uno de nosotros

A veces me gustaría que cada uno de nosotros dijéramos lo que tanto nos ha dado miedo decir, tal vez "Oye, realmente no me gusta cuando haces eso" o "Hey, yo realmente estoy enamorado de usted" o incluso, "Hola, yo te extraño y pienso en ti todo el tiempo" sin sonar desesperado. ¿Por qué todo el mundo no puede ser dolorosamente honesto?
Poetas y novelistas mexicanos.

Octavio Paz

“ Unos lloran con lágrimas otros con pensamientos.”

“ Todos tenemos nostalgia y envidia de un momento maravilloso que no hemos podido vivir. “

“ Dios existe. Y si no existe debería existir. Existe en cada uno de nosotros, como aspiración, como necesidad y, también como último fondo, intocable de nuestro ser .”

Jaime Sabines

“Me dijo te quiero, no supo lo que causó en mí. Me hizo volar.”

“ Porque para quererte no necesito tenerte, te quiero libre conmigo o sin mi. Te ofrezco mis brazos para estar juntos o te doy mis alas para dejarte volar. “

“ Fue un placer habernos amado, besado. Fue un placer habernos roto el corazón. “

Amado Nervo

“Solo hay tres voces dignas de romper el silencio: la de la poesía, la de la música y la del amor.” 

“ Pero tuve miedo de amar con locura, de abrir mis heridas que aún suelen sangrar.”

“ Si eres orgulloso conviene que ames la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos.”

Emilio Pacheco

“ Que andar por este mundo significa ir dejando pedazos de uno mismo en el viaje…”

“Enamorarse sabiendo que todo está perdido y no hay ninguna esperanza.”

“El amor es una enfermedad en un mundo en el que lo único natural es el odio.”

Rosario Castellanos

“Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos…”

“Matamos lo que amamos. Lo demás no ha estado vivo nunca.”

Heme aquí suspirando como el que ama y se acuerda y está lejos.”

Nezahualcóyotl

“ Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.”

“ Como una pintura nos iremos borrando. Como una flor hemos de secarnos sobre a tierra, cual ropaje de plumas del quetzal, del zacuan, del azulejo, iremos pereciendo.”

“ Amo el canto del cenzontle, pájaro de cuatrocientas voces amo el color del jade, y el enervante perfume de las flores; Pero amo más a mi hermano el hombre.”

Sor Juana Inés de la Cruz

“ Yo no estimo riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas.”

“ Detente, sombra de mi amor esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.”

“ Yo no puedo tenerte ni dejarte,
ni sé por qué, al dejarte o al tenerte,
se encuentra un no sé qué para quererte
y muchos sí sé qué para olvidarte.”

Esto me hizo llorar 😢❤ vale la pena leer...

“Humano, veo que estas llorando porque llegó mi momento de partir. No llores por favor, quiero explicarte algunas cosas. Tu estas triste porque me he ido, y yo estoy feliz porque te conocí. ¿Cuántos como yo mueren a diario sin haber conocido a alguien especial? Los animales a veces pasamos tanto tiempo solos a nuestra suerte! Sólo conocemos el frío, la sed, el peligro, el hambre. Tenemos que preocuparnos por como conseguiremos algo para comer y dónde pasaremos la noche resguardados. Vemos muchas caras todos los días que pasan sin mirarnos, y a veces es mejor que ni nos miren antes de que se den cuenta que estamos ahí y nos maltraten. A veces tenemos la enorme suerte que entre tantas personas pasa un ángel y nos recoge. A veces los ángeles vienen en grupo y están organizados, a veces hay otros ángeles lejos que mandan ayuda para nosotros. Y ahí todo cambia. Si hace falta nos llevan con otro tipo de ángeles que saben mucho y nos dan remedios para que nos curemos. Eligen una palabra rara que la pronuncian cada vez que nos ven, “nombre” creo que le dicen y ahí nos sentimos especiales, dejamos de ser anónimos, de ser uno más de tantos. Y conocemos lo que es una casa! Tienes idea de lo importante que es eso para nosotros? Ya no tenemos que tener miedo nunca más, no más hambre ni frío ni dolor ni peligro. Si te pudieras dar cuenta de lo felices que nos pone eso. Para nosotros cualquier casa es un palacio! Ya no nos preocupa si va a llover, si pasa un auto muy ligero o si alguien nos hará daño. Y principalmente ya no estamos solos porque a ningún animal le gusta la soledad, qué más se puede pedir? Se que te entristece mi partida pero me tenía que ir ya. Quiero pedirte que no te culpes por nada, te escuché sollozar que tendrías que haber hecho algo más por mí. No digas eso, hiciste mucho por mí! Sin ti no hubiese conocido todo lo lindo que hoy me llevo conmigo. Debes saber que nosotros los animales vivimos el presente intensamente y que somos muy sabios: disfrutamos cada pequeña cosa de cada día y olvidamos lo malo del pasado rápidamente. Nuestras vidas empiezan cuando conocemos el amor, el mismo amor que tu me has dado, mi ángel sin alas y de dos patas. Debes saber que aun cuando encuentras un animal que esta muy grave y que solo le queda poco tiempo en este mundo, le prestas un servicio enorme al acompañarlo en su transición final. Como te dije antes, a ninguno de nosotros nos gusta estar solos y menos cuando nos damos cuenta que ya nos estamos por ir. Quizás para ti no sea importante, pero que uno de ustedes esté al lado nuestro acariciándonos y sosteniendo nuestra patita nos ayuda a irnos en paz. No llores más por favor. Yo me voy feliz. Me llevo el recuerdo del nombre que me pusiste, del calor de tu hogar que durante este tiempo se transformo en el mío. Me llevo el sonido de tu voz hablándome aunque no entendiese siempre lo que me decías. Me llevo en el corazón cada caricia que me diste. Todo lo que hiciste por mí fue muy valioso y te lo agradezco infinitamente, no se como decírtelo por que no hablo tu idioma pero seguramente en mis ojos has visto mi gratitud. Voy a pedirte solo dos favores. Lávate la cara y empieza a sonreír. Recuerda lo lindo que hemos vivido juntos en este tiempo, recuerda las travesuras que hacía para alegrarte. Revive como yo todo lo bueno de este tiempo compartido. Y no digas que ya no adoptarás otro animal por que has sufrido tanto con mi partida. Sin ti no hubiese vivido lo lindo que viví. Por favor, no hagas eso! Hay tantos como yo esperando a alguien como tú. Bríndales lo que me has dado por favor, ellos lo necesitan al igual que yo lo necesité. No te guardes el amor que tienes para dar por miedo a sufrir. Sigue mi consejo y atesora lo bueno que compartes con cada uno de nosotros reconociendo que eres un ángel para nosotros los animales y que sin gente como tú nuestras vidas serían más difíciles de lo que a veces son. Sigue con tu noble tarea que ahora me toca a mí ser tu ángel. Te estaré acompañando en tu camino y ayudándote a ayudar a otros como yo. Hablaré con otros animalitos que estén aquí conmigo, les contaré todo lo que has hecho por mí y te señalaré y diré orgulloso “esa es mi familia”.Mi primera tarea ahora es ayudarte desde aquí a que no estés más triste. Esta noche cuando mires el cielo y veas una estrella parpadear quiero que sepas que soy yo guiñándote un ojo, avisándote que llegué bien y diciéndote gracias por el amor que me has dado. Me despido por ahora no diciéndote “adiós” sino HASTA LUEGO. Hay un cielo especial para gente como tú, el mismo cielo a donde vamos nosotros y la vida nos premia volviéndonos a encontrar allí. Te estaré esperando!”

Perdóname mi amor, si es que te he despertado; eso sólo que no he podido conciliar el sueño pensando… pensando y pensando en lo mucho que te quiero; en como es posible que sea tan afortunado de tenerte a mi lado; en las tantas cosas que hemos conversado y en las pocas aventuras que entre tú y yo hemos tenido; créeme que valoro cada segundo a tu lado.

Quiero pedirte un favor, princesa de mi vida: tan sólo quisiera que, en la medida de lo posible, cuidaras el cariño que te otorgo pues, créeme que no ha sido fácil volver a confiar… volver a intentar y permitirle a alguien entrar.

Quisiera pedirte que, si algún día de mi lado te vas, terminemos con el mismo cariño con el que empezamos, que podamos mirarnos a los ojos y sepamos que aún, después de todo, el cariño no se ha ido a ningún lado, que podemos continuar nuestros caminos sin haber herido lo que hoy, mirándonos a los ojos nos hemos prometido un gran número de ocasiones.

No puedo dormir, amor mío, y la verdad es que estoy contento porque en mi camino te has aparecido, para permitirme demostrarte que te quiero, desde la planta del pie, hasta la punta de la cabeza; que cada curva, recoveco y surco me parecen lo más sublime de esta tierra: que mis ojos de amor no nublan mi buen juicio, prueba de ello es que no olvido ni finjo que no existen defectos en cada uno de nosotros, al fin y al cabo somos humanos; pero honro cada uno de ellos, pues te hacen ser la increíble mujer de la que me siento profundamente enamorado, con la que quiero vivir los momentos más más felices y sobrellevar aquellos que sean malos; ambos sabemos que podemos… tan sólo es cuestión de confiar el uno en el otro y no olvidar el amor que nos tenemos.

Sigo despierto “corazón”, y es únicamente para decirte que te quiero, en la medida de mis limitaciones y la ignorancia de mis errores cierro los ojos y en la oscuridad dibujo tu silueta con mis dedos, tratando de quitar un mechón de tu pelo o tomando tu barbilla para plantarte un beso; para mirarte a los ojos y disfrutar del suave tono de tu voz. Sigo despierto tan sólo para darte las gracias por regalarme nuevas experiencias, lecciones valiosas y nuevas historias en los archivos de mi mente… por esforzarte en hacer que esto funcione y dedicarme tus momentos libres y los que no… también.

Gracias por ser la mujer que no esperaba… pero que más anhelaba. Gracias por hacerme un hombre feliz, con sólo escuchar tu voz por las mañanas o verte entrar por aquella puerta; por incluirte en esa disfuncional historia y pintar un muro de ella a tu entera voluntad. Gracias por tus detalles, que dibujan una sonrisa en mi rostro y las palabras que me demuestran que puedo contar contigo, hoy y siempre.

Gracias por ser esa persona que me acompaña en el transcurso de la senda. Te quiero, de una forma que no creí posible.

Hagamos pues, lo que diga el corazón.

Buenas noches… que descanses, amor mío.
—  Te quiero… si lo olvidas, aquí te dejo el recordatorio.
Yo con frecuencia hablaba de salir al mundo, de conocer lugares, de hablar con muchas personas, de no tratar de entender los puntos de vista de otros sino de librarte de la pesada carga que es querer tener la razón todo el tiempo. Y escribía cosas para darme aliento, era como mi terapia, yo soy de esas personas que no se suele burlar de los sueños de otros. ¿Saben? La mayoría de las personas que conocí le hacían creer al mundo que eran seguros, tenían buenos disfraces, en el fondo estaban dañados, subestimaban su potencial y vi a muchos resignarse o como otros llaman “madurar" y es triste conocer personas que dejan de hacer cosas bien chingonas porque a veces les falta una palabra que los motive. Tampoco digo que creer en uno mismo sea fácil, la mayor parte del tiempo estás aprendiendo a no tomarte nada personal y a trabajar en tu convicción. Yo soy uno de esos pendejos que se atrevió a creer en la grandeza que vive en cada uno de nosotros
—  El color de los tallos, Quetzal Noah
En el amor, nadie puede machacar a nadie; cada uno de nosotros es responsable de lo que siente, y no podemos culpar al otro por esto…Ésa es la verdadera experiencia de la libertad: tener lo más importante del mundo sin poseerlo.
—  Once minutos.
Paulo Coelho
Siempre existe esa gota que derrama el vaso.

“Mucho tiempo estuve soportando decirte tantas cosas que me hacían daño y que nunca hiciste nada para resolverlo. Ambos sabemos que durante un tiempo no pudimos hacer nada para salvarnos y salvar el amor que un día nos prometimos. Ambos sabemos que tenía que caer la gota que derramaría el vaso de nuestra relación.
Duele, duele dejarte ir y darme cuenta que lo que un día fue ya no será más. Duele darme cuenta que ya no desiertas en mi cama, que ya no estás ahí cada mañana junto a mí. Duele recordarte y pensar en todo lo que pudimos hacer para seguir juntos pero que nunca pudimos hacer. Dejamos que muriéramos y dejamos que todo influyera para no luchar y mejor perdernos. Nos perdimos y de la peor manera.
Ambos fuimos llenando el vaso gota por gota. Cada gota represento problemas, discusiones, engaños, mentiras, palabras, ofensas y todas esas cosas que hacían a la misma vez una herida dentro de cada uno de nosotros. Duele el haberte perdido y duele aún más darte cuenta que esta vez es la última, que esta vez no habrá marcha atrás porque no vale la pena seguir tratando, porque no vale la pena pensar en una posibilidad. No vale la pena seguir intentándolo si al final el vaso volverá a llenarse y volverá a derramarse entre nosotros dos. Me duele haberte perdido y no poder meter las manos para no dejarte ir pero fue el miedo, la inseguridad, los problemas, las palabras que llegaban a mi oido diciéndome que no valdría la pena hacerlo, que no vale la pena seguir luchando por un amor que se enfrío con el tiempo y podría enfriarse de nuevo. Duele no poder entender porque son las cosas así, porque las personas que de verdad te importan tienen que irse, porque el destino permite que conozcas personas tan increíbles y no haga nada para guiarte y nunca permitir perderlas de nuevo. Quisiera saber porque en ocasiones no somos capaces de entender las cosas y luchar por lo que queremos mientras no es demasiado tarde. Luchar y luchar sin permitir que todo se esfume. Quisiera saber si piensas lo mismo que yo, si pensaste en seguir luchado, si en verdad esto te importó alguna vez. Quisiera saber que papel tomé en tu vida y que es lo que siempre buscaste en mí o que fue lo que te retuvo por tanto tiempo. Quisiera saber si alguna vez pensaste en luchar por mí y por este sentimiento que ahora no sabemos que paso con él, que ahora no sabemos en que lugar murió y como podríamos regresarlo a su estado natural. El sentimiento de amor quizá solo se fue y nos dejo con las heridas que fuimos causándonos nosotros mismos. No podemos culpar a nadie más, solo nosotros nos equivocamos, solo tú y yo pudimos remediarlo pero no hicimos nada, no tuvimos el valor de ir detrás de ese amor que un día nos juramos tener para siempre. Y al final cayó la gota que derramo nuestro vaso…”

Y si no la hubiera conocido nunca, si no existiera, mi vida sería más pobre. Me lo digo con miedo. Quisiera conocerla siempre, pero serenamente, sin obsesiones. Y sobre todo ayudarla, que se reconstruya, que no se hunda. A veces, o casi siempre, el destino de cada uno de nosotros me parece tan frágil, tan misteriosamente endeble, que me sube el llanto y me muero de piedad y de dulzura. Tal vez esté equivocada.
—  Alejandra Pizarnik
Y sí, ojalá que un día se invente
la bofetada con polvo de violetas,
un sutil reclamo con sabor a miel
y no a reproche,
y sí, digo, hay que violar
unas cuantas reglas
para equilibrar el deseo
que nos tambalea
ojalá que nos salgan alas
después de arañarnos la piel,
ojalá que las balas
fueran de cereza y no de plomo,
que en vez de fuego
de las bombas estallara tequila,
frutas o semillas,
ojalá que los días de invierno
a nadie le faltara
otro par de piernas donde enrollarse,
ojalá que de los gritos
salieran nubes de chocolate,
ojalá que todos supieran
que la angustia puede ser
también un estado de inspiración,
ojalá que los ciegos
se atrevan a nombrar los colores,
que el poder sea
para dominarse a sí mismos
y no para aplastar a otros,
tal vez sin el capitalismo
los hospitales no nos venderían la vida,
ojalá que un día al año
lloviera cerveza,
que un poema pueda hacer
tanto eco como el de gritar un gol,
ojalá que cada uno de nosotros
tenga los huevos
y poner un poquito de lo que somos
para hacer un mundo mejor
—  De salsa y tango, Quetzal Noah
De: Aries, Libra, Géminis, Escorpio y Tauro. Para: El mundo entero

Creo que a los humanos nos falta ambición, pero ambición de la que te impulsa a ir hacia adelante porque así lo quieres y no porque deseas superar a otro. Pero también creo que necesitamos ser un poco más egoístas, aprender a decir no y aprender a amarse; olvidarse de la opinión del otro. Porque si tu crees que algo está bien, ¡LO ESTÁ! Y que jodan al que no piense igual.
¿Disfrutas de lo que haces pero los demás piensan que esta mal? ¡HAZLO IGUAL, Carajo!que eso es lo que nos esta faltando.
¿Por qué crees que no puedes hacer lo que te propongas? ¿Por qué aquel chico te lo dijo? Apuesto que no puede hacer nada sin estarse preguntando que pensará el resto.
Necesitamos querer llegar más lejos porque lo deseamos, no porque lo tenemos que hacer, ni porque nos lo dicen, lo tenemos que hacer porque queremos. Quien sabe que va a pasar, un día te puedes levantar y decir: quiero ser la primera persona que invente un auto volador. Y esta bien, tu no sabes si el día de mañana lograrás hacer que un auto vuele. Pero nunca lo sabrás si no lo intentantas, y el que diga que no lo lograrás se puede ir a tomar por el culo porque cada uno de nosotros podemos hacer lo que se nos cante la gana. Pero el problema es que cada vez nos creemos menos, perdemos autoestima inventando excusas de que todavía no llegamos demasiado alto y se nos olvida mirar todo lo que hemos logrado.
Nunca será “suficientemente alto”, si no hubiéramos parado inventar cosas cuando salió el primer celular, o quizás quien sabe que hubiera pasado si alguien hubiera dicho que lo único que podíamos lograr era hablar. Pues yo se, no hubiéramos logrado nada.

Las personas que lograron inventar grandes cosas , fueron juzgadas primero pero no se rindieron y no les importó lo que pensó el resto… sin embargo ahora son gente admirada y todos aquellos que los juzgaron quedaron como idiotas.
Así que arriesgate joder, que sólo se vive una vez. Puede que no inventes “el primer auto que vuela” pero puede que logres cambiar grandes cosas a tu alrededor porque si lo deseas hacer, lo lograrás hacer.
Se que duelen las opiniones del resto pero tenemos que hacer que no nos importe, ¿Te parezco gorda? Pues que me importa, nunca nadie dijo o escribió cuanto tengo que pesar ¿ No te gusta lo que hago? ¡Genial! Lo estoy haciendo yo no tu, así que no opines.

Tenemos que recordar que inventamos máquinas, no nos convertimos en ellas. La computadora no va a sentir nada si la insultas, una persona si. Por eso tenemos que entrar en razón, no tiene que importarnos la opinión del resto pero tampoco hay que criticar lo que el otro elije o lo que el otro siente. ¡COMO QUEREMOS SENTIRNOS BIEN CON NOSOTROS MISMOS, EL OTRO TAMBIÉN LO QUIERE! Así que tenemos que aprender a que nos importe una mierda lo que opine el resto, a dejarnos llevar por lo que queremos, por lo que soñamos… ¿cuantas personas han hecho lo que se supone que tenían que hacer y ahora lo lamentan? ¿Cuantas personas murieron por intentar ser lo que la sociedad esperaba? ¿ Cuantas personas han llorado por no sentirse lo suficientemente buenos? Pues yo creo que todos lo hemos hecho, muchos no morimos literalmente pero si morimos por dentro y fingimos estar bien porque pensamos que a nadie le importa y que tenemos que seguir con nuestras obligaciones, pero hay gente a la que le importas y que daría todo por verte sonreír; Y por sobre todas las cosas: ¡TU MERECES SER FELIZ!, no viniste a este mundo a sufrir y mucho menos viniste a ser lo que la sociedad quiere que seas… nacemos y morimos por algo ¿Pero si no disfrutamos vivir, que sentido tuvo? Tus buenas calificaciones por enorgullecer a tus padres, no van a morir contigo, se quedarán aquí y tu lo único que habrás hecho fue complacer a los demás. Las cosas que hiciste porque tu querías no se irán contigo pero si los recuerdos de haber vivido como se debe… como tu quieres.
Si los demás quieren que seas algo te tiene que valer mierda, porque si los demás lo querían pues lo hubieran sido ellos.

Así que lo único que voy a decir es que tienes que vivir como tu quieres, no restringirte sentir algo, no hacer cosas porque la gente así lo marca. Si vas a hacer algo que sea porque tu quieres y porque sientes que te hace feliz… Necesitamos humanidad, ¡humanidad gente! Porque la hemos perdido a lo largo de los años y es lo único que necesitamos para salir adelanté y lograr cualquier cosa que nos propongamos.

Ubuntu: Yo soy porque nosotros somos

Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.

Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?

UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: “Yo soy porque nosotros somos”

Ubuntu es una regla ética sudafricana enfocada en la lealtad de las personas y las relaciones entre estas. La palabra proviene de las lenguas zulú y xhosa. Ubuntu es visto como un concepto africano tradicional.

Hay varias traducciones posibles del término al español, las comunes son:

  • "Humanidad hacia otros”
  • “Si todos ganan, tú ganas”
  • “Soy porque nosotros somos”
  • “Una persona se hace humana a través de las otras personas”
  • “Una persona es persona en razón de las otras personas”
  • “Todo lo que es mio, es para todos”
  • “Yo soy lo que soy en función de lo que todos somos”
  • “La creencia es un enlace universal de compartir que conecta a toda la humanidad.”
  • Humildad
  • Empatía
  • Yo soy porque nosotros somos, y dado que somos, entonces yo soy;
  • Nosotros somos por tanto soy, y dado que soy, entonces somos.

Esta última es una definición más extensa y adecuada:

Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está seguro de sí mismo ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos.

— Desmond Tutu.

La noche de los feos (1) (cuento)

Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.

Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de justificación por los que a veces los horribles consiguen arrimarse a la belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos de resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.

Nos conocimos a la entrada del cine, haciendo cola para ver en la pantalla a dos hermosos cualesquiera. Allí fue donde por primera vez nos examinamos sin simpatía pero con oscura solidaridad; allí fue donde registramos, ya desde la primera ojeada, nuestras respectivas soledades. En la cola todos estaban de a dos, pero además eran auténticas parejas: esposos, novios, amantes, abuelitos, vaya uno a saber. Todos -de la mano o del brazo- tenían a alguien. Sólo ella y yo teníamos las manos sueltas y crispadas.

Nos miramos las respectivas fealdades con detenimiento, con insolencia, sin curiosidad. Recorrí la hendidura de su pómulo con la garantía de desparpajo que me otorgaba mi mejilla encogida. Ella no se sonrojó. Me gustó que fuera dura, que devolviera mi inspección con una ojeada minuciosa a la zona lisa, brillante, sin barba, de mi vieja quemadura.

Por fin entramos. Nos sentamos en filas distintas, pero contiguas. Ella no podía mirarme, pero yo, aun en la penumbra, podía distinguir su nuca de pelos rubios, su oreja fresca bien formada. Era la oreja de su lado normal.

Durante una hora y cuarenta minutos admiramos las respectivas bellezas del rudo héroe y la suave heroína. Por lo menos yo he sido siempre capaz de admirar lo lindo. Mi animadversión la reservo para mi rostro y a veces para Dios. También para el rostro de otros feos, de otros espantajos. Quizá debería sentir piedad, pero no puedo. La verdad es que son algo así como espejos. A veces me pregunto qué suerte habría corrido el mito si Narciso hubiera tenido un pómulo hundido, o el ácido le hubiera quemado la mejilla, o le faltara media nariz, o tuviera una costura en la frente.

La esperé a la salida. Caminé unos metros junto a ella, y luego le hablé. Cuando se detuvo y me miró, tuve la impresión de que vacilaba. La invité a que charláramos un rato en un café o una confitería. De pronto aceptó.

La confitería estaba llena, pero en ese momento se desocupó una mesa. A medida que pasábamos entre la gente, quedaban a nuestras espaldas las señas, los gestos de asombro. Mis antenas están particularmente adiestradas para captar esa curiosidad enfermiza, ese inconsciente sadismo de los que tienen un rostro corriente, milagrosamente simétrico. Pero esta vez ni siquiera era necesaria mi adiestrada intuición, ya que mis oídos alcanzaban para registrar murmullos, tosecitas, falsas carrasperas. Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés; pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculos mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo.

Nos sentamos, pedimos dos helados, y ella tuvo coraje (eso también me gustó) para sacar del bolso su espejito y arreglarse el pelo. Su lindo pelo.

“¿Qué está pensando?”, pregunté.

Ella guardó el espejo y sonrió. El pozo de la mejilla cambió de forma.

“Un lugar común”, dijo. “Tal para cual”.

Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba traspasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de la hipocresía. Decidí tirarme a fondo.

“Usted se siente excluida del mundo, ¿verdad?”

“Sí”, dijo, todavía mirándome.

“Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida.”

“Sí.”

Por primera vez no pudo sostener mi mirada.

“Yo también quisiera eso. Pero hay una posibilidad, ¿sabe?, de que usted y yo lleguemos a algo.”

“¿Algo cómo qué?”

“Como querernos, caramba. O simplemente congeniar. Llámele como quiera, pero hay una posibilidad.”

Ella frunció el ceño. No quería concebir esperanzas.

“Prométame no tomarme como un chiflado.”

“Prometo.”

“La posibilidad es meternos en la noche. En la noche íntegra. En lo oscuro total. ¿Me entiende?”

“No.”

“¡Tiene que entenderme! Lo oscuro total. Donde usted no me vea, donde yo no la vea. Su cuerpo es lindo, ¿no lo sabía?”

Se sonrojó, y la hendidura de la mejilla se volvió súbitamente escarlata.

“Vivo solo, en un apartamento, y queda cerca.”

Levantó la cabeza y ahora sí me miró preguntándome, averiguando sobre mí, tratando desesperadamente de llegar a un diagnóstico.

“Vamos”, dijo.

Un antropolo propuso un juego a una tribu africana…

Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegará primero ganaría todas las frutas. Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Cuando él les preguntó por qué había corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?

—  UBUNTU en la cultura Xhosa significa: “yo soy porque nosotros somos.”