vestido chica

Necesito una buena mujer. necesito una buena mujer
más de lo que necesito esta máquina de escribir, más de lo que
necesito mi automóvil, más de lo que necesito a
Mozart; necesito tanto una buena mujer que
la puedo saborear en el aire, puedo sentirla
en la punta de mis dedos, puedo ver veredas construidas
para que sus pies las pisen,
puedo ver almohadas para su cabeza,
puedo sentir carcajada que espera,
puedo verla acariciando a un gato,
puedo verla durmiendo,
puedo ver sus pantuflas en el piso.

Sé que existe
pero ¿dónde está ella en esta tierra
mientras las putas me siguen encontrando?

—  Chicas tranquilas y limpias con vestidos a cuadros, Charles Bukowski
Los chicos lloran. Las chicas se masturban. Los chicos tienen sentimientos. Las chicas pueden ver porno. Los chicos pueden usar maquillaje. Las chicas pueden ser violentas. Los chicos pueden usar vestidos. Las chicas pueden gustar de otras chicas. Los chicos pueden gustar de otros chicos. Los chicos pueden usar rosado. Las chicas pueden tener pelo en su cuerpo. Los chicos no tienen que ser musculosos. Las chicas no tienen que ser delgadas.
Willy me hizo el día xD!

Con el péndulo que le cuelga a los hombres
Cuando fue sorprendido rompiendo la campana que hizo vegetta
Con lo del latigo
Con caer adentro del poso de agua (la suerte)
Con dudar si quiere estar vestido de chica o de chico (eso da mas hype para el episodio de mañana)
Y decirle a vegetta que le puede quedar mejor un traje de novia.


VEGETTA SI NO TE CASAS CON EL, ME LO LLEVO YO PUES.

youtube

Recuérdame, chica del vestido blanco

porqué pestañeé contigo.

Hoy he vuelto a pensar en ti,

y me ha costado respirar.

como si ahora me atragantase por la magia recibida,

o por la ausencia de ella.

solo sigo siendo ese idiota que prefiere

presumir de haberte perdido que coger un cigarro

sentarte en un banco cualquiera,

y explicarte porqué me pesan tanto estas manos,

porqué tengo miedo, porque tengo miedo

no es la primera vez que me oyes decirlo

y es la verdad, estoy acojonado de hacerte preguntas,

y no aparecer, ya, en tus respuestas.


Sigo dándole vueltas a todo, chica del vestido blanco

cuando me decías que siempre estarías para mí,

te juro que me imaginé otra cosa.

no perdiste las alas ni en mitad de la huida

nunca dejaste de ser exacta

ni siquiera al enamorarte de nuevo

ni siquiera al aceptar mi propuesta de distanciarnos

absurda, por cierto, ahora que la veo.

no sé en qué momento pudo parecerme buena idea no saber de ti

y a pesar de nunca estar a tiempo, a la hora de la verdad

nunca me pierdo el inmortal estado ‘en línea’ en todas las redes

en las que no terminamos de borrarnos, por pánico

orgullo, o, quiero pensar, por si algún día

recordamos qué nos dejamos sin decir

de qué nos arrepentimos, qué no volveríamos a hacer

y, por fin, nos damos cuenta de lo estúpidos que fuimos

colgando el hábito, y la espada 

en la pared de una habitación que ya

nunca iba a ser la nuestra.

nosotros, que tuvimos tantas.

Creo verte en cada chica que me cruzo por la calle. Me parece tu peinado, o un vestido tuyo, o aquella manera de caminar. Pero no, nunca eres tú, sólo un recuerdo que atraviesa mi mirada.
Puedo ser la chica con blusas holgadas, tenis y sin maquillaje, pero también puedo ser la chica con vestidos, tacones y maquillaje y no es nada malo.
Hace mucho que no tengo un contacto real
las cosas siguen siendo conversaciones informales
por la vía del aburrido chat
hace mucho que quiero estar mirando
a los ojos
que quiero gustarle a alguien
y que ese alguien me guste
hace muchas palomitas azules que no me acerco
a decirle en la calle
a la chica del vestido con botas
Hola ¿Qué hora traes? Se te ve bien ese vestido…
lo que pasa es que uno ya no coquetea
porque no sabe si se topa con un organismo
de ideología feminazi
que reaccionará en modo defensivo
aunque debo admitir que también
hay hombres sumamente estúpidos
que no tienen el tacto y la delicadeza
de acercarse con un silencio fino
y una mirada fusionada con carcajadas
hace mucho que no tengo un contacto real
quiero lo espontáneo
pasarla bien con alguien que no conozco
dejar de preocuparme por contestar
un mensaje e ir a casa a buscarle
quiero esas rosas que envuelven
a la tarde en la brisa del viento
y el aroma de los cafés
a donde van y se sientan los estudiantes
a fumar su cigarro
y a esperar que acabe el semestre
que acabe
como se acaban día a día
los amantes improvisados
—  Así como tú sonríes, Quetzal Noah