visitarte

Pasamos por alto amarnos,
de alguna manera besarnos,
sentir tu piel sin tantas prendas,
quizás debí pensarte mas,
soñarte menos y visitarte mas,
pero de algo estoy seguro, debí mirar menos la tormenta que se avecinaba y sentirte por completo.
—  R vela

anonymous asked:

¿Podrias hacer un escenario con Seungcheol en el que él, yendo a tu casa para visitarte, se encuentra en tu portal una cesta con un bebé abandonado, y no sabe que hacer? Se que es muy raro pero me dio la idea una peli ^^


-¡______! -Su voz alterada en la otra línea telefónica te hizo pegar un bote- ¡Estoy fuera, ven rápido corre! 

-¿Por qué? ¿Qué ha pasado? -Le preguntaste preocupada, empezando a bajar las escaleras- ¿Estás bien? 

Pudiste oír un “sí” desde el teléfono justo cuando abriste la puerta, pero no terminaste de escuchar la frase porque te lo encontraste ahí, arrodillado en el suelo con una cesta delante. Te acercaste enseguida a él con curiosidad y viste lo que había en el interior de esta. Un bebé, un chico a juzgar por el típico color de la manta que lo tapaba. Os miraba a los dos con ojos relucientes y estiraba sus manitas intentando agarrar el aire. Balbuceaba cosas sin sentido y en algún momento se puso a reír, pero estabais demasiado ocupados flipando.

-Me lo he encontrado aquí cuando he llegado -Explicó Seungcheol sin apartar los ojos del niño- No es tuyo ¿verdad? 

Tu también estabas ensimismada con el recién nacido, pero frunciste el ceño y le miraste cabreada al oír la última pregunta. ¿Estaba tonto o se lo hacía? 

-Por supuesto que no idiota -Le soltaste- ¿Qué demonios hace aquí? ¿Lo han abandonado? La gente no tiene corazón… 

Con cuidado lo cogiste en brazos levantándote del suelo y el niño enseguida se acomodó en tu pecho.

-Quizá lo ha traído la cigüeña… -Bromeó S.Coups alzándose también- Es broma es broma, no me pegues. 

-¿Qué vamos a hacer con él? -Preguntaste balanceando tu cuerpo un poco para acunarlo- Deberíamos llevarlo a la policía… 

-¿Y que harán con él? -La respuesta era obvia, llevarlo a un orfanato. Al oir tu respuesta el chico se lo quedó mirando y estiró la mano para acariciarle los pocos pelos que tenía en la cabeza.

-Por el momento entremos en casa y démosle de comer… a saber cuanto tiempo lleva aquí.