureza, por favor. Si te ha gustado, no olvides decirlo, al igual de si queréis que haga algún otro. Gracias por leer!! Con mucho cariño, Isabel)

Yo quisiera| songfic| WIGETTA con un toque de WILLEXBY

Canción: yo quisiera de Reik
Es un listado de hechos (falsos obviamente, a no seeeer) que no necesariamente están ocurriendo en seguidilla. Cabe aclarar que Willy y Vegetta no viven juntos y que si son youtubers.

Narra narrador.

“Soy tu mejor amigo
 tu pañuelo de lagrimas,
 de amores perdidos.”

-¿Samuel, estas en tu casa?- dijo Willy entre lágrimas a través de la línea telefónica.

-claro Willy, ¿qué pasa?- preguntó preocupado.

-voy para allá, por favor, necesito hablar contigo…

-claro, te espero- dijo para cortar y suspirar -Alex…

“Te recargas en mi hombro 
tu llanto no cesa, 
yo solo te acaricio. 
y me dices por que la vida es tan cruel
con tus sentimientos? 
yo solo te abrazo 
y te consuelo.”

-esto no es justo, yo lo amaba- decía mientras lloraba desesperado.

-y-yo lo amaba y ahora se va con ella- reclamaba llorando en aún pecho.

-¿qué tiene ella que yo no?- se abrazaba al mayor mientras las lágrimas no dejaban de brotar de sus ojos.

-no lo sé, no lo sé. No entiendo porque lo hace- decía Samuel mientras acariciaba sus cabellos tratando de calmarlo.

“ Me pides mil concejos
para protegerte de tu proximo encuentro, 
sabes que te cuido.”

-¿y si no le gustan las rosas? ¿no es algo muy cursi?- preguntó Willy muy nervioso.

-claro que no es cursi, es detallista y además es tu primera cita con Alex, debes lucir bien- decía mientras arreglaba los cabellos alocados de aún amigo.

-claro… ¿tu crees que le guste?

-claro, le va a encantar, le vas a encantar- dijo con una falsa sonrisa en su rostro.

-gracias por apoyarme Vegetta, eres mi mejor amigo.

-d-de nada Willy, para eso están los… amigos…

 "Lo que no sabes es
que yo quisiera ser
ese por quien te desvelas
y te desesperas"

-ahora ve, se te hace tarde y no creo que quieras hacer esperar a Alex- dijo mientras técnicamente echaba a Willy de su casa.

-claro que no, adiós Vegetta, hablamos luego.

-adiós- dijo mientas veía como el chico de sus sueños iba a una cita con el chico de sus sueños.

-vaya suerte la de Alex… y yo aquí ayudando a Willy a conquistarlo siendo que yo debería estar con él- suspiró amargamente.

“yo quisiera ser tu llanto,
 ese que viene de tus sentimientos…”

-Willy tranquilo, olvidalo, has que sienta lo que es perderte- decía mientras en aún interior las ganas de golpear a Alex crecían “yo jamás me atrevería a hacer que Willy derramase siquiera una lágrima” decía para sus adentros.

-Vegetta yo lo amaba- repetía Willy como si esa frase fuese a cambiar en algo lo que sucedía.

 "yo quisiera ser ese por quien tu despertaras ilusionada,
 yo quisiera que vivieras de mi siempre enamorada.“

-venga Willy, levanta que ya se hace tarde y ya sabes que día es hoy- decía Vegetta mientras entraba a la pieza de su amigo gracias a que poseía la copia de las llaves de su departamento.

-tío que sueño- decía Willy mientras se sobaba los ojos.

-arriba Willy, te tienes que poner bien guapete si le planeas pedir matrimonio a Alex- decía mientras abría las cortinas de la habitación.

-¡ostras Julián! ¡Alex! ¡se me había olvidado! Por favor dime que viste las entradas- dijo preocupado.

-claro que si, ya está todo listo.

-¡que bien! Ahora tan sólo basta que que diga el "si” y seré el chico más feliz del mundo.

-claro “chico más feliz del mundo”, vete a bañar que así ni yo te doy el “sí”- dijo riendo mientras Willy entraba al baño.

“Tu te me quedas viendo,
 y me preguntas si algo me esta pasando, 
y yo no se que hacer, 
si tu supieras que me estoy muriendo…”

-¿qué tienes Vegetta?- preguntó algo preocupado Willy.

-n-nada- dijo algo deprimido Vegetta.

-¿acaso no quieres ser mi padrino de bodas? Porque si es así dímelo- dijo sentándose junto a Samuel.

-no tío, no te preocupes, no es eso- dijo mirando al piso -es tan sólo que…- pero las campanadas y la música comenzaron a sonar -s-se me hace raro que mi mejor amigo se case, tan sólo eso- dijo mirándolo con los ojos a punto de echar a llorar de frustración.

-Samuel… sin ti nada de esto hubiese sido posible. Gracias- dijo para abrazarlo mientras Samuel sentía como una parte de su corazón de caía a pedazos.

“quisiera decirte lo que yo siento,
pero tengo miedo de que me rechazes,
y que solo en mi mente vivas para siempre…”

- Si alguien tiene alguna objecion acerca de la union de esta pareja, que hable ahora o calle para siempre- dijo el hombre a cargo de la ceremonia.

“Es tu última oportunidad Samuel, ya sabes "que hable ahora o calle para siempre” decía en su cabeza mientras una se enfrascaba una batalla entre lo que su corazón sentía contra lo que su cerebro decía “si te opones te odiará pero sino, lo perderás para siempre” decía en su cabeza pero justo cuando iba a pronunciar el valiente “yo me opongo” ya era tarde, de tal manera se sumergió en sus pensamientos que al momento de levantar la mirada se encontró con Willy y Alex besándose.

-lo perdí…- suspiró mientras una pequeña lagrima resbalaba por su mejilla pero rápidamente era década -tendrevque callar… para siempre…

 "Por eso yo quisiera
ser ese por quien tu te desvelas
y te desesperas…“

-Vegetta tío, apresurate. No podemos llegar tarde al Ingame, no se te olvide que hoy les contaremos a los subs sobre mi relación con Alex- decía Willy entusiasmado mientra vegetta tan sólo mantenía la vista en el camino.

-claro Willy mira tu que paso por sobres los otros carros tío.

-venga, hazlo- dijo para que los comenzaran a reír a carcajadas.

"yo quisiera ser tu llanto, 
ese que viene de tus sentimientos…”

-¿tío, viste cuantos haters hay ahora?- dijo triste Willy.

-tranquilo chiqui, todo va a pasar. Ya lo aceptarán y si no, que les de por culo- decía vegetta tratando de tranquilizarlo.

-venga pero miran cuantos mensajes, ¿has visto cómo se han puesto esas fans locas del wigetta o como se llame? Están amenazando a Alex- decía triste.

-no los tomes en cuenta, lo importante es que tu eres feliz con Alex- dijo para abrazarlo y tratar de tranquilizarlo.

“yo quisiera ser ese por quien
 tu despertaras ilusionada,
 yo quisiera que vivieras 
de mi siempre enamorada.”

-gracias de nuevo Vegetta, no debiste haberte preocupado- decía Willy al ponerse su ropa recién arreglada.

-venga tío, que debes estar arreglado… por cierto, ¿empezamos esta noche con los preparativos para apocalipsis minecraft 3?

-acerca de eso… no podemos seguir grabandola- dijo algo… melancólico.

-¡¿qué?! Pero… ¿por qué?- preguntó algo molesto.

-porque las tías esas se creen que Noam gustamos o algo parecido y luego molestan a Alex- dijo frío.

-pero tío Willy, no puedes hacer esto.

-si puedo, tengo prioridades- dijo seco.

-y yo no soy una de ellas, claro está- dijo Vegetta para salir por la misma puerta por la que entró no sin antes dar un portazo que se escuchó hasta en Chile.

-Alex, Alex, Alex, me cago en Alex 10000 años chaval- decía mientras pateaba las piedras -Willy se merece alguien mejor, alguien que no lo haga sufrir, alguien como yo, pero no, como el tío es tonto del pie se tenía que enamorar del pringao’ ese…

“yo quisiera ser…
tu llanto 
tu vida… 
yo quisiera ser… 
tu llanto tu vida…”

-Willy tío, ven aquí- dijo animado mientras entraba -¿Willy?- preguntó al no escuchar respuesta alguna.

-Willy, ¿dónde estas?- preguntó para entrar a la habitación de su amigo y en contrarse con una escena horrible, Willy llorando apoyado en la cabecera de su cama y con la cara tapada.

-¡Willy! ¡¿qué te ha pasado?!- preguntó a los gritos mientras se acercaba corriendo a abrazar a su amigo.

Por su parte el pelinegro tan sólo indicó su celular el cual mostraba la sección de llamadas y con una última llamada en este; Alex.

-Willy, chiqui, ¿qué ha pasado? Tranquilo todo va a estar bien- dijo abrazandolo.

“Yo quisiera ser ese por quien
 tu te desvelas y te desesperas…”

-Vegetta tío, Alex es tan mono, me regaló una cajita de chocolates con forma de corazón- dijo emocionado Willy por la llamada de skype.

-¿enserio?- “yo te daría mil de esas cajitas cada día si me dieses la oportunidad” -que guay, a de ser muy guay sentirte tan querido- dijo suspirando.

-claro que lo es y lo mejor es que es la persona a quien amo quien me ama- dijo sonriente.

-que guay a de ser- “vaya por dios, quien en realidad te ama esta frente a ti alma de cántaro”.

 "yo quisiera ser tu llanto,
 ese que viene de tus sentimientos…“

Estaban todos ya sentados y preparados para comer y celebrar aún querido año nuevo cuando Alex se levantó para hacer el brindis (no sé si en otros países se hace el brindis pero gñe, en Chile se hace y eso es lo que cuenta para mi).

-hora del brindis- dijo parado junto a su asiento y junto a este estaba el asiento de Willy -yo quiero hacer un brindis por quien me alegra los días desde ya cerca de un año, un brindis por Willy- dijo para que todos aplaudieran, todos menos Vegetta "no son cerca de un año, ya es más de un año, pringao’” pensó.

-yo quiero hacer un brindis por mi mejor amigo, Vegetta- dijo Willy mirándolo -gracias a ti puedo estar aquí taba feliz con Alex, sin ti y tu apoyo jamás me hubiese atrevido a confesarle lo que sentía, gracias- dijo con lágrimas de felicidad en sus ojos.

“Sé que es egoísta pero de sabes que todo iba a terminar así… nunca te hubiese animado” dijo triste para sus adentros mientras por fuera tenía una gran sonrisa.


“yo quisiera ser ese por quien 
tu despertaras ilusionada, 
yo quisiera que vivieras 
de mi siempre enamorada.”

Ahí estaban los dos mientras Willy dormía en el pecho de Vegetta y con un rastro de lágrimas marcado en aún rostro. Samuel tan sólo le acariciaba la espalda y marcaba pequeños caminos en esta.

-¡Alex!- dijo Willy al despertar exaltado.

-Willy… tranquilo, soy yo; Samuel… Vegetta- dijo con una voz apacible sin soltarlo.

-¿qué hago aquí? ¿y dónde está Alex?- preguntó mientras se separaba de él.

-A-Alex se fue con… con Eva, ayer llegaste borracho y con lágrimas en los ojos- dijo pasándose para quedar frente a él -pero tranquilo, yo estoy aquí para apoyarte- dijo al ver como las lágrimas rodaban piratería sus mejillas -yo siempre estaré para ti- dijo para besarle pero este tan sólo lo separó de un fuerte empujón.

-alejate, ¿qué crees que estas haciendo?- dijo enojado -yo estoy casado- dijo furioso y elevando el tono de voz.

-no Guillermo, entiendo que Alex se ha ido, te ha abandonado y que nunca te mereció- dijo con un tono de voz similar al de su par -él nunca te amó como yo te he amado y nunca estuvo para ti en los momentos en los que te necesitaba, yo siempre he estado ahí para ti, siempre como un estúpido esperando que algún día te fijases en mi pero no, el pringao’ tenía que fijarse en Alex ¿no? ¿sabes tú lo que es asistir a la boda del amor de tu vida y no poder hacer nada? ¿ser el padrino de bodas de la persona a quien amas? ¿ayudar a preparar la boda que arruinará tu vida?- dijo con lágrimas en los ojos, lágrimas de odio, de dolor y por sobre todo de frustración -no, tu no sabes lo que es y lo que se sufre, tu no sabes nada- dijo apretando los puños hasta que sus nudillos estaban blancos.

-Vegetta… yo…

-Vegetta nada, ya me aburrí de ser el idiota a quien siempre pisotean- dijo furioso secando sus lágrimas -suerte buscando a Alex porque yo ya me aburrí de este estúpido juego en el que siempre pierdo yo- dijo para salir del lugar con la frente en alto y con un par de cascadas en los ojos.

—————————–

Samuel despertó con el pecho sudoroso y la respiración exaltada. Miró a su alrededor viendo su cuarto en L.A. y tranquilizando su respiración se levantó de la cama decidido y entró a la habitación de su amigo encontrándoselo viendo televisión.

-no sé si reír por ser amigos o llorar por no ser más que amigos- dijo viendo como Willy se asustaba y daba un saltito.

-¿qué dices tío?- dijo extrañado.

-te digo que…- dijo acercándose a este mientras el de los ojos rasgados sólo lo miraba -llevo tiempo queriendo hacer algo…

-¿qué cosa?- preguntó curioso.

-esto- dijo para besar sus labios con cariño y por sobre todo con amor -yo quisiera ser algo más que tu amigo… ¿qué dices?- dijo mirándolo pero este no respondía por lo cual tomó la respuesta como un simple… no.

LA BODA (WIGETTA/ LUZANA)- ONE SHOT ✐

¡Hi Gente!

Pues nada, hace mucho no escribía nada por aquí. Ya saben, siempre es la misma excusa: Trabajos, parciales, estudio, salseos que me sacan corriendo (?

En fin, esta historia está inspirada en un sueño muy raro que tuve durante la espera de la boda en #AM3. Que al final ni se casaron, pero la verdad el final me encantó. Al parecer quedé tan trastornada que soñé lo siguiente, claro que está algo alterado para darle mi toque personal.

Sin más palabras aquí les dejo el aporte:

 ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ 

Tímido.

Cuando pienso en esta simple palabra, me doy cuenta que la mayoría de las personas que Wily ha tratado a lo largo de sus veintiún años, asocian ese rasgo con su personalidad. Pero realmente, no pueden estar más lejos de la verdad.

Si me preguntan a mí, creería que más que timidez y adorabilidad, las palabras que llegan a definir con mayor exactitud a mi compañero son “capacidad de llevar la contraria” y “un absoluto temor al compromiso”; sí es que esas dos frases pueden considerarse algún rasgo de personalidad.

Desde hace un par de años, he sido testigo de cómo Willy y Vegetta han ido progresando su amistad. Inicialmente, todo comenzó cuando el primero de ellos, era uno de los mejores estudiantes de la facultad.

Debido a esto, Vegetta empezó a sentir una gran admiración y vío al chico cómo un ejemplo a seguir. Siguió fielmente sus investigaciones en ingeniería y observó cómo poco a poco, iba adquiriendo reconocimiento y prestigio por parte de la universidad.

Finalmente, Samuel decidió seguir sus pasos e iniciar sus propias investigaciones a base de pequeñas hipótesis basadas en su experiencia profesional.

¿Quién podría pensar que luego de varios años Vegetta lograría superar a Willy en prestigio y se volvería uno de los estudiantes más reconocidos en todo el país?

Sin embargo, eso no logró que Guillermo dejara crecer un gran rencor en su interior. Por el contrario, permitió que ambos chicos tuvieran la oportunidad de conocerse e iniciar una gran amistad. 

Yo, como uno de los estudiantes más grandes de toda la facultad y uno de los integrantes del grupo de investigación, pude observar cómo su relación fue creciendo a lo largo de los meses. 

Inicialmente, las bromas y tomadas de pelo fueron constantes en sus conversaciones. Era divertido escuchar sus comentarios de doble sentido, tartamudeos y el nerviosismo constante involucrados en su amistad. Cualquiera diría que eran una pareja común y corriente.

El único problema además del sexo de ellos, era el constante rechazo y el inevitable nerviosismo por parte de Willy.

Usualmente Vegetta no tenía ningún problema en iniciar el coqueteo hacia su compañero. Sin embargo, luego de todas las veces que el menor desviaba el tema e ignoraba sus comentarios, el mayor desistió y se cansó de la situación. 

Por ahí dicen que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde; efectivamente, luego de que Samuel dejara de perseguir a Willy con sus constantes insinuaciones, se invirtieron completamente los papeles. Era ahora Guillermo quién intentaba acercarse a Vegetta y era cruelmente rechazado y dejado de lado.

¿Quién demonios entendía a estos pringaos?

Lo peor de la situación fue cuando al chico le presentaron la futura señora De Luque. Guillermo cambió por completo desde ese día y acepto con resignación las consecuencias de sus acciones. 

Volvió a aplicar su faceta indiferente y fría hacia las relaciones amorosas. Sólo intervenía en los planes de la boda cuando era absolutamente necesario (cosa difícil cuando el novio lo había elegido padrino) y se preocupaba por mantener la cabeza ocupada, y distraerse de cualquier forma. 

Sin embargo, el no tan ansiado día llegó.

Podía observar como Lanita corría de aquí para allá, preocupada porque todos los detalles decorativos del salón de ceremonias y la iglesia estuvieran completamente listos. Llevaba un delicado vestido de color rosa que le llegaba hasta la mitad del muslo, el cabello dorado completamente ondulado y recogido hacia la derecha con una delicada flor, y una gran la bolsa del maquillaje en sus manos; una parte de mí rogaba porque no se cayera al llevar esos tacones de más de siete centímetros en sus pies.

Se veía completamente preciosa.

Claro que no es algo que quisiera que nadie más notara.

Mi novia era la dama de honor principal y estaba encargada de maquillar a la futura señora De Luque y dejarla completamente despampanante para su prometido. 

Sí soy sincero la chica me caía tan mal, como una patada en la entrepierna.

Era demasiado dulce y empalagosa para mi gusto.

Suena extraño viniendo de un chico cuya pareja está aficionada a los conejos y es una de las cosas más adorables de este puto mundo. Sin embargo, Lanita era completamente diferente a la novia de Samuel.

Ella sí inspiraba confianza.

Finalmente, luego de un par de horas nos encontrábamos reunidos en la parroquia para escuchar el eterno y aburrido sermón. El padre sólo decía un montón de palabras empalagosas acerca de la importancia del matrimonio y el inicio de la familia.

Mi mirada se detuvo en la flamante novia. Llevaba un vestido blanco (que sinceramente dudaba que reflejaba su pureza) ceñido al busto y que caía en cascada a partir de su cintura. Parecía de esas princesas pasadas de moda que salen en las películas de Disney que suele ver Lanita.

Su maquillaje seguramente era maravilloso, pero no lograba destacar su supuesta belleza y su cabello estaba agarrado en una cebolla castaña que dejaba caer ciertos risos por su rostro.

¿Acaso no notan lo mucho que adoro a esta chica?

Luego de un largo rato dirigí mi mirada hacia el padrino. Willy tenía la mirada perdida y podía notar un cierto reflejo de tristeza y desesperación.

Parecía tener una batalla interna consigo mismo.

Sus ojos se encontraban entrecerrados, más de lo que se podía notar siempre a simple vista, y mordía su labio inferior con fuerza y frustración.

- Sí alguien se opone a esta unión, que hable ahora, o calle para siempre- se dirigió el padre hacia todo el auditorio.

En ese instante la mirada de mi compañero pasó a ser decidida, y con algo de nerviosismo pero a la vez con mucha seguridad, dijo aquellas dos palabras que cambiarían el rumbo de este día para siempre.

-Yo me opongo- expresó Guillermo mientras miraba a Vegetta a los ojos y le expresaba todos los sentimientos que tuvo durante tanto tiempo callados. 

El novio sólo se río lleno de felicidad y sus ojos se llenaron de esperanza.

Ya era hora Willfredo, esta boda estaba demasiado aburrida.

 ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵ ∴ ∷ ∵

¿Qué les pareció?

Sí les soy sincera, inicialmente era Willy el que iba a narrar la historia, pero mi mente me cambio los planes y terminó eligiendo a otro narrador completamente distinto y cuya personalidad me es difícil de imitar.

¡Que soy pésima poniendo todas las frases comunes de Luzu y todas las barbaridades (con amor) que dice!

¡Cómo se nota que soy de latinoamérica y no uso muchas expresiones comunes en España!

Pero bueno, como se habrán dado cuenta, esto no tiene absolutamente nada que ver con su vida cómo Youtubers y es que lo decidí así. Aún así procuré incluir ciertos detalles que sí son reales.

¿Mis sueños son muy raros no?

Algo parecido fue…

La verdad no se parece en nada Hahaha.

En fin…

Comentarios, notas, RB, Ask, peticiones, críticas (con respeto) siempre bienvenidos.

¡Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer!

Nos vemos en otra ocasión.