wallerstein

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Wedding appreciation post [PART II] ~ requested by anon!

1st row: Jill Moore & Peter Gabriel, Mandy Smith & Bill Wyman, Andrea Bertorelli & Phil Collins

2nd row: Janet Ferguson & Paul Hof, Jenny Boyd & Mick Fleetwood, Mireille Strasser & Peter Noone

3rd row: Marianne Faithfull & Ben Brierly, Courtney Love & Kurt Cobain, Nikki James & Chris Squire

4th row: Jill Tavelman & Phil Collins, Iman & David Bowie, Bebe Buell & Jim Wallerstein

Análisis de Sistema Mundo según Wallerstein.

Por economía-mundo entendemos una zona geográfica en la cual existe una división de trabajo y un intercambio de bienes básicos, tanto más un flujo de capital y trabajo. Se destaca el hecho de que no existe una limitación o estructura política unitaria.  Por el contrario, existen diversas organizaciones políticas que interactúan por medio de capital, trabajo y mercancías, sin que sus culturas sean necesariamente comunes. En general, el mundo en el que se vive, es un sistema-mundo y siempre lo ha sido.

Nos encontramos a un sistema capitalista solo cuando el sistema da prioridad a la incesante acumulación del capital. Frente a esto, el sistema-mundo moderno ha sido un sistema capitalista. Existen sistemas estructurales mediante los cuales quienes actúan con otra motivación son segregados, mientras que los que actúan con la motivación apropiada son recompensados y con éxito enriquecidos.

Los capitalistas necesitan grandes mercados, pero también necesitan multiplicidad de estados, además de la división total del trabajo.  Una economía-mundo capitalista es una colección de muchas instituciones que se manejan en dicha multiplicidad de estados, dividiendo el trabajo. Por lo tanto, la economía-mundo esta manejada por transnacionales que imperan en el globo.

Un mercado es una estructura local concreta en la que los individuos o compañías compran y venden mercaderías. Que tan grande este el mercado virtual depende de las alternativas realistas de los vendedores y compradores. En  esencia para una economía-mundo capitalista, el mercado virtual es la totalidad del mundo, aunque se den interferencias y haya mercados estrechos o protegidos.  El mercado absolutamente libre es una utopía. Si el mercado totalmente libre existiera, volvería imposible la acumulación incesante del capital. Los capitalistas necesitan mercados parcialmente libres, que favorezcan a unos, que pongan obstáculos a otros.  Es por ello que los vendedores prefieren un monopolio, pues así pueden manejar los costos. Sería más apropiado decir Cuasi-monopolios, pues los monopolios perfectos son muy raros o difíciles de crear. Aun, los oligopolios son lo suficientemente efectivos para producir ganancias, mediante los patentes protegidos.

Además de las patentes, las restricciones estatales llamadas medidas proteccionistas,  los subsidios estatales como beneficios impositivos y la capacidad de estados fuertes para usar su fuerza son medios para crear cuasimonopolios.  Las regulaciones que se imponen a los productores deben ser sencillas para las grandes empresas y paralizante para las pequeñas. La ventaja de un productor monopólico es la perdida de otro productor. Así, los grupos segregados deben negociar con los dominantes para emparejar la situación.

Los cuasi monopolios son suicidas. Pueden durar al menos treinta años, asegurando una buena acumulación de capital, por lo que los inversionistas simplemente mueven su dinero de un lugar a otro, preferentemente hacia la tecnología de punta.  En este punto, dichas industrias de punta se vuelven más competitivas hasta reducir sus ganancias.

Muchas compañías fracasan a menudo. Si todas triunfaran, el objetivo que es el capital, se repartiría entre todos. No sería congruente. Las compañías tienen que enfrentarse a competidoras con las que conviven en el mismo mercado virtual. Lo mismo con sus proveedores de materia prima y a sus clientes.

En el proceso de división de trabajo, se clasifican a los productos centrales de los productos periféricos. Los productos centrales son manejados por los cuasimonopolios. Por lo tanto, los periféricos vienen siendo los insumos, o materia prima. Al estar globalizados, la materia prima necesita ser competitiva, por lo que reducen sus costos. El producto central, manejado por el cuasimonopolio en ningún momento reduce precio. Aquí se da un intercambio desigual, puesto que productores primarios ceden sus ganancias a las compañías grandes, transfiriendo su capital. Por ende, existen también estados centrales y estados periféricos.

Puesto que los cuasimonopolios son autodestructivos, las compañías y estados centrales, en unos años se convierten en periféricas. Las industrias que tienen auge, pasan al ocaso en ciertos periodos de tiempo. La industria textil en algún momento represento un auge económico en países como Inglaterra. Poco después, hacia el año 2000 los textiles son producidos en todo el sistema-mundo y ha dejado de ser una actividad redituable.

La función del estado varía dependiendo de su fuerza. Mientras que los estados débiles se conforman con su destino, al no poder hacer nada, los estados fuertes con un gran margen tienden a priorizar su función como protector de los cuasimonopolios de los procesos centrales. Un estado intermedio, es decir, un estado semi-periferico tiene el papel más difícil. Debe esforzarse por mantener su relación con el estado central, presionado por el mismo y además presionar a los estados periféricos, toda vez que fortalece a los estados centrales y trata de hacer lo mismo con sus propias industrias.

Las industrias de punta y la lenta disolución de los cuasimonopolios son los que determinan los ritmos de la economía-mundo. Cuando nace una industria de punta, resulta una considerable acumulación de capital. Al mismo tiempo habrá salarios más elevados y una sensación de prosperidad relativa. Pero cuando llega la competencia al antiguo cuasimonopolio, existirá una sobreproducción, un incremento de precio por la competencia y se reducen los márgenes de ganancia. Esto es un estancamiento.  En esta situación, una estrategia empleada es cambiar la ubicación de los procesos de producción a la zona peor pagada, es decir, países semiperifericos.

Cuando hay cuasimonopolios, hay expansión de la economía-mundo, cuando estos cuasimonopolios se reducen hay una contracción.  Esto seria, fase A y fase B. La duración de ambas fases dependen de las políticas empleadas para prolongar la duración de la fase A y para impulsar la salida de la fase B en su momento. Nunca se regresara al estado original, puesto que para salir de la fase B y volver a la fase A cambian completamente los parámetros del sistema-mundo. Los cambios empleados a corto plazo para evitar cualquier consecuencia en alguna de las fases, no tendrán efecto a largo plazo. Es por ello, que la mala planeación desequilibra, resolver los problemas conforme se van presentando solo acerca a alcanzar la asíntota, es decir, considerando A y B como una ecuación, en la gráfica se mostraría subidas y bajadas, expansión y contracción.

We are living in the transition from our existing world-system, the capitalist world-economy, to another world-system or systems. We do not know whether this will be for the better or for the worse. We shall not know until we get there, which may not be for another 50 years now. We do know that the period of transition will be a very difficult one for all who live it. It will be difficult for the powerful; it will be difficult for ordinary people. It will be a period of conflicts and aggravated disorders and what many will see as the collapse of moral systems.
—  Immanuel Wallerstein, Utopistics: Or, Historical Choices of the Twenty-first Century (1998)

Quijano and Wallerstein stated that it was not the ‘discovery’ that integrated the Americas into an already existing capitalist economy. On the contrary, a capitalist economy, as we know it today, couldn’t have existed without the ‘discovery and conquest of Americas’. The massive appropriation of lands, massive exploitation of labor, and production of commodities on a new scale for a global market was possible with the emergence of the ‘Americas’ in the European horizon. The very idea of ‘modernity’ was invented in the narratives in which the emergence of Europe was articulated on a double front: separated from the Middle Ages, in the temporal axis and of the Americas, where the barbarians were located, in the spatial axis.

It was not the discovery, per se, that mattered, but its consequences - the transference of economic power from the Mediterranean to the Atlantic and the qualitative changes in the production of commodities and the transformation of the commercial circuits. While the European Renaissance was taking place in Italy within Western Christianity, sustained by three strong commercial centers (Venice, Florence and Genoa), the simultaneous imperial foundation of Spain and the colonization of the Americas changed the course of Europe’s own internal history. The European Renaissance and New World were two fundamental anchors of the modern/colonial world held together by the complicity between the rhetoric of modernity and the logic of coloniality. From the sixteenth century on, they co-exist and co-depend as well on the formation of ‘capitalism’ as we know it today. As a matter of fact, the modern/colonial world cannot be conceived except as simultaneously capitalist. The logic of coloniality is, indeed, the implementation of capitalist appropriation of land, exploitation of labor and accumulation of wealth in fewer and fewer hands. 

“DELINKING," Walter D. Mignolo

Las disciplinas constituyen un sistema de control en la producción de un discurso, fijando sus límites por medio de la acción de una identidad que adopta la forma de una permanente reactivación de las reglas
—  Michel Foucault en la página 37 del texto “Abrir las Ciencias Sociales” de Immanuel Wallerstein.

Liberalizm umut afyonunu sundu ve bu afyon bütün bütüne yutuldu. en başta da dünyanın, umut vaadiyle harekete geçen sistem karşıtı hareketlerinin liderleri tarafından yutuldu. bu liderler iyi topluma devrim yoluyla ulaşacaklarını iddia ediyorlardı, ama aslında tabii ki reformu kastediyorlardı; bu reformu da, devlet iktidarı kaldıracını ellerine geçirdikten sonra halihazırdaki otoritelerin yerini alacak uzmanlar sıfatıyla bizzat kendileri yönlendireceklerdi. eğer boğuluyorsanız ve birisize umut sunuyorsa, cansimidi olarak ne uzatılırsa uzatılsın ona sıkı sıkıya yapışmanız hiç de irrasyonel bir şey değildir bence. geriye dönüp,dünyanın halk kitlelerini, onların sıkıntılarına ses veren çeşitli sistem karşıtı hareketlere destek ve moral enerji verdikleri için suçlamanın anlamı yoktur.

otorite konumundakiler, konuşkan, etkin ve suçlayıcı sistem karşıtı hareketlerle karşı karşıya geldiklerinde, iki yoldan biriyle tepki verebilirlerdi. eğer korkmuşlarsa ki çoğunlukla korkmuşlardır, yılan olarak gördükleri hareketlerin başlarını kesmeye çalışabilirlerdi. ama canavarlar çokbaşlı oldukları ve kesilenlerin yerine hemen yenileri çıktığı için, statükonun daha sofistike savunucuları, daha kurnazca tepkilere ihtiyaçları olduğunun farkına vardılar. sistem karşıtı hareketlerin dolambaçlı bir yoldan aslında sistemin çıkarlarına hizmet ettiğini görmeye başladılar. kitleleri seferber etmek kitleleri yönlendirmek demekti ve devlet iktidarının, hareketlerin liderleri üzerinde son derece muhafazakârlaştırıcı etkileri olmuştu. üstelik, bu tür hareketler iktidara geldiklerinde takipçilerinin sabırsız taleplerine karşı bizzat kendileri harekete geçiyor ve bunu da en az kendilerinden öncekiler kadar, hatta daha da fazla şiddet kullanarak yapma eğilimi sergiliyorlardı. üstelik, umut denen yatıştırıcı, tasdikli bir devrimci lider tarafından satıldığında çok daha etkili oluyordu. halk kitleleri, eğer gelecek onlarınsa, biraz bekleme lüksüne girebilecekleri şeklinde akıl yürütüyorlardı, özellikle de ‘ilerici’ bir devletleri varsa. en azından, çocukları dünyayı miras alabilecekti.

—   - Bildiğimiz Dünyanın Sonu, Immanuel Wallerstein

Quijano and Wallerstein stated that it was not the ‘discovery’ that integrated the Americas into an already existing capitalist economy. On the contrary, a capitalist economy, as we know it today, couldn’t have existed without the ‘discovery and conquest of Americas’. The massive appropriation of lands, massive exploitation of labor, and production of commodities on a new scale for a global market was possible with the emergence of the ‘Americas’ in the European horizon. The very idea of ‘modernity’ was invented in the narratives in which the emergence of Europe was articulated on a double front: separated from the Middle Ages, in the temporal axis and of the Americas, where the barbarians were located, in the spatial axis.

It was not the discovery, per se, that mattered, but its consequences - the transference of economic power from the Mediterranean to the Atlantic and the qualitative changes in the production of commodities and the transformation of the commercial circuits. While the European Renaissance was taking place in Italy within Western Christianity, sustained by three strong commercial centers (Venice, Florence and Genoa), the simultaneous imperial foundation of Spain and the colonization of the Americas changed the course of Europe’s own internal history. The European Renaissance and New World were two fundamental anchors of the modern/colonial world held together by the complicity between the rhetoric of modernity and the logic of coloniality. From the sixteenth century on, they co-exist and co- depend as well on the formation of ‘capitalism’ as we know it today. As a matter of fact, the modern/colonial world cannot be conceived except as simultaneously capitalist. The logic of coloniality is, indeed, the implementation of capitalist appropriation of land, exploitation of labor and accumulation of wealth in fewer and fewer hands. 

How does ‘capitalism’ relate to and interact with the rhetoric of modernity and the logic of coloniality? Quijano (1990, 1995, 2000) has been exploring the formation of the colonial matrix of power in four different and mutually articulated domains: 

  1. The appropriation of land and the exploitation of labor.

  2. The control of authority (viceroyalty, colonial states, military structures).

  3.  The control of gender and sexuality (the Christian family, gender and sexual values and conduct).

  4. The control of subjectivity (the Christian faith, secular idea of subject and citizen) and knowledge (the principles of Theology structuring all forms of knowledge encompasses in the Trivium and the Quadrivium; secular philosophy and concept of Reason structuring the human and natural sciences and the practical knowledge of professional schools; e.g., Law and Medicine, in Kant’s contest of the faculties).

How are these four spheres of human experience interrelated? They are interrelated through knowledge and racism and capital. 

“Delinking,” Mignolo 

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The mark of the modern world is the imagination of its profiteers and the counter-assertiveness of the oppressed. Exploitation and the refusal to accept exploitation as either inevitable or just constitute the continuing antinomy of the modern era, joined together in a dialectic which has far from reached its climax in the twentieth century.

  • Wallerstein (1974) The Modern World-System, vol. I, p.233

The Structural Context of Dependency: Is it Capitalism or is it Power?

Most dependency theorists regard international capitalism as the motive force behind dependency relationships. Andre Gunder Frank, one of the earliest dependency theorists, is quite clear on this point:

…historical research demonstrates that contemporary underdevelopment is in large part the historical product of past and continuing eonomic and other relations between the satellite underdeveloped and the now developed metropolitan countries. Furthermore, these relations are an essential part of the capitalist system on a world scale as a whole.

Andre Gunder Frank, “The Development of Underdevelopment,” in James D. Cockcroft, Andre Gunder Frank, and Dale Johnson, eds., Dependence and Underdevelopment. Garden City, New York: Anchor Books, 1972, p. 3.

According to this view, the capitalist system has enforced a rigid international division of labor which is responsible for the underdevelopment of many areas of the world. The dependent states supply cheap minerals, agricultural commodities, and cheap labor, and also serve as the repositories of surplus capital, obsolescent technologies, and manufactured goods. These functions orient the economies of the dependent states toward the outside: money, goods, and services do flow into dependent states, but the allocation of these resources are determined by the economic interests of the dominant states, and not by the economic interests of the dependent state. This division of labor is ultimately the explanation for poverty and there is little question but that capitalism regards the division of labor as a necessary condition for the efficient allocation of resources. The most explicit manifestation of this characteristic is in the doctrine of comparative advantage.

Tutaj dochodzi do porażki [lewicowych] ruchów [antysystemowych]. To właśnie owe ruchy, bardziej niż cokolwiek innego, podtrzymywały państwa politycznie, szczególnie gdy dochodziły do władzy. Służyły one jako moralny gwarant struktur państwa. O tyle, o ile ruchy tracą poparcie, gdyż nie dają już nadziei i pewności, ludność w swej masie staje się głęboko antypaństwowa. Państwa jednak są najbardziej potrzebne nie reformatorom i nie ruchom, lecz kapitalistom. Kapitalistyczny system światowy nie może dobrze funkcjonować bez silnych państw (oczywiście, zwykle pewne państwa są silniejsze niż inne) w ramach silnego systemu międzypaństwowego. Ale kapitaliści nigdy nie są w stanie wysuwać tego roszczenia na płaszczyźnie ideologicznej, gdyż ich legitymacja wynika z wydajności ekonomicznej i zwiększania ogólnego dobrobytu, a nie z wymagania porządku ani z gwarancji zysków. W ostatnim stuleciu kapitaliści coraz bardziej polegali na ruchach, jeśli chodzi o legitymizację struktur państwowych.

Dzisiaj ruchy nie są w stanie dłużej pełnić tej funkcji. Gdyby zaś próbowały, nie mogłyby pociągnąć za sobą ludności. Widzimy więc wszędzie pojawiające się pozapaństwowe “grupy”, które same siebie ochraniają, a nawet zabezpieczają swój dobrobyt. W ten sposób weszliśmy na drogę globalnego zamętu. Jest to znak dezintegracji nowoczesnego systemu światowego, kapitalizmu jako cywilizacji. Możecie być pewni, że uprzywilejowani nie będą siedzieć z założonymi rękami i przyglądać się, jak ich przywileje znikają, nie próbując ich bronić. Możecie jednak być równie pewni, że nie są oni w stanie ich obronić po prostu jeszcze raz naprawiając system, a to z powodów, które podałem [w książce].

Świat znajduje się w okresie przejściowym. Z chaosu wyłoni się nowy porządek, inny niż ten, który znamy. Inny, lecz niekoniecznie lepszy. Tu ruchy ponownie wkraczają na scenę. Uprzywilejowani będą próbować stworzyć nowy rodzaj historycznego systemu, który będzie oparty na nierówności, hierarchiczny i stabilny. Mają przewagę w postaci władzy, pieniędzy i informacji do dyspozycji. Niechybnie sięgną po coś pomysłowego i możliwego do realizacji. Czy ruchy, wzmocnione, dorównają im?

—  Immanuel Wallerstein, Koniec świata jaki znamy