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¿Primer beso? con Jungkook - parte 1

BY R:


(CONTEXTO: A ti te encanta la fotografía y quieres dedicarte a ello, y eso es debido a que de pequeña fuiste a un viaje con tus padres en donde, mientras hacías una foto, una anciana se te acercó y te “predijo” que te dedicarías a la fotografía y, además, te dijo que conocerías al amor de tu vida tras haberle hecho una foto.

Ahora te encuentras en un viaje de intercambio organizado por tu instituto, en Londres, donde conociste a un guapo londinense que, por casualidades de la vida, le hiciste una foto en el aeropuerto y luego lo encontraste en el mismo programa de intercambio. Sin embargo, tras ilusionarte, ese chico te engañó.

Por otro lado, Jungkook y tú sois “enemigos” desde siempre. Él solía hacerte bromas con sus amigos, pero tú no te quedabas atrás y tomabas venganza; pero conseguisteis hacer una tregua para tener el viaje en paz y, en el proceso, parece que os habéis acercado.)

Me alejé lo máximo que pude de la multitud del campamento, adentrándome demasiado en territorio desconocido para mí, pero en ese momento no pensaba en la posibilidad de volver, simplemente quería alejarme.

Al final me cansé de andar y me senté en una gran piedra que encontré cerca. Me puse a pensar en todo lo que había sucedido. ¿Cómo podía haber sido tan tonta y pensar que Logan sería el amor de mi vida? Me sentía tan estúpida…

Escuché un crujido detrás de mí. Me quedé estática. Lo único que me faltaba es que un animal me atacara o algo parecido… Lo vi, no se trataba de un animal literalmente, pero para mí podía ser considerado como uno.

- Vete Jungkook, no estoy de ánimo… -volví a mirar al frente mientras sentía que él se acercaba por detrás. No dijo nada y se sentó a mi lado.

- Tranquila, vengo en son de paz.

No dije nada más y él tampoco. Estuvimos algunos minutos así sin decir nada, simplemente escuchando la naturaleza que habitaba a nuestro alrededor.

- ¿Sabes? -comenzó él- No deberías sentirte mal por ese Logan. Es él quien lo ha hecho mal, no tú.

- No lo comprendes… -dije yo.

- ¿El qué no comprendo?

- Yo pensaba que él… -me callé, él no tenía por qué saber lo que yo sentía o pensaba.

- Pensabas que él sería el amor de tu vida ¿no?- Él suspiró.


¿Por qué tenía que haberlo adivinado? Maldito Kookie…

- No deberías guiarte por la promesa que te hizo una vieja hace unos años para encontrar al amor de tu vida. No vas a saber que es esa persona tan solo por hacerle una foto.

Yo continué en silencio. No me apetecía hablar y si él quería conversar, sería él quien hablaría todo el rato.

- Primero tienes que conocerlo y hablar con él… y no por estar condicionado al saber que le hiciste una foto, sino porque verdaderamente estás interesado… - se quedó callado y me miró. - Sé que soy el menos indicado para decirte esto pero creo que… deberías relajarte y vivir la vida sin intentar forzar las cosas. ¡Tranquila! Llegará un momento en que te enamorarás. Las cosas vienen sin ser previstas…

Aunque no lo pareciera, estaba absorbiendo todas y cada una de sus palabras. Él tenía razón… no podía forzar a alguien a enamorarse de mí simplemente por haberle hecho una foto. Tampoco podía forzarme a mí misma a enamorarme… Todo a su tiempo, algún día me llegaría.

- Así que… -dije yo mirándole después de haber meditado.- ¿para cuándo tu libro sobre filosofía del amor? -él se rió.

- Por favor, no le comentes a nadie este monólogo tan cursi que acabo de soltar… - dijo aún sonriendo.

- ¿Por qué? Las chicas se enamorarían aún más de ti si saben que tienes ese toque profundo y poético.

- Mmmm… filósofo y poeta… ¿Y dices que así ligaré más?

- Ea, si es que queda alguna todavía sin estar prendada de ti. -me reí pero no escuché una risa por parte de él.

Me giré para verlo y lo pillé mirándome de una manera intensa y con una sonrisa en su rostro. No era su típica sonrisa arrogante, sino una… tierna.

Alargó su mano y tomó uno de mis rizos como muchas veces hacía para molestrme, pero esta situación era diferente. Me quedé inmóvil mirándolo a los ojos y él a mí.

De los rizos pasó a acariciar mi mejilla cautelosamente. Continuaba helada y no supe por qué no podía moverme y alejarme de él, aunque no estaba segura de si realmente quería apartarme…

- Creo que… deberíamos volver con los demás. -dijo él retirando la mano lentamente pero sin romper el contacto visual.

- Sí, totalmente…

Me levanté de golpe y me puse a andar hasta que sentí un tirón en el brazo y de repente el rostro de Jungkook estaba a escasos centímetros del mío. Él me tenía agarrada por la cintura y mantuve mis manos sobre su pecho para equilibrarme.

Contemplé sus profundos ojos marrones durante unos segundos que parecieron una eternidad. Seguía sin entender por qué no podía alejarme de él.

Acarició mi mejilla como antes y se desvió hacia mi labio inferior. Un escalofrío recorrió mis piernas.

- ___… -dijo con una voz nerviosa.- ¿puedo besarte?

- ¿Ahora? -pregunté incrédula. Nunca había besado a nadie y los nervios comenzaron a hacerme temblar. ¿Iba a permitirle besarme?

Me atrajo más a él (si es que eso era posible) y tuve que poner mis brazos alrededor de su cuello ya que en su pecho no podía mantenerlos. Apoyó su frente contra la mía y podía sentir su aliento mezclándose con mi respiración nerviosa. No, no estaba preparada, pero mi cuerpo parecía responder de manera contraria a mis pensamientos.

- No. -intentaba sonar determinante pero apenas fue un susurro. Él no se movió ni un centímetro, seguramente sabía que me tenía totalmente vulnerable.

- Por favor…- dijo en un susurro también.

Tomó mi barbilla y la levantó mientras rompía los milímetros  que separaban nuestros labios. Yo desistí y cerré los ojos esperando lo que claramente iba a pasar…

- ¡_____! - se oyó un grito entre los árboles y arbustos. Abrí los ojos y empujé a Jungkook lejos de mí, justo cuando Emily apareció. -¿Qué haces aquí… con él? -su semblante parecía totalmente desconcertado.

- Emmm… él… pues… -todavía estaba intentando aplacar mis nervios. Miré a Jungkook, quien estaba de espaldas revolviéndose el pelo frenéticamente. Se giró, me miró a mí y después a Emily.

- Vi que se adentraba en el bosque y la seguí para asegurarme que estaba bien. -contestó Jungkook con tono irritado.

- Bueno… ¿y estás bien? -me preguntó Emily.

- ¡Sí! Perfectamente, así que ya nos podemos ir.

Fui hasta Emily y la cogí del brazo, comenzando a caminar rumbo al campamento nuevamente, con Jungkook detrás de nosotras. Gracias a Dios conseguí orientarme, cosa que creía iba a ser imposible al haber llegado allí sin rumbo.

Ninguno de los tres dijimos nada durante todo el camino, lo que me pareció raro por parte de Emily, aunque estaba segura de que en cuanto estuviésemos a solas me asaltaría con el interrogatorio.