voz

8

“Hasta que un día como cualquier otro, me pareció escuchar el sonido de tu voz y sin pensarlo saliste del olvido, recordé tu aroma, el sabor de tus besos, recordé por completo el tono de tu voz, me empezaste a doler como antes, me volviste a desvelar y me atormentaste de nuevo… Así descubrí que nunca se puede olvidar a quien se ama todavía.” / Anónimo 

Sabe o motivo de tudo isso? É para que você esteja preparada para o que eu tenho para você. Não faço nada que não seja para o seu bem, não se esqueça disso e não desanime. Eu faço tudo o que faço por te amar e por te conhecer melhor do que você se conhece, porque você pode até fingir para si, mas diante de mim não há nada oculto e eu vejo o mais profundo de você. Eu conheço seus sonhos e também conheço os seus medos. Eu sei quais são as suas qualidades, mas também sei seus defeitos, sei onde você é forte, mas também sei das suas fraquezas. Tudo que eu faço é para que você perca seus medos, seja livre de seus defeitos e se torne mais forte, então, não questione o que virá ou duvide que chegará, apenas viva o agora e deixe-me te ensinar, deixe-me te fazer crescer e se tornar o que eu quero que você seja. Minha amada, eu sempre estarei perto de você, não deixe que o silêncio ou a espera te afaste de mim, pelo contrário, se aproxime mais e deixe-me te preparar para tudo que logo virá. Você está no caminho certo e falta pouco para que o que está oculto comece a se revelar, apenas continue caminhando em minha direção e seguindo minha voz. Hoje, mais uma vez te peço, você, por favor, me deixa entrar?
—  E disse Deus, Chance com Deus.
Me enamoré de vos.
Me enamoré de vos, y, aún intento saber cual de tantas razones, fue la principal para enamorarme tanto.
Para enamorarme de vos.
No sé si fue tu facilidad para hacerme reír, o la manera en la que siempre me hablaste.
Sigo dudando si quizás fue por aquella vez que te vi sonreír, o la primera vez que escuché el sonido de tu dulce voz.
Quizás de algún modo, me enamoró tu capacidad de convertir mis problemas en lecciones, esa capacidad de buscarle el lado bueno a mis angustias.
Me enamoré de vos y aún me pregunto si fue a causa de haberte conocido y darme cuenta enseguida de que mi vida a partir de vos, ya no sería la misma.
Me enamoré de vos, y seguramente también de tu alegría, de tu calor protegido por una capa de hielo, o de ese amor que tenés y nunca supiste entregar. Me enamoré y posiblemente haya sido por tu forma de ver la vida.
Me enamoré y no cabe duda de que también me enamoré de tu frialdad, de tus malos ratos, de tu humor variable y sobretodo, de tu alma.
Me enamoré de vos y de ese corazón tan fuerte que te distingue entre todos los demás corazones en éste mar de personas.
—  M.E
Pueden haber millones de personas en el mundo, pero cuando encuentras a la persona correcta, ese millón pasa a ser nulo. Ese millón se reduce a una sonrisa, a una sonrisa que te enseña a amar, a un par de ojos que te invitan a soñar, y una voz que te brinda paz… En una persona que simplemente hace que te sientas parte del mundo, parte de su mundo, esa persona que logra hacerte sentir que tienes un corazón.

Y quiso ser parte de mi vida, me cantó una canción y vaya voz que tenía, creí que Dios me mandaba un hermoso ángel para curar mis heridas, y me dijo - “aún la extrañas” - y era obvio, ella cantaba y yo lloraba… pensando en otra.



Converssando, Brenda Ramírez.