wagner nietzsche

Tristan is without a doubt Wagner’s non plus ultra. I have never found a work as dangerously fascinating, with as weird and sweet an infinity as it. Everything strange and alien about Leonardo da Vinci is demystified with its first tones.”

—F. Nietzsche, Ecce Homo, “Why I Am So Clever” §6 (edited excerpt).

In Deutschland ist die höchste Form der Anerkennung der Neid.
—  Arthur Schopenhauer (1788-1860), German philosopher best known for his book “Die Welt als Wille und Vorstellung”, in which he claimed that our world is driven by a dissatisfied will, continually seeking satisfaction. Independently arriving at many of the same conclusions of Eastern philosophy, he maintained that the “truth was recognized by the sages of India”; consequently, his solutions to suffering were similar to those of Vedantic and Buddhist thinkers (e.g. Asceticism). The influence of transcendental ideality led him to choose Atheism. At age 25, he published his doctoral dissertation, which examined the 4 distinct aspects of experience in the phenomenal world. He has influenced many thinkers, including Friedrich Nietzsche, Richard Wagner, Ludwig Wittgenstein, Erwin Schrödinger, Albert Einstein, Sigmund Freud, Otto Rank, Carl Jung, Joseph Campbell, Leo Tolstoy, Thomas Mann, and Jorge Luis Borges.
Le dégoût et l'arrogance spirituelle de tout homme qui a beaucoup souffert — et c'est presque un critère de supériorité, que le degré de souffrance dont un homme est capable —, la certitude frémissante qui l'imprègne et le marque, d'en savoir plus long par la douleur que les plus sages et les plus savants n'en pourront jamais savoir, d'avoir un jour approché et habité ces mondes lointains et effrayants dont « vous autres, vous ne savez rien… », cette arrogance muette, cet orgueil de l'élu de la connaissance, de l'« initié », du presque sacrifié, a besoin de toute sorte de travestissements pour se défendre du contact de mains indiscrètes et charitables, et en général de tous ceux qui ne sont pas ses pairs par la douleur. La profonde souffrance distingue : elle tient à distance.
—  Nietzsche - Nietzsche contre Wagner, « Le psychologue prend la parole ».

“I never attack people. I treat them as if they were high-intensity magnifying glasses that can illuminate a general, though insidious and barely noticeable, predicament. This is how I attacked Richard Wagner, or more precisely, the false, half-couth instincts of our culture that mistook subtlety for richness and maturity for greatness.”

—F. Nietzsche, Ecce Homo, “Why I Am So Wise” §7 (edited excerpt).

Aviéntame

Que procedas del cielo o del infierno, qué importa,
¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, ingenuo!
Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta
De un infinito que amo y jamás he conocido.

Charles Baudelaire

Aviéntame contra la pared, no tengas piedad,
Lacera mis palabras y llévate mi virginidad.

Las alas se te caen… alguien debe quitarlas,
En mis besos el dolor encarnas,
Inútil sería el sádicamente no arrancarlas.

No llores, no grites, no gimas… que el odio arde,
El deseo se extingue, nuestras vidas se parten.

Zafiro brillante azul, no vuelvas a tocarme,
Uniré mi cuerpo a uno de otros tantos amantes…

Zafiro demoníaco, no llores más a las parvadas de Dioses,
Wagner las espera y Nietzsche matarlas desea.

¿Estás viendo mis restos? ¿o ves las tinieblas?
Invocaste estas heridas sangrantes en mis pechos,
Tratando de curarlas, no haces más que agrandar la hemorragia.

A las doce de la noche sales, entre tantas redes
Lastimas a todos los que te quieren,
Las horas lentamente pasan y vuelves.

Espero callarte ese pedazo de cuerpo y
Susurrarle al sobrante de moral,
Laguna mental de tu parte animal.

Urge un regreso a mi almohada,
Gélida presencia de una mirada extraña.

Entre tus manos lava los escalofríos del mañana
Cárcel viviente de recuerdos y soflamas.

Opio, purgantes y diablos sangrantes
Pertenecen a la mano que tiesa has dejado…

Y así como el mundo lánguidamente mueres,
Caes… y sigues cayendo entre tantos cadáveres,
Ataduras a tu mente, ataduras a un solo presente…

Tantas veces las mañanas se nos clavaron en el vientre
Dándonos de comer de una eterna y sublime fuente,
Es hora de marcharnos, es momento de ser decentes.

Rasgan mi espalda las evocaciones fatales…
Mis mentiras más frágiles.

Otro más que perece en mis labios de miel amarga,
Receta de cielos fugaces y oración de futuro inminente,
Gracia de los mares y mansión eclesiástica, no me dejes caer,
Envuélveme en tu sangrienta manta, en el frío que al sol calla.

Nada más arráncale los tatuajes con mi nombre,
Deja desnuda su piel de mis caricias,
Arráncale las soberbias que le di para que no lo matara el tiempo.

Nada más déjalo sonreír y luego
Arráncale esos ojos malditos que en mí, el sufrimiento hicieron
Callando de tajo las ilusiones y los pretéritos
Haz que el olvido se lleve el lamento.

Olga Cecilia Martinez Rojas

Caos quântico.

 A penúria desses dias compridos. Essa falta de tino. Na falta de incenso, acendo o senso. É o estopim de uma guerra. A volta do barbarismo. É prozac com pinga. Queimando marlboro e ópio em pleno escuro do dia. Há escombros de mim em cima de tudo. Pó branco na narina. Esqueço do mundo. Quando minha inquietude deística expulsou-me do paraíso fiz meu éden num cubículo. Ando miúdo de caber em agulha. Embora minha pátria seja meu egocentrismo. Tudo vario. O grito mudo. O ouvido entupido. São altas as doses de Nietzsche, Wagner e pessimismo. Tão chá sem açúcar. Valsa sem par. Caneta sem tinta. Tudo em falta e fora de lugar. Vida de cão, sempre correndo atrás do próprio rabo. 

— Boteco poético