venaditos

De seguro te veías bien guapa anoche
te vestiste casi con sedas de oriente
y tu piel brillaba como nunca
antes de salir de casa parecías princesa
y luego fuiste a ese lugar
con un chingo de gente hablando
de pendejadas que no te interesan
pero te gusta estar ahí para que te miren
para que lleguen los hombres
con sus miradas al asecho, te sentías
gobernar el mundo por completo
tomaste un chingo y te acabaste los cigarros
llegaste a casa caminando como venadito
y hoy te miras al espejo evitando
pensar en lo que hiciste pero no puedes
te sientes otra vez vacía
que nadie te quiere por lo que eres
y por ello tienes que andar fingiendo siempre
andas pensando en cambiar tu vida
pero no puedes porque siempre
pasa algo que te lleva a donde mismo
te pones a llorar por un chingo de cosas
que no le cuentas a nadie
porque sientes que tampoco quieren escucharte
pero aquí estoy yo, puedes hablarme
aunque no me extrañes
—  Preparando las alas, Quetzal Noah