weychafe

Poema - Matias Catrileo

Te recuerdo amor que te amo
para que me recuerdes
que solo quiero vivir
para ser libre.

Recuérdame amor
que esa es mi lucha y mi razón
esa y sólo esa,
y tú.

Recuérdame amarte libre
en las tierras a las que pertenecemos.
Recuérdame reír contigo,
mirarte a los ojos
sin miedo a nada
y caminar.

Abrazo del viento - Matías Katrilew

¿Chumul elkunuy ñi zuguael ñi koyla 
chi fvxa aukiñ tañi kimvn?

¿Chumul ti wenxu eli ñi neyen
ti lipang kvrvf wente furi?

¿Chumul kunui ñi pegelfeel tvfa chi
mapu meu tañi age kura 
vlkantufimi pu am elfimi ko 
ñi xekayal tami xalal 
ka xanaxanagelu pichin ke ko 
tami cañal kvwv,
kaxvrkunuimi ta mapu gvmakelu 
fewla mincelelu mu pejken?

¡Ay! Feiti chi antv 
cheu ñi peñiwenke gefuin,
gvlakefuin ge caliyal liwen meu.

¡Marimari! feipiafuin,
ka mapugeafuin ka wenu mapu
ci leligen taiñ mapu.

Abrazo del viento - Matías Catrileo

¿Cuándo dejó
de resonar en las mentiras
el eco omnipresente
de la sabiduría?

¿Cuándo fue que el hombre
dejó de sentir
el abrazo del viento
sobre la piel de su espalda?

¿Cuándo fue la última vez 
que te presentaste 
ante el mundo 
con tu rostro de piedra, 
le cantaste a los espíritus, 
dejate que el agua corriera por tus grietas, 
y con las gotas que caían 
de las puntas de tus dedos, 
rasgaste las tierras
que ahora lloran 
sumergidas bajo el miedo?

Ay de esos tiempos
en que seguiríamos 
siendo hermanos, 
abriríamos nuestros ojos 
para saludar a la mañana.

Mari Mari kom pu che, diríamos, 
y seguiríamos siendo tierra y cielo 
ante la mirada de la naturaleza.

Somos antisistémicos , porque no aceptamos la dominación occidental como modelo de vida y lo hacemos a través de la lucha territorial. Creemos que las vías que el sistema ofrece, sus programas y políticas sociales, resultan funcionales al sistema que nos oprime, no nos sirven. Queremos pasar a otro tipo de práctica: ocupar territorio y controlarlo. Mediante la acción directa, quebrar de alguna manera la institucionalidad que se nos quiere imponer. Llamamos a este proceso “experiencias de control territorial, formas embrionarias de autonomía y liberación.
—  Hector Llaitul

UNA PEQUEÑA HISTORIA DENTRO DE UNA HISTORIA MÁS GRANDE:

Quizás esta foto a usted no le diga mucho. Pero quiero contarle que este niñito, iba acompañando el camino que hacíamos para llegar al cementerio de Chiguayhue. Debe tener más o menos 4 años, quizás menos. 
Enseguida nos conmovimos al verlo tan embarrado, mojado y entre sus manos una flor.
Nos asustamos mucho al ver que iba sólo, sin nadie de sus familiares que lo “cuidaran”. Le preguntamos su nombre y nos dijo que se llamaba Felipe y no le entendí su apellido, por que apenas hablaba. Buscamos a su mamá o algún cercano y nada…así caminó, hasta casi llegar al cementerio. Mientras tanto, miraba a Felipe y pensaba, “Que ejemplo nos da este niño a nosotros que somos adultos y que vivimos quejándonos por todo,, preocupados de esto y de aquello, que este dijo así y este dijo asá… y miraba a una figura tan simple ante nuestros ojos, pero tan compleja y silenciosa. Que para conmover la conciencia de alguien no debía decir nada… "porque todo en él decía todo”. 
Sentí la sensación de que Felipe era ese renuevo, de ese que tanto hablamos, de esos niños del presente y del futuro… firmes, generosos y valientes a su corta edad.
Felipe caminaba sólo… quien lo convocaba, qué lo movía a hacerlo?
Porqué un niño pequeño caminaba seguro a pesar de ir en malas condiciones, no reclamando… no miraba atrás y no buscaba a nadie que le auxiliara. 
El caminaba decidido, en su caminar nos daba consuelo. Consuelo de pensar que estas tierras aunque fueron regadas con la sangre de 3 weichafes, tienen futuro y tienen sentido, y tal como una semilla que cae en tierra hoy comenzamos a ver sus frutos. Sentí que había respuesta a la pregunta ¿hacia donde vamos?. Sentí sobre todo que Felipe no caminaba sólo, que Felipe caminaba al lado de la figura de hermanos cercanos que le dejaron algo más que la tierra. Le dejaron Dignidad, Decisión, Generosidad, Luchar con Valentía, dejando el miedo a un lado, como Rodrigo, el weichafe asesinado. 
Al encontrar a la madre del niñito, ella me dijo “Felipe va a enterrar a su padrino y la flor que lleva es para él.”
Comprendí entonces que estos niños, que estos renuevos no sólo son dignos, firmes, generosos y valientes a su corta edad, debo agregar también que son leales con quienes los aman.
PARA CONSOLAR EL PIWKE DE UN PUEBLO QUE HOY COMPARTIÓ EL DOLOR DE PERDER A UNO DE SUS HIJOS.
“SI UNO CAE , 10 SE LEVANTARAN… MARICHIWEU" 


Patricia Troncoso Robles

Es necesario tener en cuenta que fueron estos grupos (oligarquía chilena, militares y colonizadores criollos y foráneos), quienes cimentaron una estructura de dominación en la Araucanía en base al despojo. Es lo que denominamos el “sistema de usurpación territorial”. Ellos sustentan, hasta hoy, una doctrina de ocupación que se manifiesta en la cultura del latifundio, conservadora e ideológicamente de derecha. Esta corriente atraviesa todos los ámbitos del quehacer administrativo y político, desde el fin de la Guerra de Arauco. Por eso, la Araucanía es considerada un bastión de la derecha y de las posiciones conservadoras mas recalcitrantes.
—  Hector Llaitul.