un-dos-tres-ya

Señora, señor, señorita: les ruego clemencia. Detengamos el impune asesinato de espárragos, con lo lindos y buenos que son. Los pobres no tienen la culpa de que nos hayan enseñado a masacrarlos, hirviéndolos hasta dejarlos agotados, grisáceos, sin una pizca de vida. 

Cómo sumarse a la campaña salva-espárragos? nada más fácil: anímense a saltearlos, siete, diez minutos, en apenas aceite de oliva con sal y pimienta. No teman que queden fibrosos: ese problema es causado por el hervor más de lo que creen. Tan sólo hace falta  cortar el extremo de los más gruesos, unos tres centímetros a lo sumo. 

Salteados (si quieren, con ajo o ralladura de limón también), los espárragos quedan crocantes, de un verde vibrante y más ricos de lo imaginable. Ya van a ver. If you love espárragos, set them free… 

Para mi ya no suelen ser tan importantes los mensajes todos los días a todas horas, a mi me encanta que él me llame de la nada y diga que quiere verme, me encanta pasar tiempo a su lado, y no me importa si no me escribe un día, dos, o quizá tres, ya que al volverlo a ver abra algo nuevo de que hablar.

El día que te volví a ver

Garbanzos crocantes

Ingredientes

- garbanzos

- aceite de oliva

- limón

- comino

- salsa de soja

- sal y pimienta

- si tenés y te gusta: harissa o pimentón picante

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Procedimiento:

1) Cocinar los garbanzos (una taza, dos si tenés invitados…) en agua con sal y laurel, hasta que estén bien hechos.

Comentario al paso: las legumbres NO son como las pastas o los cereales. No tienen que quedar al dente. Son más ricas y caen mejor bien cocidas. Para eso, por un lado, hay que remojarlas varias horas y hervirlas un buen tiempo, mínimo cuarenta minutos; por otro, no hay que arrebatarlas. El hervor fuerte rompe el grano o lo cocina desparejo. 

2) Secarlos bien con un paño o dejarlos en una placa con bastante espacio entre sí, un rato largo.

3) Mezclar en un frasco: aceite de oliva, comino, sal, pimienta, unas gotas de salsa de soja y de jugo de limón. Agitar el frasco bien cerrado, y echar sobre los garbanzos. Remover. No tienen que quedar ensopados; es sólo un condimento y un poco de humectación para que no se vuelvan un cartón al re-cocinarlos.

4) Llevar a horno suave, unos veinticinco a treinta y cinco minutos; todo depende del horno, de la humedad ambiente y de los caprichos de la naturaleza. Hay que ir probando uno cada tanto, aprovechando para remover, hasta que estén dorados y bien crocantes por afuera.

Jugando ~Wigetta

-Me cago en todo, chaval.

Grite más que molesto, estaba pillando en el TNT Run, un subscriptor trataba de hacerme caer cada dos por tres.

Ya me estaba comenzando a molestarme demasiado, 3 partidas seguidas y el chaval no dejaba de tocarme la moral ni dejaba grabarme un video decente.

-¡Su madre chaval! ¡Me cago en la leche! ¡Hijo de su madre que me ha hecho caer!

Golpe la mesa molesto, molesto era poco, y después estampe mi cara sobre el teclado, bueno, no tan literal, sólo la apoye y cerré los ojos, a este paso no tendría video y terminaría enojado el resto del día.

-¿Todo bien compañero?

Escuche desde la puerta, negué sin levantar la cabeza y solté un bufido.

-Ya no puedo seguir jugando, ya no.

-Vamos Vegetta ¿Dónde esta el chico que jamás se rinde? -sentí su mano sobre mi hombro, suspire y asenti, tenía razón, yo jamás me rindo, no tan fácil.

Me erguí en mi silla, volviendo a poner atención en el juego.

-¿Te molesta si me quedo a ver?

-¿A ver? -asintió- de acuerdo, trae tu silla.

Asintió de nuevo y se fue por su silla, a los minutos regreso y la puso a mi lado, le indique que hiciera silencio como otras veces que grababa y el esta aquí, y comencé a grabar de nuevo. Otra partida más, el miraba atento, estaba por ganar hasta que apareció el tonto a las 3 y me hizo caer, haciendo que volviera a perder y volviera a estampar molesto mis puños en la mesa, haciendo que esta vez la mesa se moviera de manera extraña.

-Te cargaste a la mesa macho.

-claro que no -respondí mirando la mesa un poco floja.

-déjame revisarla, tú sigue jugando. No dejes de jugar ¿vale?

-vale

Y se levanto de la silla, metiéndose debajo de mi escritorio y revisando las patas del mismo. Yo seguí jugando una nueva partida, estaba tan concentrado, comentando la partida, hasta que sentí sus manos sobre mis piernas, acariciándolas, decidí ignorarle, ya sabía que lo hacía para provocarme o distraerme. Y si le ignoraba pararía, pero no lo hizo, sentí como sus manos se posicionaban sobre el botón de mis vaqueros, amenazando por quitarlos, suspire sin alejar la vista de la pantalla, la partida me estaba quedando increíble como para hablar y decirle que parará.
Sentí como abría los vaqueros y los bajaba lento, hasta llegar a mis pies, rozando con sus dedos aquellas donas nobles, me estaba poniendo, pero debía concentrarme en el juego.

Sus largos dedos comenzaron a hacer presión en mi miembro, lo acariciaban, haciendo que apretara el labio con los dientes para evitar algún sonido incómodo.

Sentí cuando bajo el bóxer, comenzando el contacto piel con piel de su mano con mi miembro, solté un leve suspiro, sintiendo como subía y bajaba su mano lentamente por este, de esa manera que el hacia enloquecerme, solté un leve jadeo, pero luego me excuse diciendo que casi caía y este juego me ponía nervioso. Sentí su mano tomar más ritmo, mordía mi labio en ocasiones pero era imposible con lo que me hacia allá abajo. Pero debía aguantar, a no ser por que sentí que paró los movimientos

Hizo mi silla un poco para atrás y en un rápido movimiento le mire, tenía las mejillas muy sonrojada y los ojos obscuros.
Regrese la vista a la pantalla, quedábamos 7 jugadores, tengo que ganar esta partida.

Pude sentir como remplazo su mano por su tibia boca, metiéndolo todo en ella, sacándome un fuerte gemido que me importo poco disimular. Comenzó con sus movimientos de lengua al rededor de mi miembro, movimientos de labios haciendo presión y pequeñas mordidas, haciendo que mis gemidos y jadeos se escucharan por toda la habitación,era increíble como seguía vivo en el juego.

Quedábamos 3. Su boca seguía haciendo su trabajo y yo seguía saltando por los bloques sabrá dios como le hice.

Quedábamos dos, sentí su mano de nuevo, estaba por llegar, estaba por ganar, eran tantos sentimientos juntos, debía decidir uno, o ganar el juego o perderme en su mano, no sabía que hacer así que simplemente cuando sentí que llegaba, solté el Mouse, cerré los ojos y me deje llevar por el orgasmo que estaba teniendo en ese momento, me importo poco más si perdí o gane la partida. Dios chaval que de alguna forma necesitaba esto.

Sentí como volvía a subirme la ropa y salía acomodandose sobre mis piernas, acariciando mi cabello.

-Ganaste -susurro en mi oído.

-¿Cómo? -hablé con poco aliento.

-Ganaste el TNT Run, mira la pantalla.

Hice la cabeza a un lado y era verdad, de alguna forma extraña, había ganado. Solté una carcajada y volví a mirarle.

-¿Cómo esta la mesa allá abajo?

-Bien.- susurro abrazándose a mi, apoyando su cabeza en mi hombro- Deja de jugar eso y hagamos otra cosa.

-¿Después de lo que me acaba de hacer quieres más? -asintió lento besando mi cuello.- De acuerdo, cerrare todo esto y nos vamos a hacer el amor.

Y así fue el día que no pude grabar TNT Run por las distracciones.

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No me dejen escribir Lemon nunca mas. Menos a las 2 de la mañana. XD