y estoy en las mismas

Quiero caminar segura por la calle, no me interesa el celular ni la plata, me interesa mi cuerpo, mi vida, me interesa saber que taxi puedo tomarme sin pasar un momento incomodo, me interesa poder caminar tranquila sin llevar el gas pimienta en la mano, me interesa, quiero y necesito salir de mi casa sin la duda de “que hago si alguien me sigue?” “Que hago si alguien me grita algo en la calle? Lo puedo putear si estoy en Flores a las 00:00?” Y siempre es lo mismo, la misma rutina, pero el miedo se agranda, al igual que la corrupcion y las personas que miran para otro lado en lugar de actuar.

anonymous asked:

Me siento una total mierda. Una chica sin gracia, y fea. Hoy se cancelaron las clases, y las demás chicas super felices porque aprovecharían para irse con sus novios. ¿Y yo? Me fuí a mi casa... A hacer nada, como siempre. Deseando tener a alguien que se interesara en mi... </3 –R

Estoy en las mismas y no me quejo. Supongo que la persona indicada para mí le esté valiendo verga el mundo al igual que su servilleta

.

watomakochan  asked:

Oww.... Te quiero sweetheart, Estoy en las mismas, Ojala puedas volver y Hablar con tu Love, lo siento mucho. No nos olvides aca hay Gente que te extrañara! incluyendome ♡ *kissus and hugss*

Yo los extrañare un monton, estas seran las ultimas palabras mias aqui asi que, LOS AMO UN MONTON PROMETO VOLVER LO JURO!! Y si no vuelvo recuerdenme!!! Los recordare a cada uno de ustedes!!

‘ ¡hey, hey! necesito tu ayuda — se me ha quedado el bolso con los pañales en una de las bancas de afuera, ¿te importaría traermelo? augusta no para de llorar y no puedo dejarla sola acá… ‘

Say you'll remember me?

La verdad duele sí. Pero verte así, aún más peque. Tu bonita cara está destrozada, llena de heridas y de moratones. Según lo que dicen los médicos, los golpes que te dieron en la espalda son graves, y puede que no vuelvas a caminar. A parte tienes dos costillas rotas y varios hematomas abdominales.

No sabes amor, lo mal que me siento, yo veía como te pegaban y no fui a ayudarte. Pero es que no podía, literalmente, me dolía todo. Y ahora me duele el alma.

¿Pero sabes lo gracioso? Es que aún así te ves precioso. Ya te dije que;

Ni robarle una pizca de belleza a Venus te atrevas

Pues todo lo que eres

Es todo lo que me gusta.

Y no me has hecho caso amor. Porqué sino dime por qué, en la situación en la que estás, sigues siendo la persona más bonita que mis ojos han visto.

Bueno me tengo que marchar, la hora de la visita ha acabado.

Te quiere, David.

Cogí las cosas, doblé el papel, lo guardé en el sobre y cerré la carta. Y la dejé donde siempre. Y al paso que me permitían las heridas y mis piernas, me fui a la habitación.

Me senté el la cama y la enfermera me puso la medicación intravenosa. Suspiré odiaba esa sensación, o al menos al principio, luego, ya te acostumbras.

Miré el teléfono y entré en whatsapp como cada día, Ro me había enviado un mensaje.

Lo leí y enseguida le contesté.

Y me quedé dormido.

[…]

32 días y 33 cartas después, Zeus despertó. Pero con una mala noticia. No sabe quién soy. No sabe nada sobre mi, simplemente la amnesia ha hecho que se olvide de mí.

De eso ya hace una semana y mi ánimo ha bajado en picado, y según todos los que vienen a verme, mi peso también. Pero, qué le hago, no tengo ganas nada. Ya me lo advirtieron. No era bueno ese lazo tan estrecho, y ese vínculo tan cercano, esa dependencia que sentía cuándo estaba cerca. Que sí que podía irse a Granada durante cierto tiempo. Pero yo, o él hacíamos todo lo posible por vernos, por estar en contacto. Y luego cuándo volvía me pegaba a él como una lapa.

Y todo esto me ha llevado, a estar perdido, en una cama de hospital sin querer ver a nadie y estar llorando sin parar. ¿Por qué? Porqué yo soy un barco que va a la deriva, y él es la brújula que me guía hacía el puerto, para que por fin llegue a tierra firme, y pueda ser feliz.

Pero ahora, me he quedado sin brújula y las provisiones, son escasas. Empiezo a ver todo gris, sin luz en el túnel. Simplemente yo, gritándole al mundo, pidiendo socorro.

[…]

84 días, y las mismas cartas que la última vez, 23.

Estoy en casa de mis padres, en Gerona. Según los médicos, tengo depresión y secuelas graves del suceso. Pero sinceramente, yo me siento mejor, al menos un poco. Eso sí, no sé nada de Zeus, ni de nadie de Madrid.

Llevo desconectado del móvil y de las redes sociales muchísimo tiempo. Eso ha mejorado un poco mi recuperación, supongo.

-¡David!- Gritó mi hermano.-¡Venga va que llegaremos tarde! Y luego no hay buen sitio en la playa.-

-¡Voy!-Grité.

Era mi cumpleaños, y ellos me habían preparado un día especial. Pero a eso no restaba de que a mi hermano cada vez que oía la palabra playa, se emocionaba en exceso.

Así que cogí todo y fui hacía el coche, allí ya esperaba mi madre, con su enorme sombrero, y su pareo.

Al llegar a la playa. Mi hermano salió pitando del coche. Dejándonos a mí y a mi madre, con todo en el maletero.

Suspiré. Cogí todo lo que pude y fui al lugar que me señaló mi madre. Lo coloqué todo. Y estiré mi toalla en la arena. Me quité la camiseta y las chanclas, y me puse la crema.

En esos movimientos, mi hermano estaba, en el agua con la crema puesta y buceando. Y mi madre sentada en la tumbona y tomando el sol.

Lo único que hice yo fue colocarme los cascos y estirarme en la toalla.

Poco después de que mi hermano llegara a la arena, después de su momento sirena. Alguien habló.

-Perdonad, un restaurante vegetariano por aquí no habrá, ¿verdad?

Mi cuerpo se tensó, no podía ser.

- Sí mira todo recto, a la izquierda, hay uno.- Dijo mi madre.

-Gracias

Levanté mi cabeza, y lo único que vi fue a una chica de pelo moreno y corto, definitivamente ella no podía ser Ro.

[…]

Mi hermano, me llevaba con los ojos vendados. Y la verdad, el miedo era real, estaba presente en mis venas, junto al nerviosismo.

-¡Te quieres tranquilizar! ¿Qué no tienes confianza en mí, o qué?

-¿Alex, quieres qué te diga la verdad?

-No, calla

Los dos estallamos a carcajadas. Eramos tontos, sí. Pero nosotros nos queríamos así.

-Vale, David, para aquí y no te muevas, eh. Que nos conocemos.

- Vale- Contesté poniendo la voz de niño pequeño.

Fue entonces cuando mi hermano, me sacó la venda que llevaba en los ojos, y una cantidad enorme de personas saltaron gritándome:

-¡Feliz cumpleaños!

Mi cerebro analizó en un par de segundos toda la gente que había allí, desde la familia de Zeus, mi familia, y todos mis amigos más cercanos.

Mis manos inconscientemente fueron a mi boca y mis ojos se llenaron de lágrimas. En un par de segundos más tenía a Ro abrazándome y luego a todos los demás. Yo seguía parado, sin saber qué decir. Y mi hermano me abrazó, estallando en carcajadas.

-Di algo hombre

-¿Qué hacéis aquí? - Solté. Todos se rieron.

Así pasamos un buen rato, jugando, hablando y comiendo. Sin más, disfrutando después de tanto tiempo.

-Tengo una última sorpresa para ti, sal fuera.

Miré a mi madre con el ceño fruncido. Y ella asintió. Salí y una brisa fresca chocó con mi piel. Me senté y respiré la brisa del mar.

-Día 2, 2 cartas.

No sé qué pasó, lo único que recuerdo, es que yo;

Volé muy alto, en tus mil pedazos.

Por favor despierta, te echo de menos.

Día 6, 6 cartas.

¿Pero sabes lo gracioso? Es que aún así te ves precioso. Ya te dije que;

Ni robarle una pizca de belleza a Venus te atrevas

Pues todo lo que eres

Es todo lo que me gusta.

Y no me has hecho caso amor. Porqué sino dime por qué, en la situación en la que estás, sigues siendo la persona más bonita que mis ojos han visto.

Día 12, 12 cartas.

Sé que esto sonará cursi, pero asúmelo, yo soy el cursi de la relación. Pero llevo tiempo pidiéndotelo y no, no es una propuesta de matrimonio. Para mi doce días ya es mucho. A ver si hoy me haces caso. Porqué eres,

Mi estrella. Mi camino. Mi perfecta historia.

No te apagues.

Por favor no me dejes.- Recitó él, mientras me rodeaba con sus brazos y mis lágrimas rodaban por mis mejillas.

- Mira que eres cursi, David- Dijo él riendo. -Pero sabes que te amo así y he amado cada una de tus cartas, no sé cómo lo haces pero siempre me haces sentir especial- Se puso delante de mí. Y ahí lo visualicé, sus perfectos ojos marrones, su reciente barba, su hermosa sonrisa y todo él, siendo perfecto.

-Peque, no, no llores más. No quiero que llores, es más sabes que odio verte llorar. No sabes lo que he llorado yo al enterarme de todo. Y luego al leer tus cartas aún más- Sonrió- Pero ahora estoy aquí y nadie, repito, nadie me va a separar de ti-

El control propio tiene unos límites, y los míos se habían acabado. Así que en un movimiento rápido lo besé. Y en aquel mismo instante todas la piezas volvieron a encajar, y el barco en cuestión de segundos recuperó el rumbo y llegó a tierra firme. Haciendo así, a la tripulación y a sus familiares las personas más felices de la faz de la tierra.

A veces me pregunto por quien estoy luchando. Ni yo me quiero, pero espero que lo hagan los demás, que hagan mi trabajo. Estoy desilusionada conmigo misma otra vez, por esperar, por idealizar todo. Personas, lugares, momentos, conversaciones, me idealice a mi misma y acá estoy.
En la oscuridad otra vez.

Se acaba una pluma más. Lo digo como si viera desfilar decenas o cientos de plumas. En nuestra era digital la conveniencia de escribir en un celular, una tablet o una computadora le dio un descanso a mis plumas.

Recuerdo el día que decidí comprar cuadernos, plumas, hojas sueltas y mobiliario para archivar mis escritos. Tomé tres cajas de plumas, una negra, una azul y una verde. Las fechas van en rojo y de esas tenía suficiente; los títulos van en azul y también los fragmentos de otros escritores que me gustan; en verde van de nuevo esas citas y fragmentos cuando decido reescribirlos a mi manera, así no olvido que no es enteramente mío sino una imitación, un intento de tributo; en negro va lo mío, las ideas, los textos en forma, pero principalmente los borradores o los registros de mi día, mis observaciones y comentarios. Mi mente absurda cobra el color negro de la tinta de mis plumas, mi máquina de escribir y hasta el de las letras en la pantalla.

De esas treinta y seis plumas las negras son las que más he consumido. Las azules apenas van en la tercera, aunque para ser justo no estoy contando el resto de plumas negras y azules que he adoptado a lo largo del camino. Estoy en la segunda verde y ya tengo varios años con una misma pluma roja, eso de anotar fechas es algo que olvido seguido.

Sacar una nueva pluma del paquete me hizo recordar el momento en el que decidí inyectarle un poco de seriedad a mis bosquejos con palabras. Hacer el recuento de plumas usadas (más de una docena de negras), botes de tinta para la pluma fuente (estoy empezando el segundo), libretas (unas cinco), cuadernos (una decena), lápices (un sinfín porque los pierdo), lapiceros (uno, muy querido que me dolió mucho el día que lo perdí), hojas blancas (varios paquetes), computadoras (una jubilada), celulares (sólo dos han sido usados para escribir) y una tablet, es el viaje a través de mi mente y mis manos que ha resultado en más de cinco mil publicaciones en Tumblr y un libro.

Gracias por tu servicio querida pluma, fiel cómplice y herramienta; tu tinta ya terminó de correr, pero la obra continúa.

—  Sobre escribir, Christian Guerrero.
Estoy enamorado de ti, y no me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Estoy enamorado de ti y sé que el amor es solo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo. Y sé que el Sol engullirá la única Tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti.
—  Bajo la misma estrella
Soy la persona más aburrida del mundo.

Salgo de la rosticería con una docena de empanadas de pollo y me siento en el banco de una plaza a comer. Mientras como , observo a un grupo de chicos que están jalando poxiran en bolsitas de supermercado Coto.
Se los ve contentos y que se están divirtiendo, a pesar de vivir en situación de calle y de extrema vulnerabilidad, parecen felices. Flashean la felicidad. 

Cuando vuelvo a mi casa, voy derecho a la cocina y abro el cajón de la mesada y saco una latita de poxiran. Voy a la pieza, agarro un par de zapatillas, que están rotas, y las arreglo. Las dejo secar y me duermo una siesta.

Cuando me despierto, me pongo las zapatillas y salgo a correr.

Corro casi veinte kilómetros sin parar.

Cuando me detengo, estoy exhausto y casi no puedo mantenerme en pie.

Espero cinco minutos para recuperar un poco de fuerzas y cuando estoy bien entro a un maxi kiosco a comprar una botella de agua mineral.
Saludo al chico que atiende y agarro una botella de la heladera.

Mientras estoy tomando el agua me doy cuenta que no solo estoy, sin querer, en el barrio de mi ex novia, sino que también estoy parado en la misma cuadra y frente a su casa.
Me quedo un rato observando la puerta y cuando veo que sale la voy a saludar.

— Hola, ¿cómo estás?— le digo.
— Ayy que susto— me dice y sigue caminado.
— ¿A donde vas?
— Al velorio de mi abuela
— ¿Qué, se murió?
— No, estamos ensayando.
— Que lastima, perdóname, lo siento mucho.
— Gracias, me tengo que ir. Que bueno verte bien — me da un beso y sale corriendo y se sube a un taxi.


Me quedo  mirando como se aleja el taxi y decido volver a mi casa,  otra vez corriendo.

Hago una cuadra y  siento algo raro en la planta del pie izquierdo. Miro  de la zapatilla izquierda y veo que ya no tengo más la suela. Se debe haber despegado por el calor. Un señor se acerca y me dice:
— Perdiste la suela de la zapatilla— y me la da en la mano.
Le agradezco y salgo a buscar un taxi.
Cuando voy en el taxi pienso en mi ex y en pasar por la plaza donde estaban los chicos jalando y pedirle un poco de poxiran.

Cuando llego a mi casa prendo la computadora y me pido una pizza. Me quedo toda la noche mirando videos en you tube  hasta que me duermo.

Mis últimos 5 años de vida

No sé cuando empezó,creo que fue a los 15 cuando tuve ese accidente en el que un carro me aventó por los aires y termine 1 o dos metros lejos, no me paso nada grave más que golpes y un tobillo lesionado. El punto es que por un mes tuve que conocerme de manera profunda, en soledad, a los 15 años, ¿se lo imaginan?, es el momento en el que empiezas a saber tus gustos y quien eres, a saber que vas a hacer con tu vida, y a mi me toco de una manera poco común y a decir verdad bastante difícil. ¿Cuántos se conocen de verdad?, sé que son muy pocos, pero no creo que estaba lista para verme así.

Después de ese mes tuve que regresar a la escuela, yo era feliz con eso, pero ahí me di cuenta de lo verdaderamente insignificante y reemplazable que soy, mis amigas estaban conmigo pero se veía más como un compromiso, entre ellas se contaban sus secretos y comenzaban a  excluirme, no podía creer que en un mes yo ya había sido punto y a parte, me sentí mal, me sentía sola y en verdad era un sentimiento que no extrañaba en lo absoluto.

Al final era la típica amiga que camina atrás sólo escuchando, hasta que llego él, un compañero con el que raramente comencé a llevarme bien, demasiado, llego el punto en el que termino siendo mi mejor amigo, y el lo aceptaba (ojo, no significaba que yo fuera su mejor amiga), hablábamos y en las tardes de sábado iba a mi casa y platicaba conmigo, me sentía bien, era agradable tenerlo cerca y saber que ya no estaba sola, me ayudo mucho. Después de graduarnos de la secundaría, incluso hablábamos en preparatoria, era agradable, pensaba que sería algo más duradero, todo fue hasta que una tarde él me dejo esperándolo, según esto era por tarea y le creí, así todos los días, hasta que una vez no me contestó más los mensajes y termino por eliminarme de  facebook. Fue el fin de nuestra amistad.

En preparatoria nunca termine de adaptarme, tenia “amigos” pero sólo servían para no dejarme sola, eran simple compañía y lo sabía, ahí fue cuando, no sé si decidí o dejé de hacerle caso a mis emociones y sentimientos, en verdad era una chica fría que nunca supe entender y mucho menos sabía que iba a conocer. En preparatoria escribí mi primer historia, era algo corta y mal redactada, pero me agradaba porque había sacado todo lo que traía en mi mente, la publique y compartí, pero no estaba tranquila, es complicado de explicar, digamos que me tome enserio el papel y termine sintiendo lo que la chica sentía, de ahí decidí no volver a escribir sobre mi ni nada por el estilo, pero aún me siento como esa chica del escrito, y el final no era bueno a decir verdad.

En la universidad tome una mala decisión, una carrera que no quería pero no había más que hacer, aquí, en esta parte de mi vida, ya estaba mal, no era mi YO de hace años, y no era un cambio bueno, en verdad perdí mi voluntad y mi verdadero ser, era positiva y alegre, pero aún me sentía sola y que me faltaba algo, no estaba feliz. Aquí comencé a cortarme, fueron rasguños pequeños, luego  los brazos me quedaron cortos y me pase a las piernas, los moretones aparecieron e intente otras formas de lesionarme, apagarme cigarros, quemarme, todo eso. Mis calificaciones bajaron, era un desastre, llegue a un punto en el que no veía mucho más para seguir, y nadie lo supo, nadie lo veía.

Conocí a más personas que prometieron estar conmigo hasta el final y que tontamente termine creyendo, pero todas se fueron después de meses o semanas, no sabía qué pasaba, qué hacia yo o cómo los ahuyentaba, termine en la conclusión de que yo me alejaba, era yo siempre, los terminaba corriendo a patadas.

Fue hasta que por aquí (tumblr) conocí a alguien, un marzo del 2015, yo no buscaba que fuera algo serio y de hecho, que aún este aquí conmigo, hablándome, me sorprende, es una gran persona que en realidad no me gustaría que se fuera y ese es un miedo constante, me ha enseñado y aguantado tanto que creo le debo la vida entera, desafortunadamente vive en otro país, pero eso no importa, al final siempre logra ayudarme y me calma hablar con él. Me hizo cambiar, no sé, no puedo explicar lo que ha hecho por mi porque si no esto será más largo.

Cambie de carrera por lo que en verdad amo, la vida había cambiado de un mes a otro y creí que todo estaría mejor, escribí más de una historia y las personas me decían que era buena, todo era diferente y salía bien. Pero nada es duradero en esta jodida vida, y así como se acaba cualquier cosa, la tranquilidad fue efímera, problemas familiares, personales, todo empeoró, no sé como, me sentí sola, me aísle, los demonios tomaron fuerzas esos meses de felicidad y regresaron con mucha potencia.

Ahora, en la actualidad, no soy nada de lo que fui ayer, no hay ni una pizca de mi en el cuerpo que habito, avance a pasos gigantescos para terminar retrocediendo años luz, ahora quiero morir, me estoy desahuciando yo sola sin razón aparente, desde septiembre que debería estar muerta, pero véanme aquí, siendo una bomba que al mínimo rose parece explotar. Mi miedo no es morir, mi miedo es quedarme aquí con ese pensamiento en la cabeza que no me deja avanzar y que no sé eliminar, porque, para mi desgracia, soy de esas personas que se cierran tan fuerte que nada las va a penetrar, me conozco y sé que lo que en verdad siento, lo que en verdad tengo no lo voy a soltar, porque me veo y me siento estorbosa, molesta, innecesaria, insignificante, todo eso.

Sé que esto es algo largo, o demasiado largo, pero son mis últimos 5 años de vida, esta historia debía ser contada por lo menos en resumen. Nadie puede detener mi decisión más que yo misma, y yo misma estoy comenzando a clavar la daga en mi corazón para que acabe todo, porque me cansé, porque no quiero más.

#CuentameTusHistorias.