y yo decidire que hacer con ella

Hoy me trataron de trola por dormir con un pibe, indistintamente a sí tuve sexo o no, indistintamente a sí fue con mi aprobación o no, indistintamente a sí soy feliz o no; por que lo único que importa es que sos mujer, y queda mal que duermas con un pibe si no es tu novio, así que presentalo, traelo a casa así todos le hacemos preguntas incómodas, y lo amenazamos.
No me pidieron que me cuide, o me preguntaron si tengo sexo o hago el amor, no me preguntaron si me siento cómoda, ni me dieron la confianza para hablar de sexo, solo me dijeron que no se hace. Y después preguntamos porqué las nenas de 12 años quedan embarazadas. Por suerte, yo ya no soy una nena.
“Sos la trolita a la que usa y no la hace oficial”, ¿acaso yo en algún momento dije que quería ser oficial?, yo no cargo con el peso social de casarme, o depender de alguien, yo no vivo en el siglo pasado. Yo soy independiente, y yo decido con quien estar. Yo no necesito un título si tengo un te quiero, yo no quiero estar con una persona si las dudas están presentes, yo no quiero tener que presentar a alguien con mi familia para poder besarlo, tocarlo, o simplemente pasar tiempo con el.
Cada vez que hablan escupen prejuicios, y yo lloro y vómito machismo. No por mi, ni por la persona con la que estoy, ni por la represión de sentimientos, y las elecciones que quieren tomar por mi. Lloro y vómito por la sociedad en la que vivo, en la que le toca crecer a mis hermanas menores, y a todas las chicas que tendrán que soportar que su familia las llame trolas, por decidir sobre su cuerpo, por elegir sus amistades, por tener amigos hombres. Lloro y vómito por todo lo que van a llorar ellas.
Lloro de asco, y vómito de impotencia. ¿Que hago para que esto cambie?.
Si después los ves a todos lamentando la muerte de otra chica, la que podría ser su hija, si después lloran la muerte de una joven que aborto, después transpiran hipocresía mientras se preguntan qué hicieron mal.
Yo miro con los ojos llenos de luz, y levanto la bandera del amor, el amor va a hacer la revolución; pero me nublan la mirada de oscuridad, de egoísmo, y maldad. Con los corazones duros, y la mentes insondables, me quitan toda esperanza en el mundo.
Estamos perdiendo.

Espero haber sido lo que te hacía falta para quedarte con ella

Espero que nuestro pequeño desliz te haya servido para darte cuenta de lo que tenías, aún tienes y sé que tendrás durante mucho tiempo. A ella. A la mujer que, estoy segura, te ama infinitamente más de lo que yo podría llegar a amarte con el tiempo, la dedicación, la paciencia y la atracción efervescente que sentíamos mutua.

Espero en este tiempo de distancia, o quizá mientras salías con ambas, te hayas dado cuenta de cuánto te necesita, te echa de menos y te quiere de nuevo en su vida. Espero hayas valorado sus gestos de ingenuidad hacia ti porque, a pesar de que te conoce de más tiempo, yo te tengo bien sabido en la memoria. Jamás podría hacerte inofensivo o, más aún, enaltecerte ni admirarte.

Espero que, tras mi arrebato de sensatez, te hayas sentido tan solo y, al contactarla, haya vuelto la llama, el deseo, el cariño, el amor y los nervios. Deseo que en ti, con tan pocas de sus palabras, haya renacido ese amor ingenuo e irreverente que nunca podrías llegar a tener conmigo.

Porque, a pesar de lo mucho que me atraigas, reconozco que no soy mujer para ti. Lo he sabido desde el día dos. Porque el número uno fue eso: número uno. Y ni hablar de los que iban antes del cero aun negativos en nuestra cuenta. En nuestra breve cuenta.

No soy mujer para ti. No te amo. No creo ser capaz de desprenderme de esa manera por ti, y eso es algo que supe desde que te conocí. No por ti, sino porque ya no había amor en mí: ya lo había entregado todo, entre cariñitos que, después, resultaron tener navajas apuntándome contra la cara.

Por eso mismo estoy aquí escribiéndote por ella. Porque mientras ella te lee a ti, yo he pensado en alguien más. Y me esfuerzo ahora en escribirte todo esto para que la valores. Para que no la ignores. Para que seas el mejor hombre que puedes llegar a ser, porque sé que ella se lo merece. Sé que ella se desprende de sí misma con tal de entregarse a tus brazos. Sé que ella es capaz de ir en contra de sí misma con tal de defenderte a ti.

Lo sé. Yo sé que, si supiera de mí, intentaría odiarme y derrumbarme todo con tal de estar contigo. Para siempre. Así le duela. Así haya días en que siquiera te soporte. Yo sé que te ama. Que tu lugar es con ella. Que son el uno para el otro. Y que deberías esforzarte por hacer de ese amor un renacer.

Y lo hago por ella. Ella te necesita, yo no.

Yo nunca seré una opción. Nunca tendrás que decidir por mí.

anonymous asked:

Con signo complementario, las chicas del otro blog se referían al que se llevaba mejor con ellos, ellas lo explicaron, deberías informarte un poquito mas, sin ofender uwu

Que yo sepa hablando de ASTROLOGIA y siendo ASTROLOGICAMENTE objetivos no es así, uno puede mandar a la mierda todo lo que dicen las compatibilidades claro está y hacer que funcione con trabajo arduo y ánimo de comprensión pero la mayoría de toda esa sarta de cosas empíricas de las que hablamos la mayoría de los blogs YA ESTÁ ESCRITA, les decimos que pueden decidir no creer, o puede no importarles si quieren, total no es 100% exacto… Pero vamos gente hay que ser objetivos con esto, yo shippeo AriesxCancer vale? EN ASTROLOGÍA dice que NO SON COMPATIBLES, yo conozco gente de estos signos que se llevan bien, pero YO LLEVO UN BLOG ASTROLOGICO y necesito ser lo más objetiva posible porque me leen un montón de personas… en astrología hay relaciones más faciles de llevar que otras vale? Pero yo no puedo decir que Aries y cáncer pueden llevarse de maravillas a primera impresión si se que puede ser sólo el.caso de la gente que conozco, mejor me ciño a los hechos que estudie en las páginas de astrología, articulos y libros que tuve la oportunidad de leer, darme las perspectivas que ellos me dieron y acotar que PESE A LO QUE DICEN LOS LIBROS Y LA ASTROLOGÍA EN GENERAL, pueden poner de su parte, apelar al buen diálogo y al entendimiento mutuo e intentarlo, yo me ensaño mucho con mi tema, es que recalcó esto, que lo que yo sé, de algún modo se los estoy enseñando y no puedo transmitirles un conocimiento que no me transmitieron de ese modo, porque posiblemente es erroneo. De esto les puedo decir, sobre lo que dije de Tauro x Acuario, no se llevan de las mil maravillas y no pueden ser complementos, no digo que no se puede, LA ASTROLOGIA dice que no tienen la mejor compatibilidad miren ustedes mismos:

La compatibilidad entre Acuario y Tauro no es muy alta debido a las incompatibilidades, que existen entre ellos. Pero sí tiene muchas posibilidades siempre y cuando ambos estén dispuestos a esforzarse para que funcione.
- Euroresidentes ( recalcan lo mismo que yo, funciona si ambos ponen de su parte)


En esta unión de dos signos tan diferentes, es impredecible establecer la afinidad. 
- Horoscopodehoy


Vamos con tauro(signo de tierra) y acuario (signo de aire). Dos signos que entienden el mundo como si cada uno de ellos viviese en planetas diferentes.
Para evitar falsas expectativas, diremos que ésta es una unión difícil. Basta observar por encima algunas de las características de estos signos.
-Horroroscopo


‘Combinación difícil’
Para llegar a ser compatibles, han de ser muy pacientes y si en verdad les interesa compartir una vida juntos, tendrán que persistir en el intento. Tauro y Acuario tendrán que encontrar el punto de unión entre sus profundas diferencias. La pareja formada por Tauro y Acuario no comparte formas de pensar, ni de sentir, ni de hacer, pues mientrasTauro disfruta de las sensaciones, de las caricias, de la pasión, Acuario tiene gran predilección por lo fantástico y vive en un mundo que desdeña la realidad. 
- Los Arcanos


Vamos gente!!! Ahora pueden mandarme todas las parejas astrologicamente incompatibles que quieran v: … No digo que no funcionen claro, PERO DESDE EL PUNTO DE VISTA ASTROLOGICO no lo hacen, y yo llevo un blog de astrología y es necesario para mi ser objetiva aunque les rompa el kokoro v: pero ustedes son seres humanos con capacidad de juicio y saben con que personas se llevan bien y con quienes no independientemente de su signo.

Por el momento es todo lo que diré sobre esto v:

anonymous asked:

Estoy hace aproximadamente nueve meses con una chica, hace un mes de novios, besé a otra, no había notado lo importante que ella era hasta que le fallé. ¿qué debo hacer, decirle o callar?

Si yo fuera tú y supiera que no lo volveré a hacer, que estoy arrepentido y que la quiero, no le diría para evitar herirla.

Si yo fuera ella, quisiera que me dijeras y que me dieras la oportunidad a mí de decidir si puedo o no confiar en ti aunque me duela.

Si no le dices, le sigues fallando todos los días.

Segunda Familia: Capitulo 24 - Derecho

Derecho: Condición de poder tener o exigir lo que se considera éticamente correcto, establecido o no legislativamente.

Alex’s P.O.V.

-Un capuchino de vainilla por favor.- le anoté la orden al cliente; un tío de no más de treinta años. Caminé hasta el mesón para dar la orden.
-Un capuchino de vainilla.- le dije a la Jennifer, quien de inmediato comenzó a prepararlo.
Era día jueves en el trabajo, la cosa no estaba muy movida a estás horas, no es tan tarde, pero al parecer a la gente no le gusta tomar café los días jueves por la tarde. Guille se encontraba en su entrenamiento, se le viene un campeonato que espero gane. Si no lo hace, dormirá solo a la próxima… que esposa ha sonado eso.
Sí, hemos estado durmiendo juntos desde el otro día, más o menos una semana; durante la noche, cuando nos aseguramos de que su padre está dormido, le mando un mensaje y se viene a mi habitación. Llega en pijama y algo despeinado, se arrastra hasta detrás de mí y se acuesta abrazándome. La verdad, amo que me abrace, me hace sentir seguro y abrigado, pues con el puto frío que está haciendo últimamente, cualquier muestra de calor está bien recibida.

Y hablando de calor y recibir, he tenido algo de nervio al estar durmiendo con él, pues… se entienden que ahora somos, ¿pareja? Aún no está claro eso, pero de que estamos juntos, lo estamos. Y saben que dormimos en la misma cama, abrazados, y somos adolescentes con hormonas hasta el glande, junto a unas carpas matutinas. Supongo que saben a lo que quiero llegar.
El asunto es que me da algo de nervios pensar que en cualquier momento en una de esas noches pueda pasar, y no me gusta nada la posición en la que me estoy viendo en aquella escenas. No quiere decir que no me guste seguir durmiendo y que Willy me abrace, ¿Willy? ¿Por qué a los Guillermos le dirán Willy?

-Ya está.- dijo la jefa y yo tomé el café para dejarlo en la bandeja. Caminé y le entregué la taza, servilletas, cuchara, azúcar y esas cosas. Al volver me apoyé en la barra y me quedé mirando el lugar sin hacer mucho, como dije, no había movimiento.
-Que aburrio’.- comentó Mangel al llegar a mi lado. Le comencé a conocer y descubrí que tiene 2 años más grande que yo, y que es un amante de los vídeojuegos. Junto a su primo Cheeto, el chef, estudian en el mismo instituto durante la mañana, para poder trabajar en las tardes aquí. Si hay algo que no he querido preguntar es sobre su situación económica, no me incumbe, pero me gustaría saber eso, porque no parecen poseer mucho a pesar de tener una cafetería.
-Falta poco pah cerrah.- comentó Jorge mientras acomodaba unos platos tras la mesa.
-Alex, dinos- comenzó mi jefa mirándome con una sonrisa tierna -, ¿vives lejos de aquí?
-Sí, algo, más o menos.- contesté algo indeciso al no calcular bien la distancia que hacía para poder venir.
-¿Quien es aquel que te viene a buhcah siempre?- preguntó Cheeto saliendo de la cocina mientras subía las cejas riendo, ¿qué significa eso?
-Es mi…- ¿novio?, ¿hermano?, ¿amigo?, ¿hermanastro?, ¿pareja? ¿QUÉ ES? -, podría decir que mi hermano.- tragué grueso al no estar muy convencido de la respuesta que acababa de dar.
-¿A qué te refiereh, tío?- preguntó Mangel.
-Él… él no es mi hermano, es mi… amigo, estoy viviendo en su casa junto a su padre.- traté de sonar lo más normal posible, pero eso no sucedió.
-¿Qué hay de tu madre?- interrogó curiosa Jennifer. Joder, paren con las preguntas.
-Ella… falleció hace un mes casi.- sentí tristeza al recordarla, pero no ganas de llorar, me he estado fortaleciendo desde el incidente.
-¿Y tu padre?- habló Mangel.
-Él-él, no está viviendo conmigo.
-¿Por qué?
-Po-porque, no sé, simplemente no sé, por alguna razón me odia y- y…- mi respiración se agitó más de lo que ya estaba.

-Alejandro, tranquilo, respira.- me puso una mano en el hombro Jennifer. Respiré hondo y solté el aire de mis pulmones. Lentamente comencé a tranquilizarme. No sé ni por qué me agité tanto, ¿será por todo? Son tantas cosas que han ocurrido en mi vida en las últimas semanas, he dado vueltas bruscamente, subido y bajado en esta montaña rusa. Y termino en sitios diferentes cada vez que se detiene, tengo miedo de que la montaña rusa conocida como vida se descarrile y yo caiga, caiga y no tenga nada de qué aferrarme para no seguir en el descenso, descenso que siempre me ha esperado.

-Lo siento.- se disculpó Mangel poniéndome otra mano en el hombro. Si hay algo que he aprendido de esta familia, es que de verdad cuidan a los que les interesan.
-Está bien.- respondí y forcé una sonrisa.

Ya en la hora guardé mi delantal y salí, para encontrarme con Guille justo afuera en su auto. Abrí la puerta y entré sin más, me senté y cerré, para luego mirarle a la cara. Me observaba en silencio con una ceja levantada.
-¿Qué?- pregunté esperando respuesta. Guillermo miró a todos lados por las ventanas del automóvil y me sonrió aún con la ceja arriba. Me reí al entender de qué se trataba, observé a mis alrededores también y cuando comprobé que nadie nos observaba, me acerqué para plantarle un beso en los labios como saludo.
-¿Tanto te costaba hacer eso?- preguntó presionando el acelerador.
-¿Tanto te costaba dejar caer tu pie en el pedal?
-Sí.
-Entonces, sí.- reí mientras me ajustaba el cinturón de seguridad.
-¿Estás listo?- me preguntó ya sin risa en el rostro. Le observé y asentí con nerviosismo, no quería pero debía.
-Vayamos.

Condujo hasta una casa, una cierta casa no muy lejos de La Esquina de Ro. Respiré hondo y me tensé al ver la casa, no creía lo que estaba por hacer. Pude saber que la persona se encontraba adentro solo por el elegante automóvil afuera aparcado.
-¿Estás completamente seguro?, puedes hacerlo luego, Alex.- susurró Guille a mi lado, colocando una mano sobre la mía que estaba en mis piernas. La presionó con cariño y la acarició con su pulgar.
-Seguro- respiré -, necesito hacer esto ahora, no puedo esperar más.
-Alex- Guille me hizo mirarle al poner su mano en mi rostro -, estaré contigo en todo momento.- me besó suavemente la frente al decir eso. ¿Cómo es posible que me haga sentir tan tranquilo en este momento?, pero cuando estoy con él a solas, no logro quitar mis nervios.

Nos bajamos del auto y caminamos hasta la puerta, toqué un poco más suave de lo que solía hacerlo. Y respiré profundo, mi respiración había aumentado nuevamente. Sentí la mano de Guille posicionarse en mi espalda para darme alientos, me estaba costando más de lo que esperaba. En cualquier momento salía corriendo.

La puerta se abrió, dejándome ver en ese momento a un viejo con casi nada de cabello, sus arrugas dominaban mayor parte de su rostro. Llevaba puesto un traje de color marrón y una corbata negra. Su cara al verme, cambió totalmente, a odio, a rencor, claramente podía ver el color de sus ojos, eran color; te asesinaré si abres tu boca. En un acto que jamás esperé abrió más la puerta, invitándonos a pasar sin siquiera hablar. Me vi impulsado por el miedo, pero entré junto a mi hermano-amigo-pareja. Quedamos parados en la entrada junto a las escaleras, él cerró la puerta y nos miró con odio.
-Señor.- pronuncié con temor, ya veía que de atrás sacaba una pistola y me volaba todo.
-¿Qué coño haces aquí?- me interrogó con fuerza, su tono era para que me largara y no le respondiera, estuve a punto de hacerlo, pero me retuve.
-Vi- tragué, y respiré para poder seguir -Vine a…- no pude seguir hablando. ¡Joder!, no podía pronunciar otra palabra frente a él. Tenía demasiado miedo como para hacerlo.
-Vinimos a hablar con usted sobre el bebé que Eva tendrá- se adelantó Guille a mí, haciendo que el padre de Eva le mirara de forma asesina, pero confusa -. Porque él es el padre y tiene derecho a quedarse con él si la madre no lo quiere.- la voz de Guillermo sonaba con fuerza y decisión, no notaba algún rastro de miedo en ella.
-¿Quien eres tú?- interrogó.
-Soy Guillermo Díaz, señor.- contestó sin vacilar, ¿cómo podía hacerlo? Yo ya estaba completamente sudado por el nerviosismo, y él parecía que ni siquiera su corazón latía de la seguridad que poseía.
-¿Guillermo Díaz?, ¿eres hijo de Carlos?- frunció el ceño y se cruzó de brazos al pronunciar el nombre del padre de Guillermo.
-Sí, el es mi padre.
-¿Y qué haces tú con este?- me apuntó a mí con una mano y mirada de asco. Me sentí peor de lo que ya estaba, más escoria de lo que ya era.
-Alex está viviendo con nosotros.- respondió de manera seria.
-Así que caridad, ¿eh? Interesante.- murmuró.
-No se atreva a decir eso, usted no sabe nada.- los puño de Guillermo se apretaron fuerte. ¿Por qué mierda siempre terminan defendiéndome el resto?, cuando soy yo quien debería luchar mis propias batallas.

-Papá- esa voz, era Eva. Observamos todos a las escaleras y le vimos bajar de ellas -, ¿Alex?
-Eva, vuelve a tu habitación, no tienes nada qué hacer aquí.- ordenó el viejo.
-¿Qué ocurre?, ¿por qué está Alex aquí?
-Eso no es asunto tuyo.
-Es por el bebé, ¿no?- me preguntó ella. Sin fuerzas para hablar solo asentí.
-Él no tiene derecho a tener a ese bebé, además, tú no eres quien decide- le apuntó con el dedo -, vete a tu habitación que estos no son asuntos tuyos.
-El bebé es mío- comenzó a discutirle -, yo- se apuntó a sí misma - soy quien decide sobre el bebé.
-No puedes decidir sobre lo que no sabes, no puedes otorgarle el crío a este.- me volvió a apuntar con asco. Basta.
-¡Alejandro!- levanté la voz -, por si no le queda claro.
-No tendrás ese bebé.
-¡Eso no lo decides tú!- subió Eva la voz.
-¡No lo harás tampoco tú!- le contestó el viejo -, no puedes decidir sobre lo que no sabes.
-Y usted tampoco sabe sobre Alex como para que le niegue ese derecho, a quedarse con el bebé, que usted tampoco quiere.- interrumpió Guille a mi lado. La tensión se lograba tocar con los dedos.
-¿Qué no sé?, sé lo suficiente sobre este para saber que no podrá cuidar al niño o niña, a esa cosa.- apuntó ahora a Eva en el vientre.
-¡Usted no sabe nada sobre mí!- aumenté la voz con rabia.
-¿Qué no lo sé?- levantó una ceja y miró a Guillermo -, ¿sabes por qué todos odian a Alex? ¿Por qué todos en la ciudad le conocen?, ¿qué hizo cuando tenía diez años?
-Yo…- pronunció Guille sin saber qué responder. Un escalofrío recorrió mi espalda -, da igual lo que haya hecho, Alex, estamos habla…
-¡Contesta mi pregunta!- insistió el viejo -, supongo que sabes lo suficiente de derecho como para saber que ante una pregunta debes responderla.
-No.- negó Guille para luego mirarme a la cara. Sus ojos expresaban molestia, decepción y tristeza.
-Está viviendo en tu casa, ¿y no sabes nada de él? No sé cómo tu padre puede ganar los juicios.- soltó una carcajada burlesca.
-Usted no sabe nada de eso, no tiene idea por qué pasó.- le enfrenté yo, no iba a dejar que se burlara de Guillermo, mucho menos de su padre.
-Lo sé, chiquillo, sé lo que hiciste, todos lo sabemos, por esa razón es que no te dejaré quedarte con el bebé.
-Pero, papá.
-Silencio, Eva- le calló -, él sabe.
-Usted no estaba presente ahí, todo lo que saben son los rumores- comencé a decir agitando mis manos -, ¡nadie en esta puta ciudad sabe el por qué lo hice!, ¡pues claro nadie se detiene a preguntar lo que tuvo que hacer un jodido y puto niño de diez años en medio de un bosque a mediados de la noche porque su mejor amigo se estaba muriendo lentamente!- grité a todo pulmón, mi cara estaba roja, mis manos temblaban y la rabia estaba presente en mi cuerpo.

-Entonces cuéntanos, cuéntale a Guillermo, a Eva. Di aquello que mantienes en secreto, que no fuiste capaz de contarle a tu ex novia, y a la familia con la que estás viviendo- me desafió -, di tu parte de la historia, y quizás, dependiendo de cómo sea, y si me estás mintiendo. Veremos si te quedas con el bebé, y veremos si tu amiguito aquí sigue queriéndote cerca, cuando le cuentes por qué todos te consideran un futuro criminal, y cómo fue que mataste a tu supuesto mejor amigo con tan solo diez años de edad.