Sé que debería dejar de escribirte o de extrañarte. Sé que tú ya diste vuelta la página y ya ni piensas en mi como antes…
—  Pero yo aún sigo enganchada de ti. (Que patética)
Quiero salir contigo, irnos a cualquier lugar, quiero que nos perdamos en otra ciudad, que caminemos por horas hasta que nos duelan los pies, que comamos cosas que ni sabíamos que existían, que cantemos a media noche, que nos emborrachemos hasta el punto en que conozcas mi lado más vulnerable, ese que te dirá el te amo más sincero, que pensará en ti incluso cuando no se pueda pensar. Quiero nadar contigo, en el mar, en una alberca, o incluso bañarnos, lo que sea, que mires mi rostro en la manera más natural que exista; y si hace frío quiero que nos acostemos juntos con una manta y contemos historias de cuando éramos pequeños. Quiero que nos tiremos en el pasto escuchando música, que me muestres tus canciones favoritas y me expliques por qué lo son. Quiero pasar todo el tiempo posible contigo, que todos esos viajes, fiestas, días y noches estés ahí.