verde mente

Todas las noches mi habitación se llena de densa niebla, mis ojos lagrimean cuando los abro pero, esta vez, pude verla.

Normalmente ellos se bañan en dolor pero hoy, magicamente, pude encontrar mi calma en ella.

Mi corazón era un objeto en esa cama. Era de ella y lo manipulaba a su gusto, a su manera.

Sus ojos verdes aparecieron en mi mente y, esa niebla, en un instante los nubló. Definitivamente, felicidad no debía ser mi emoción.

Se siente fría, mis labios tiemblan. En esa noche lo descubrí; eres tú en mi conciencia.

—  Notas Poéticas