viaje a las vegas

rouchlana  asked:

Whatsapp: Hola, Anna querida, ¿como estas? espero que te encuentres bastante bien, hace unos días viaje a Las vegas a un evento que tuve, en el cual estuvo Prince Royce y entre la platica salio tu nombre, lo dejaste impresionado.

WhatsApp: Lana hermosa, hace mucho que no te veo, te extraño.

WhatsApp: ¿de verdad? Vaya no tengo el gusto de conocer a Prince Royce, pero lo que si no es novedad es que deje impresionado a alguien, seguramente le has dicho que soy soltera ¿verdad?

WhatsApp: ¿ya regresaras pronto? Tengo muchas cosas que contarte. Te extraño realmente.

One-shot (Lemmon) - Wigetta.

¡Hola, hola! Aquí os traigo lo que os había dicho que estaba escribiendo. Un lemon Wigetta inspirado en el viaje de los chicos a Las Vegas. Vuelve a ser largo, aviso, pero es que tengo un poco complejo de Tolkien (los que hayan leído “El Señor de los Anillos” me entenderán), para los que no lo haya hecho, es que me gusta dar muchos detalles de las cosas para que podáis verlo igual que yo en mi cabeza. Así es bastante más difícil escribir, intentando que no se os haga pesado, pero es mi forma de hacerlo y me gusta, y espero que a vosotros también os guste :)

Agradecería mucho opiniones para seguir mejorando ^^ Gracias por vuestro tiempo, de verdad. Sois amor del bueno.

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“LO QUE PASAEN LAS VEGAS, QUIZÁ NO SE QUEDE SIEMPRE EN LAS VEGAS” - (LEMMON)

- ¡¡Las Vegas, compañeros!! - gritó Willy cuando divisó elcartel de la ciudad, después de kilómetros y kilómetros de desierto.

- ¡¡Vamoh, vamoh!! - gritaron todos los demás, levantandolas manos al aire.

- ¡Para, Willy, para! - le gritó Frank desde la parte deatrás, dándole golpecitos en el brazo -. ¡Hay que hacerse una foto con elcartel, que es mítico, por Dios!

Willy resopló haciéndole caso y apartándose de la carreteraal lado del pequeño cartel de entrada a la ciudad que rezaba “Welcome toFabulous "Las Vegas”. Nevada". Bajaron todos del coche y pidieron a una pareja de ancianitos que pasaba por allí si les podía hacer una foto, ellos aceptaron y cuando se la hubieron hecho volvieron a su Jeep granate alquilado.

- Bueno, bellas damas - empezó a hablar Willy al arrancar el coche de nuevo -. Poned el GPS que no sé llegar al hotel.

- Pero yo sí, príncipe mío - le dijo Vegetta poniéndose el cinturón en el asiento del copiloto -. Lo he mirado antes de salir. Las Vegas son dos calles, colega, no es muy difícil. Cuando puedas gira a la derecha que es la calle paralela a esta.

- Uuuuuh.. ¡Vegetta presidente! ¡Vegetta presidente! - cantaron los demás a coro, todos excepto Willy, que le miraba de reojo con cara de “este es tonto”.

Pusieron rumbo al hotel y llegaron enseguida gracias a las indicaciones de Vegetta. Les dieron las llaves del coche al chico que trabajaba de aparcacoches en la puerta y sus maletas las cogieron unos empleados del hotel para subirlas a su habitación. Fueron a recepción a por la tarjeta que abría la puerta de la suite compartida que habían conseguido a un precio que ni se lo creían. Subieron y fue Abel el encargado de dar paso hacia la gran habitación.

Los cuatro se quedaron en la puerta con los ojos como platos y la boca en forma de “O”, hasta que Frank entró corriendo y gritando al gran salón que se habría delante de ellos.

- ¡Pero tííííííío! ¡Si aquí cabe mi casa! - dijo abriendo los brazos para abarcar ficticiamente la amplitud del salón.

- Estoy flipando, chavales… - comentó Abel un poco más calmado por la impresión.

- ¡Eh! Pero, ¿habéis visto las habitaciones? - dijo Willy desde el otro punto del cuarto, dentro de una de las dos alcobas que había en la suite.

- ¿Y los baños? - preguntó Vegetta desde el baño de la suite contraria a la que estaba Willy -. ¡Que tenemos jacuzzi!

- ¿¡¿¡WHAT!?!? - gritaron los otros tres corriendo a los baños -. ¡¡LOL!!

Estaban emocionadísimos viendo su nueva habitación para las dos siguientes noches. Tenían hasta un piano eléctrico donde hicieron el parguela un buen rato. Se hicieron muchas fotos subieron algunas a Instagram y a Twitter. Metieron sus maletas y mochilas en las habitaciones, Willy con Frank y Abel con Vegetta, y bajaron a ver el resto del hotel. El “Venetian” era precioso, quizá el más bonito de la ciudad. Estaba recreado el atardecer de Venecia constantemente dentro del hall, con canales de agua y un cielo artificial que hacía que el momento más bonito de la ciudad italiana pareciese real en aquel edificio hora tras hora.

Pasearon sobre los canales por los bonitos puentes de mármol y recorrieron las tiendas, comprando regalos para familiares y amigos. Después salieron del hotel y fueron a un restaurante que habían visto al llegar que tenía muy buena pinta. Era enorme, con grandes columnas y varias plantas. Dependiendo de la planta a la que pasaras, la comida era de diferente tipo. Ellos pasaron a la de comida española, ya que les llamaba la atención ver cómo hacían la comida de su tierra en América. Pidieron cada uno un plato y así los podían compartir después. Se sorprendieron gratamente de lo bueno que estaba todo; no podía compararse a cómo lo hacían en España pero se le parecía.

Después de hincharse a comer y sobre todo a postres, se pusieron a pensar cuál sería su siguiente paso.

- ¿Queréis que vayamos al casino del hotel? - propuso Abel -. No somos millonarios para gastarnos miles de dólares en la ruleta, pero ya que estamos en Las Vegas aprovechamos y aunque sea invertimos un dinerillo y a ver si recuperamos.

- Por mí bien - respondió Vegetta -. Creo que ninguno sufrimos de ludopatía y podremos jugar con precaución. Es más, a Willy le fue bien la última vez.

Todos miraron a Willy con cara de pillos y él se puso un poco rojo, ya sabía qué le iban a decir.

- Ah, sí, la noche de la famosa foto por la que todas las tías (y varios tíos también) querían follarte, ¿no? - le dijo Frank con su típica voz de acusación sexual.

- ¡¿Qué dices?! - replicó él, avergonzado -. Esa fue la película que os montasteis vosotros, chaval, que sois idiotas.

- Anda, anda, si te petaron Twitter e Instagram de frases tipo “quién fuera esa ficha”, “muérdeme a mí en lugar de a la ficha”, “qué follable estás mordiendo esa ficha”, y la ficha, la ficha, la ficha - dijo Abel, recalcando mucho la palabra “ficha”.

- Espero que hayas invertido bien los mil dólares que iban en esa ficha, porque son muy adorados - añadió Vegetta.

- Madre mía, ¡¿queréis dejar de decir “ficha”? Si es que sois tontos, colega… - resopló Willy cada vez más rojo.

- ¡Willy follable! ¡Willy follable! ¡Willy follable! - canturrearon a coro sus amigos mientras salían a la calle.

El moreno esperaba que nadie de su alrededor fuera de habla hispana y ninguno supiera lo que estaban cantando los locos de sus compañeros de viaje.

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Llegaron al casino del hotel y fliparon con lo que estaban viendo. Según se acercaron a las puertas principales, estas se abrieron automáticamente, dejándoles ver un hall con una enorme cúpula de cuyo centro colgaba una lámpara de araña de estilo retro con lágrimas de cristal. El hall se abría en tres estancias: salas de póker, salas de juegos de azar y salas de máquinas. Se pusieron de acuerdo para ver dónde iban primero y empezó la noche de juegos y apuestas. A las 7:00 de la mañana se miraron el reloj y decidieron que si al día siguiente querían estar frescos para hacer lo que tenían pensado por la tarde, necesitarían dormir algo esa mañana, así que, habiendo ganado todos esa noche, cambiaron sus fichas por el dinero correspondiente cada uno y se fueron felices y contentos a dormir, no sin antes hacer el idiota con el piano de la habitación un rato.

Se hizo de día y se fueron despertando progresivamente. Los primeros fueron Vegetta y Willy. Llevaban tanto tiempo viviendo juntos que sus horarios se habían sincronizado; daba igual a la hora que se acostasen, siempre se despertaban como mucho con diez minutos de diferencia. Ambos salieron de sus respectivas camas intentando no despertar a sus compañeros y se metieron a ducharse. Salieron y cogieron ropa interior limpia, un vaquero Willy y un pantalón negro Vegetta y ambos se quedaron sin camiseta, ya que tenían el pelo mojado y si se las ponían se las iban a mojar. Salieron ambos de la habitación secándose el pelo con la toalla.

Se encontraron en el salón, los dos con la misma expresión de sorpresa y vergüenza a la vez, con el pelo alborotado, descalzos y con el torso desnudo. No pudieron evitar quedarse paralizados y mirarse de arriba a abajo. Llevaban casi un año viviendo juntos, se habían visto de esa guisa muchas veces, aunque menos de las que les hubiese gustado, pero seguían provocándose ese micro-infarto cuando se veían así.

- Eh… Buenos días, Willy - dijo Vegetta, nervioso.

- Bu-Buenos días, Vegetta - respondió Willy poniéndose rojo.

Se miraron y se sonrieron, de esa manera en la que sólo ellos lo hacían, dulce pero intensa a la vez, con tantas cosas guardadas de las que habían hablado a trozos, pero de las que nunca habían sacado nada definitivo. Ambos sabían que pasaba algo, que no era normal los nervios que se provocaban ni lo que se ponían el uno al otro. Hacía tiempo que aceptaron lo que sentían, pero les daba pánico decirlo en voz alta por si esa magia que había entre ellos se rompía al empezar una relación.

Se movieron lentamente sin dejar de sonreírse avergonzados, sin ganas realmente de dejar de tenerse delante. Vegetta fue hacia la ventana enorme que había detrás del piano para mirar las vistas que eran espectaculares, y Willy se dirigió hacia el recibidor donde había una mesita con un dispensador de agua mineral fresquita. En ese momento salió Frank de la habitación, frotándose los ojos aún hinchados por el sueño.

- ¡Qué pasa, parguelitas! ¿No sabéis lo que es una camiseta? - les dijo, mirándoles con cara extraña.

- Tío, que nos gusta exhibirnos ante los mortales que no tenéis estos cuerpazos - bromea Vegetta, giñándole un ojo a Willy cuando Frank se da la vuelta resoplando y negando con la cabeza, lo que provoca que a este casi se le salga el corazón por la boca.

En ese momento salió de su habitación Abel, desperezándose y rascándose la nariz.

- ¡A los buenos días, chavales! - dijo alegremente aún con sueño -. Soy el último, parece.

- La edad, Abel, que no perdona - dijo Willy, riéndose.

Abel le miró con cara de mala leche fingida y los cuatro rieron después.

- Oye, ¿qué pasa, que es el día de exhibirse o qué? - cae de repente Abel mirando a Vegetta y Willy.

- Pero, ¿qué problema tenéis vosotros dos con el exhibicionismo? - resopla Vegetta, bromeando -. Si estáis disfrutando de nuestros cuerpos serranos, golosones.

Y así, entre risas, bromas y golpecitos amistosos entre los cuatro, decidieron ir a comer a uno de los restaurantes de la calle contraria, donde el hotel “New York, New York”, ya que querían montarse en su montaña rusa privada. Se volvieron a hinchar a comer y después, sabiendo que era una mala idea, compraron los tickets para la montaña rusa. Subieron Abel con Frank y Willy con Vegetta. Les ajustaron las seguridades y los cinturones. Tenían muy poco espacio entre ambos, y al agarrarse a los hierros que hacían de sujeciones de los asientos, sus manos rozaron. Se miraron algo avergonzados, como siempre que se tocaban sin querer, pero ambos tuvieron la misma idea; ya no les hacía falta hablarse para pensar igual. Se sonrieron y se sujetaron al asiento del contrario, haciendo que sus brazos se cruzasen.

Empezó la atracción, rieron, gritaron y se despeinaron mucho. Cuando bajaron estaban algo mareados y pensaban que vomitarían, pero consiguieron controlarlo. Pasearon por la ciudad hasta que llegó la hora de una de las actividades que tenían programadas, tiro al blanco con armas de fuego. Cuando llegaron al recinto donde se desarrollaría la actividad, les vistieron con cubrepechos para el que quiso, y gafas y cascos obligatorios. Primero disparaba Frank, luego Abel, después Vegetta y por último Willy. Se miraban y se reían de los movimientos que hacían los otros con el retroceso de las diferentes armas. Cada vez que Willy tiraba, Vegetta no podía parar de mirarle. Le encantaba su perfil, cómo se le tensaba la espalda cuando hacía fuerza para que el retroceso no lo lanzase hacia atrás, lo bien que le quedaban esos vaqueros, marcándole las caderas, y lo que no era las caderas… Aunque Willy no se quedaba atrás en mirarle cuando apretaba la mandíbula concentrándose en el disparo, cómo ese jersey marcaba sus brazos al forzarlos para sujetar el arma, su culo apretado en esos pantalones negros… En la mente de los dos sólo cabía el pensamiento de lo sexy que estaba el otro en plan Call of Duty, y lo peor de todo es que se lo veían el uno al otro en la mirada cuando estas se cruzaban.

Willy se estaba empezando a sentir demasiado alterado por la situación, sentimiento que Vegetta compartía. La tensión crecía a cada disparo que hacían. Ya no solo había miradas cruzadas, sino también repasos de arriba a abajo con ojos deseosos, sonrisas maliciosas de medio lado y labios mordidos imaginando que era el contrario quien lo hacía. Demasiada tensión en el sitio tan pequeño en el que estaban, con Abel y Fran allí y con la chica que les guiaba en los tiros pendiente de todos sus movimientos para que no hicieran nada que pudiera ponerlos en peligro con las armas.

Por suerte para ellos dos y por desgracia para Frank y Abel que querían seguir tirando, la chica les dijo que ya no podían tirar más, que por favor salieran de la cabina, cosa que ellos agradecieron enormemente, porque no se hacían dueños de lo que pudiese pasar con quince minutos más en aquel sitio tan minúsculo. Devolvieron el material y salieron del recinto, más tranquilos y comentando con sus compañeros lo genial que había sido el sentirse “shooter” por un día.

Volvieron al “Venetian”, hicieron unas cuantas compras más y unas fotos de rigor por los canales y subieron a la habitación a cambiarse de ropa para bajar a cenar. Se vistieron todos con camisa, parecía que se habían puesto de acuerdo. Si los veías venir de frente eran similares a un grupo de amigos guays de las películas americanas, todos iguales y diferentes a la vez. Decidieron cenar en uno de los restaurantes que había dentro del hotel con vistas a los canales artificiales. Era su última noche allí y pensaban aprovecharla probando suerte de nuevo en el casino primero y después tomándose algún que otro cóctel en uno de los pubs.

Así lo hicieron, se fueron a invertir un poco más de dinero en el casino, el cual solo consiguieron recuperar sin incrementarlo demasiado, así que pararon sabiamente y decidieron volver a invertirlo en cócteles chachis y chupitos raros del pub de enfrente. Ninguno bebía demasiado, así que buscarían los que mejor supiesen y los que menos alcohol llevasen; eran de esos grupos de amigos a los que no les hace falta beber para pasárselo mejor que en toda su vida. Consiguieron pillar una mesa con sillones azul cielo al rededor, se acomodaron allí y pasaron la noche contándose anécdotas, recordando cosas que les habían pasado y tonterías de los gameplays. Todo esto pasaba entre los cuatro, porque si nos ponemos a mirar desde el punto de vista de Willy y Vegetta solamente, lo que les pasaba es que volvían a las andadas como esta tarde. Willy miraba a Vegetta sonriendo de medio lado, cosa que le derretía sobremanera, y este, sabiendo perfectamente a lo que jugaba su compañero de piso, decidió contraatacar.

- Oye, qué calor hace aquí ¿no?

- La verdad es que sí, tío - contestó Frank inocentemente.

Vegetta, con la excusa, se desabrochó un botón más de la camisa, abriéndosela un poco. El corazón de Willy quería volver a salirse por su boca. Se dio cuenta de que eso empezaba a ser una guerra, así que se desabrochó lentamente los botones de los puños de su camisa y se entretuvo en remangarse, sin prisa, sabiendo que Vegetta le miraba. Esa fue la dinámica de la noche, entre cóctel y chupito, una provocación más del estos dos. Al final se les hizo tarde, mirando sus relojes a las 6:45, y sabían que al día siguiente tendrían otra vez la ristra de kilómetros de vuelta y trabajo cuando llegasen a sus casas, así que decidieron irse a dormir y ser responsables por una vez; ya habían dado de sí mucho aquella noche.

Al salir del pub, Willy se quedó un poco atrás dándole vueltas a todo lo que acababa de pasar. Se iba a acabar toda esa tensión esa misma noche, se le ocurrió una idea, se armó de valor y cogió a Abel por el hombro para que frenase con él.

- Oye, Abel, puedo confiar en ti plenamente, ¿verdad? -empezó a decirle aún sin creer lo que estaba haciendo . Este asintió con la cabeza efusivamente, intrigado-. No te asustes con lo que te voy a decir, pero ¿me dejarías tu sitio en el cuarto de Vegetta hoy?

Abel abrió los ojos mucho y después frunció el ceño.

- Eh.. Claro, chaval - le dijo, extrañado -. ¿Pasa algo?

- Nada, tío - le dijo Willy intentando quitarle hierro al asunto -. Es que tengo unos asuntos que tratar con él y me gustaría tener un poco de tiempo para hablarlos antes de volver a Los Ángeles.

Abel le miró con cara muy extraña, pero accedió a montar una excusa con Frank disimuladamente para que pudieran estar Vegetta y Willy esa noche (mañana ya) en el mismo cuarto.

Subieron a la suite y se fueron todos a sus habitaciones de manera normal. Vegetta pasó al baño y en ese momento Abel y Willy cambiaron sus cosas de habitaciones. Cuando Vegetta salió del baño y se encontró a Willy mirando por la ventana se extrañó bastante.

- ¿Willy? ¿Qué haces aquí? - le preguntó desde el lado contrario de la habitación.

- Es que Abel y Frank querían dormir juntos para hablar unas cosas o no sé qué - mintió piadosamente el moreno, encogiéndose de hombros -. ¿Te importa?

- No, no… Para nada - respondió Vegetta, nervioso.

Claro que no le importaba. ¿A quién le iba a importar que aquel hombre durmiese en su cama? Los nervios empezaron a reinar en el ambiente. Sacaron de sus maletas sus pantalones y camisetas de pijama improvisados y los dejaron en la cama. Hacían todas las acciones a la vez. Se quitaron los zapatos a la vez e hicieron el movimiento que detonó todo lo siguiente a la vez también. Ambos estaban histéricos pensando que iban a compartir aquella cama, en aquella habitación y con aquella preciosa chimenea encendida toda la noche. Se colocaron los dos delante de la chimenea, pues tenían sus maletas en un diván a los pies de la cama, y sincronizados sin querer, se desabrocharon ambos el siguiente botón de la camisa.

Se miraron, como no habían llegado a mirarse nunca, al menos directamente. Combustión espontánea, eso fue lo que sintieron. Se quedaron paralizados al menos cinco segundos, con los nervios comiéndoles por dentro, sin pestañear siquiera, pensado cómo podían ponerse tanto sin haberse rozado.

- Vegetta…

- Willy…

Se acabó. La cordura se piró de esa habitación en medio segundo. Se acercaron el uno al otro, quedándose a milímetros de distancia. Sus alientos rozaban, sus respiraciones se agitaban. Todavía podían pensar al menos levemente. ¿Qué pasaría después de eso? ¿Seguirían igual? ¿Empeorarían o mejorarían? Sabían que estaban pensado lo mismo. Dejaron de mirarse un segundo las bocas para mirarse a los ojos, y pudieron ver en ellos la misma respuesta: necesidad. En el fondo sabían que aquello no podía ser más que bueno para ellos. ¿Por qué si se necesitaban tanto no iban a poder cortar de raíz esa tensión ahora que tenían oportunidad? Y si no, lo que pasara en Las Vegas, se quedaría en Las Vegas; después de todo ese era el lema de la ciudad.

Ya sin miedo, pero con mucha vergüenza, se acercaron un poco más, sus labios rozaron y todos aquellos meses de necesidad contenida se desataron en un segundo. Con un gruñido  contenido en el fondo de sus gargantas acabaron de romper el milímetro que los separaba. Meses y meses esperando sentir el calor de ese beso y por fin lo tenían. Sus labios se buscaban dulcemente, saboreando cada paso que daban, como si solo tuvieran esa oportunidad de vivir aquel momento. Poco a poco ese beso se fue haciendo más intenso, Willy atrajo a Vegetta hacia su cuerpo y este dio un paso más hacia delante, cogiéndole de debajo de las mandíbulas con ambas manos. Empezaron a caminar hacia un lado de la cama, apagando las lámparas antes de caer sobre esta, dejando solo la luz que desprendía el fuego de la chimenea encendida tras la mampara. Vegetta calló primero a la cama, escurriéndose hacia atrás y sentándose con la espalda apoyada en el cabecero acolchado, haciendo a Willy quedar sentado sobre él con las piernas dobladas hacia atrás.

Vegetta hizo que su lengua rozara la de Willy, haciendo que este soltara un gemido ahogado. Aquello era mil veces mejor de lo que lo habían imaginado. Abrieron los ojos, se miraron y sonrieron cómplices, sin temer ya a nada. El beso continuó, cada vez más intenso, con cada uno mordiendo el labio inferior del otro a placer. Willy puso las manos en el siguiente botón abrochado de la camisa de Vegetta, necesitaba verle como esa mañana. Se dispuso a desabrocharle dicho botón, pero Vegetta sujetó sus manos.

- Tira fuerte - susurró pegado a sus labios.

Willy sonrió e hizo caso. Tiró de ambos lados del centro de la camisa, haciendo saltar todos los botones por la habitación, lo que provocó que Vegetta soltase un nuevo gruñido ahogado. Ya se encargarían de recogerlos mañana, o no. El moreno no pude resistirse y se quedó mirando el cuerpo de Vegetta, pasando las yemas de sus dedos por su pecho, llegando a esos abdominales trabajados en el gimnasio día a día. Tantas y tantas veces que había soñado con tocarle… Vegetta quería disfrutar del mismo privilegio, pero antes se acercó al cuello de Willy y empezó a pasar sus labios por él, sin llegar a besarle, solo haciendo que notase su aliento. Willy se derretía a cada centímetro que Vegetta bajaba y no podía contener algún que otro suspiro. Vegetta puso las manos sobre los botones de su camisa, tirando suavemente hacia los lados a modo de pregunta.

- Hazlo - le susurró Willy al oído, mordiéndole suavemente después.

Ahora era Vegetta el que sonreía y tiraba fuerte de la camisa de Willy, haciendo que sus botones grises volaran junto a los de antes por la moqueta. El castaño comenzó a besar el pecho de su compañero, mordiendo en algunas zonas y acariciando su espalda debajo de la camisa abierta. Willy besaba el cuello de Vegetta, mordiendo a veces haciendo que él gimiera bajito. Abel y Frank podrían escucharles si gritaban, así que se contenían bastante. Después de unos minutos de intensos besos y caricias correspondidas, Vegetta hizo que Willy callera sobre la cama, poniéndose él ahora encima. Volvió a besarle el cuello, pero esa vez fue bajando por su pecho y su abdomen, ese abdomen fibrado que tanto le gustaba. No se detuvo ahí, sino que bajó sus manos a su cinturón, desabrochándolo junto con el botón y la cremallera del vaquero. Fue hacia sus caderas y tiró suavemente del pantalón hacia abajo, a lo que Willy le ayudó elevándose. Cuando Vegetta se lo hubo quitado por completo, aprovechó para hacer que fuese ahora él el que cayera de espaldas a la cama, poniéndose encima y bajando directamente para llenarle de besos la parte baja del abdomen, lo que provocó que Vegetta aspirase fuertemente entre los dientes, intentando no gemir. Desabrochó su cinturón y su pantalón y se lo quitó de un movimiento rápido. Ahora estaban en igualdad de condiciones. La poca ropa que les quedaba ya les estaba sobrando también, querían sentirse de todas las maneras posibles. La cosa empezaba a ir más rápido y la ropa interior de ambos voló sin saber ni como. Sus erecciones rozaban, lo que hacía que ambos quisieran más y más y no pudieran evitar gemir uno en el cuello del otro para que no les escuchasen en la habitación de al lado. Willy se acercó al oído de Vegetta, mordiéndolo y lamiéndolo suavemente.

- Dime cómo lo quieres - le susurró entre mordiscos, bajando la mano hasta su miembro, volviendo a provocar la sorpresa de Vegetta ante esa frase.

- Despacio… - dijo como pudo entre gemidos.

Willy obedeció y empezó a subir y a bajar lentamente. En ese punto, Vegetta  ya no podía pensar demasiado.

- Un poco más - volvió a guiarle, aspirando entrecortadamente, a lo que Willy incrementó el ritmo, haciendo que el castaño no pudiese casi controlar los gemidos.

- Sabes que esto no acaba aquí, ¿verdad? - dijo Willy con una media sonrisa que Vegetta no pudo ver.

Este último sabía muy bien lo que quería decir el moreno, así que se giró, sufriendo por dentro por tener que detener a Willy, y se puso encima, siendo él ahora quien llevaba el ritmo de la situación.

- Creo que te toca hablarme tú a mí, compañero - le dijo, sonriendo maliciosamente.

- Sorpréndeme - respondió Willy levantando una ceja.

Vegetta no se iba a quedar atrás con respecto a esa palabra, así que pasó al siguiente nivel, bajando directamente a pasar su lengua por el hueso de la cadera de Willy, cosa que este no esperaba, lo que provocó que gimiese más alto de la cuenta.

- Ssssshhh, calla pringao’, que te van a escuchar - susurró Vegetta mirándole desde abajo -. Me parece que hoy vas a ser mi ficha.

Willy pensó que explotaría cuando este pasó sus labios despacio desde la base de su miembro hasta la punta, metiéndoselo luego directamente en la boca. Subía y bajaba lentamente, para después aumentar el ritmo y volver a ralentizarlo, haciendo sufrir al moreno.

- Vegetta… Para… Para o no voy a poder aguantar… - le avisó entrecortadamente, a lo que este respondió haciendo que se girase y quedase boca abajo.

- Willy… - dijo, dándose cuenta de que quizás él no quería - no quiero obligarte a nada tampoco…

- Calla, pringao’ - le dijo él, tranquilo -. Solo te digo que esperes revancha, porque la tendrás.

A Vegetta no le iba a importar en absoluto esa revancha. Así que acercó su mano al trasero de Willy, delicadamente, sabiendo que aquello no era algo fácil. Empezó con uno de sus dedos, despacio. Después otro, y un tercero cuando notó que Willy se relajaba un poco. Estimuló toda la zona para al menos acostumbrarle un poco a la sensación y después, cuando él le avisó, puso la punta de su miembro donde habían estado sus dedos y empujó lentamente, entrando un poquito más cada vez que Willy se lo permitía; lo último que quería era hacerle daño. Llegó un momento en el que entró completamente, parándose y esperando la reacción de su compañero. Este empezó a mover un poco sus caderas en señal de que podía empezar a moverse él también, cosa que hizo, despacio de nuevo, disfrutando ahora él también de la sensación de estrechez completamente nueva. Después de unos segundo, Willy comenzó a moverse más rápido y a reprimir muchos más gemidos en la almohada, haciendo que Vegetta no pudiese aguantar mucho más.

- Willy, me corro… - dijo con los dientes apretados.

- Sigue - fue lo único que salió de la boca de su compañero, para después gritar fuertemente en la almohada a la vez que él lo hacía apretando la cara en su espalda para no gritar.

- Joder… - dijo cayéndose al lado de Willy, exhausto.

El moreno empezó a respirar poco a poco más despacio, y cuando se encontró con fuerzas de nuevo, hizo girar a Vegetta y se sentó sobre su trasero, acariciándolo y subiendo hacia su espalda con la otra mano.

- Ahora te toca a ti pagármelas, pringao’ - le susurró con los labios pegados a su nuca.

- Supérame - le retó el castaño, lo que le bastó para sonreír y empezar a seguir el mismo procedimiento que había funcionado con él: primero un dedo, delicadamente, después otro, esperando una respuesta, y después un tercero para dilatar un poco más la zona y no provocar daño que no correspondía. Cuando Vegetta solo gemía de placer, Willy colocó su miembro en la entrada y empujó un poco. Vegetta se contrajo y él paró. Siguió el mismo movimiento una y otra vez hasta entrar por completo. Veía la expresión de dolor en la cara de su compañero, así que se agachó y le besó el cuello desde atrás, relajándole. Vegetta le indicó que podía moverse y así lo hizo, haciendo que fuese ahora el castaño el que pidiera más y más con la cara enterrada en la almohada. Willy hizo que se levantara un poco, hincando las rodillas, y con una mano empezó a masturbarle al ritmo que él entraba y salía, como si estuviese volviendo a hacerlo él también. Vegetta creía que moría, jamás había sentido eso que sentía ahora con una mujer. Sabía que esto solo quería sentirlo con Willy, pensamiento que este compartía totalmente. Después de varios minutos, Willy empezó a incrementar tanto el ritmo de las embestidas como el de su mano, haciendo que ambos pudiesen llegar a la vez, gritando nuevamente más de lo normal aún intentando taparlo entre las sábanas y sus cuerpos.

Cayeron rendidos el uno al lado del otro, Vegetta boca abajo, Willy boca arriba. Acompasaron sus respiraciones e intentaron calmarse. Una vez lo consiguieron se miraron, sin tener que decir nada. Los ojos les brillaban. Ninguno quería que aquello se quedase en Las Vegas, quería poder volver a repetirlo una y mil veces en su casa de Los Ángeles, poder dormir juntos, poder pasear de la mano, contar meses, celebrar aniversarios con cenas en lugares románticos como la gente se pensaba que hacían ya. Se sentían vivos el uno con el otro, y aunque sabían que tendrían que esconderlo a sus seguidores y quizá a su familia y amigos por ahora, para ellos nunca más sería un secreto. Se deseaban, querían estar juntos y pensaban hacerlo cada día a partir de ese, sin tapujos estando solos, con cautela cuando tuviesen compañía, pero juntos, siempre juntos.

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Lo dicho, muchas gracias y de verdad que sois amorzaco del bueno, bueno :)

Nos vemos pronto con capítulos del fic. Y como siempre: Wigetta z4.

Wigetta en 2015

Un Anon me pidió que le resumiera todo lo que pasó con wigetta en el año pasado, ya que no había estado muy pendiente de wigetta, así que como no podía responderle por un exceso de fotos decidí hacerlo como un post.

Cabe destacar que soy una asco para resumir cosas, y más un año de wigetta.


Libros:

Comienzo de año: Anuncio del primer libro de wigetta (nuestra pesadilla ahre si), del cual había rumores desde el 2014. Fue anunciado el 17 de enero:

Con el anuncio vino el directo (donde lo anunciaron) y hablaron de la trama, como iba a ser la publicación y varios. Fue la primera vez en la que Vegetta aludió el tema de wigetta es real con el libro:


Luego de esto hubo dos directos más, hablando también del libro, proyectos varios, karmarun y otros temas. (Los directos x y x).

Wigetta: un viaje mágico sale a la venta en diferentes países el 17.03.15

El 6 de Agosto anuncian la salida de la segunda parte, Wigetta y el báculo dorado:

Y en diciembre del 2015 se filtra que van a hacer un tercero (Vegetta indirectamente lo confirmó hace unos días):

Hicieron firmas en Marzo, en Madrid, (del primer libro) y salieron en algunos artículos en revistas de ellos dos, youtube y su trabajo:

Y también, en Diciembre, hicieron firmas en Barcelona (del segundo libro).


Viajes:

Además están los “viajes” que hicieron, como el viaje a Las Vegas (Con Luzu, Abeel y Frank) y el E3, en junio:

Y el posterior viaje a Las Vegas, con Luzu y Lana, aquí lo tengo mejor explicado y lo que sucedió allí: x

Otro, es el que hizo Samuel cuando volvió a España para el casamiento de un familiar, en Agosto, donde tuvimos un poco de wigetta con un Willy celoso (Además de Samuel en traje dsjafhljdskfhds):

El Club Media Fest en Octubre, en Chile y Argentina:

Y por último, también hubo varios viajes que hicieron los dos juntos a Barcelona por la animación de Willy y para ver la casa. (No tengo fotos, lo siento)


Mudanzas:

También cabe recordar que el 2015 fue un año de inestabilidad con wigetta, básicamente por los continuos viajes que hacía Samuel a España por proyectos y para ver a la familia, Willy se quedaba en L.A., Samuel vivía por temporadas del otro lado del océano, y muchas cosas más.

También los continuos viajes que hacían, juntos o separados, eventos, Willy en Miami, Samuel iba a Londres, a París si mal no recuerdo, (No se si París fue antes o después lo siento), además firmas de los libros en Madrid y demás cosas.

Entonces, cuando quisimos acordar, Samuel ya no estaba en L.A. con Willy viviendo; y el 26.08 (oficialmente) ya dejaron de vivir juntos, Willy estuvo un tiempo con Carlos Audaz, hasta que se volvió a España.

Durante parte del año Samuel estuvo buscando una nueva casa, y mudarse del departamento de sus padres; pero en un momento dejó en paro esto por un “cambio de planes”, que justo concordaba con la vuelta de Willy a España. Obviamente los rumores de que se volvían a mudar juntos no faltaron.

Hasta que el 20 de Noviembre, anunciaron que volvían a vivir juntos en Enero; y unos meses después, acá estamos, ellos viviendo juntitos en Barcelona y las shippers contentas ahre


AM4:

Con respecto a Apocalipsis Minecraft 4, bueno, comenzó el 1 de Mayo, y como en toda serie de ellos, hay wigetta a montones.

El 19.07.15 Vegetta le propone matrimonio a Willy y él pasa totalmente de Samuel #decepción (El capítulo se llamaba “QUIERES CASARTE CONMIGO?”)  

Principalmente en el capítulo 94, “El Sueño más bonito”. Recomiendo que lo veas, minuto 17 o por ahí. (03 de Agosto):

“A veces, cuando me siento solo, pienso que la vida tiene varios sentidos, que hay distintos universos… y que nos queremos-Vegetta

Y si quieres más momentos wigetta de am4, te recomiendo que te pases por ese blog, que tiene todo super ordenadito por capítulo y tal, es una pasada: wigettaz4-es-real

Y el 2 de Septiembre, termina la temporada con Willy tirandole unos anillos de compromiso/casamiento a Samuel, y con otro “continuará…”

Varios:

Willy mencionó públicamente por primera vez la palabra “wigetta” en un tweet:

Willy usa esta miniatura en un video de Build Battle el 04.12.15

Se supo que ambos tienen el mismo lugar favorito en el Pier de Santa Mónica, y que también que ambos comparten pulseras que, para Vegetta, es el objeto más preciado que tiene hasta el momento:

El segundo “cenando con…”


Te juro Anon que esto fue lo principal y de lo que más me acuerdo que pasó el año pasado, si alguien quiere aportar algo, no dude en hacerlo!

Lamento haber tardado como una hora y tanto en responderte, estaba viendo fechas y las fotos y hdgkasfds se me hizo un lío tremendo. También existen tweets, videos de eventos, vlogs de otros youtubers y videos de fans mismos que no pude encontrar o no me acuerdo, pero no hubo cosas muy relevantes más que ellos siendo tiernos y shippeables el uno con el otro.

Espero que este “””resumen””” te sirva de algo, cielo.

Ningún gif de los usados son mios, créditos a los respactivos creadores de sus marcas de agua

EL TIEMPO NO PARA- ONE SHOT- WIGETTA

Poco a poco las cosas se van perdiendo, como el tiempo.  Los días pasan, las horas , los meses, pero cuando llegas a un punto de notar que todo termina, que se acerca el final de la meta, es cuando te das cuenta todo lo recorrido y lo difícil que fue en ese entonces cada cosa para llegar a donde estas parado. Por lo menos eso sentía Samuel, quien mientras guardaba sus cosas poco a poco recordaba cada cosa desde su paso este pequeño apartamento que compartía con su compañero, su amigo y en algunos casos su casi familia, Guillermo.

Después de tanto tiempo al parecer había llegado la hora que nunca pensó vivir, el momento de volver a Madrid para vivir su vida lejos de Guillermo estaba a nada menos que unas horas de ser casi un hecho, podía ya verlo, imaginarlo también. Bastaba con observar la pila de cajas empacadas para darse cuenta de que ya no quedaba nada, solo el computador y la cama eran las únicas cosas que habían en ese cuarto que expresaban que aun el vivía aquí; aunque no faltaría mucho para que solo quedara la cama nada mas.

-Joder, que toca narices es esto-Se dijo a si mismo mientras daba pelea con acomodar bien cada objeto en aquellos boxs de envió-

El cerrar cajas tras cajas era una de las que menos le alegraban de la mudanza, no más de hace un año que estaba haciendo esto en Madrid y ahora le tocaba de nuevo volver a la misma cuestión. Peor aun estando solo, por que cada vez que iba en busca de ayuda a aquel cuarto vecino, este solo lo evitaba o pasaba monumentalmente de el con excusas tontas, como la de hoy, que por ejemplo había sido la idea repentina de grabar en lo de Luzu, cosa que hasta parecía ser impostergable, ya que aunque Samuel insistió en que era su ultimo día, este pareció no importarle e incluso el menor  lo hacia sentir mal con sus quejas de ¨Si el canal se queda sin contenido será por tu culpa¨, ¨Que tu te vayas no quiere decir que deba dejar de grabar¨; y aunque prácticamente tenia razón, tampoco sentía que mereciera ser tratado tan borde. No por lo menos cuando se suponía que no volverían a verse hasta quien sabia cuanto tiempo.

- Creo que hasta lo hace a posta ¿Por qué no posponer todo por hoy? Y después dice que el maniático soy yo.

Era inevitable ya para Samuel no plantearse eso cada vez mas, después de todo las pruebas no daban otra resolución y a ciencia cierta no era tan descabellada la idea de que por ahí Willy estaba evitándole para ahorrarse el tener que trabajar. ¡Pero venga! Tampoco es que obligaría a su compañero a hacerlo, en el fondo esta solo era una idea para pasar un poco de tiempo juntos, fuera de todo el tema de Youtube y las demás inquietudes.

Incluso quizás siendo un idea tonta, podrían sacar cosas buenas. Entre tantas cajas  que ordenar alguna que otra conversación podría surgir y aunque fuere de manera banal seria divertido reír juntos un poco mas, disfrutar del tiempo que les quedaba viviendo bajo el mismo techo ¿Estaba mal pedir un poco mas de atención solo por hoy? Entendía la idea del trabajo, después de todo el era Youtuber también, pero así como para no tener NADA de tiempo, eso era imposible y creo que hasta Guillermo podría saber eso.

Aunque de todas maneras ya no quedaba de otra a estas alturas, no cuando se trataba del cabezón de su amigo y sus actitudes tan negativas de los últimos días. Inclusive aun recodaba la conversación que había tenido en la sala en la mañana, cuando ambos desayunaban y el menor aun no escapaba, a Samuel se lo ocurrió que era buena hora de comentarle de una idea que venia rondándole.

-Madre miaaaa, adivina. Se me acaba de ocurrir una gran idea para grabar, tío. –Dijo con todo el entusiasmos en su voz, típico de el. En lo que por el otro lado, una seria mirada se posaba sobre el, y en silencio esperaba a ver que tanto quería comentar el otro.- ¿Qué tal si hacemos un video nosotros dos? Digo, para despedir esta etapa de vivir juntos

-¿Y piensas que me prestare para eso, Vegetta? – Fue la contestación mas borde que pudo recibir, pero viniendo de Willy el siempre estaba acostumbrado-

-Anda, no seas amargo, chaval. Tampoco es que andaremos diciéndonos palabras cutres de despedida, no quiero que los fans anden diciendo que no hablaremos más o alguna de esas  cosas. Solo quiero una última toma en toda la casa y de nosotros despidiéndonos  mientras que salgo de la casa; ya sabes, como una toma final.

Esas palabras parecieron inesperadas para el menor, ya que por lo que podía fijarse su compañero, este había cambiado totalmente su semblante serio a uno un poco mas perturbado… quizás dolido, aunque Samuel no podía asegurarlo.

-¿Willy?  - De repente Guillermo se puso de pie de un sopetón, causando una fuerte sorpresa en el ambiente tan tranquilo, donde seguido de ello se dispuso a pasar totalmente de su compañero y comenzar a caminar hacia el pasillo- ¡Willy! ¡Tio! – Le grito, mas este ni se digno a voltearse, ni dirigir una sola palabra; solo camino hasta su cuarto donde se encerró y el ruido del azote de la puerta fue lo único que Samuel recibió por respuesta.

-Madre mía, y yo que quería un último video.

Últimamente Willy se había convertido en un libro difícil de leer para el, con todos esos cambios de humor hasta creía que ya no era el mismo niño que una vez conoció y que entre bromas lograba quitarle sus malos ratos; ahora hasta haciendo ello este parecía cabrearse con el  ¿Y por que? Ni siquiera una explicación tenía Samuel para ello, aunque le encantaría encontrarla.

Aunque lo que le faltaba ahora era tiempo,  ya no tenia el suficiente como para dedicarse a ser detective e ir por ahí detrás de su amigo, no por el momento. El  tiempo estaba corriendo para Samuel y si no se apuraba en terminar todo pronto no podría organizarse bien con la maleta de su ropa, ni con todos los videos que tenia que dejar preparados para su viaje. Aun con su amargo sabor, debía cumplir el también con sus deberes.

Entre el rejunte de cosas, era nostálgico el encontrarse con boletos de avión de viajes pasados, el viaje a Atlanta, a las Vegas, otros recibos de hoteles en los que había parado por eventos, cada uno de esos papeles estaba guardado en uno de sus cajones, quien sabe si acumulados sin querer, pero ahora al estar mirándolos y leer cada parada que había tenido desde que llego a los Ángeles le hacia poner severamente nostálgico Después de todo ¿Quién diría que años atrás el no pretendía salir de su país, no? Desde que empezó a vivir con Willy las cosas para el habían cambiado de  la noche a la mañana, su vida incluso se había vuelto mucho mas entretenida, porque pese a estar plagados de trabajo y verse mas por Skype que por persona, podían a veces tomarse esos viajes o tiempos para salir al cine, comer o pasear, que incluso eran mas frecuentes que en sus días viviendo cada quien con sus padres. Ambos habían mejorado inclusive su amistad, la comunicación era de mucha mas confianza que en el pasado y por eso a veces muchos confundían sus intenciones con unas mas amorosas, que si bien no eran una molestia para el , quizás para Guillermo si lo eran.  Después de todo Samuel entendía que no era fácil el vivir con un tío con el que por lo general te emparejan o hasta inclusive creaban historias de ello; pero siendo un taboo típico, tampoco había porque hacer tanto revuelo con ello ¿Qué había de malo en dejar que las personas usaran su imaginación? De todas maneras ellos sabían lo que era a estas alturas, y después de esta etapa volverían a ser amigos a distancia. Ahora vivirían sin esa incomodidad que a veces surgía luego de los directos en la habitación de cada uno, en donde siempre había alguna pregunta relacionada con su relación; como también sobre el famoso nombre de su ¨emparejamiento¨

-Wigetta… ¿Qué será ahora de eso? ¿Me pregunto que será de los fans con esta noticia? ¿Irán a pensar que peleamos?

Eso era una de las ultimas cosas que el quería. No deseaba que el menor tuviera que cargar con todas las preguntas de acoso por su partida, tampoco quería que le echara la culpa o que dijeran que ellos ya no se llevaban bien,  porque eso estaba muy lejos de ser cierto. Apenas la idea de irse había pasado por su cabeza este año y cuando lo comento con su querido compañero de piso, este dio su visto bueno. Fue ahí donde no hubo mas dudas de que fuera el siguiente paso; el irse.

-Aunque jamás pensé que se pasaría tan rápido.- Mientras que dejaba las cajas ya preparadas, no podía evitar lamentarse un poco por no haber pasado más momentos inolvidables en este lugar.-

Quizás hasta era triste el pensar que entre estas cuatro paredes, que eran su habitación, el había desperdiciado mas tiempo que pasándolo junto a Willy; quien prácticamente estaba a un pasillo de distancia y de su alcance. De solo imaginar que esa distancia de centímetros se haría kilómetros pronto, un escalofrió le recorría el cuerpo.  Era difícil el dejarlo, pero como siempre decían, a veces es muy tarde cuando nos damos cuenta de las cosas, y si bien no queda más que lamentarse, también debemos intentar afrontarlas con una buena cara. O por lo menos eso era lo que Samuel estaba intentando arduamente esta semana.

Sonreír y crear buenos momentos, recordar para siempre lo bonito de la experiencia y que decir, también llevar en su memoria lo que había sido la convivencia, conocer más el uno de los otro; todos esos pequeños detalles que habían hecho de Guillermo un gran compañero, no solo de serie.

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-¡Por fin, macho! Ya estaba por llamar a la guardia nacional ¿Sabias?

-Ya chaval, tampoco es que me haya muerto o algo ¿No ves?–Comentaba Guillermo, quien con la mitad de su conciencia en pie llegaba por fin a su casa después de haber pasado prácticamente todo un día entero fuera- Estoy bien, además ¿Qué haces despierto? ¿No sabes que tienes que viajar mañana a las 12?

-¿Estas ebrio? –Y dando en el blanco, Willy se vio incapaz de negarle eso. Después de todo bastaba con mirarlo, ahí apoyado contra la puerta y suspirando con pesadez, para notar a ciencia cierta todo el grado de alcohol que tenia encima en este momento. Y eso sin contar el olor que Samuel percibió al acercarse- Joder, ustedes con Luzu son un caso tío ¿Qué necesidad de beber un lunes?

-¡Ya, Samuel! -Se quejo el menor de ambos, mientras que de manera torpe intentaba sacarse su chaqueta y arrojarla con torpeza hacia el sillón; aunque por el grado de alcohol ya había olvidado hasta la distancia de este. Prácticamente una sala entera.-¡Pareces mi padre, chaval!

-Pues si lo fuera ya te estaría dando leches para que reaccionaras

-¿Darme a leches? – La sensación  del doble sentido era inevitable. Incluso Samuel al escuchar le pregunta le había parecido ello, de todos modos sabia que era una típica broma de borrachos y por eso tampoco es que le había dado tanta trascendencia-

-Ya ¿Y ahora estas chistoso? – Excuso, acercándose para tomarle de brazo y colocarlo alrededor de su cuello, para que así parte del costado del menor se pudiera apoyar contra el- Anda, ven, tienes que darte una ducha  y quitarte ese alcohol de encima.

Era la primera vez que el menor había salido a beber y sin Vegetta, cosa que hasta el susodicho le sorprendía. El mayor sabía bien que este era malo para la bebida, pero jamás pensó que tanto. Mirarlo ahora, donde prácticamente no podía ni pararse, le parecía inclusive un sueño extraño, porque ni siquiera le encontraba la lógica y ni la razón para estar en este estado ¿Acaso ahora justo cuando el se iba el estaría de fiesta? ¿Seria así de ahora en mas?

Aunque fueran dudas absurdas, Samuel no podía evitar preocuparse por el menor y su futuro aquí solo.

-Espero que cuando ya no este aquí te controles mas- Le regaño, a lo que Guillermo no respondió.  Solo caminaba y miraba de manera recelosa a su compañero, intentando quizás contestarse ciertas dudas que su mente estaba teniendo mientras le escuchaba hablar- No quiero enterarme que te volviste un fiestero y alcohólico, chaval

-¿Y que si lo hago? ¿Y que si de ahora en mas me pongo a beber? – La voz de Guillermo había sonado desafiante; como si quisiera imponerse aun en su posición donde prácticamente era arrastrado por el pasillo.- No estarás para detenerme

-¿Me estas desafiando?

-¿Tu que crees?

-Creo que va siendo hora de que te metas a bañar y dejes de hablar tonterías –Fue lo único que dijo al estar ambos frente al baño por fin, donde pretendió soltarle, pero Guillermo termino sorprendiéndolo con un fuerte impacto contra la pared, que prácticamente fue producido por su espalda al dar de lleno contra la puerta mientras que era arrinconado. -¿¡Qué haces, tío!? Quita de aquí, Willy- Pero el peso del menor era tanto, que sentía como este se apegaba más contra su pecho y con ello su espalda de igual manera hacia lo mismo con la madera- ¿Quieres morir? ¡Te dije que te quites!

-No te vayas…- Esas palabras paralizaron todos los sentidos de Samuel, inclusive borrando su enojo. Estaba perplejo, observando a su amigo quien cada vez parecía estar mas cerca de su rostro- No quiero que te vayas…

-Chaval, sabes que nos veremos por skype. No es la gran cosa, no es como si no nos volvieras a hablar o algo- Se excuso, haciendo que el menor simplemente suspirara por lo tonto que podía ser el otro a veces ¿Acaso a Samuel le resultaba muy difícil el leer entre líneas o es que enserio había nacido tan tonto?-

-Te quiero aquí…conmigo –Ese pedido había sonado lamentable. El alcohol y la tristeza estaban apoderándose de la voz de Guillermo, que cada vez miraba a su amigo con mas suplica.-  ¿No podrías simplemente cancelar tu vuelo?

- ¿Y porque tendría que hacerlo? Ya no eres un crio, te puedes cuidar solo aquí– Le reprocho Samuel, como quien dice, de padre a hijo. El regañar a su pequeño amigo por sus pedidos infantiles o caprichos ya era un hobby, incluso lo iba a extrañar luego de que la convivencia terminara- Pensé que estabas muy bien sin mi ¿No lo recuerdas? Tu mismo me dijiste eso el día que comente lo de mudarme.

-Mentí…Te mentí, Vegetta

-¿A que te refieres?

-No puedo vivir sin ti…

Y esa era toda la verdad. Guillermo si lo necesitaba, había comprendido eso demasiado tarde y ahora, en menos de 12 horas, la persona que mas le importaba estaría yéndose para no regresar ¿Y el encima pensaba aceptarlo antes? ¡Es que en verdad estaba loco! En todo este tiempo se había hecho la idea de que estaba bien que Vegetta se fuera, que volviera a Madrid para emprender su vida haya, pero luego de analizarlo bien con Luzu hoy, supo por fin que esa no era la solución que el quería. No quería que este se fuera, no quería vivir sin su presencia, lo necesitaba y quería, eso estaba más que seguro.

Fue por ello y muchos  impulsos más que sin pensárselo ataco de lleno los labios del mayor, atrapando su boca con la suya, empezando a besarle con una desesperación que ni el mismo creía tener.  Incluso se lamentaba demasiado entre ello, porque si bien había tenido tanto tiempo para hacerlo antes, nunca lo creyó correcto. Miles de veces se imagino que Samuel se iría después de saber de sus sentimientos, pero ahora ya hasta sabiéndolos tal vez lo haría, y por ello no veía ya la necesidad de ocultarlo… menos ahora cuando el cielo estaba en los labios del mayor, que para su sorpresa, poco a poco empezaba a corresponderle. Lento, pero llenándole de sensaciones y haciendo que deseara mas, mas contento que intento buscar con sus manos, que viajaron hasta aquel marcado abdomen , el cual iba revelando a través de cada botón que desprendía de la camisa ajena.

Pero no todo podía estar bien, si bien Samuel estaba dejándose llevar, sentir esas manos lo alarmaron, hasta el punto de asustarse del mismo y de hasta donde estaban llegando sus impulsos absurdos. Por que eso eran según el, solo impulsos que no tenían explicación alguna.

-¿¡Qué haces!? ¡Quita tus manos de ahí! -Y en ese empujón, logro apartar por fin el cuerpo del menor. Notando como este caía de lleno al suelo por su poca estabilidad, dando un sonoro sonido con su cabeza al chocar contra la pared y su cuerpo en el suelo-

- Ah… joder, macho…

Entre las quejas de dolor que su compañero emitía, fue ahí cuando Vegetta entendió que se había pasado; tampoco quería lastimarlo o hacerle sentir despreciado, todo lo contrario, por un momento se sintió tan complacido con ese beso que le costo incluso darse cuenta de que estaban cometiendo un error. El aprovecharse de un borracho no era su plan, menos aun si ese tío era Willy.

-Willy, perdón…- Murmuro Samuel, extendiendo su mano para que el otro la tomara, aunque lo único que recibió de ello fue un golpe sobre esta y una mirada sumamente furiosa-

-No necesito de tu lastima, déjame.-En verdad Guillermo estaba enfadado, además de ser rechazado ahora también estaba dando pena.

Aunque se tuviera suficiente lastima a si mismo, aun estando ebrio tenia el suficiente orgullo para ponerse de pie e intentar irse por la paz, para no mostrar ese lado sensible que solía tener al derrumbar sus barreras; esas que había creado para Samuel, quien ahora se había interpuesto en su camino de huida, parándose enfrente de el.

-  Apártate- Dijo, intentando esquivarlo para irse a su habitación.-  

-Willy, para. Enserio perdona, no quise reaccionar así- Pero el mayor sabia que por mas que pidió miles de veces perdón, el menor no lo escucharía. Se le notaba cabreado, y cuando Willy estaba cabreado, no había ni briza que entrara por sus oídos.- Joder macho, no quería…

-No, ya déjalo – Le interrumpió. Samuel en verdad se sentía despreciable en estos momentos, ya que no entendía bien lo que sentía, pero tampoco quería hacerle sentir mal y hacerle quedar como que  estaba despreciando su acción. En todo caso le había gustado, por muy raro que sonara, pero no sabia bien como expresarlo-

-Willy, yo…

-Chau, Samuel

Fue lo único que Guillermo dijo, antes de empujarle y pasar de el, dirigiéndose. Donde en la soledad empezó a derramar sus frustraciones en una llanto bajo, como quejidos, ocultándose del mundo en aquel rincón de su habitación, mientras abrazaba sus propias piernas como un niño chico.  Esta vez si la había cagado, monumental, y aun peor, no creía tener la cara suficiente para volver a ver a Samuel en su vida.

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Observar cada cosa al paso del ruido de las ruedas de su valija era totalmente triste, aun más cuando el silencio de la mañana y el cantar de los pájaros se asomaban por la gran ventana de su apartamento; o debía decir ahora, ex apartamento. Era como una sensación de vacio todo lo que le producía estar ya a horas de irse, ya que en su interior aun se sentía tan atado a este hogar, que le costaba incluso el decir adiós.

Samuel aun tenia ganas de decir miles de de cosas antes de marcharse de una vez a tomar su vuelo, pero sabia que no serviría de nada el intentar hablar cuando el  menor ni siquiera pretendía salir de su habitación para despedirse de el, ni siquiera para decirle que nunca mas se atreviera a hablarle después de lo de anoche.  Pero hasta eso era ya un privilegio.

Se sentía tan miserable por lo de anoche, la peor calaña que pudiera haber, eso era el y se lo tenia bien merecido al odio de su compañero. Después de todo ¿Quién te perdona después de haber sido prácticamente rechazado? Y no es que el hubiera querido que sonara así, pero el optar por empujarlo había sido mala idea.  Aun guardaba la mirada de desprecio de Willy después de eso, sus palabras y su acción, inclusive aunque en la noche anterior no había pegado un ojo por pensar en ese beso, sabía que para charlarlo tendría que tener las cosas bien en claro y sabes que es lo que buscaba aclarar.

Pero para eso necesitaba tiempo, ese tiempo con el cual ya no contaba  y también sabía, que el menor tampoco le daría del suyo como para explicarle que es lo que pensaba al hacer lo que había hecho. Ya a estas alturas Samuel no se creía merecedor de nada; solo merecía esto, el irse y no tener el privilegio de hablar con Willy nunca mas.

Guillermo por su parte, dentro de la seguridad de su habitación, meditaba sentado en su cama y mirando un punto fijo en la pared. Absorto de todo, pensativo, triste, maldiciendo en su interior lo miserable que era al no poder levantarse e ir a enfrentar sus miedos, enfrentar a lo que el quería en su vida pero muchas veces no pudo decirlo, no hasta anoche.

¿Es que como pudo haberse dejado llevar tanto? No había respuesta lógica, solo el alcohol había actuaba en el y  lo había dejado mal parado ahora ante Samuel. El solo recuerdo del rostro del mayor después del beso lo atormentaba y lo paralizaba, porque si bien el juro miles de noches guardar sus sentimientos hasta la tumba, ayer había dejado salir su mas oscuro deseo hasta el punto de quedar como un total pringao al ver como era rechazado; perdiendo su orgullo en ello.

¿Cómo era posible que el enfrentara a Vegetta ahora y le dijera hasta luego? O pero aun, hasta nunca. El solo hecho de decir adiós era doloroso ya cuando eran amigos, pero ahora que el podía imaginarse lo que sentía era aun peor, no sabía como debía formular sus palabras o que decir para que ambos pudieran sentirse conformes con ello. Después de todo el quería despedirse de alguien que amaba, pero Samuel solo quería decirle adiós a un gran amigo. Dos cosas totalmente diferentes.

-¡Adiós, Willy! – Escucho esa voz que irrumpió su silencio personal en el cuarto, causándole una gran conmoción en su corazón, alarmándolo y encendiendo sus sentidos de manera inconsciente.-

¿Este ya era el final entonces? ¿Así es como acababa la mejor parte de su vida? Guillermo simplemente no podía creer que este triste momento había llegado, por fin sentía en carne propia lo que era el despedirse de alguien, pero jamás pensó que seria tan doloroso. Incluso aunque no lo viera, incluso sin decirle nada, no quitaba el dolor personal y profundo que su corazón estaba sintiendo en este momento. Como si alguien tomara su corazón en una mano y lo oprimiera, así es como había sentido cuando esas dolorosas palabras se filtraron por sus oídos.

¿Cómo las personas están preparadas para esto? Desde que había sabido de la noticia se había propuesto en mentalizarse que no debía llorar, pero ahora mismo no podía hacer otra cosa, las lagrimas caían sin cesar de sus ojos, aun cuando intentara reprimirlas con el dolor de morder su labio inferior, el llanto era inevitable; así como su dolor.  

-Que cobarde soy…- Era inevitable maldecirse mientras que secaba sus lagrimas.-

Estaba dejando ir al amor de su vida y sin pelear por ello ¿Quién podría ser mas pringado que el? Seguramente nadie. Guillermo tenia bien en claro que después de esto ya no habría otra oportunidad de hablar, seguramente ya no se llamarían y no volverían a verse; y aun sabiendo todo eso el estaba simplemente sentado en su cama lamentándose, guardando todos sus recuerdos en su mente mientras sabia que del otro lado de su puerta el principal protagonista de ellos se estaba yendo para no regresar nunca mas.

Willfred, piensa con racionalidad ¿En verdad quieres  perderlo? Vegettita es un gran amigo, pero ¿Es solo eso? ¨.- Las palabras de Luzu rondaban por su mente inevitablemente. Haber hablado con el antes le había traído toda esta desgracia, pero también le había hecho aclarar sus dudas, aclarar sus sentimientos y saber porque es que le afectaba tanto el alejarse de Vegetta ahora. La única manera de estar triste era por sus jodidos sentimientos amorosos, solo por eso-¨ Yo no quiero presionarte pero ¿Y si en verdad te estas perdiendo de una gran oportunidad? Yo no podría vivir con ello y saber que no hice nada para aprovecharla¨

-¿Cómo espera que las aproveche? Ya fui rechazado, ya esta – Se dijo y respondió aquella pregunta, más que nada para el mismo. Después de la noche anterior, no había más que hacer y menos aun decir, ya que las acciones habían hablado por ellos. Vegetta no lo amaba y el como un tonto se había entregado de lleno a sus sentimientos.-

>> https://www.youtube.com/watch?v=I9tjBxHQ4lg ONE - ED SHEERAN <<

Tal vez ustedes no lo sepan pero Mami Luzu sabe muy bien lo que les pasa. Ninguno quiere dar el primer paso y solo piensan en no querer quedar mal con el otro, pero… ¿Y que hay  de lo que quieren? El tiempo pasa y ustedes aun sabiendo que algún día ya no estaremos en Youtube, aun sabiendo que lo que nos une a todos un día dejara de existir; sabiendo eso aun siguen estancados. Sobre todo tu Willfred, que se que tienes un pensamiento fijo cuando escuchas esto y es ESE pensamiento, el que debes seguir¨- Y efectivamente. Luzu había leído su mente como a un papel trasparente, incluso mas mejor que cualquier otro psicólogo. Guillermo tenia fijada una meta, pero sin duda nunca se había planteado el tiempo que requería para cumplirla, ni tampoco el pensar que cada día que pasaba ese tiempo estaba acabándose cada vez mas.- ¨Ve por el Willfred y no lo dejes ir.¨

-Gracias Luzu…-Fue lo único que dijo luego de pasar segundos analizando esa última frase que recordaba su mente. El ir por el, no dejarlo ir, esa era su meta y debía cumplirla, o si quiera intentarlo.

Por eso, aun con la inseguridad a flor de piel, Guillermo se puso de pie e impulsado con ese pensamiento salió como una furia de su cuarto, prácticamente dando zancadillas para poder alcanzar a su compañero, quien esperaba que no estuviera lejos aun para escucharle, porque si era así, se arrepentiría toda su vida, ya que no creía tener el valor y el coraje para tomar esta decisión una vez mas.

-¡Vegetta!- Grito apenas se vio fuera y corrió por el pasillo, pero en su desanimo solo se encontró con una entrada vacía y una casa prácticamente en silencio ya.- Samuel…

-¿Qué ocurre? –Esa voz repentina sobresalto todos sus sentidos, haciéndole prácticamente saltar de su lugar para voltear y en la sala, precisamente en el sillón, encontrarse con a su compañero aun con sus maletas ahí-

-Joder tío, casi me matas de un susto- Musito. Aunque no estaba para reclamar, tampoco iba a quitarse el privilegio de regañar al mayor por esa sorpresa tan inesperada; aun cuando verle en casa le producía felicidad, sentía que su corazón estaba apunto de salir de su pecho por aquel susto.- Pensé que…

-Luzu aun no estaba listo, acaba de avisarme- Le interrumpió, alzando su celular y dando con ello la indirecta al menor de que estaba precisamente revisándolo.- Pensé que no vendrías a saludarme

-Ese era el plan – Le comento, notando la sorpresa en la cara de su compañero, quien al ponerse de pie se acercaba hasta el- Pero creo que es necesario que me despida ¿No?

-No te tienes que obligar, chaval.

-No es eso, solo que no sabia bien que quería decirte

-¿Y ahora lo sabes? – Guille observo directamente a los ojos de Samuel después de esa pregunta, dando un ligero asentir con su cabeza. – Te escucho…

-Perdóname…- Susurro a los segundos, el dolor en su voz era latente, incluso su mirada clavada en el suelo demostraba ese sentir.

Esta vez  el mayor podía ver por primera vez como su compañero cambiaba tanto su orgullo como el perfil de hombre duro, siendo solo ahora un niño indefenso, ese que siempre imagino que tendría dentro pero que nunca creyó tener el privilegio de ver y menos aun escuchar. Pues hasta su voz le parecía sumamente ¿Quebrada?

-Perdóname…

-¿Qué leches? Willy, tío ¿De que se supone que debo perdonarte, chaval? No hiciste nada malo, yo…

Pero no era específicamente el perdón por lo que había hecho, si no por lo que haría luego.  Para sorpresa de Samuel, sus palabras fueron  interrumpidas con una beso improvisto, de esos que te toman tan de sorpresa que quedas con los ojos abiertos y sin palabras que decir, solo sentir, sentir como esos labios te van atrapando con tanta necesidad; sin palabras algunas

¿Había sentido esto alguna vez? Para su sorpresa no creía en ello, esta era la primera vez que con un beso entendía mucho mas que con palabras, por un momento hasta se creía loco y desquiciado por seguirle el juego a Willy, pero es que parecía todo como una conversación, de nuevo entre sus brazos, sentía como el le pedía poco a poco que se quedara, que no le dejara, además de ese beso, donde sus labios le reclamaba con necesidad; una mucho mas intensa que la noche pasada.

Era como un maldito dialogo adictivo y estaba perdiéndose en ello. ¿Pero porque? No era ni medio normal esto. Otra vez caía lentamente en sus labios y sin razones aparentes ¿Qué es lo que quería el menor con eso?

-Willy, tío…-En un intento de controlar sus impulsos, Samuel opuso un tanto de resistencia para apartar el cuerpo del menor de encima del suyo, aunque parecía imposible a estas alturas. Estaba rodeado, atrapado entre sus brazos y labios, los cuales no querían apartarse de el-  Willy, esta no es la manera, tio…

-Por favor, por favor te lo pido, quédate- La mirada de Guille se torno de suplica, haciendo acorde a su voz y sus labios que entre besos no paraban de repetirle al mayor su pedido.- No puedo despedirme de ti, no puedo…

Ya no sabia que mas poder decir para que las cosas cambiaran, para que por una vez su querido Vegetta se diera cuenta de que esto, lo que sentía en su pecho,  iba enserio y no era solo una broma, como aparento serlo en muchas ocasiones pasadas. Incluso si parecía desesperado ahora, eso no interesaba, ya que Guillermo siempre considero que para el amor nunca debía haber reglas, aun sin enamorarse antes, quería creer que el día que lo hiciera siempre haría todo lo posible para preservar ese sentimiento, y llegado el caso, siendo ahora una situación de vida o muerte prácticamente, estaba dispuesto a perder todo su orgullo una vez mas.

-Willy, tío, ya tengo que irme-Dijo,  notando luego aquel reloj de la cocina que indicaban las 10am.  A Samuel mucho no le agradaba la idea de irse, pero tampoco quería perder su vuelo solo por algún capricho o cualquier cuestión  que su amigo sintiera; no porque no le importara que este sufriera,  pero tampoco lo veía como algo que no pudiera superarse con el tiempo-  Ya es bastante tarde, tengo que salir ahora, si no, no alcanzare el vuelo

-¡No! ¡Espera no te vayas!- Las lagrimas comenzaron a rodar por las mejillas de Guillermo. Por primera vez, en todo lo que llevaban de conocerse, Samuel estaba observando como su pequeño amigo se dejaba ver expuesto ante sus sentimientos y los expresaba incluso atraves de sus lágrimas. -

-¿Qué dices? – En su intento de calmarlo, se acerco para tomarlo entre sus brazos y con ello ocultarlo en su pecho, sintiendo en el fondo de su corazón una leve punzada de dolor. Después de todo no era fácil para el ver a una persona tan fuerte como Willy derramar lagrimas como un crio- ¿Acaso hay una buena razón para quedarme?

-Dame tiempo….

-¿Qué?

-Solo dame tiempo, un poco mas…-Nuevamente Samuel estaba desconcertado. Apartando al menor para mirarlo, pidió en ese silencio que este se explicara un poco mejor, ya que no podía entender que es lo que quería con eso de ¨Tiempo¨-  Quiero mas tiempo, quiero probarte que puedo hacerte feliz, que puedo lograr que aprovechemos todos los momentos juntos; porque se que perdí todos estos meses negándome a mi mismo lo que quería y se que es egoísta ahora el reclamar por una oportunidad, pero no quiero desperdiciar mas tiempo sin ti… no creo que pueda soportarlo

-¿Y no crees que tuviste suficiente tiempo antes? –La mirada de Samuel reflejaba un poco de enojo ahora. Después de todo este tiempo pasado, ahora se le ocurría decirle esto; era como jugar sucio, así lo sentía.- Además ¿Para que? ¿Por qué necesitas tiempo?

-Por que se que el enamorarte de mi tardara, pero estoy dispuesto a  hacer todo lo posible para que un  día logres amarme tanto como yo a ti

Y diciendo eso, ambos en silencio se miraron un largo rato, esperando que alguien, aunque fuera dijera algo o se moviera.  El que más ansioso estaba de ello era Guille, porque al ser expuesto todo su corazón, el hecho de no escuchar nada lo desperaba y hasta lo preocupaba.

-¿Eres tonto? – Murmuro, después de unos largos y eternos segundo de silencio. Pierdes tu tiempo ¿Lo sabes?

-Tal vez, pero….

-Estoy tratando de decirte que no gaste tu tiempo en enamorarme, no lo necesitas – Volvió a interrumpir Samuel, usando un tono bastante firme-

El fuerte dolor en el pecho de Guillermo era inexplicable. Sabia que era cierto, que perdía tiempo en querer intentarlo, pero creía que era peor si nunca lo dejaba salir; aunque ahora estuviera esperando ser rechazado, aun así seguía firme en que estaba haciendo lo correcto y quería escuchar el final inevitable. El ¨Nunca te amaría¨.

- Por que yo ya estoy enamorado de ti, Willy

-¿Qué?

-Madre mía, chico. Mira tu cara. – Si había una palabra para que Samuel usara para definir la expresión de Guillermo, esa seria impactado. Su  boca semi abierta, sus expresión de no creerlo y sus ojos, que aunque costara, estaban un poco mas abierto de lo usual; toda esa expresión era un poema para el.- Lo que escuchaste, te amo. Y solo necesitaba saber que en verdad tu me amabas, solo quería escucharte decirlo con seguridad; ya vaya que lo escuche  

-¿Entonces no te iras? –Pregunto aun con su

-¿Irme? ¿Tu estas tonto? – Una suave risa se escapo de los labios del mayor, que mientras posaba sus manos en ambas mejillas del menor, lo observo directamente a los ojos. - No me iría justo ahora que por fin hemos dado un gran paso ¿Quién dejaría todo cuando la persona que ama se confiesa?

Y ese era el único cable a tierra que Guillermo estaba necesitando, ese que le quitaba todo el peso de su pecho y lo llenaba de felicidad por fin. ¨La persona que amas¨, esas palabras eran un balde de agua fría, pero no de esa agua que te congela, si no de esa agua que te hace volver a la realidad y darte cuenta que no es un sueño.

-Joder, Willy ¿Qué te pasa?- Samuel estaba sorprendido de ver como de repente el menor empezaba a reír y llorar. Aun cuando ocultara su mirada clavándola en el suelo, este no podía parar, hasta el punto de llegar a preocuparle un poco. Quizás ya estaba perdiendo la cabeza.- ¿Willy? Ya tío, no llores- Le pidió, acercándose para esta vez ser el quien iniciara el beso. Un beso un tanto salado por las lagrimas, pero seguía teniendo ese toque dulce que solo producía el amor, ese amor que emanaban ambos al unir sus bocas-

-Soy  tan feliz… -Fue lo único que artículo el menor entre labios, mientras se aferraba enteramente a abrazarse a Samuel- No sabes lo feliz que me haces…

-Me alegra escucharte de  decir eso- Le comento con sinceridad, haciendo que Guillermo le mirara un momento, mientras secaba cada lagrima con leves caricias de su pulgar- Pero esta vez no me evites tanto, mira que si me haces perder el tiempo te lleno a leches toda la cara.-Y aunque eso fuera una amenaza, para Guillermo había asonado todo lo contrario.

-Eso me recuerda a algo – Una ligera risa salió de los labios de Samuel también. El chiste de la noche anterior había vuelto a aparecer en sus mentes mal pensadas, y si bien ahora tenía otro contexto por el ambiente, tampoco se sentían listos para dar ese tipo de pasos -

-Paso a paso, Chiqui.- Le indico con su voz risueña, depositando cortos besos aun por sus labios.-  Tenemos mucho tiempo para eso, incluso toda una vida

Y con un beso, Guillermo afirmo esas palabras con completa felicidad.

El tiempo de ahora en mas no seria ya un problema, Guillermo no tendría que sufrir la perdida de Samuel, ni este tendría que atormentarse nunca mas por dejarle; ambos ahora sabían que el tiempo , pese a jugarte malas pasadas a veces , cuando lo sabes aprovechar con las personas importantes y amadas, este puede ser tu mejor amigo.

Y si ahora había que decir una reflexión que ambos compartieran, esa era que aunque el tiempo nunca parara, sabían que al tenerse ambos, cada segundo seria aprovechado al máximo para crear nuevos recuerdos. Para crear su historia y encontrar el amor justo donde estaban…en su casa.

————

Bueno, sin mas, ojala les guste el capitulo de hoy, si tienen algo que decir siempre esta el sensual ask para que me encuentren, los veo pronto, mientras tanto regalen su amor y sus reblog a la historia si os gusta. Os quiero ♥

WIGETTA LEMMON HARD

(esto es antes que todos los viajes de las vegas y eso :v)

NARRA VEGETTA

Cada día intentaba demostrarle a willy que lo amaba y si,yo era bisexual y el era gay ambos sabiamos eso,pero lo que willy no sabía es que me enamore totalmente de el.Sus cachetes,ojos,sonrisa TODO era perfecto

-Oye willy ¿vamos a cenar?

_Vale espera que me arreglo

-vale te espero en la cocina

hoy tengo que decirle algo sobre que me gusta,ya no se que hacer no podemos grabar por el horario pero si salimos juntos a el cine y a cenar pero eso era solo como amigos.

_Listo Vegetta

(Una vez en el restaurante de siempre)

-Oye Willy queria decirte algo…

–Hi Willy!!!

_Hi James!!

–Hi sam

-Hi…-Joder que pesao justo ahora que tomé el valor viene este tio joder macho…

–What will eat tonight?
_as usual

–Ok!

De vez en cuando James venia y nos preguntaba algunas cosas yo entendía lo justo.Willy en toda la cena paso de mi,Joder se lo dire hoy

(Ya En Casa )

-Willy quiero decirte algo

_Si,claro dime

-Me gustas..-Me sente en el sofa y mire hacia el piso esperando respuesta,senti como el se sento al lado mio y me toco la pierna

_T-tu igual-su mano llego hasta mi entrepierna,solo reprimi un gemido

-Willy…-Solo pudo salir su nombre en forma de gemido-mm-yo con un movimiento brusco lo tome de el cuello,el puso sus manos en mis caderas y me dio un beso tan apacionadamente nos tocabamos el uno a el otro

-Willy ya no aguanto mas…desnudate

_Y tu ¿vale?

-Vale

Ambos con boxers,el sentado sobre mi moviendo sus caderas mientras nos dábamos besos dan únicos,tan deliciosos.Me Saque los boxers el tomo mi miembro paso la punta de su lenguapor toda la cabeza de el mismo,metió su boca en mi miembro haciendo movimientos de arriba a abajo y así sucecivamente

-Willy mgmmh p-para que me vengo

_Vege metemela ya porfavor-Me miro con un puchero joder era obvio

-Vale willy pero nunca lo e echo con hombres… ¿tu?

_No.. tan complicado no es,o e-eso creo.

Ambos sin boxer,Willy se apoyo sobre la mesada de la cocina dandome unas exitantes vistas,pase mi mano por su palido culo y di un pequeño pellizco

Ahii vegetta!!!-Chillo

Chupe dos dedos,meti el primero willy solto un gemido de dolor.Lo dilate con el primer dedo luego con el segundo pero ya estaba demaciado exitado para aguantar mas esa sensacion de penetrarlo duro que gima que grite y que me pida mas.Lo necesitaba ya,Metí mi miembro dentro de el,sentía algo mojado,era sangre,el estaba llorando y lo había lastimado
-Willy estas bien,lo siento,de verdad lo siento perdóname por favor-
-Ahi! No te preocupes ¨*snif* Solo Continua suave y lento

-Vale……Perdón-

Me quede quieto por unos segundos mientras le daba pequeños besos a la espalda de Willy

_Ya Samu

-Vale lo haré despacito

Deposite un ultimo beso y me moví lentamente para atras pero sin salir de el,luego para adelante y luego atras muy lentamente no quería lastimar a willy otra vez.luego de unos mminutos aumente la velocidad ,ambos gimiendo, sudando,difrutando pero aun podia hacer que el disfrute mas,tome su miembro y empece a masturbarlo,el no se esperaba eso,ya que gimio mucho mas

_Ahh me vengo vegetta-aah-

El se corrio en mi mano y yo en el .

——————————————————————Me costo la vida y si no es gran cosa pero tarde una semana n-n Espero que les guste y mas vale que me dejs ua nota T-T

Les agradesco a todos los que den reblog y un <3 Feliz casi navidad Ho-Ho-Ho! (y si me dan un titulo por ask se agradece)

No se dejen llevar por el tema en cuestion. Vegetta es de Willy, Willy es de Vegetta. Recuerden el guimuel, los momentos Wigetta en apm, las indirectas, los tweets, las miradas, el beso en la ingame, cuando se fueron a vivir JUNTOS a LA, sus viajes JUNTOS a San Francisco, Atlanta y Las Vegas, el primer cenando con, el segundo cenando con, las pulseras, sus directos juntos, el ¨tienes una temporada entera para enamorarme¨ o el ¨Willy, quieras casarte conmigo¨ , cuando sacaron el primer libro Wigetta, las cosas cursis que se dicen, su regreso a España para luego volver a vivir JUNTOS, el lanzamiento de su segundo y tercer libro, los especiales San valentin, la cancion de Willy, los mil videos que han grabado juntos y muchas cosas mas que te hacen creer en el Wigetta, ¿Que mas pruebas queremos para decir que es real?. El Wigetta sera real si nosotros creemos en el.
Había ocasiones en las que los chicos olvidaban que Willy y Vegetta estaban realmente juntos. Drabble

Pero cuando lo recordaban no evitaban sonreír.

Habían llegado finalmente a las Vegas, luego de 14 horas de un viaje matador por fin estaban ahí para tener unas mini vacaciones. Luzu y Willy llegaron una hora antes y los estaban esperando en la habitación del hotel que iban a compartir la mayoría. Vegetta, Frank, Alex y Abel recién habían llegado e iban camino a dicho hotel.

-Pareces un oso- le decía Frank a Vegetta mientras reía fuertemente, le tocaba la barba y provocaba la risa de los demás acompañantes del taxi.

-Déjame chaval, así me veo más macho- contesto sacándole la lengua infantilmente

Los cuatro soltaron una risa y continuaron su camino en silencio. Ya en el hotel se registraron y se encaminaron a la habitación.

Al llegar Luzu les recibió avisándoles que Willy estaba en el baño para luego darles un abrazo a todos sus amigos.

Vegetta le abrazo fuertemente  y espero a que su novio decidiera hacer su aparición.

-¡Hombre Willy!- grito Frank tirándosele encima al menor y dándole un beso en la cabeza. Alex corrió hacia ellos haciéndoles caer al piso y provocando con ello risas de todos. Abel se acercó a ayudarle a levantarse del piso donde seguía riendo ahogadamente junto a sus mejores amigos. Le abrazo también y le dio un beso en la cabeza repitiendo así la acción de Frank.

-¿Y que para mí no hay amor? – pregunto Vegetta con una risa mientras Willy volteaba a verle con una sonrisa aún más grande que desapareció en cuestión de segundos.

-Joder, ¿era en serio lo de dejarte la barba no?- Dijo mientras lo miraba con una mueca- Pensé que se veía exagerada en la foto-

-Parece un leñador, ¿a qué si?- grito Alex desde el sillón donde ahora estaba sentado junto a Frank tomándose fotografías.

-Tienes que admitir que me veo guapo- dijo haciendo una pose “sexy”. A lo que Willy solo le hizo una mueca aún más grande.

-No me gustas con tanta barba- le dijo riendo

-Pero te gusto- levanto una ceja

-A ratos-

-Cuanto bobeito andas ¿no?- dijo sacándole la lengua- Ven aquí- lo jalo de un brazo y con la mano restante le tomo la cara y le beso. No se habían visto en semanas. Era demasiado tiempo. Willy solo río antes de besarle de vuelta y pasar sus manos por la cintura del mayor, olvidando a sus amigos que los observaban en la habitación con algo de sorpresa.

Los cuatro hombres que observaban la escena, siempre les sucedía que había ocasiones en las que olvidaban que sus dos amigos eran pareja.

Olvidaban lo mimoso que era Willy y que siempre quería estar abrazado a Vegetta.

Olvidaban las miradas y sonrisas profundas que se dirigían a través de la habitación.

Olvidaban que en las fiestas se “perdían” durante un rato a besuquearse en la  oscuridad.

Olvidaban las palabras cursis que se decían.

Olvidaban el amor que desprendían.

Olvidaban los abrazos fuertes que se daban luego de días sin verse.

Pero cuando ellos se encargaban de recordarles todo eso, las sonrisas en sus rostros no tardaban en aparecer. Por el simple hecho de que no cualquiera tiene a su mejor amigo y a su pareja en una sola persona. Y ellos estaban tan felices y tan enamorados que era imposible molestarse o si quiera incomodarse.

-Ya muchos besos por ahora, tendrán toda la noche- dijo Luzu separándoles. El si estaba más acostumbrado a eso, pero de igual manera seguía siendo sorprendido cada vez más- Les alquilaré una habitación solo para ustedes, pero paren ya- río

La pareja río también y Willy le abrazo fuertemente mientras le susurraba un “Te extrañe” en el oído.

-Ya chavales paren- dijo Alex- Que son demasiado melosos y me hacen extrañar a Eva-

-Hay abrazos para ti también Alesby- dijo Vegetta abriendo sus brazos

-No, gracias. Soy fiel a mi fangirl interno que me grita “Wigetta” en este momento-

-¡Wigetta for the Win!- grito Frank desde el sillón.

Y siempre era lo mismo…
—-
Esto a quedado del asco, pero bueno.

vxORMaP=�� �

Vegetta ,Willy si andan por aca cuando se despierten porque ahora se fueron a dormir (o nos mintieron y están garchando ahre) A lo que iba, el fandom de tumblr les pide por favor que suban UNA fotos juntos " Selfie Wigetta :) " una asi sonriendo como la del viaje a las Vegas, no les pido una besandose,en la cama o a Vegetta sin camiseta solo una selfie juntos como los buenos amigos que son

:) :) :) :) :) :) y muchas de estas caritas para ustedes que cada vez que las twittean nos agarra un infarto

10

EL VIAJE A LAS VEGAS…

1.- Nos dimos cuenta que Luzu estaba alla
2.-Willy se fue para las Vegas sin (su) Vege
3.-Mangel esta flipando con Gta V :3 *esque mi Mahe es tan lindo, tan macho, tan adorable … tan mahe x3*
4.- Lana no fue
5.- Luzana esta en contacto por que se extrañan
6.- A Willy no le mandan nada :v
7.-Vegetta esta sin cuidado el sueña con encontrar a Santa … robarle un reno , pintarlo morado y ponerle un cuerno en la frente xD
8.- Vegeconda es independiente bichez :3 Vege es ta macho)?
9.- A Willy lo quieren Cabrear y no lo logran )? ^^
10.- Conclusion: No habra Wigetta solo Lurex

Regalos para Leo.

Para mujer Leo.

-Joyas: cualquier joya llamativa, pero sobre todo los collares, los pendientes y los anillos.
-Bisutería - también les gusta a las mujeres Leo la bisutería, sobre todo si es elegante y llamativa.
-Lencería fina, si es posible de marca.
-Un coche descapotable.(este es el mejor regalo que le puedes da a un Leo).
-Un gran jarrón de cristal con un arreglo de flores exóticas.
-Entradas para la ópera.
-Artículos de ropa en colores muy fuertes - rojo, lila, dorado….
-Un viaje a Las Vegas, Paris, New York…
-Una caja de pinturas al óleo y un libro para aprender a pintar.
-Un juego de té de porcelana fina.
-Unos bombones gourmet.
-Unos portavelas muy altos con unas velas altas a juego
-Un pañuelo de seda.
-Diamantes, perlas.
-Un fin de semana en un hotel Spa con tratamientos incluídos.

Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas. ~Wigetta

Nota: Recuerden que esto esto es ficción, no todo lo que se dice aquí realmente paso. A no seeer…

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“Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas”

Si contara las veces que escuche esa frase en este fin de semana, perdería la cuenta fácilmente.
He comprobado por que le dicen “la ciudad del pecado” esa ciudad te insista a pecar por doquier. Pero no les adelantare nada más, les contare lo que paso. Empecemos por el viernes.

~Viernes.

Mire por última vez mi ordenador, específicamente la página de Youtube abierta, todos los vídeos estaban subidos y listos para publicarse cuando yo quisiera. Volví a mi cama y mire la maleta, había olvidado la combinación para abrirla y eso me frustraba y me asustaba a la vez, tras publicar un twitt y reírme de los comentarios de Lanita sobre prestarme su vestido, salí de la habitación y toque la puerta de la habitación de mi compañero de piso, o mejor dicho, mi novio. Escuche un “pasa” de su parte y entre encontrándolo en medio de un mar de ropa en su cama y el rebuscando como loco en esta.

-Sólo nos vamos un fin de semana Willy, no es para tanto.
Reí de mi propio comentario y me acerque a el, abrazándolo por la cintura y besando su cuello lento, el soltó un respingo y siguió buscando lo que sea que andaba buscando.

-¿Que buscas?

-Ropa limpia, olvidé meter ropa en la lavadora y… Veme aquí.

-Willy, tienes ropa en la secadora, la metiste ayer tonto.

-¿Enserio? -asenti mientras depositaba un leve beso en su mejilla.

-¡Me cago en todo! Y yo aquí buscando que usar.-me reí ante tal reclamo y lo hice girarse para que me mirara- Gracias… -susurro

-¿Por qué?

-Por aceptar venir, se que es difícil para ti esto de dejar tu trabajo unos días, pero ya verás que nos divertiremos.

-Claro que nos divertiremos, pero no demasiado.

-Hey, lo que pasa en las Vegas se queda en las Vegas.- reí y el secundo mi risa, me soltó y fue a terminar de prepara su maleta mientras yo buscaba una nueva maleta que usar.

Una vez en el aeropuerto, nos avisaron que debíamos esperar 3 horas por nuestro vuelo, joer chaval. Lo bueno es que tenía batería en mi móvil para jugar unas partidas de Karmarun, pero el gustó me duro poco, ya que me aburrí fácilmente.

-Willy- hablé haciendo que este dejara la revista que estaba leyendo, para mirarme.

-¿Dime?

-Iré a dar una vuelta, ¿Vienes?

-No, ve tu sólo.

-De acuerdo.

Me levanté de mi asiento y comencé a caminar por el aeropuerto de los ángeles. Este es un aeropuerto realmente lindo, paredes blancas con grandes ventanales que dejaban ver las calles, los aviones. Mucha gente yendo de aquí para allá, ocupada en sus cosas.

Me pare dispuesto a volver por donde había venido, pero me encontré con un problema, si bien el aeropuerto era lindo, era lo suficientemente grande como para perderme. Me cago en todo.

Comencé a caminar, mientras le mandaba un mensaje a Willy diciéndole mi situación, quedamos en vernos afuera de los baños, cerca de donde abordaban las personas. Estaba cerca de ahí, así que fui para allá.
Me plante fuera del baño, esperando a que apeteciera, baje la mirada a mi celular, revisando un poco el Twitter cuando unos pies aparecieron en mi campo de visión.

-¿Estas perdido? -alce la vista y lo vi sonriendo, es más que obvio.

-No te burles, este lugar es grande.

-Lo se, seguramente Luzu y Lana también se perdieron.

-¿Por qué lo dices?

-Tiene una hora que no regresan. Es eso, o se metieron al a fo…

-¡Guillermo!

El simplemente río, tomando mi mano, jalándome a caminar de regreso a nuestro lugar, ya me estaba acostumbrando a caminar a su lado, tomados de las manos, después de todo era ya algo muy común en Los Ángeles, pero aún seguía sintiéndome inseguro, así que suspire y solté su mano. El no dijo nada y guardo sus manos en su abrigo, minutos después llamaron a nuestro vuelo y nos fuimos a Las Vegas, el viaje estuvo normal, 45 minutos de estar sentado junto a una señora muy amable que hablaba ruso e inglés, no le entendía mucho, pero terminamos de una forma u otra hablando a gestos.

Llegamos. Bajamos del avión y lo primero que veo en el aeropuerto es máquinas traga monedas, típico.

Fuimos directo al hotel, estaba cansado y quería descansar un poco antes del del concierto. Llegamos al hotel, Luzu y Wily fueron por nuestras habitaciones mientras yo tomaba fotos del bonito hotel y las subía a Twitter.

-¿Todo bien con Willy? -mire a Lana que se había parado juro a mi.

-Si, todo bien- sonreí- Aunque ya sabes, quiere que ya lo diga.

-¿Y por que no lo haces? ¿Miedo?

-Mucho, no quiero que nos lastimen.

-No lo harán Samuel, confía en mi, palabra de chica. -me reí por esto último, notamos como nuestros novios se acercaban a nosotros y no pude evitar sonreír, al fin estábamos en las Vegas, unas mini vacaciones nunca venían mal.

-Listo, aquí están las llaves, Lana y yo los veremos en una hora para ir a conocer la ciudad- Dijo Luzu mientras tomaba la mano de su novia.

-¿Una hora? Macho quiero descansar.

-Ya luego lo harás Vegetta, anda, vamos a nuestra habitación. -suspire y nos fuimos a nuestras respectivas habitaciones.

-Bienvenido a Las Vegas.

Escuche de Willy cuando abrió la puerta de nuestra habitación, dejándome pasar primero.

Entré con mi maleta, un pequeño pasillo y luego la cama súper enorme en medio de la habitación, unos pequeños sofás junto a la ventana, la cual era enorme, me acerque a esta y mire hacia afuera, era realmente hermoso.

-¿Te gusta? -sentí que se paró junto a mi, tomando mi mano, entrelazando sus dedos.

-Es hermoso.

-En la noche mola más.

Reí y me gire a el, atrayéndolo a mi cuerpo para darle un abrazo, el cual el correspondió, nos quedamos así abrazados unos minutos hasta que el se separo.

-¿Todo bien?

-Si, me siento… Relajado.

-Yo igual. -sonrió y me beso corto en los labios- Iré a ducharme, aprovecha y duerme un rato.

Asenti y el se fue a la ducha, mientras yo me tiraba en la gran cama y me quedaba dormido.

Una hora después, ya duchados y descansados, salimos a conocer la ciudad, la cual es demasiado linda, tome varias fotos de varios lugares, de una máquina con los números 777, la cual me hizo mucha ilusión. Después de eso fuimos a cenar y después al concierto.

A mitad del concierto, decidí ir al baño, ya me había aburrido un poco, si bien no me desagrada del todo la música, era un grupo que no conocía del todo.

Me distraje un rato jugando con el móvil en el baño y regrese a con ellos.

Término el concierto y tras tomarnos una foto de recuerdo, decidimos ir a nuestras habitaciones, estábamos exhaustos y aún nos quedaban dos días de viaje.

Llegamos de nuevo a nuestra habitación, me quite los zapatos, los acomode y me senté un uno los sofás a mirar las vistas que el hotel me ofrecía, todo muy colorido. Tome una foto y la publique. Comencé a leer comentarios, sentí como Willy acercaba el otro sofá y se sentaba junto a mi, subiendo los pies al bordillo de la ventana. Las luces de nuestra habitación estaba muy tenues, apenas le veía la cara colorada por las luces.

Tome una foto de las luces y sus pies, postreandola, para que todos creyeran que eran mis pies, sin saber la verdad. Willy apoyo su cabeza en mi hombro para ver lo que hacia.

-Quieren que suba una foto mía tío.

-Hazlo.

-Sabes que no me gusta, nunca salgo bien en las fotos.

-Tu siempre sales bien en las fotos, siempre estas guapo. -beso mi mejilla y yo me sonroje.

-De acuerdo.

Me acomode y me tome la foto, después me volví a acomodar a su lado, en silencio mirando todo.

Pasaron unos minutos y sentí los leves ronquidos de Willy en mi oído, se había quedando dormido. Lo levanté con cuidado y lo ayude a llegar a la cama, afortunadamente ya tenía pijama, fui y me puse el mío y me acomode a su lado quedándome dormido al instante.

~Sábado.

Desperté, Willy seguía dormido cual oso en invierno, me levanté y me di una ducha, para luego bajar a desayunar con los chicos, quienes ya estaba esperándome.

-¿Que harán hoy chicos? -pregunto Lana

-No lo se, tal vez Willy me enseñe la ciudad.

-Estupendo, nosotros iremos a otro lado, los dejaremos solos ¿Les molesta esto?

-No, para nada -sonrió Willy emocionado- ¿Nos veremos en la noche?

-Claro.

[…]

Caminábamos solos por las calles, mirando todo, entrando aquí y allá tomando fotos, todo era súper bonito, excepto el hecho de que Willy quería cada dos por tres tomarme la mano, pero yo la retiraba apuntando algo o la metía en mi bolsillo.

-¿Te sientes bien? -hablo sin dejar de caminar a mi lado, junto a mi.

-¿Por qué? -respondí

-No quieres tomarme de la mano.

-Willy, sabes por que no quiero.

-Vamos, que no creo que haya ningún fan en Las Vegas.

-¿Y si lo hay?

Suspiro y negó mientras seguía caminado, suspire y me pegue más de lado a el.

-Sólo un ratito ¿Ok? Qué lo que pasa en las Vegas se queda en las Vegas.

El siento, saqué mi mano y cuando estaba a punto de tomarla…

-¡Willyrex!

Ambos giramos y vimos a unos chicos saludándolos, se acercaron a nosotros y nos pidieron unas fotos, las cuales aceptamos gustosos. Después de eso, nos fuimos de regreso al hotel en silencio. Si minutos antes nos hubiéramos tomado de las manos, ahora estaríamos en problemas.

-Hey, despierta- escuche de mi novio, pestañee varias veces y le mire.

-¿Que pasa?

-Te estaba preguntando algo, pero como siempre me ignoraste.

-No fue a posta. Lo siento

-Deja de darle tantas vueltas, no nos vieron. Además prometo que ya no te obligare a nada, tenías razón.

-para, no fue tu culpa. -bese su mejilla- ¿Que me preguntabas?

-¿Quieres ir a cenar?

-Claro, quedamos con Luzu…

-no, tu y yo solos.

Oh, ya.

[…]

Llegamos a un lujoso restaurante, nos sentamos en la mesa y pedimos nuestra comida. Cuando trajeron los platos no pudimos evitar reír, el mesero le entrego mi plato a Willy y el suyo a mi.

-Oye… ¿Recuerdas esa vez que fuimos a cenar y nos tomamos unas fotos y se armo el salseo? -asintió- ¿Quieres hacer algo así otra vez?

-Claro.

Sacamos nuestros celulares y nos tomamos las fotos, después guardamos los celulares, intercambiamos platos y comenzamos a comer.

[…]

-¡Estoy emocionado! -no pude evitar soltar en forma de grito, me encanta la magia y esto me tenía realmente emocionado.

-Ya lo se. Lo haz dicho todo el día. -Willy y su tono de molestia, reí y le despeine el cabello para irnos del hotel. Iríamos al show de magia, luego al casino y después de vuelta al hotel.

~Domingo.

Desperté. Tenía un fuerte dolor de cabeza y de cuerpo. Tengo resaca. Vaya fiesta nos debimos montar ayer que no recuerdo nada. Trate de levantarme de la cama pero los brazos de mi novio me lo impidieron, me estaba abrazando muy fuerte, yo sólo reí y con cuidado me gire para mirarle. Sus cabellos castaños despeinados, sus mejillas un poco rosas, su boca entreabierta con algo de baba saliendo de ella. Me encantaba su piel blanca, realmente suave. Acaricie sus hombros y fui bajando por su brazo hasta su mano, acaricie sus dedos y… ¿Qué es esto?

Mire el pequeño anillo que tenía en su dedo. ¿Willy usa anillos? Instintivamente mire la mía, el mismo anillo. ¿¡Qué!?

-Willy, despierta.

-No -susurro mientras escondía la cabeza en la almohada.

-Anda, despierta, mira tu mano.

-Vale -se levanto y la miro, luego mi miro a mi. -¿Y esto?

-No lo se, pero- alce mi mano y abrió más los ojos- creo que nos casamos.

-¿¡Que!? ¿Por qué no nos acordamos?

-Bebimos mucho ayer. -suspire y mire hacia la mesita de noche, en ella había una caja con un disco, y una nota.

“Si tienen dudas miren esto” -Mami Luzu.

Saqué el disco y lo metí en mi portátil, era un video.

-Ok Ok- se escuchaba la voz de Luzu, era el que grababa.- Comencemos.

La cámara nos enfoco a nosotros, en medio de una capilla, tomados de las manos mirándonos, con cara de borrachos.

-Bien, Guillermo- Hablo el sujeto que nos casaba.- ¿Aceptas casarte con Samuel?

-Si.. -sus mejillas se pusieron más rojas de lo normal.

-¿Y tu Samuel…? -no lo deje terminar

-No pregunte eso, es más que obvio.

Y me deje ir a besar a mi novio, pese a las insistencias del sujeto por que no lo hiciera hasta que acabara.
La toma cambio, ahora nos poníamos nuestros anillos y los mostramos a la cámara, ambos parecían de plata, el suyo con pequeños brillos azules y verdes, y el mío morados.

-Mañana no recordarán esto -Se escucho de Lana.

-Lo se, pero ya sabes lo que dicen, que lo que pasa en las Vegas se queda en las Vegas.

Y la toma se cortó.

-Vaya…- Hablo Willy después de un rato.

-¿Estas… Molesto?

-No… Confundido un poco, pero molesto no. Me case contigo, peor si hubiera sido con un desconocido.

Me reí y lo abrace, besando sus mejillas.

[…]

Ya en el avión, de regreso a casa, Willy dormía a mi lado, esta vez si nos había tocado juntos. Tenía su cabeza en mi hombro, nuestras manos entrelazadas. Mire de nuevo su mano, aún tenía el anillo.

“No pienso quitármelo, bueno, sólo cuando grave con cámara”

Sentí que se removía despertándose de su sueño.

-¿Llegamos?

-No, seguimos sin despegar- reí ante su cara de molestia.

-¿Te gustó venir?

-Si, me ha gustado mucho, es decir, ¿Cómo no me va a gustar? Nos casamos

-Shh… Que lo que pasa en las Vegas, se queda en las Vegas.

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Lo que hacen un par de twits y unas fotos en mi mente :v

Se suponía que esto estaría ayer, pero me quede dormida y apenas lo termine hoy :’v seguramente ya hay 291730 fics iguales y eso. :’v espero les guste!