viniendo

Primero, quiero pedirle disculpas a todos los que están leyendo esto. De verdad lo lamento. Estoy viniendo a ustedes en un momento de necesidad. Lo único que pido de ustedes es que lean la historia completa, eso es lo único que necesito. Mi nombre es Andrea, soy una madre soltera. No les digo esto con el propósito de recibir una medalla o de que me feliciten como muchas otras del círculo social al que pertenezco. Ellas sólo quieren palmaditas en la espalda y que les den reconocimiento; sólo quiero algo de tu tiempo. Veo a la maternidad como un fastidio. Es algo necesario, sí, pero es algo fastidioso también. Mi hijo se llama Jesse. Tiene once años. Jesse comenzó el quinto grado como cualquier otro niño. Él era un chico muy alegre, lleno de vida y con mucha energía. Todo eso cambió cuando conoció a Stan este martes. Stan era un estudiante que había acabado de ingresar al colegio. Se sentaba al lado de Jesse. Cuando fui a recoger a Jesse de la escuela él no paraba de decirme que Stan era su nuevo mejor amigo. No parecía actuar como él mismo. Estaba muy pálido y sudoroso. Le tomé la temperatura, pero no tenía fiebre. Le pregunté cómo le había ido en el colegio, pero lo único que decía era que Stan era su mejor amigo. “Stan es mi nuevo mejor amigo” Decía Jesse. “Lo sé, quisiera conocerlo alguna vez” Le respondía yo. “Mamá, Stan es genial. Debería presentártelo alguna vez. Es mi mejor amigo. El mejor amigo de todo el mundo entero.” Tuvimos esa misma conversación unas cien veces ese mismo día. Cuando acosté a Jesse en su cama, él me miro con lágrimas en los ojos. Puso su mano enfrente de su cara y me señaló con el dedo para que me acercara un poco. Volteé mi cabeza y él me dijo algo en la oreja que me dio un pequeño escalofrío. En ese momento no sabía porque me dio un escalofrío, pero lo hizo. “Tú me crees. ¿Verdad?” Me susurró. Me levanté de la cama para poder verlo de frente. “¿Qué si te creo qué, cariño?” “Stan,” Respondió. “Stan es mi mejor amigo.” Asentí con la cabeza y le volví a tomar la temperatura. No parecía tener fiebre, de nuevo. Me fui a mi cama, pero en realidad no pude dormir bien esa noche. El miércoles, cuando iba en camino de llevar a Jesse al colegio, se le veía muy extraño, me dijo que no quería ir a la escuela hoy. “¿Te sientes mal?” Le pregunté. “No” me contestó. Se estaba mordiendo el labio inferior de manera muy extraña. Nunca lo había visto tan nervioso. “No. Tengo que ir a clases.” Abrió la puerta del auto y se fue directo a la entrada de la escuela. Sin decirme te quiero. Ni siquiera un adiós. Nada. Caminó hacia la entrada del colegio con la cabeza baja. Presioné los frenos y di media vuelta para dirigirme al trabajo. Un niño estaba parado enfrente de mi carro. Dos segundos más y lo hubiera arrollado. El chico era pálido, con un cabello de color amarillo casi blanco y ojos de azul claro. Dio unos golpes en la parte delantera del auto como si fuera una puerta dos veces, me saludó, y subió las escaleras camino a la escuela. Cuando recogí a Jesse de la escuela ese día, se le veía más animado. Estaba solamente un poco más pálido de lo normal, pero de resto se le veía alegre. Me dijo todo lo que había hecho en la escuela. Me habló sobre dinosaurios, música, matemáticas, y luego me dijo sobre lo que hizo en el receso. “Y después de matemáticas tuvimos receso. Mamá, no creerás lo que hice hoy en el receso” “Dime” Le dije, sonriéndome a mí misma mientras conducía. Estaba pensando en las cosas que jugaba yo con mis compañeros cuando tenía su edad. Algo clásico, algo normal. “Me uní a una iglesia” Estaba un poco confundida. “¿Te uniste a una iglesia?... ¿En el receso?” Jesse asintió. “La iglesia de Stan.” Creí que era alguna cosa que se habían inventado los chicos para entretenerse. “¿Qué es la iglesia de Stan?” Le pregunté. “Es la iglesia de Stan, Mamá.” Jesse se rio como si hubiera hecho una pregunta obvia. “¿Y qué es lo que hacen ahí? Ya sabes, como miembros de esa iglesia” Le pregunté. “Muchas cosas. Hoy solamente hicimos la iniciación y escuchamos a Stan. Estaba hablando en palabras raras y divertidas, luego todos nos sentíamos cansados y nos acostamos un rato.” Estacioné el auto junto a la casa. “¿Eso fue todo?” Le pregunté. Eso sonaba raro, pero los chicos no parecían estar haciendo nada malo. “Stan nos dio volantes también” Jesse sacó un pedazo de papel arrugado de su bolsillo. Tenía tres palabras escritas en marcador negro. Iglesia de Stan. Al día siguiente, cuando fui a recoger a Jesse de la escuela, estaba convencida de que algo de verdad malo le estaba pasando a mi hijo. Estaba muy asustado y nervioso. “¿Qué te ocurre, cariño?” Pregunté, tocando su frente para sentir su temperatura. No tenía fiebre. “Jugamos al juego de las almas hoy” Dijo. Su cabeza estaba de lado. No se quedaba quieto en su asiento. Miraba a todos lados en el camino a casa. “¿El juego de las almas?” Le pregunté. Él sólo asintió con la cabeza, mirando a todos lados como si buscara algo. Una enorme cantidad de sudor corría por su cara. “¿Qué es el juego de las almas?” Pregunté. “Le dije que no quería hacerlo, pero él me dijo que dejaría de ser mi amigo si no jugaba con él.” “¿Cuándo fue eso? ¿Dónde estaban los profesores?” “Todo ocurrió en la iglesia,” contestó. Luego dijo casi susurrando, “Los adultos no pueden entrar a la iglesia.” “¿La iglesia de Stan?” Jesse asintió, con una lágrima deslizándose por su mejilla. “¿Qué es el juego de las almas, Jesse? Soy tu madre. Si tienes algún problema sólo dímelo.” “No puedo decirte, mamá. No puedo. Las reglas son malas. Son muy malas” “¿Y si le pregunto a Stan?” Pregunté “¿Él me dirá las reglas?” “¡NO!” Gritó Jesse, dándome un verdadero susto. “NO LE PREGUNTES A STAN LAS REGLAS. POR FAVOR, NO LO HAGAS, MAMÁ. POR FAVOR.” Estacioné el auto, asustada y confundida. “Promételo, mamá promételopromételopromételopromételopromételopromételoporfavor.” Jesse estaba balbuceando, estaba muy asustado. Lo agarré y comencé a sacudirlo, tratando de calmarlo. Se quedó dormido en mis brazos, así que lo llevé a su cama y lo acosté para dormirlo. Sólo necesita dormir. Me decía a mí misma. Lo único que necesita es dormir. Lo dejé en su cama y cené sola. Fui a verlo a su cuarto alrededor de las nueve antes de acostarme. Parecía estar profundamente dormido. Me desperté inmediatamente al oírlo gritando 18 minutos pasadas las 12 de la noche. Corrí hacia su cuarto, pero no estaba en su cama. Encendí la luz y Jesse salió del closet en el que se escondía, corriendo, como si algo lo persiguiera. Se abrazó a mi pierna, seguía llorando. Traté de calmarlo e intenté preguntarle qué pasaba. Nada de esto tenía sentido. Seguía gritando sobre el juego de las almas. Intenté volverlo a acostar pero no hacía caso. Finalmente, decidí llevarlo a la cama conmigo. Jesse se durmió inmediatamente. Yo me quedé acostada en mi lado de la cama mirándolo, acariciando su cabello, cuando de repente sus ojos se abrieron y me miró fijamente. “Le contaré las reglas del juego mañana después de clases, señora.” Me dijo. Luego volvió a cerrar los ojos. ¿Qué le estaba pasando a mi hijo? En la oscuridad, no podía hacer nada más que mirar el techo, moverme de lado a lado y mirar el baño. No pude dormir esa noche. ¿Sabes cuando estás apunto de dormirte pero a veces algo te despierta? A veces imaginas que te tropiezas y caes, y te obliga a despertarte. Eso me pasó por toda la noche, sólo que lo que me despertaba era una silueta que aparecía en la puerta del baño cada vez que se me cerraban los ojos. Pero cada vez que miraba atentamente no lograba ver nada. Cada vez que cerraba los ojos, la figura aparecía de nuevo, obligándome a despertar, sólo que cada vez aparecía más cerca de mí. Esto siguió pasando toda la noche, hasta que se hizo la hora de llevar a Jesse al colegio. Esta mañana Jesse se veía muy distante, como adormecido. Yo estaba igual, pero más exhausta. Pensé en preguntarle a Jesse sobre lo que ocurrió ayer. Pero temía que volviera a pasar lo mismo de ayer. Lo lleve de camino a la escuela. Él no decía nada, parecía un robot; sin vida ni emociones. Tiempo después de haberlo dejado en la escuela recibí una llamada, para que regresara a recogerlo. Había vomitado en clase. Cuando fui a recogerlo. Se le veía igual. Le pregunté varias cosas, pero sólo me rugía como respuesta. Iba a llevarlo al doctor después de que se cambiara de ropa. No dijo nada hasta que llegamos al estacionamiento. “¿Puede Stan venir hoy a casa?” me preguntó. “No te sientes bien, cariño. ¿De verdad quieres que venga hoy?” Le pregunté. Ya quería conocer a este chico, pero no parecía que Jesse quisiera tenerlo en casa. “Sí” Me respondió. “Okay, ¿Tienes el número de sus padres?” “Él ya le preguntó a sus padres, ellos dijeron que podía venir.” “Pues todavía tenemos que esperar a que salga de clases. Y aún así quiero hablar con sus padres.” “Okay.” Jesse bajó del auto y caminamos a la entrada de la casa. “¿Tienes su número?” Le pregunté, cerrando la puerta. “No” Me contestó. Le preguntaba cómo se suponía que hablaría con sus padres si no tengo su número y si no sé donde viven, pero alguien tocó la puerta. Yo estaba parada justo al lado de ella. Abrí la puerta, y parado en frente de ella estaba el chico pálido de ojos azules que casi atropello el otro día. Una chica muy parecida a él estaba a su lado. “¿Sí?” Les pregunté. “Hola Driz, ¿Está Jesse en casa?” Dijo el chico. No sé como sabía ese apodo. No me llamaban así desde la universidad, cuando mis amigas me lo habían puesto en una noche de ebriedad, era corto para Drizzy. “No” Le respondí. “Está bien” Dijo la niña que lo acompañaba. “Mi nombre es Devin, y creo que ya conoces a mi hermano Stan.” Stan sonrió y comenzó a hablar. “Las reglas del juego son muy simples. Regla uno: No pasar frente a espejos por la noche. Regla dos: No dejar ninguna puerta abierta cuando te vayas a acostar esta noche. Pregúntale a Jesse sobre la regla tres, y recuerda esto, un rechinido significa que estás haciendo algo mal, un crujido significa que estás a punto de perder. Cuando las luces se apaguen de repente, con suerte no verás la silueta oscura observándote en una esquina de la habitación. Con suerte no sentirás su respiración en tu cuello mientras caes al suelo. Y si escuchas un golpeteo. Bueno, con suerte nunca escucharás un golpeteo.” Stan se dio media vuelta y se fue con su hermana. Me les quedé viendo mientras se iban y agité mi cabeza. No iba a ser parte de su estúpido juego. Caminé a la cocina y me encontré con Jesse sentado en una silla a un lado de la mesa, llorando. “¿Qué ocurre, cariño?” Le pregunté. “Escuché un golpeteo” Me dijo entre sollozos. Mi boca estaba seca. “¿Cuándo termina el juego?” Le pregunté. “Nunca,” Me susurró. “El juego nunca termina” Mi corazón estaba latiendo muy rápidamente. “Cuál es la regla número tres, Jesse?” Su cara perdió toda expresión y trató de reunir aliento para decirme la última regla “Regla tres. Una vez que sepas todas las reglas, ya eres un jugador.” Mi corazón se detenía. “¿Qué ocurre cuando pierdes?” “Cuando sea de noche, los oirás llegar. Les gusta hacerte saber que están cerca.” “¿Quiénes?” “Stan y Devin” Dijo Jesse. “Vendrán de cualquier espejo o puerta abierta y te arrastrarán con ellos.” “¿Cómo ganas?” “Ganas si le cuentas a más personas las reglas del juego que la persona que te las contó a ti.” Como dije al principio, lo lamento. Pero gracias por ayudarme. Lo digo sinceramente. Ahora puedo disfrutar mi libertad de nuevo. Espero que disfruten su noche. Y saluden a Stan y Devin de mi parte.
NUEVO MAPA Y ¿QUE ES CHIMBIADITA?
Vegetta
NUEVO MAPA Y ¿QUE ES CHIMBIADITA?

V: Estoy viniendo a base Willy, Uyy Frank… Vale de verdad.

F: Tranquilo, no te preocupes… ya..

V: *Ríe* Es la costumbre, tío, estoy todo el día aquí… Vale.

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Se equivocó otra vez hahahaha me parece super tierno cuando se equivoca con el nombre de Willy ❤🙊

Creo que siempre me importará saber de ti, porque aunque ya no estemos juntos ni nunca más vaya a ser lo nuestro, sé muy en el fondo de mi corazón que formaste parte de mí, a pesar de que haya sido en un corto tiempo, pero cómo olvidaré esa mirada y esa sonrisa tan divina tuya. Hoy es un día bueno porque no estoy triste por esto, está viniendo la aceptación y la superación.

Bajo el árbol, donde la hierba no crece,
hicimos la promesa de nunca hacernos mayores.
Tuviste una oportunidad y la tomaste conmigo,
y yo hice una promesa que no podía mantener.


Angustia, desamores,
todo sobre la ciudad,
pero algo se dio la vuelta como un interruptor,
cuando tú te dejaste caer por aquí,
y yo estoy hecho pedazos,
recógeme y júntame.


Estos son los días que hemos estado esperando,
en días como estos,
¿quién puede pedir más?
Siguen viniendo
porque todavía no hemos terminado.


Estos son los días de los que no nos arrepentiremos,
estos son los días que no olvidaremos.
Estos son los días que hemos estado esperando,
hacemos repiquetear la jaula y damos un portazo,
y el mundo nos está llamando,
pero todavía no.
Estos son los días de los que no nos arrepentiremos,
estos son los días que no olvidaremos.

— 

Piscis, Libra, SagitarioAvicii - The Days )


> Ofiuco <

—Doctor, parece que ha vuelto del coma.
—¡Qué alivio! Estaba seguro que después de diez años en ese estado no la librarías. ¿Cómo te sientes?
—¿Diez años?
—Sí, has estado dormido todo ese tiempo. Sí se le puede decir así de una manera delicada.
—¿Y mi mamá?
—Creo que no es el momento para hablar de esas cosas por ahora, debes descansar y estás muy delicado. Las enfermeras te informarán de todas las cosas que te has perdido en los últimos años. Por mi parte es todo, hicimos todo lo posible por mantenerte con vida y aquí estás de nuevo con nosotros. Admito que ha sido un milagro. Te dejo con la señorita Margaret. Margaret, atiéndelo muy bien y sé prudente con lo que le vayas a contar.
—Claro que sí, doctor.
—Me gustaría ver a mis amigos.
—Quédate quieto, te hace mal moverte tanto. Tu cerebro acaba de volver  a sus funciones normales y se está recuperando, sufriste un gran golpe en ese choque de auto. Debes dejar que se regeneren las partes que fueron lastimadas. Respecto a tus amigos. Antes venían a verte a diario pero después de dos años no has tenido ni una sola visita. Al parecer las personas que te apreciaban pensaron que ya no volverías de tu coma y siguieron con sus vidas. No tienes que sentirte mal ni traicionado, es algo muy normal en estos casos. ¿Quieres que sean avisados sobre tu regreso?
—No gracias, así estoy bien.
—Hubo alguien que siguió viniendo a verte pero después fue muy esporádica. Según me informo el doctor vino a verte el mes pasado pero seguías en el mismo estado. Y creo que le ha afectado verte pero nunca ha perdido la esperanza.
—¿Quién es?
—Una tal Sally, dice que es tu amiga.
—¿Sally? No recuerdo a nadie con ese nombre.
—Tal vez te ha afectado el golpe o tanto tiempo fuera de la realidad.
—¿Y es verdad que llevo tanto tiempo dormido?
—Casi. Unos nueve años y cacho, pero el doctor da números concretos. No le gustan las variantes. Yo debo mantenerme aquí para que no te duermas y tu actividad cerebral siga trabajando. ¿Hay algo que puedas recordar?
—Sally… sally… ¿cómo es?
—Dice que iba rumbo a tu casa cuando supo lo del accidente. Es una chica muy linda y admirable.
—¿Admirable?
—Sí, estar tantos años sin apartarse de tu lado es un gran logro. Quizás se ausentaba de vez en cuando por el trabajo o razones personales, pero que siguiera viniendo significa que eres muy valioso para ella. Debe tenerte mucho aprecio como para gastar su propio tiempo en ti y en la esperanza de que abrieras los ojos. Conozco pacientes que nunca han tenido una sola visita; ni antes ni después de su tragedia. Así que puedes sentirte afortunado por tener alguien así.
—Quiero verla…
—  El hombre sin tiempo ni memorias, Joseph Kapone (Parte I)

Del libro: “La estación de los seres fugaces” / Inédito
El cielo se torna azul con ligeros pigmentos naranjas y rosas, un perfecto amanecer para ser un día tan miserable, veo como el sol va saliendo y se ve reflejado en el lago y mientras va apareciendo con mayor fuerza no puedo el contenerme las ganas de llorar, viniendo a mi mente todo lo que alguna vez fue bueno en mi vida, me atormenta pensar que sera de mi, ¿Seguiré siendo la misma mierda de persona? Realmente espero que no, he cambiado tanto por personas que solo me causaron dolor psicológico, que ya no se cual de todas las personalidades que me cree tengo en realidad
Los corazones han combatido en este día
de rostros frágiles y sonrisas de mar,
mis oídos anhelan de tu voz la llave
del umbral de tus caricias,
en mi pecho gritan duendes su ansia
de explorar el bosque de golosinas
de tus sabios pechos,
cada átomo que emerge de tus palabras
es una semilla que crecerá
dentro de mí
tú naciendo y yo brotando
tú aprendiendo y yo creciendo
tú queriendo y yo amando
tú convenciendo y yo insistiendo
tú llegando y yo viniendo
no somos lo que necesitamos;
somos ya complementos
un baño de escarcha
y una canción de cuna
un libro en un pergamino
un café con su lluvia
—  Las viejas carta para Ana, Quetzal Noah

Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.
Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.
E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.
Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.
Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

Mateo 24:27-31

AMÉN AMÉN AMÉN

Sí, soy insegura. Estoy echa de inseguridad según lo que pienso de mi misma y es que no es posible cambiar, todos lo dicen "Es cuestión de que te aceptes como eres" JA-JA es tan sencillo viniendo de alguien tan linda o de alguien que su madre no le dice todo el jodido tiempo "¿Por que todo lo haces mal? Nunca vas a poder hacer algo bien" y que más da si es mi propia mamá la que dice eso.
¿Qué es el amor? Parte 35 // fanfic wigetta

La semana transcurrió con tranquilidad: clases en el instituto, sus ya acostumbradas idas al gimnasio, algunas salidas al parque, o al centro comercial, o a algún café, o simplemente a caminar sin un rumbo fijo, su semana iba como todas pero sin parecerse ¿como puede ser eso? Bueno siempre salían juntos pero nunca hacían lo mismo ni charlaban de lo mismo, no existía una rutina en su relación y eso les gustaba a ambos, no les agradaba la monotonía ni la simpleza, les gustaba lo variado y nuevo, así era su relación, llena de sorpresas.
Era miércoles, mitad de semana, al día siguiente tenían una exposición de lengua y como no les tocó en un equipo juntos, se juntarían en casa de Guillermo.

-¿entonces nos veremos a las cuatro con treinta en tu casa?-pregunto María.

-Sí, ¿ya te anotaste la dirección?-ella asintió-vale, os veo ahí.

Guillermo se despidió de María y Mónica para reunirse con Samuel; que no había traído su auto y tuvo que venir en autobús, y Karol en el estacionamiento.

-¿entonces habrá muchas personas en casa?-pregunto la menor al entrar al auto.

-no serán muchas pequeña, solo tu hermano, dos chicas de la clase y yo.

-¿y son majas?

-bastante, una de ellas es nueva así que lo poco que la conozco me agrada y la otra lleva más años en el insti y siempre ha sido amable conmigo así que no tienes de qué preocuparte.

El camino a casa fue rápido, Guillermo preparo arroz con carne esta vez, las pastas que usualmente hacia lo estaban aburriendo a él y a su hermana y esta vez que su chico comería en casa quería intentar preparando algo nuevo.

-cuando lo probéis quiero que me digan que os parece, quiero la verdad, si sabe fatal me lo dicen ¿vale?

El mayor y la menor se miraron con complicidad antes de probar lo que Guillermo preparo, sonrieron, estaba delicioso, como siempre.

-no porque te quiera mucho significa que te vaya a mentir, está exquisito cariño.

-¿de verdad?

-incluso cocinas mejor que mamá-comentó Karol.

Y no era mentira que Guillermo al pasar la mayor parte de su vida solo en casa no desaprovechó el tiempo y aprendió suficientes recetas de cocina como para comer dos meses sin repetir un platillo, ¿como no le iban a servir ocho años cocinando? Incluso en algunas ocasiones cuando toda la familia Díaz Ibáñez se reunía le tocaba a Guillermo cocinar el plato fuerte junto con sus tías y abuela, y a decir verdad no le aburría en lo absoluto.

-¿has pensando en estudiar gastronomía o algo así? Podrías poner un restaurante y darnos comida gratis a Karol y a mí.

-sí claro, ¿algo más? ¿El rey quiere que le lleve la comida servicio a domicilio?

-sería un puntazo eh.

-que eso de cocinar es un hobby, me volvería loco si tuviese que cocinarle a más personas o en menos tiempo, creo que me explotaría la cabeza en realidad.

-vale, entonces podrías tener un restaurante privado en el que nos sirvas a Samu y a mí.

-¿acaso no lo tengo ya? Si os alimento casi a diario y gratis, debería empezar a cobrar lo que les cocine.

-¿y si mejor no haces ningún restaurante?

Guillermo rodo los ojos con una sonrisa.

-sois tontos.

-así nos quieres, y lo sabes.

La comida continuo con normalidad, hablando de temas al azar y jodiendo un poco a Guillermo, a este se le dibujaba una gran sonrisa en el rostro al estar junto a las dos personas que más quería en el mundo: Karol y Samuel.

Se dirigieron al estudio y decidieron encender el reproductor para poner una de los discos preferidos de la menor

-¿cuál ponemos?-pregunto Samuel agachándose para buscar las películas en el cajón-¿la quinta estación?

-¡sÍ!-exclamó la menor.

Guillermo no dijo nada, le daba igual la canción pero sin querer había posado su mirada en el culo de Samuel y ahora no podía quitarla de ahí.

-¿tú que opinas cariño?-preguntó el mayor-¿cariño? ¿Guille?

Se giró y avanzó hasta estar frente a Guillermo que no lograba salir de su trance hasta que sintió la respiración de Samuel cerca de él.

-eh, voy a darme una ducha antes de que lleguen las chicas, ¿podrías cuidar que Karol haga sus deberes?

-claro, será un honor.

Guillermo se acercó al mayor y depósito un suave beso en sus labios, para seguidamente acercarse a su oído y susurrarle:

-quizá me arrepienta de decírtelo pero te he mirado el culo por accidente y ahora no me arrepiento.

Samuel se ruborizó ante tal comentario, ¿desde cuando su chico tímido hacia o decía esas cosas? Estaba impactado así que no sintió cuando el menor abandonó el estudio dejándolo solo con Karol.

-¿Samuel? Estás con una cara de bobo ¿qué pasa?

Este tardó un poco el procesar que la menor le hablaba.

-nada nada, anda pongo la película mientras haces los deberes.

-tengo que dibujar una historieta, ¿me ayudas?

El mayor asintió, ambos se sentaron en el suelo a dibujar una historieta de princesas mientras la película se reproducía, pero Samuel no podía sacarse lo ocurrido de la cabeza, ¿Guillermo ya le había mirado el culo antes? Igual y lo tímido estaba desapareciendo del menor, quizá.
Mientras tanto en el baño del segundo piso Guillermo se lamentaba, ¿por qué había hecho eso? Probablemente fue la calentura que no le dejo pensar con claridad y le provocó que se diera una ducha de agua fría, ¿que pensara Samuel de él?

-eres un idiota-se dijo Guillermo a si mismo.

No volvería a dejar que la calentura tomará papeles en el asunto con Samuel, ¿creerá que solo fingía ser tímido? Porque no era así, Guillermo seguía siendo pudoroso a más no poder podían ser contadas con una mano las veces en las que Guillermo no era tímido con una su pareja; con Samuel o Alonso más específicamente.
Termino de darse la ducha y se enrolló con una toalla para vestirse en su habitación, a mitad del pasillo se encontró con Samuel saliendo de la habitación de su hermana, el color rojo se apoderó de su rostro.

-¡disculpa! Karol me pidió que viniera por sus marcadores nuevos, no sabía que saldrías así de la ducha.

-no..no..no hay problema-murmuró-voy a vestirme y ahora bajo.

Samuel asintió y cerró los ojos, Guillermo sonrío y se dirigió a su habitación dando zancadas, menos mal que el mayor aún sabía que era muy tímido.
El menor se vistió con ropa deportiva pues más tarde irían Samuel y él al gimnasio, se miro en el espejo por cuarta vez desde que llegó a la habitación, su cuerpo había cambiado un poco pues llevaba meses viniendo al gimnasio, ¿se parecía al de Samuel? Para nada, él llevaba años haciendo ejercicio y en ocasiones excesivo por lo que le sería muy complicado el ponerse igual que él pero lo intentaría, mientras tanto le agradaba como se ponía su cuerpo: sus brazos eran fuertes, sus piernas lucían mejor, su abdomen se marcaba, todo estaba mejorando y eso le alegraba, admiraba tanto a Samuel, él siempre había sido constante en lo que se proponía y él era todo lo contrario, se rendía fácilmente y desde que este llego a su vida se ha esforzado más a en todo, no solo en el gimnasio.

-¡cariño las chicas han llegado!-anunció Samuel sacando a Guillermo de sus pensamientos-les abriré la puerta, ¿vale?

-¡vale, bajo en un minuto!

Escucho voces femeninas en el piso de abajo y dejo de mirarse en el espejo para volver al piso de abajo de una vez por todas. Mientras lo hacía lograba escuchar las voces con mayor claridad y unas cuantas risas.

-Hola Mari, hola Moni, ¿por que tanta gracia?

-no sabíamos que tenías una hermana menor, y mucho menos que era tan adorable-respondió María sin desviar su atención de Karol.

-¡Guille! ¿Sabías que Mónica de pequeña tenía un perrito? ¿Por que no tenemos uno también? Sería increíble tener uno.

-¿de verdad? ¿Que raza?

-un husky, se llama toby-comentó Mónica mostrándoles a los hermanos Díaz una fotografía de este-tiene cuatro años.

-¡quiero uno igual Guille! ¿Podemos tener un husky?

-ya veremos peque, yo no decido aquí, decide mamá y papá.

-vale, les diré luego-murmuró Karol desanimada-subiré a mi habitación Guille, adiós Mari y moni, adiós samu.

Esto hizo que algo hiciera clic en la cabeza de Samuel, y la idea de un futuro regalo apareció en su mente.

Los cuatro jóvenes se despidieron, los únicos que notaron la tristeza en el rostro de la menor fueron Samuel y Guillermo pero solo su hermano entendía el porque.
En el pueblo habían tenido un perro, un cocker más específicamente, sus padres adoraban al animal y este vivió con ellos desde que Karol nació hasta que ella cumplió cuatro años, ¿que le sucedió? Un día este salió de la casa y tuvieron que buscarlo por todo el pueblo, finalmente lo encontraron en el parque con un herida el cuello, tres dias después es cocker murió, desde entonces sus padres no quieren perros, quieren ahorrarse tristezas.
Guillermo intento olvidar el tema empezando el proyecto que tenían que hacer los cuatro.

-¿empezamos?

Podría decirse que era el mejor equipo de todos, ¿por qué? Sencillamente porque María y Mónica eran mejores amigas de toda la vida y siempre hacían sus trabajos juntas y obtenían sobresalientes, por otro lado Samuel y Guillermo se complementaban de la mejor manera, siempre que realizaban un proyecto juntos obtenían los resultados más altos de la clase, y si sabias sumar dos más dos te dabas cuenta de lo bien que se complementaria este equipo.

Tenían que elaborar un folleto con las medidas de 60x50 cm con dibujos y la información suficiente que un folleto requería, y tal como era de esperarse acabaron en menos de dos horas y había quedado un proyecto excepcional, con la caligrafía de María y Samuel habían logrado escribir el texto sin errores y de manera delicada mientras que con la habilidad de dibujo que poseían Mónica y Guillermo lograron rellenar los espacios dedicados a los dibujos, y no solo eso, le habían dibujado pequeñas decoraciones al folleto que si la profesora lograba darle cuenta seguro que les daría más puntos.

Al terminar el proyecto las chicas no se fueron de la casa del menor, se quedaron un rato charlando en el comedor de la cocina, sobre nada en específico en realidad pero aún asi estaban interesados en lo que se charlaba, al acercarse las 7:00 p.m. Estas dos chicas se fueron de la casa no sin antes despedirse de Karol y de los dos jóvenes.

-os vemos mañana.

-no olvides el folleto Guille.

-hasta mañana chicas.

-las veo mañana, no lo olvidaré, no os preocupéis.

Estas abandonaron la casa dejando a Samuel y a Guillermo solos en el piso de abajo.

-¿crees que logremos ir al gimnasio hoy?-pregunto Samuel al ver la hora que era.

-no me apetece mucho en realidad.

-¿crees que alcance a hacer una rutina?

-no no no, tú no te irás de aquí mi niño, un día sin ir al gimnasio te matará, quédate conmigo anda.

-pero cariño…

-¿de verdad prefieres ir allá a estar conmigo?-murmuró el menor con un puchero en el rostro-anda Samu.

-no me hagas esto cariño, sabes que te prefiero a ti antes a cualquier cosa.

-entonces quédate aquí, por favor, podemos ver una película, charlar un poco, o lo que tú quieras.

-vale, veremos una película entonces, una de terror.

-¡no! Me espantan esas películas.

-creo que ese es su propósito-murmuró entre risas-no te matará verlas.

-¿y si llega un asesino?

-me tendrá que matar primero a mí antes de tocarte un solo cabello mi niño.

Samuel rodeó con su brazo el cuerpo del menor y lo acercó a él, había ocasiones como estas en las que Guillermo actuaba como un crío y eso le parecía adorable, ser como “el protector” de su chico le gustaba y como había dicho, moriría antes de permitir que algo malo le sucediese.

-tú ve a preparas palomitas mientras que busco alguna buena película, te veo en tu habitación.

Cada uno hizo su parte, Guillermo preparo un paquete de palomitas de maíz con mantequilla y tomo también unas cuantas galletas de chocolate mientras que Samuel escogió “imágenes del más allá” una película que salió el año anterior en el cine y fue a ver con Luzuriaga y Lana, los cuales estaban acojonados.
El menor ya esperaba a Samuel en la habitación, había conectado el DVD y se había cubierto con mantas.

-¿te he dicho lo guapo que te ves hoy?-comentó Samuel después de haber puesto el disco y sentado al lado de Guillermo.

-en realidad no.

-pues déjame decirte que te ves espectacular hoy, eres adorable, ¿sabes?

-¿y eso está bien?

-hombre claro que lo está, eso produce que me enamore de ti.

Guillermo sonrío después de soltar un suspiro, estaba feliz al estar con Samuel, el iluminaba sus días.

-si tienes miedo no dudes en abrazarme, ¿vale?

El menor asintió, ambos miraban atentos la pantalla pero al comenzar las escenas de terror, Guillermo cubría sus ojos con sus manos, tomaba la mano de Samuel o lo abrazaba, a mitad de la película su cuerpo temblaba, ¿como es que a su novio le gustaban este tipo de películas? Y lo más importante, ¿como demonios las veía sin estar muriendo de miedo?
Al acercarse el final, Guillermo decidió dejar de ver la pantalla y fijar su mirada en Samuel pues eso deleitaba más su vista y no le causaba terror, observó sus facciones, la manera en la que sus labios se entreabrían cada cierto tiempo, la manera en la que sus pestañas se movían, lo observaba detalladamente hasta que el mayor se dio cuenta y se giró a verlo, en otra ocasión Guillermo se hubiera girado pero no, siguió observándolo hasta que Samuel tomo su mandíbula y lo beso suavemente, moviendo sus labios con cierto ritmo y haciendo así que sus lenguas chocarán, vaya beso se habían dado esos dos.
La película termino, eran cerca de las 9:20 p.m. por lo que Samuel tenía que volver a casa.

-¿entonces vendrás mañana a mí casa?

-¡claro! Me encantaría ver a tu abuela antes de su partida.

-espléndido, te veré mañana en clases Guille, descansa, te amo.

-yo te amo mucho más Samu, mucho más de lo que te imaginas….

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¿Que tal les va? Suerte en sus proyectos y exámenes finales a todos los que estén en esta etapa, como yo que me ha robado tiempo libre y por eso no había podido publicar y me encanta poder volver a hacerlo, aún no acaban mis exámenes pero pronto lo harán e intentaré estar aquí más seguido, lindo día!

Eldarya: Episodio 9

Ficha

Nombre y Numero: “Las Apariencias Engañan” Epi 9

Cantidad de Imágenes: 1

Maana: Se gasta muchoooo porque nos la pasamos yendo y viniendo del bosque al CG. Yo gaste entre 2500 / 2800 (en algunas paginas dicen entre 2000 / 2500)

Maana extra: por suerte no hay que comprar nada 

Atuendos: 1 accesorio (Brazalete de reconocimiento) 

1 de las 3 armas (Arco / Espada / Martillo)

Nivel de Experiencia: Máximo 11 

Respuestas (Ruta Nevra y Ezarel)

(Las respuestas que tengan el sombreado son positivas y/o las que yo seleccione, cuando todas sean neutrales lo indicare debajo de la imagen)

Estamos en la sala del cristal, llega Ykhar y nos informa que Mery esta desaparecido. Miiko organiza un grupo de búsqueda perooo no nos incluye 

Después de un par de diálogos accede que ayudemos a buscar a Mery y debemos juntarnos con Ykhar y Jamon en la Puerta del CG. Una vez reunidos debemos ir por Umbral del bosque hasta Árbol hueco para poder llegar al Bosque profundo

Puede que antes de llegar a la puerta del CG nos crucemos con Leiftan

Una vez en el bosque surgirán los siguientes diálogos

(1 y 3 neutrales / 2 Negativa)

(Todas neutrales)

Cuando pasemos por Camino rocoso encontraremos unas ramas rotas. Luego vamos a Pasaje de los antiguos donde finalmente encontramos a Mery.

Volvemos al CG

(Ambas son neutrales pero la 1 baja un poco con Miiko)

Si escogen la 1 hay que ir a la enfermería y después a la sala del cristal. Si escogen la 2 directo a la sala del cristal.

Miiko nos informa que mañana se va a realizar una reunion sobre las desapariciones y nos invita a participar. Decidimos dar una vueltas por el CG.

En el pasillo simple nos encontraremos con Alajea

La opción 3 siempre es la positiva solo varia dependiendo con quien tengamos mas afinidad.

En el pasillo de las Guardias nos cruzamos con Ykhar

Y en la sala de las puertas a Kero que esta en problemas

(Tanto la opción 1 como la 3 son positivas)

Luego de un par de diálogos vamos a nuestra habitación a descansar. Al dia siguiente tenemos que buscar el lugar de la reunión.

En la sala de las puertas encontraremos a Kero que nos informara que la reunión es en la Cantina.

Una vez en la reunión nos juntamos con Ykhar

Luego Miiko preguntara si tenemos alguna duda, nos aparecerán 3 opciones son todas neutrales y no importa el orden en la que las escojamos vamos a preguntar todas.

En la reunión se acuerda realizar una inspección en el bosque para buscar la causa de las desapariciones. Esta búsqueda se realizara en parejas y nos darán el Brazalete.

Nuestra primer pareja es Valkyon.

Decidimos aprovechar el timo libre antes de la misión para leer el informe pero nos topamos con Jamón que nos dice que tenemos que entrenar. 

Son tres armas y no importa el orden… practicaremos con todas. 

(solo debemos hacer click en el centro del circulo)

(Debemos unir los puntos haciendo click en el que tenga el primer rayo y sin soltar arrastramos el cursor sobre el siguiente rayo hasta formar la figura)

Dependiendo el resultado de la prueba Jamón decidirá cual es nuestra arma. Si somos muy buenos en varias nos deja elegir. 

Una vez que se nos ha otorgado una arma vamos al Cerezo a entrenar con Jamon, el cual nos termina lesionando y terminamos en la enfermería

(no hice captura XD)

Dialogo 1

J: Jamon fuerte, tu pegarme

G: opción 3 “Me niego, no quiero hacerte daño”

Dialogo 2

J: (nuestro nombre) ??

G:  opción 1 “Estoy bien, estoy bien… ”

Mientras nos recuperamos, nos quedamos dormidas y llega Valkyion para despertarnos e ir a la misión.

(la 1 es negativa, 2 y 3 neutrales pero la 2 nos lleva al dialogo de abajo que si nos permite aumentar la afinidad)

No encontramos nada asi que volvemos al CG, en la cantina realizamos el informe, vamos a nuestra habitación y luego al cerezo a entrenar.

Cuando volvemos a nuestra habitación nos enteramos de quien es nuestro próximo compañero 

(puede que aparezcan dos opciones o directamente una si tenes afinidad con el chico asignado como compañero. Igual son neutrales)

A la mañana siguiente vamos al Refugio de El a buscar a Ezarel. Y nos dirigimos al bosque.

(todas son neutrales)

(Las dos son Neutrales)

(las tres son neutrales)

Volvemos a nuestra habitación para encontrar a un familiar desconocido “Destrozando” todo nuestro cuarto…..

(son neutrales pero si elegimos la 1 nos lleva al siguiente dialogo)

(las dos son neutrales, sin importar cual elijan atrapamos al bicho ) 

Son todas neutrales, pero nos conviene elegir la 1 o la 2 porque con la 3 damos muchas vueltas preguntando de quien es el familiar y gastamos mucho maana.

Con la 1 vamos a ver a Miiko a la sala del cristal y con la 2 vamos a ver a Karuto a la Cantina. En cualquiera de los casos nos informan que el Familiar “Amaya” es de Leiftan y lo encontraremos en el Sendero de arcos (antes debemos cruzarnos con Valkyion el cal nos cuenta que le duele la cabeza) 

En algún momento después de una de las recorridas por el bosque al volver nos cursaremos con Ewelein (primero me la encontré después de volver con Valkyon y en otra partida depuse de volver con Ez)

(Ambas son Neutrales)

Por fin llegamos al tercer día de inspeccionar el bosque y nos toca Nevra, el cual encontraremos en la puerta del CG

Antes de llegar a la puerta puede que nos crucemos con Leiftan

Una vez en la puerta….

(todas son neutrales)

Luego de encontrarnos con Ynovi, volvemos al CG para hablar con Miiko y después a nuestra habitación.

Tenemos un sueño en el que vemos a nuestro chico y despues vemos a Yvoni que nos pide ayuda. Por lo tanto en la mañana decidimos que debemos volver al bosque.

Vamos a la entrada del CG pero al estar cerrada nos es imposible salir. Recorremos el jardin buscando otra forma de escapar y desbloqueamos un dialogo con Miiko y otro con nuestro chico.

Debemos ir al Parque de la fuente e intentaremos trepar el muro sin éxito, así que decidimos volver a la puerta.

Todas son neutrales, sin importar lo que escojamos la puerta se abrira.

Una vez que nos encontramos con Ynovi, nos muestra sus verdaderas intenciones y nos encontramos en peligro. A partir de este momento somos Miiko por un ratito y debemos escoger cual de los chicos va a ir a rescatarnos.

Tomada la decision volvemos a ser nosotras y el chico en cuestión nos salva. Volvemos al CG y nuestro chico nos lleva a la enfermería

Cuando recuperamos nuestros recuerdos vamos a ver a Miiko a la sala del cristal para explicarle lo sucedido. 

Decidimos dar unas vueltas por el CG.  En el pasillo simple encontraremos a Valkyon, a Nevra en la Sala de las Puertas, a Ezarel en la Biblioteca o Pasillo Simple, a Kero en la Biblioteca y finalmente a Ykhar en la Sala de las Puertas, quien nos dirá que volvamos con Miiko a la Sala del Cristal

(puede pasar que no tengamos que hablar con todos los chicos, si nos cruzamos a Ykhar directamente después de hablar con ella debemos ir a ver a Miiko)

Una vez en la Sala del Cristal vemos que todos están alli. Decidimos cerca de quien nos queremos ubicar. 

(Todas son neutrales)

Si elegimos a Nevra 

Si elegimos a Ezarel

Cuando ya todos estamos de acuerdo con el plan de mandar a mejor vida a Ynovi, Miiko nos da la opción de elegir con quien ir.

Obvio todas son neutrales cada una es libre de elegir a su hombre XD 

Comienza una pequeña introducion sobre un nuevo ataque  

Hacemos todo el viaje hasta el bosque el cual esta muy diferente a lo que recordábamos. Cuando llegamos a Ynovi tratamos de engañarla para que se aleje de su árbol pero no funciona. 

Estas son las respuestas para conseguir la imagen

Una vez bien muerta la loca esa tenemos un pequeño dialogo con el chico que elegimos.

Volvemos al CG 

Neutrales…. elijan la que mas le guste XD 

Vamos a ver a Miiko

Finalmente (en todas las rutas) Ezarel nos invita a todos a tomar algo

Neutrales…. sin importar lo que escojamos igual aceptaremos ir a tomar algo, pero primero vamos a nuestra habitación y cuando estamos por ir con los chicos alguien toca nuestra puerta….

Fin del Episodio. 

La llamé “la chica de los mil demonios”, tenía una locura parecida a la de los poetas, no se dejaba engañar fácilmente, era ingenua cuando le convenía, pero de tonta no tenía un pelo. Una noche me enseñó todos los monstruos que guardaba dentro, y los demonios comenzaban a rodearnos mientras las estrellas nos miraban, ninguna decidió ser fugaz, quizás porque no querían que pidiésemos un deseo diferente cada uno, no queríamos sonar ni parecer insistentes al respecto, entonces nos acostamos en el césped, ella puso su cabeza en mi pecho, y comenzamos contar las estrellas como quien cuenta todos los tropiezos que ha tenido a lo largo de su vida. Que estaba un poco cansada, me decía, cansada de las malas rachas que le jugaba la vida, caían sus lágrimas y no podía hacer nada al respecto, excepto abrazarla como si abrazase a alguien que está demasiado roto como para recomponer sus cristales rotos. Decía ser débil, pero un día comprobé que era parecida a un diamante, que era un equilibro de un cristal y de una piedra, de lo frágil y de lo duro. Preciosa, vaya. Ser fuerte era su tipo de belleza. Caía no sé cuántas veces para luego emprender el vuelo. Se alborotaba el pelo en verano y quería ser como un pájaro paseándose por el mar, yendo y viniendo de un atardecer, dormir en su nido. Sentirse libre, esa era su misión, no sentirse atada por nudos en la garganta. Bailaba, como puede hacerlo un ángel herido. Su misión era seguir siendo ella, que ni las circunstancias ni el dolor la cambiaran, pero un día todo se revocó y sus planes ya no eran los mismos, el dolor la hizo fría y cortante, pero sería injusto acreditarle eso a ella, fue la vida quien la cambió. Antes de irse me dio un beso y me dijo que fue un gusto haber coincidido en este desastre de vida. Y yo le dije que dos tormentas encajan a la perfección. Y se fue, no la volví a ver jamás. Mi chica de los mil demonios, ahora en qué infierno andarás.
—  Benjamín Griss