vida=completa

A nadie se le ruega, porque quien quiere estar contigo lo está de corazón, sin pretextos, sin mentiras, está ahí porque te quiere. Quien se hace el importante, quien se hace "del desear" y quien solo espera que la otra persona haga todo y quien todavía se atreve a reclamar aquello, justificando el daño que te causa, ellos, son quienes no valen la pena. Por más que quieras a alguien, nadie se merece el sentimiento de no saber si lo quieren o no, nadie merece el sentir que no es suficiente para la otra persona, nadie merece hacer sentir que no vales, como mujer o como hombre. Nadie debe tratarte como si fueras su juguete, nadie merece ese trato. Porque quien lo hace, es que verdaderamente, no te quiere, y lo que es peor para aquella persona y mejor para ti, es que aquel o aquella no vale tus penas, ni tus lágrimas, no merece tus sonrisas ni tus esfuerzos. Quien te merece, va a luchar por ti, habrá un esfuerzo mutuo, pelearán las batallas de a dos, no de a uno. Todos merecemos a alguien que cada día nos haga felices, quien se esfuerce, mereces una relación donde las cosas sean justas, donde ambos sean felices y se esfuercen por el otro, solo porque lo aman. Donde tengas más alegrías que tristezas.

La sinfonía del alma.

Dejar ir, dejar que el tiempo sane las heridas, sufrir, vaciar, vivir, soñar, amar, pero sobre todo superar, superar el daño, superar el dolor, superar el rencor, vive tu vida sin esperar mucho de los demás, no tienes el control de la gente que te rodea, pero sí de ti mismo(a). cree en hechos, no en palabras y vive tu vida sin importar nada más.
Lo que te espera conmigo es una vida de esas que pueden encontrarse en libros, en especial en esas novelas melodramáticas de amor y tragedia, de magia y silencio, de luces y figuras que decoran el resto de la historia. No puedo darte lo mejor, pero sí todo lo que tengo, o bueno, al menos mi parte buena, esa que todavía te espera y que cada día se encoge por exceso de daños y por falta de motivos. Una vez que estés aquí quiero demostrarme a mí mismo que puedo amarte como sólo puede amarse una mujer como tú: con ganas, ímpetu, determinación y mirando siempre hacia delante.